Thielemann encuentra el pulso emocional del 'Anillo', entre el calor y la polémica
Concluida la primera interpretación de las tres programadas del 'Anillo' con el que el Festival de Bayreuth celebra su 150º aniversario, la controvertida presencia de la Inteligencia Artificial (IA) s
Thielemann encuentra el pulso emocional del 'Anillo', entre el calor y la polémica Merece la pena acercarse al pensamiento de Thielemann teñido de un sentido práctico que es imprescindible ante la monumentalidad de este ciclo Regala esta noticia Añádenos en Google Ring 10010110. Götterdämmerung. (Bayreuther Festspiele / Enrico Nawrath) Alberto González Lapuente Bayreuth (Alemania) 02/08/2026 Actualizado a las 19:47h. Festival de Bayreuth 'Ring 10010110: del mito al código': 'Siegfried' – 'Götterdämmerung' Intérpretes Siegfried: Klaus Florian Vogt (Siegfried), Camilla Nylund (Brünnhilde), Gerhard Siegel (Mime), Michael Volle (Viandante), Jochen Schmeckenbecher (Alberich), Peter Rose (Fafner), Christa Mayer (Erda, Waltraute), Victoria Randem (El pájaro del bosque), Michael Kupfer-Radecky (Gunther), Mika Kares (Hagen), Magdalena Hinterdobler (Gutrune), Anna Kissjudit, Alexandra Ionis y Magdalena Hinterdobler (nornas), Katharina Konradi (Woglinde), Natalia Skrycka (Wellgunde), Marie Henriette Reinhold (Floßhilde), Orquesta del Festival de Bayreuth Concepto artístico y técnico Marcus Lobbes y Nils Corte Dramaturgia Andri Hardmeier Narración IA Roman Senkl Código creativo/arte visual Nils Corte y Phil Hagen Jungschlaeger Escenario Wolf Gutjahr Vestuario Pia Maria Mackert Dirección musical Christian Thielemann Lugar Festspielhaus, Bayreuth Fecha 29-VII / 1-VIII Concluida la primera interpretación de las tres programadas del 'Anillo' con el que el Festival de Bayreuth celebra su 150º aniversario, la controvertida presencia de la Inteligencia Artificial (IA) sigue siendo el aspecto más llamativo de su escenificación, aunque no sea el más brillante.
Con ... la IA se ha alcanzado la originalidad y también el ajuste del presupuesto gracias al desarrollo de una escenografía fácil de construir y de transportar, a la reducción de ensayos a cuatro días con el reparto y uno general, y a la más sencilla implantación de luces que también están controladas por la tecnología. Wolf Gutjahr es el responsable del espacio semicircular al que se superpone una pantalla de gasa formando una doble pared sobre la que se reflejan imágenes procedentes de seis proyectores y en cuyo espacio intermedio se colocan los cantantes. La disposición escénica ahorra diseño y construcción en un momento en el que Bayreuth se ve obligado a hacer un significativo ajuste de gastos.
Los casi 30 millones de euros del presupuesto total, sin incluir los costes de mantenimiento del Festspielhaus, se asumen mediante la autofinanciación del 55% del presupuesto a partir, fundamentalmente, de la venta de entradas. La aportación de la asociación de amigos y mecenas suma un 6% y el resto es responsabilidad del Gobierno federal, del estado de Baviera y de la ciudad de Bayreuth. Esta parte permanece congelada por la falta de ingresos fiscales, el aumento de los costes salariales del sector público, y el mayor gasto en infraestructuras y en defensa.
En un momento especialmente delicado en el ámbito cultural alemán, con consecuencias palpables en orquestas y teatros, en diciembre de 2024 el festival tuvo que recortar el programa previsto para el 150º aniversario reduciendo las once óperas programadas a siete. La IA es la solución imaginativa para un aniversario redirigido por las circunstancias. El curador o responsable del concepto artístico-técnico, Marcus Lobbes, también director de la Academia de Teatro Digital de Dortmund, ya señaló que su uso suponía un ahorro 'evidente' pero que su presencia tenía sentido en la continuidad tecnológica de un festival que siempre ha estado atento a la transformación social.
