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Internacional
lunes, 3 de agosto de 2026

La causa para beatificar al médico Ignacio Osuna avanza con la búsqueda de testimonios

Lo importante será lograrlo, aunque el tiempo que haya que invertir sea mucho. La alegría y la fuerza de haberlo conocido de cerca guían el trabajo de recabar testimonios para conseguir que el médico

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Religión La causa para beatificar al médico Ignacio Osuna avanza con la búsqueda de testimonios Constituida en Córdoba una fundación que lleva el nombre del médico rural cuando está próximo el 20 aniversario de su muerte Regala esta noticia Añádenos en Google Ignacio Osuna, fotografiado en el año 1980. (ABC) Julia García Higueras Córdoba 03/08/2026 a las 09:09h. Lo importante será lograrlo, aunque el tiempo que haya que invertir sea mucho. La alegría y la fuerza de haberlo conocido de cerca guían el trabajo de recabar testimonios para conseguir que el médico rural ecijano Ignacio Osuna Gómez que desarrolló su trabajo en ...

La Coronada, Fuente Obejuna y Baena pueda ir camino de los altares, cuando van a cumplirse dos décadas de su muerte próximamente. Este seglar marcó para bien la vida de todos los que lo trataron y la comisión que trabaja en pro de su beatificación acaba de constituir una fundación con el nombre de Ignacio Osuna registrada en la notaría del Palacio Episcopal de Córdoba. Los estatutos los ha presentado también en las dependencias de las Causas de los Santos en Córdoba.

Hace dos semanas se reunió con el sacerdote Miguel Varona, que ya es el postulador de la causa, una figura jurídica canónica precisa en el proceso, que se rige por el Derecho canónico. En la actualidad está documentando las pruebas, entre ellas los dos libros de espiritualidad que escribió: 'Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo desde la Medicina y la fe' (2011), y 'Vivencias de un médico rural' (poco antes de su muerte). También se aporta su llamada al sacerdocio, que probó, pero en Toledo fue consciente de que su vocación real era dedicarse por entero a los enfermos del ámbito rural.

Ignacio Osuna, a la derecha, durante unos ejercicios espirituales para jóvenes cristianos en 1999. (ABC) Otros hechos que respaldan su testimonio son que el centro de salud (a propuesta de sus compañeros) y una calle de Baena, así como una calle en Écija llevan su nombre en recuerdo de su huella. A todo se une la recopilación de muchas declaraciones juradas de personas que lo conocieron, tanto de Portaceli, en Sevilla, donde estudió, en la Facultad de Medicina de Sevilla y el Colegio de Médicos de Córdoba, las localidades de Fuente Obejuna, Baena, aldea de La Coronada y Écija. «Estamos buscando a mucha gente que testifique con declaraciones juradas para seleccionar unas 30 ó 40 y el tribunal eclesiástico de Córdoba les va a tomar declaración formalmente para dar fe de toda esta obra social y cristiana de Ignacio», apunta uno de sus hermanos, Fernando Osuna, a ABC.

Son palabras tanto de religiosas, sacerdotes como laicos y algunos que ni siquiera son creyentes que abundan en la calidad humana, la entrega a los demás, la lucha por ayudar a los más necesitados y que nunca se tomó vacaciones. La llamada está abierta a todos los que tuvieron contacto con este hombre volcado en hacer el bien. Dio charlas y conferencias a jóvenes, ayudó a las monjas de muchos conventos, colaboró con los párrocos y en Écija formó un grupo de jóvenes con discapacidad física o psíquica para que pudieran salir juntos y divertirse para hacerles más llevaderas sus dificultades.

Nunca descansó, subraya su hermano, puesto que en verano se volcó en la organización de campamentos para llevar a los niños y jóvenes desfavorecidos a la playa. El médico ecijano Ignacio Osuna, fotografiado en 2005. (ABC) Newsletter Por cumplirse el próximo 28 de septiembre de 2026 el vigésimo aniversario de su fallecimiento, se celebrará una misa por el alma de Ignacio Osuna a finales de mes en Córdoba. «Muy animados estamos todos y luchando mucho para conseguir muchísimas pruebas.

Cuando ya esté muy documentado este proceso, se enviará a Roma cuanto antes», apunta Fernando Osuna, uno de los actores de la causa de beatificación, consciente de que algunos duran tres o cuatro siglos, y menciona el de la Reina Isabel la Católica y los padres jesuitas Rubio y Tarín. Encabezan también esta petición Rafael Benjumea (como secretario de la fundación), Teodoro de Arana (presidente) y José Manuel López. La madre de Ignacio Osuna, Estela Gómez, de 97 años de edad (de la que aprendió el trato humanitario y desinteresado a personas vulnerables), e Ignacio Osuna hijo son otros de los activos de este anhelo que impulsó el padre jesuita Fernando García Gutiérrez, que ya falleció, y la labor la continúa el también sacerdote Fernando Flores, de 88 años, natural de Fuente Palmera y párroco de Cañada del Rosal.

