Panorama «muy triste» en la D. O. Cebreros, afectada por tercera vez por el fuego
«Muy triste». Es la expresión que repite Marta Burgos para definir, con la emoción atragantando sus palabras, el panorama en el que ha quedado sumergida también la Denominación de Origen Cebreros a ra
Panorama «muy triste» en la D. O. Cebreros, afectada por tercera vez por el fuego En la denominación vitivinícola están «calculado» el impacto de un incendio que devorado parcelas hasta el 80% Regala esta noticia Añádenos en Google Viña de Rico-Nuevo Viticultores, de la DO Cebreros, salvada entre un paisaje carbonizado. (ABC) Isabel Jimeno Valladolid 29/07/2026 a las 22:09h.
«Muy triste». Es la expresión que repite Marta Burgos para definir, con la emoción atragantando sus palabras, el panorama en el que ha quedado sumergida también la Denominación de Origen Cebreros a raíz del virulento fuego declarado el 22 de julio en Burgohondo y ... que en su avanzar por más de 50.000 hectáreas por la provincia de Ávila se ha llevado también por delante parte de sus viñedos. Ya estaban preparando su madrugadora vendimia, con previsión de alguna bodega de comenzar a trasegar las primeras uvas de la temprana albillo real estos días, cuando las llamas truncaron sus planes.
Todavía no saben el grado de afección «porque no podemos entrar» y el suelo sigue muy caliente, apuntaba este miércoles por la mañana la directora técnica de la D. O., pero ya tienen claro que la vendimia de 2026 no será buena. El incendio «ha afectado», asume, pues todos los pueblos evacuados o confinados –casi una veintena– pertenecen a la denominación.
Y «todo el albillo» se encuentra precisamente en la zona de Cebreros –el pueblo que da nombre a la figura de calidad–, donde si bien no llegó a decretarse la evacuación, el discurrir de las llamas sí churruscó parte de su término, apunta. Están con la duda de hasta qué punto habrá viñas que hayan sobrevivido y cuáles habrá sobrevivido. Ya tienen imágenes que les han hecho llegar viticultores, con parcelas abrasadas hasta «el ochenta por ciento», pero también hay otras que emergen verdes entre el paisaje carbonizado.
Es el caso de la bodega Indiano Wines, que muestra cómo una de sus viñas, totalmente rodeada se ha salvado «gracias al trabajo, al cuidado y al esfuerzo que hay detrás de cada cepa», señalan, con el pesar del negro paisaje que queda y todo lo que se ha llevado por delante de sus vecinos. También como un milagro entre lo quemado, otra de Rico-Nuevo. Aún así, lo que inunda a todos es la «tristeza» compartida.
Y no sólo por las vides consumidas por el fuego en esta D. O. que se extiende por 35 municipios de la Sierra de Gredos y los valles del Alberche y el Tiétar. Están también las dudas sobre cómo afectará a las que no han sucumbido al poder abrasador del fuego.
Sin poder catar las uvas Tantos días de humo, con una nube que debido a la inversión térmica sufrida se pegaba durante horas al suelo, sin lluvia ni previsión de agua que ayude «a limpiar», también afecta a la cepa y al grano. «No se han podido catar las uvas», advierte Marta Bermejo sobre esa situación de incertidumbre de hasta qué grado llegará una afección que dan por segura en la D. O.
Todos los pueblos evacuados están inscritos en la figura de calidad, donde también tienen dudas sobre el impacto en el grano de tantos días bajo el humo «Por desgracia», saben por experiencia que un incendio marca la cosecha. Y es que en la benjamina de las denominaciones de origen vitivinícolas de Castilla y León, es la tercera vez que sufren un fuego que entra en sus parcelas desde que obtuvieron el sello de calidad en 2017. Otros declarados en 2021 y 2022 también tocaron.
«Es muy triste», incide, agarrada al fino hilo de la esperanza de que, como en otras ocasiones, al menos haya cepas que se hayan salvado para poder seguir dando sus frutos de cara a próximas campaña, pese al paso del fuego. Son, ya lo saben, las desbrozadas y aradas, que al «no tener pasto» con el que alimentar al fuego, «se quedan sin quemar». Por el momento, lo que no habrá por ahora es esa vendimia temprana con la que suelen inaugurar agosto.