La IA ha querido ser el vehículo hacia el 'teatro invisible' que le habría gustado inventar a Wagner, demasiado condicionado por los medios técnicos de su época y sobre el que Christian Thielemann escribió en 'Mi vida con Wagner' (Akal, 2013). Él es el director musical de este 'Ring 10010110' y su presencia en Bayreuth le confirma como preservador de las esencias e ideólogo de la autenticidad. Merece la pena acercarse al pensamiento de Thielemann teñido de un sentido práctico que es imprescindible ante la monumentalidad de un ciclo que, desde la simple perspectiva ejecutoria, en Bayreuth, puede llegar a alcanzar lo heroico.
Estos días, una ligera lluvia al anochecer ha venido a calmar la ira del sol que el jueves, a punto de iniciarse la interpretación de 'Siegfried', calentaba el teatro hasta los 35º al comienzo de la representación, y, según se rumoreaba, elevaba la temperatura del foso a los 40º. Y, pese a todo, desde ahí surgió el milagro de una partitura de particular densidad orquestal, pero que Thielemann, como si de la dispersión lumínica se tratase, proyecta con mil colores. Su interpretación es ágil, tímbricamente rica y narrativamente coherente, en permanente transformación, en un arco que camina desde la claridad descriptiva a la reflexión.
Si ya se mostró intenso ante 'El oro del Rin' y se presentó como un estupendo cronista de 'La valquiria', Thielemann descubre ahora el encanto en 'Siegfried' y, por fin, la anchura emocional de 'El ocaso de los dioses'. De lo inteligible, como territorio afín a la razón y al intelecto, a lo sensible, como espacio de la subjetividad, lo que se ha escuchado en Bayreuth ha sido grandioso. Thielemann también ha señalado en alguna ocasión que se deberían usar distintas voces para los grandes papeles del 'Anillo'.
El caso es que, en Bayreuth, se ha reducido todo a lo imprescindible. Volver sobre Michael Volle es obligado tras años defendiendo a Wotan con cuerpo y autoridad. Lo que ahora importa en su interpretación es la capacidad declamatoria y el poso de un estilo bien dibujado.
En cuanto a Klaus Florian Vogt, surge de inmediato el recuerdo de Georg Unger, el tenor que estrenó el papel y que, según cuenta la historia, era un cantante de voz ligera. Wagner supervisó que cuidara la dicción y la justeza de la frase, virtudes que podrían atribuirse a Vogt además de la resistencia, la buena intención y la amabilidad. Con él, Siegfried es más inocentón que heroico, más apocado que brillante, a pesar del esfuerzo por proyectar la voz con especial autoridad.
Camilla Nylund salvó, con más desgarro que refinamiento, la complejidad de Brünnhilde en 'Siegfried', rematando con el protagonista un dúo muy desigual. Ya en 'El ocaso' llegó a la inmolación de forma apretada dejando sin penetración una de sus escenas más extensas y exigentes del ciclo. La soprano finlandesa se presenta particularmente ácida en el agudo, excesivamente vibrante y escasa en el grave, aunque acometa el papel con una voluntad de hierro.
En 'Siegfried', el tenor Gerhard Siegel fue un Mime un poderoso y penetrante, uno de los grandes del reparto de este 'Anillo' en el que hay que incluir otras voces notables, ya en 'El ocaso'. Estuvo grandiosa Christa Mayer, mucho mejor Waltraute que Erda, como ejecutora del bello relato que canta ante su hermana valquiria en el primer acto. Mika Kares y Magdalena Hinterdobler, como Hagen oscuro y potente, y Gutrune de agradable línea, representan estupendamente al resto de un reparto consolidado en sólidos grupos de nornas e hijas del Rin.