El hecho de que sea un seglar menor de 50 años de edad, y no un religioso ordenado, es otro de sus atractivos para ser tomado como un ejemplo para la Iglesia católica porque estimula a muchos creyentes. Semblanza Perteneció a una familia de 10 hijos y, aunque sintió la llamada para ingresar en el seminario, finalmente vio en la Medicina su auténtica vocación de servicio a los demás Ignacio Osuna Gómez fue el cuarto de diez hermanos. Nació en Écija en 1957 y se crió en una familia con valores cristianos muy marcados, como resalta su hijo mayor a ABC al recordar su biografía.

Estudió en los jesuitas de Portaceli, en Sevilla. Cuando estaba estudiando Medicina, recibió la llamada de Dios y entró en el Seminario de Toledo, pero allí descubrió que su vocación no era ésa, sino la Medicina. Tras aprobar las oposiciones en 1983 lo destinaron a La Coronada para atender a los pacientes de ésta y de otras aldeas cercanas en la casa del médico.

Las limitaciones de la época hicieron que tuviera que asistir partos tanto en su consulta como en domicilios particulares. En Fuente Obejuna (1987-1995) continuó su labor como médico rural trabajando más allá de su horario laboral, incluso de madrugada, para dedicarse a pacientes moribundos, desahuciados y en cuidados paliativos, y sin cobrar en la consulta privada a quien no podía pagarle. En su etapa profesional en Baena (1995-2006) siguió ejerciendo de médico y vinculado con la Iglesia ejerciendo como catequista de confirmación para los jóvenes.

Pero no todo queda ahí, pues, a la par fue un ejemplar esposo y padre de tres hijos, Ignacio, Javier y Enrique. A su entierro en Baena, multitudinario, no faltaron los suyos: los inmigrantes, los ancianos, los pobres, que le brindaron un larguísimo aplauso. Una grave enfermedad, un cáncer de páncreas, truncó su vida con solo 49 años de edad de manera fulminante, y murió en el Hospital Cruz Roja de Córdoba el 28 de septiembre de 2006.

Sus restos descansan en el Cementerio municipal Virgen del Valle de Écija. Diez años después de esa fecha comenzó el proceso para lograr que suba a los altares. Temas Catolicismo Médicos Beatificaciones Córdoba comentarios Reportar un error Religión La causa para beatificar al médico Ignacio Osuna avanza con la búsqueda de testimonios Constituida en Córdoba una fundación que lleva el nombre del médico rural cuando está próximo el 20 aniversario de su muerte Regala esta noticia Añádenos en Google Ignacio Osuna, fotografiado en el año 1980. (ABC) Julia García Higueras Córdoba 03/08/2026 a las 09:09h.

Lo importante será lograrlo, aunque el tiempo que haya que invertir sea mucho. La alegría y la fuerza de haberlo conocido de cerca guían el trabajo de recabar testimonios para conseguir que el médico rural ecijano Ignacio Osuna Gómez que desarrolló su trabajo en ... La Coronada, Fuente Obejuna y Baena pueda ir camino de los altares, cuando van a cumplirse dos décadas de su muerte próximamente.

Este seglar marcó para bien la vida de todos los que lo trataron y la comisión que trabaja en pro de su beatificación acaba de constituir una fundación con el nombre de Ignacio Osuna registrada en la notaría del Palacio Episcopal de Córdoba. Los estatutos los ha presentado también en las dependencias de las Causas de los Santos en Córdoba. Hace dos semanas se reunió con el sacerdote Miguel Varona, que ya es el postulador de la causa, una figura jurídica canónica precisa en el proceso, que se rige por el Derecho canónico.

En la actualidad está documentando las pruebas, entre ellas los dos libros de espiritualidad que escribió: 'Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo desde la Medicina y la fe' (2011), y 'Vivencias de un médico rural' (poco antes de su muerte). También se aporta su llamada al sacerdocio, que probó, pero en Toledo fue consciente de que su vocación real era dedicarse por entero a los enfermos del ámbito rural. Ignacio Osuna, a la derecha, durante unos ejercicios espirituales para jóvenes cristianos en 1999. (ABC) Otros hechos que respaldan su testimonio son que el centro de salud (a propuesta de sus compañeros) y una calle de Baena, así como una calle en Écija llevan su nombre en recuerdo de su huella.