En la que ya estaban trabajando, con visitas incluso la pasada semana a las parcelas para que abriesen las bodegas –son 25 las que forman parte de la figura de calidad– para recibir la uva de una DO pequeña, con unas 490 hectáreas de viñedos inscritos sobre los que todavía están calculando cuántas se han perdido. comentarios Reportar un error Panorama «muy triste» en la D. O. Cebreros, afectada por tercera vez por el fuego En la denominación vitivinícola están «calculado» el impacto de un incendio que devorado parcelas hasta el 80% Regala esta noticia Añádenos en Google Viña de Rico-Nuevo Viticultores, de la DO Cebreros, salvada entre un paisaje carbonizado. (ABC) Isabel Jimeno Valladolid 29/07/2026 a las 22:09h.
«Muy triste». Es la expresión que repite Marta Burgos para definir, con la emoción atragantando sus palabras, el panorama en el que ha quedado sumergida también la Denominación de Origen Cebreros a raíz del virulento fuego declarado el 22 de julio en Burgohondo y ... que en su avanzar por más de 50.000 hectáreas por la provincia de Ávila se ha llevado también por delante parte de sus viñedos. Ya estaban preparando su madrugadora vendimia, con previsión de alguna bodega de comenzar a trasegar las primeras uvas de la temprana albillo real estos días, cuando las llamas truncaron sus planes.
Todavía no saben el grado de afección «porque no podemos entrar» y el suelo sigue muy caliente, apuntaba este miércoles por la mañana la directora técnica de la D. O., pero ya tienen claro que la vendimia de 2026 no será buena. El incendio «ha afectado», asume, pues todos los pueblos evacuados o confinados –casi una veintena– pertenecen a la denominación.
Y «todo el albillo» se encuentra precisamente en la zona de Cebreros –el pueblo que da nombre a la figura de calidad–, donde si bien no llegó a decretarse la evacuación, el discurrir de las llamas sí churruscó parte de su término, apunta. Están con la duda de hasta qué punto habrá viñas que hayan sobrevivido y cuáles habrá sobrevivido. Ya tienen imágenes que les han hecho llegar viticultores, con parcelas abrasadas hasta «el ochenta por ciento», pero también hay otras que emergen verdes entre el paisaje carbonizado.
Es el caso de la bodega Indiano Wines, que muestra cómo una de sus viñas, totalmente rodeada se ha salvado «gracias al trabajo, al cuidado y al esfuerzo que hay detrás de cada cepa», señalan, con el pesar del negro paisaje que queda y todo lo que se ha llevado por delante de sus vecinos. También como un milagro entre lo quemado, otra de Rico-Nuevo. Aún así, lo que inunda a todos es la «tristeza» compartida.
Y no sólo por las vides consumidas por el fuego en esta D. O. que se extiende por 35 municipios de la Sierra de Gredos y los valles del Alberche y el Tiétar. Están también las dudas sobre cómo afectará a las que no han sucumbido al poder abrasador del fuego.
Sin poder catar las uvas Tantos días de humo, con una nube que debido a la inversión térmica sufrida se pegaba durante horas al suelo, sin lluvia ni previsión de agua que ayude «a limpiar», también afecta a la cepa y al grano. «No se han podido catar las uvas», advierte Marta Bermejo sobre esa situación de incertidumbre de hasta qué grado llegará una afección que dan por segura en la D. O.
Todos los pueblos evacuados están inscritos en la figura de calidad, donde también tienen dudas sobre el impacto en el grano de tantos días bajo el humo «Por desgracia», saben por experiencia que un incendio marca la cosecha. Y es que en la benjamina de las denominaciones de origen vitivinícolas de Castilla y León, es la tercera vez que sufren un fuego que entra en sus parcelas desde que obtuvieron el sello de calidad en 2017. Otros declarados en 2021 y 2022 también tocaron.
«Es muy triste», incide, agarrada al fino hilo de la esperanza de que, como en otras ocasiones, al menos haya cepas que se hayan salvado para poder seguir dando sus frutos de cara a próximas campaña, pese al paso del fuego. Son, ya lo saben, las desbrozadas y aradas, que al «no tener pasto» con el que alimentar al fuego, «se quedan sin quemar». Por el momento, lo que no habrá por ahora es esa vendimia temprana con la que suelen inaugurar agosto.
En la que ya estaban trabajando, con visitas incluso la pasada semana a las parcelas para que abriesen las bodegas –son 25 las que forman parte de la figura de calidad– para recibir la uva de una DO pequeña, con unas 490 hectáreas de viñedos inscritos sobre los que todavía están calculando cuántas se han perdido. comentarios Reportar un error Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Javier Ruiz, sobre sus orígenes humildes: «Mi abuelo era minero y la familia de mi madre viene de un camionero que montó una yesería y trabajaba el olivar» Inés Romero Mercadona confirma el origen de las sandías que vende en sus supermercados este verano David Maroto Valencia