El coro y la orquesta del festival siguen siendo uno de sus pilares fundamentales. Y, en este contexto, la IA ha venido a convertirse en la herramienta de la discordia. Los abucheos del público a sus creadores tras el final de 'El ocaso' explican la desazón general.
Pero hay que calibrar que el descontento ha tenido menos fuerza que el manifestado tras la interpretación de 'El oro del Rin', lo que ayuda a entender que, en un proceso de aprendizaje en tiempo real, la IA se ha vuelto más cauta y exacta en la superposición de imágenes, y los espectadores más cómplices de su lenguaje. Habría sido interesante haberle hecho una entrevista a la IA para saber la razón de ser de muchas de sus decisiones. Por ejemplo, el porqué de las interesantes imágenes que acompañan el despertar de Brünnhilde, de las formulaciones aleatorias propias de una fantasmagoría no siempre bien dirigida hacia los puntos culminantes, y algunos casos concretos como el logo de la RAF, el cartel electoral de la CDU, Lenin, Hitler, la limusina de Kennedy y, quizá más obvios, los retratos de Gorbachov, Ronald Reagan y otros políticos señalados a lo largo de la interpretación de 'El ocaso'.
Ring 10010110. Götterdämmerung. (Bayreuther Festspiele / Enrico Nawrath) Newsletter Quedan preguntas sin resolver y dudas sobre el futuro de una tecnología inevitable. Pasear estos días por Bayreuth significa encontrarse a Wagner afeitándose en una peluquería, arreglándose las cejas o cortándose el pelo; y en cualquier bar anunciando con una sonrisa sospechosamente imposible una bebida refrescante.
Como si de vasos comunicantes se tratase, todo ello se suma a la disminución de los espacios dedicados a sus libros y otros documentos, y al aumento de las baratijas wagnerianas. A los mismos pies del Festspielhaus puede adquirirse una camiseta alusiva con aire de musical o un peluche del avaro dragón Fafner, con los ojos saltones y enloquecidos. En cualquier caso, a la espera de la nueva y verdadera producción escénica del 'Anillo' prevista para 2028, con dirección musical de Pablo Heras-Casado, es de justicia reconocer que el Festival de Bayreuth ha estado ágil a la hora de presentar una herramienta inevitable, que obviamente requiere talento y perfección.
Ring 10010110. Siegfried. (Bayreuther Festspiele / Enrico Nawrath) En cuanto a Bayreuth, tratar de encontrar una vía de futuro significa que a partir de ahora se incrementará su presencia en el entramado operístico europeo modificando el sistema de producción hacia un mayor número de estrenos anuales con circulación por otros teatros, una vez agotada la estancia de la producción en el festival. El próximo año se estrenará una nueva puesta en escena de 'Lohengrin' dirigida por la italiana Ilaria Lanzino y en lo musical por el finlandés Tarmo Peltokoski, que debutará en el foso de Bayreuth.
En el reparto constan Michael Spyres, Elsa Dreisig y Georg Zeppenfeld. Noticia relacionada La orquesta de Bayreuth, a punto para una «excepcional» gira por España Pep Gorgori 'Parsifal' se renueva con una producción de Ersan Mondtag y la dirección musical de Christian Thielemann, además del reparto formado por Piotr Beczała como protagonista, Michael Volle, Mika Kares y Michèle Losier. Completarán la programación las reposiciones de 'Los maestros cantores de Núremberg' de Matthias Davids con Simone Young en el foso, y la presencia de Michael Volle en el papel de Hans Sachs, Georg Zeppenfeld y Michael Nagy; y de 'Tannhäuser' en la producción de Tobias Kratzer y la dirección musical de Thomas Guggeis, con Klaus Florian Vogt y la estupenda soprano Vida Miknevičiūtė. comentarios Reportar un error Thielemann encuentra el pulso emocional del 'Anillo', entre el calor y la polémica Merece la pena acercarse al pensamiento de Thielemann teñido de un sentido práctico que es imprescindible ante la monumentalidad de este ciclo Regala esta noticia Añádenos en Google Ring 10010110.
