España pierde un 30% de capacidad de extinción por escatimar recursos en alquilar helicópteros similares a los rusos Kamov
De los 31 que están operativos, la semana pasada se anunció la llegada del primer helicóptero con capacidad para arrojar casi 4.500 litros de agua; el resto, entre 1.000 y 2.000. El sector achaca a la
DIRECTO Sigue la última hora de los incendios en España oriente medioTrump ordena detener los bombardeos contra Irán para negociar un acuerdo España pierde un 30% de capacidad de extinción por escatimar recursos en alquilar helicópteros similares a los rusos KamovUn helicóptero cogiendo agua en el río en Ávila.Carlos LujanEscucha este artículoNacionalNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 28 jul 2026 - 05:00Clara PinarWhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLDe los 31 que están operativos, la semana pasada se anunció la llegada del primer helicóptero con capacidad para arrojar casi 4.500 litros de agua; el resto, entre 1.000 y 2.000. El sector achaca a la falta de planificación y a la negativa a pagar hasta el triple que España no cuente con helicópteros antiincendios de mayor capacidad, Chinook y Back Hawk.El Gobierno deja en tierra 15 Airbus 'reversibles' para luchar contra el fuego por no haber puesto el kit antiincendios.España ha perdido entre un 25 y un 30% de capacidad de extinción de incendios forestales por escatimar recursos para alquilar helicópteros con mayor posibilidad de lanzamiento de agua que sean equivalentes a los mejores de su clase, los Kamov, de factura rusa y fuera de juego porque están sometidos a sanciones europeas por la guerra en Ucrania. Solo la semana pasada llegó a España una primera nave de este tipo, un helicóptero de fabricación en EEUU Black Hawk, que como los modelos Chinook puede llegar a arrojar 4.300 litros y que son notablemente más caros que las naves contratadas para tres campañas, salvo uno, entre 1.000 y 2.000 litros, que trabajan en estos momentos en la extinción de los graves incendios de las últimas semanas."Lo que se ha contratado tiene una capacidad de carga de agua un 25-30% menor de lo que se tenía hace años".
Así resumen en el sector el escenario actual relativo a los helicópteros de los que se dispone en España —por parte del Ministerio para la Transición Ecológica, pero también de las comunidades que alquilan medios aéreos—. En el caso del Gobierno central, los helicópteros son mayoría en el dispositivo aéreo que pone a disposición de las comunidades. De un total de 56 naves que en buena medida alquila a empresas especializadas, 31 son helicópteros —25 son aviones, de los que solo se contratan 11, porque otros 14 son propiedad del Ejército del Aire— y la merma de su capacidad para apagar fuegos es una combinación de factores en los que confluyen no destinar suficientes recursos económicos para alquilar los mejores, la falta de planificación que ven las empresas del sector e incluso la guerra en Ucrania y las sanciones de la UE contra Rusia, que afectan desde hace años al mejor helicóptero que hasta ahora utilizaban los países europeos como España, modelo Kamov.
Solo la semana pasada, la compañía Timberline Helicopters anunció la entrega a la empresa salmantina Airworks Helicopters de un Black Hawk, uno de los equivalentes a los rusos Kamov por su capacidad de transportar y lanzar agua. Según indicó Timberline, la incorporación del "primer" Black Hawk de Europa para la extinción de incendios supone "mucho más" que el suministro de un helicóptero de "primera categoría".
También es "la culminación de un proceso de 18 meses caracterizado por la colaboración, la perseveranza y el compromiso regulatorio" entre las dos empresas.Con capacidad para lanzar entre 4.000 y 5.000 litros de agua sobre los incendios forestales, el helicóptero ruso Kamov era considerado el mejor de su clase para apagar incendios que hasta hace poco utilizaban los gobiernos europeos. Sin embargo, las sanciones a Rusia impiden a los gobiernos de la UE no ya comprar, sino utilizar piezas de repuesto para repararlos y mantenerlos, lo que ya desde el año pasado los dejó casi totalmente fuera de juego para apagar fuegos en Europa. El problema adicional que denuncia el sector es que el Gobierno no ha hecho una apuesta por alquilar helicópteros equivalentes a los rusos.