A todo se une la recopilación de muchas declaraciones juradas de personas que lo conocieron, tanto de Portaceli, en Sevilla, donde estudió, en la Facultad de Medicina de Sevilla y el Colegio de Médicos de Córdoba, las localidades de Fuente Obejuna, Baena, aldea de La Coronada y Écija. «Estamos buscando a mucha gente que testifique con declaraciones juradas para seleccionar unas 30 ó 40 y el tribunal eclesiástico de Córdoba les va a tomar declaración formalmente para dar fe de toda esta obra social y cristiana de Ignacio», apunta uno de sus hermanos, Fernando Osuna, a ABC. Son palabras tanto de religiosas, sacerdotes como laicos y algunos que ni siquiera son creyentes que abundan en la calidad humana, la entrega a los demás, la lucha por ayudar a los más necesitados y que nunca se tomó vacaciones.

La llamada está abierta a todos los que tuvieron contacto con este hombre volcado en hacer el bien. Dio charlas y conferencias a jóvenes, ayudó a las monjas de muchos conventos, colaboró con los párrocos y en Écija formó un grupo de jóvenes con discapacidad física o psíquica para que pudieran salir juntos y divertirse para hacerles más llevaderas sus dificultades. Nunca descansó, subraya su hermano, puesto que en verano se volcó en la organización de campamentos para llevar a los niños y jóvenes desfavorecidos a la playa.

El médico ecijano Ignacio Osuna, fotografiado en 2005. (ABC) Newsletter Por cumplirse el próximo 28 de septiembre de 2026 el vigésimo aniversario de su fallecimiento, se celebrará una misa por el alma de Ignacio Osuna a finales de mes en Córdoba. «Muy animados estamos todos y luchando mucho para conseguir muchísimas pruebas. Cuando ya esté muy documentado este proceso, se enviará a Roma cuanto antes», apunta Fernando Osuna, uno de los actores de la causa de beatificación, consciente de que algunos duran tres o cuatro siglos, y menciona el de la Reina Isabel la Católica y los padres jesuitas Rubio y Tarín.

Encabezan también esta petición Rafael Benjumea (como secretario de la fundación), Teodoro de Arana (presidente) y José Manuel López. La madre de Ignacio Osuna, Estela Gómez, de 97 años de edad (de la que aprendió el trato humanitario y desinteresado a personas vulnerables), e Ignacio Osuna hijo son otros de los activos de este anhelo que impulsó el padre jesuita Fernando García Gutiérrez, que ya falleció, y la labor la continúa el también sacerdote Fernando Flores, de 88 años, natural de Fuente Palmera y párroco de Cañada del Rosal. El hecho de que sea un seglar menor de 50 años de edad, y no un religioso ordenado, es otro de sus atractivos para ser tomado como un ejemplo para la Iglesia católica porque estimula a muchos creyentes.

Semblanza Perteneció a una familia de 10 hijos y, aunque sintió la llamada para ingresar en el seminario, finalmente vio en la Medicina su auténtica vocación de servicio a los demás Ignacio Osuna Gómez fue el cuarto de diez hermanos. Nació en Écija en 1957 y se crió en una familia con valores cristianos muy marcados, como resalta su hijo mayor a ABC al recordar su biografía. Estudió en los jesuitas de Portaceli, en Sevilla.

Cuando estaba estudiando Medicina, recibió la llamada de Dios y entró en el Seminario de Toledo, pero allí descubrió que su vocación no era ésa, sino la Medicina. Tras aprobar las oposiciones en 1983 lo destinaron a La Coronada para atender a los pacientes de ésta y de otras aldeas cercanas en la casa del médico. Las limitaciones de la época hicieron que tuviera que asistir partos tanto en su consulta como en domicilios particulares.

En Fuente Obejuna (1987-1995) continuó su labor como médico rural trabajando más allá de su horario laboral, incluso de madrugada, para dedicarse a pacientes moribundos, desahuciados y en cuidados paliativos, y sin cobrar en la consulta privada a quien no podía pagarle. En su etapa profesional en Baena (1995-2006) siguió ejerciendo de médico y vinculado con la Iglesia ejerciendo como catequista de confirmación para los jóvenes. Pero no todo queda ahí, pues, a la par fue un ejemplar esposo y padre de tres hijos, Ignacio, Javier y Enrique.

A su entierro en Baena, multitudinario, no faltaron los suyos: los inmigrantes, los ancianos, los pobres, que le brindaron un larguísimo aplauso. Una grave enfermedad, un cáncer de páncreas, truncó su vida con solo 49 años de edad de manera fulminante, y murió en el Hospital Cruz Roja de Córdoba el 28 de septiembre de 2006. Sus restos descansan en el Cementerio municipal Virgen del Valle de Écija.

Diez años después de esa fecha comenzó el proceso para lograr que suba a los altares. Temas Catolicismo Médicos Beatificaciones Córdoba comentarios Reportar un error Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Gemma, monja de clausura: «Entrar en el convento fue para mis padres un escándalo y un dolor» Inés Romero La Aemet avisa de la llegada de fuertes tormentas y granizo esta semana

Publicado por Redacción · lunes, 3 de agosto de 2026

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