Götterdämmerung. (Bayreuther Festspiele / Enrico Nawrath) Alberto González Lapuente Bayreuth (Alemania) 02/08/2026 Actualizado a las 19:47h. Festival de Bayreuth 'Ring 10010110: del mito al código': 'Siegfried' – 'Götterdämmerung' Intérpretes Siegfried: Klaus Florian Vogt (Siegfried), Camilla Nylund (Brünnhilde), Gerhard Siegel (Mime), Michael Volle (Viandante), Jochen Schmeckenbecher (Alberich), Peter Rose (Fafner), Christa Mayer (Erda, Waltraute), Victoria Randem (El pájaro del bosque), Michael Kupfer-Radecky (Gunther), Mika Kares (Hagen), Magdalena Hinterdobler (Gutrune), Anna Kissjudit, Alexandra Ionis y Magdalena Hinterdobler (nornas), Katharina Konradi (Woglinde), Natalia Skrycka (Wellgunde), Marie Henriette Reinhold (Floßhilde), Orquesta del Festival de Bayreuth Concepto artístico y técnico Marcus Lobbes y Nils Corte Dramaturgia Andri Hardmeier Narración IA Roman Senkl Código creativo/arte visual Nils Corte y Phil Hagen Jungschlaeger Escenario Wolf Gutjahr Vestuario Pia Maria Mackert Dirección musical Christian Thielemann Lugar Festspielhaus, Bayreuth Fecha 29-VII / 1-VIII Concluida la primera interpretación de las tres programadas del 'Anillo' con el que el Festival de Bayreuth celebra su 150º aniversario, la controvertida presencia de la Inteligencia Artificial (IA) sigue siendo el aspecto más llamativo de su escenificación, aunque no sea el más brillante. Con ... la IA se ha alcanzado la originalidad y también el ajuste del presupuesto gracias al desarrollo de una escenografía fácil de construir y de transportar, a la reducción de ensayos a cuatro días con el reparto y uno general, y a la más sencilla implantación de luces que también están controladas por la tecnología.
Wolf Gutjahr es el responsable del espacio semicircular al que se superpone una pantalla de gasa formando una doble pared sobre la que se reflejan imágenes procedentes de seis proyectores y en cuyo espacio intermedio se colocan los cantantes. La disposición escénica ahorra diseño y construcción en un momento en el que Bayreuth se ve obligado a hacer un significativo ajuste de gastos. Los casi 30 millones de euros del presupuesto total, sin incluir los costes de mantenimiento del Festspielhaus, se asumen mediante la autofinanciación del 55% del presupuesto a partir, fundamentalmente, de la venta de entradas.
La aportación de la asociación de amigos y mecenas suma un 6% y el resto es responsabilidad del Gobierno federal, del estado de Baviera y de la ciudad de Bayreuth. Esta parte permanece congelada por la falta de ingresos fiscales, el aumento de los costes salariales del sector público, y el mayor gasto en infraestructuras y en defensa. En un momento especialmente delicado en el ámbito cultural alemán, con consecuencias palpables en orquestas y teatros, en diciembre de 2024 el festival tuvo que recortar el programa previsto para el 150º aniversario reduciendo las once óperas programadas a siete.
La IA es la solución imaginativa para un aniversario redirigido por las circunstancias. El curador o responsable del concepto artístico-técnico, Marcus Lobbes, también director de la Academia de Teatro Digital de Dortmund, ya señaló que su uso suponía un ahorro 'evidente' pero que su presencia tenía sentido en la continuidad tecnológica de un festival que siempre ha estado atento a la transformación social. La IA ha querido ser el vehículo hacia el 'teatro invisible' que le habría gustado inventar a Wagner, demasiado condicionado por los medios técnicos de su época y sobre el que Christian Thielemann escribió en 'Mi vida con Wagner' (Akal, 2013).