Se trata de los Chinook y Black Hawk fabricados en EEUU, que para operar en España requieren una autorización especial y que son también "tres veces" más caros que los que el Gobierno contrató el año pasado para tres campañas de incendios, hasta 2027.A diferencia de lo que sucedió en 2024, cuando la contratación de medios aéreos para luchar contra los incendios tuvo que hacerse de urgencia y con menos naves por la negativa durante meses de la entonces vicepresidenta Teresa Ribera a pagar más por recursos cada vez más demandados por países que antes no tenían incendios forestales, en enero de 2025 la actual titular de Transición Ecológica, Sara Aagesen, ofreció 27,6 millones de euros más, hasta un total de 187, para contratar medios aéreos. Como consecuencia, se cerró un contrato por tres temporadas que, también para este año, permitió al Gobierno contar con todas las aeronaves que licitó, tanto aviones como helicópteros, a diferencia de lo que sucedió en 2024, cuando el resultado de la contratación de urgencia fueron seis naves menos.De 4.500 litros de agua a 1.200 y 2.000 litrosSegún indican en el sector, para la actual campaña de incendios la licitación se completó y se contrataron todos los medios que había requerido el Gobierno. Sin embargo, en el caso de los helicópteros, con naves que siguen sin igualarse a los Karmov que fue necesario jubilar.
De acuerdo a los tres tipos de helicópteros contratados y que ahora hacen labores de extinción, solo uno de ellos es capaz de lanzar 4.500 litros de agua. Sobre él, el Ministerio especifica que "el modelo más utilizado es el Kamov Ka-32A 11BC". Hasta completar los 31 helicópteros contratados, el Ministerio dispone de otros 26 modelo Mike, capaces de transportar personal —de las BRIF— y de lanzar "una capacidad mínima de 1.200 litros".
El tercer modelo es el denominado Lima, de los que hay cuatro helicópteros operativos capaces de lanzar menos de 1.000 litros. Es aquí donde el sector advierte de la pérdida de hasta un 30% de capacidad para apagar incendios.Las empresas españolas del sector del alquiler de naves antiincendios son de referencia internacional y a medida que el cambio climático ha ido incrementando el riesgo de incendios forestales en países que no los conocían, han visto abrirse la competencia en un mercado antes limitado a menos, entre ellos España. Según explican fuentes de este sector, que España no disponga de helicópteros de gran capacidad para suplir los Kamov se debe a problemas administrativos y económicos que, a su vez, complican los primeros."Traer" un helicóptero Chinook o Black Hawk para apagar incendios en España requiere un certificado de tipo restringido, con autorización primero de la Agencia Europea de Seguridad Aérea y después de la española antes de que las naves lleguen a Europa.
Todo esto tiene un coste que las empresas no se han lanzado a afrontar porque en ningún momento tuvieron señales del Ministerio de que fuera a licitar la contratación de estas naves "especiales", cuyo coste puede triplicar lo que cuesta alquilarlo de otro tipo. "No hay opción económica razonable para sustituirlos y hasta que no haya un proyecto del Ministerio, o de las comunidades autónomas o de quien lo contrate, que asegure que se van a pedir aunque cuesten dos o tres veces más, las compañías no los van a traer", explican en el sector.Además, se da la circunstancia de que, como suele suceder, la licitación de los medios aéreos antiincendios fue a largo plazo, para tres campañas de incendios. Estamos en la segunda y el sector espera que el Ministerio se ponga en contacto en breve con las empresas propietarias para actualizar las condiciones relativas a las horas de vuelo —los incendios de las últimas semanas están superando las previsiones— pero no hay constancia de que se haya pedido iniciar el procedimiento para que el año que viene España pueda contar con helicópteros más caros pero también de mayor capacidad.