Él es el director musical de este 'Ring 10010110' y su presencia en Bayreuth le confirma como preservador de las esencias e ideólogo de la autenticidad. Merece la pena acercarse al pensamiento de Thielemann teñido de un sentido práctico que es imprescindible ante la monumentalidad de un ciclo que, desde la simple perspectiva ejecutoria, en Bayreuth, puede llegar a alcanzar lo heroico. Estos días, una ligera lluvia al anochecer ha venido a calmar la ira del sol que el jueves, a punto de iniciarse la interpretación de 'Siegfried', calentaba el teatro hasta los 35º al comienzo de la representación, y, según se rumoreaba, elevaba la temperatura del foso a los 40º.
Y, pese a todo, desde ahí surgió el milagro de una partitura de particular densidad orquestal, pero que Thielemann, como si de la dispersión lumínica se tratase, proyecta con mil colores. Su interpretación es ágil, tímbricamente rica y narrativamente coherente, en permanente transformación, en un arco que camina desde la claridad descriptiva a la reflexión. Si ya se mostró intenso ante 'El oro del Rin' y se presentó como un estupendo cronista de 'La valquiria', Thielemann descubre ahora el encanto en 'Siegfried' y, por fin, la anchura emocional de 'El ocaso de los dioses'.
De lo inteligible, como territorio afín a la razón y al intelecto, a lo sensible, como espacio de la subjetividad, lo que se ha escuchado en Bayreuth ha sido grandioso. Thielemann también ha señalado en alguna ocasión que se deberían usar distintas voces para los grandes papeles del 'Anillo'. El caso es que, en Bayreuth, se ha reducido todo a lo imprescindible.
Volver sobre Michael Volle es obligado tras años defendiendo a Wotan con cuerpo y autoridad. Lo que ahora importa en su interpretación es la capacidad declamatoria y el poso de un estilo bien dibujado. En cuanto a Klaus Florian Vogt, surge de inmediato el recuerdo de Georg Unger, el tenor que estrenó el papel y que, según cuenta la historia, era un cantante de voz ligera.
Wagner supervisó que cuidara la dicción y la justeza de la frase, virtudes que podrían atribuirse a Vogt además de la resistencia, la buena intención y la amabilidad. Con él, Siegfried es más inocentón que heroico, más apocado que brillante, a pesar del esfuerzo por proyectar la voz con especial autoridad. Camilla Nylund salvó, con más desgarro que refinamiento, la complejidad de Brünnhilde en 'Siegfried', rematando con el protagonista un dúo muy desigual.
Ya en 'El ocaso' llegó a la inmolación de forma apretada dejando sin penetración una de sus escenas más extensas y exigentes del ciclo. La soprano finlandesa se presenta particularmente ácida en el agudo, excesivamente vibrante y escasa en el grave, aunque acometa el papel con una voluntad de hierro. En 'Siegfried', el tenor Gerhard Siegel fue un Mime un poderoso y penetrante, uno de los grandes del reparto de este 'Anillo' en el que hay que incluir otras voces notables, ya en 'El ocaso'.
Estuvo grandiosa Christa Mayer, mucho mejor Waltraute que Erda, como ejecutora del bello relato que canta ante su hermana valquiria en el primer acto. Mika Kares y Magdalena Hinterdobler, como Hagen oscuro y potente, y Gutrune de agradable línea, representan estupendamente al resto de un reparto consolidado en sólidos grupos de nornas e hijas del Rin. El coro y la orquesta del festival siguen siendo uno de sus pilares fundamentales.
Y, en este contexto, la IA ha venido a convertirse en la herramienta de la discordia. Los abucheos del público a sus creadores tras el final de 'El ocaso' explican la desazón general. Pero hay que calibrar que el descontento ha tenido menos fuerza que el manifestado tras la interpretación de 'El oro del Rin', lo que ayuda a entender que, en un proceso de aprendizaje en tiempo real, la IA se ha vuelto más cauta y exacta en la superposición de imágenes, y los espectadores más cómplices de su lenguaje.
Habría sido interesante haberle hecho una entrevista a la IA para saber la razón de ser de muchas de sus decisiones. Por ejemplo, el porqué de las interesantes imágenes que acompañan el despertar de Brünnhilde, de las formulaciones aleatorias propias de una fantasmagoría no siempre bien dirigida hacia los puntos culminantes, y algunos casos concretos como el logo de la RAF, el cartel electoral de la CDU, Lenin, Hitler, la limusina de Kennedy y, quizá más obvios, los retratos de Gorbachov, Ronald Reagan y otros políticos señalados a lo largo de la interpretación de 'El ocaso'. Ring 10010110.
Götterdämmerung. (Bayreuther Festspiele / Enrico Nawrath) Newsletter Quedan preguntas sin resolver y dudas sobre el futuro de una tecnología inevitable. Pasear estos días por Bayreuth significa encontrarse a Wagner afeitándose en una peluquería, arreglándose las cejas o cortándose el pelo; y en cualquier bar anunciando con una sonrisa sospechosamente imposible una bebida refrescante. Como si de vasos comunicantes se tratase, todo ello se suma a la disminución de los espacios dedicados a sus libros y otros documentos, y al aumento de las baratijas wagnerianas.
A los mismos pies del Festspielhaus puede adquirirse una camiseta alusiva con aire de musical o un peluche del avaro dragón Fafner, con los ojos saltones y enloquecidos. En cualquier caso, a la espera de la nueva y verdadera producción escénica del 'Anillo' prevista para 2028, con dirección musical de Pablo Heras-Casado, es de justicia reconocer que el Festival de Bayreuth ha estado ágil a la hora de presentar una herramienta inevitable, que obviamente requiere talento y perfección. Ring 10010110.
Siegfried. (Bayreuther Festspiele / Enrico Nawrath) En cuanto a Bayreuth, tratar de encontrar una vía de futuro significa que a partir de ahora se incrementará su presencia en el entramado operístico europeo modificando el sistema de producción hacia un mayor número de estrenos anuales con circulación por otros teatros, una vez agotada la estancia de la producción en el festival. El próximo año se estrenará una nueva puesta en escena de 'Lohengrin' dirigida por la italiana Ilaria Lanzino y en lo musical por el finlandés Tarmo Peltokoski, que debutará en el foso de Bayreuth. En el reparto constan Michael Spyres, Elsa Dreisig y Georg Zeppenfeld.
Noticia relacionada La orquesta de Bayreuth, a punto para una «excepcional» gira por España Pep Gorgori 'Parsifal' se renueva con una producción de Ersan Mondtag y la dirección musical de Christian Thielemann, además del reparto formado por Piotr Beczała como protagonista, Michael Volle, Mika Kares y Michèle Losier. Completarán la programación las reposiciones de 'Los maestros cantores de Núremberg' de Matthias Davids con Simone Young en el foso, y la presencia de Michael Volle en el papel de Hans Sachs, Georg Zeppenfeld y Michael Nagy; y de 'Tannhäuser' en la producción de Tobias Kratzer y la dirección musical de Thomas Guggeis, con Klaus Florian Vogt y la estupenda soprano Vida Miknevičiūtė. comentarios Reportar un error La orquesta de Bayreuth, a punto para una «excepcional» gira por España Pep Gorgori Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Chenoa: «Vengo de una familia muy justa de dinero. Los niños iban al comedor y yo, con ocho años, comía en las escaleras sola»
Inés Romero Jorge Rey se adelanta a la Aemet y alerta del tiempo que hará en agosto según las Cabañuelas: «Otra ola de calor» Borja Sánchez