Los expertos indican que estos deberían empezar con un año de antelación, es decir, ahora si se quiere disponer de ellos el año que viene.Anulación del contrato para actualizar aviones El dinero también está detrás de la anulación del contrato para actualizar 10 de los aviones anfibios de gran capacidad del Ministerio de Defensa, los denominados FOCA. Tal y como publicó El Mundo, en 2022 el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, firmaba un documento en el que se decía que era "imperativo" por el estado de una flota que en estas últimas semanas se ha visto mermada temporalmente en parte por tener que pasar por taller para reparar averías producto de las batidas contra los incendios. Sin embargo, el contrato se dio por extinguido debido segun este periódico a que el Ministerio intentó hacer modificaciones que no figuraban en el contrato que firmó con la empresa adjudicataria.Según explicó este lunes Aagesen en una entrevista en RNE, se trataba de instalar un software y "lo que ocurrió es que tuvo que anularse por recomendación de los servicios jurídicos" cuando "el fabricante cambió de forma sustancial el precio".
Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?Más información sobre:Medio ambienteIncendios forestalesPolíticaGuerra Rusia - UcraniaSara AagesenClara PinarRedactora '20minutos'Clara Pinar es redactora en 20MINUTOS desde 2018. Actualmente se especializa en energía, transporte y medio ambiente y antes trabajó en la cobertura de información sobre el PP, el Gobierno de coalición y la pandemia por Covid-19.Clara_Pinar en XClara Pinar en Linkedin Mostrar comentarios Comentarios España pierde un 30% de capacidad de extinción por escatimar recursos en alquilar helicópteros similares a los rusos KamovUn helicóptero cogiendo agua en el río en Ávila.Carlos LujanEscucha este artículoNacionalNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 28 jul 2026 - 05:00Clara PinarWhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLDe los 31 que están operativos, la semana pasada se anunció la llegada del primer helicóptero con capacidad para arrojar casi 4.500 litros de agua; el resto, entre 1.000 y 2.000. El sector achaca a la falta de planificación y a la negativa a pagar hasta el triple que España no cuente con helicópteros antiincendios de mayor capacidad, Chinook y Back Hawk.El Gobierno deja en tierra 15 Airbus 'reversibles' para luchar contra el fuego por no haber puesto el kit antiincendios.España ha perdido entre un 25 y un 30% de capacidad de extinción de incendios forestales por escatimar recursos para alquilar helicópteros con mayor posibilidad de lanzamiento de agua que sean equivalentes a los mejores de su clase, los Kamov, de factura rusa y fuera de juego porque están sometidos a sanciones europeas por la guerra en Ucrania.
Solo la semana pasada llegó a España una primera nave de este tipo, un helicóptero de fabricación en EEUU Black Hawk, que como los modelos Chinook puede llegar a arrojar 4.300 litros y que son notablemente más caros que las naves contratadas para tres campañas, salvo uno, entre 1.000 y 2.000 litros, que trabajan en estos momentos en la extinción de los graves incendios de las últimas semanas."Lo que se ha contratado tiene una capacidad de carga de agua un 25-30% menor de lo que se tenía hace años". Así resumen en el sector el escenario actual relativo a los helicópteros de los que se dispone en España —por parte del Ministerio para la Transición Ecológica, pero también de las comunidades que alquilan medios aéreos—. En el caso del Gobierno central, los helicópteros son mayoría en el dispositivo aéreo que pone a disposición de las comunidades.
De un total de 56 naves que en buena medida alquila a empresas especializadas, 31 son helicópteros —25 son aviones, de los que solo se contratan 11, porque otros 14 son propiedad del Ejército del Aire— y la merma de su capacidad para apagar fuegos es una combinación de factores en los que confluyen no destinar suficientes recursos económicos para alquilar los mejores, la falta de planificación que ven las empresas del sector e incluso la guerra en Ucrania y las sanciones de la UE contra Rusia, que afectan desde hace años al mejor helicóptero que hasta ahora utilizaban los países europeos como España, modelo Kamov. Solo la semana pasada, la compañía Timberline Helicopters anunció la entrega a la empresa salmantina Airworks Helicopters de un Black Hawk, uno de los equivalentes a los rusos Kamov por su capacidad de transportar y lanzar agua. Según indicó Timberline, la incorporación del "primer"
Black Hawk de Europa para la extinción de incendios supone "mucho más" que el suministro de un helicóptero de "primera categoría". También es "la culminación de un proceso de 18 meses caracterizado por la colaboración, la perseveranza y el compromiso regulatorio" entre las dos empresas.Con capacidad para lanzar entre 4.000 y 5.000 litros de agua sobre los incendios forestales, el helicóptero ruso Kamov era considerado el mejor de su clase para apagar incendios que hasta hace poco utilizaban los gobiernos europeos. Sin embargo, las sanciones a Rusia impiden a los gobiernos de la UE no ya comprar, sino utilizar piezas de repuesto para repararlos y mantenerlos, lo que ya desde el año pasado los dejó casi totalmente fuera de juego para apagar fuegos en Europa.
El problema adicional que denuncia el sector es que el Gobierno no ha hecho una apuesta por alquilar helicópteros equivalentes a los rusos. Se trata de los Chinook y Black Hawk fabricados en EEUU, que para operar en España requieren una autorización especial y que son también "tres veces" más caros que los que el Gobierno contrató el año pasado para tres campañas de incendios, hasta 2027.A diferencia de lo que sucedió en 2024, cuando la contratación de medios aéreos para luchar contra los incendios tuvo que hacerse de urgencia y con menos naves por la negativa durante meses de la entonces vicepresidenta Teresa Ribera a pagar más por recursos cada vez más demandados por países que antes no tenían incendios forestales, en enero de 2025 la actual titular de Transición Ecológica, Sara Aagesen, ofreció 27,6 millones de euros más, hasta un total de 187, para contratar medios aéreos. Como consecuencia, se cerró un contrato por tres temporadas que, también para este año, permitió al Gobierno contar con todas las aeronaves que licitó, tanto aviones como helicópteros, a diferencia de lo que sucedió en 2024, cuando el resultado de la contratación de urgencia fueron seis naves menos.De 4.500 litros de agua a 1.200 y 2.000 litrosSegún indican en el sector, para la actual campaña de incendios la licitación se completó y se contrataron todos los medios que había requerido el Gobierno.
Sin embargo, en el caso de los helicópteros, con naves que siguen sin igualarse a los Karmov que fue necesario jubilar. De acuerdo a los tres tipos de helicópteros contratados y que ahora hacen labores de extinción, solo uno de ellos es capaz de lanzar 4.500 litros de agua. Sobre él, el Ministerio especifica que "el modelo más utilizado es el Kamov Ka-32A 11BC".
Hasta completar los 31 helicópteros contratados, el Ministerio dispone de otros 26 modelo Mike, capaces de transportar personal —de las BRIF— y de lanzar "una capacidad mínima de 1.200 litros". El tercer modelo es el denominado Lima, de los que hay cuatro helicópteros operativos capaces de lanzar menos de 1.000 litros. Es aquí donde el sector advierte de la pérdida de hasta un 30% de capacidad para apagar incendios.Las empresas españolas del sector del alquiler de naves antiincendios son de referencia internacional y a medida que el cambio climático ha ido incrementando el riesgo de incendios forestales en países que no los conocían, han visto abrirse la competencia en un mercado antes limitado a menos, entre ellos España.
Según explican fuentes de este sector, que España no disponga de helicópteros de gran capacidad para suplir los Kamov se debe a problemas administrativos y económicos que, a su vez, complican los primeros."Traer" un helicóptero Chinook o Black Hawk para apagar incendios en España requiere un certificado de tipo restringido, con autorización primero de la Agencia Europea de Seguridad Aérea y después de la española antes de que las naves lleguen a Europa. Todo esto tiene un coste que las empresas no se han lanzado a afrontar porque en ningún momento tuvieron señales del Ministerio de que fuera a licitar la contratación de estas naves "especiales", cuyo coste puede triplicar lo que cuesta alquilarlo de otro tipo. "No hay opción económica razonable para sustituirlos y hasta que no haya un proyecto del Ministerio, o de las comunidades autónomas o de quien lo contrate, que asegure que se van a pedir aunque cuesten dos o tres veces más, las compañías no los van a traer", explican en el sector.Además, se da la circunstancia de que, como suele suceder, la licitación de los medios aéreos antiincendios fue a largo plazo, para tres campañas de incendios.
Estamos en la segunda y el sector espera que el Ministerio se ponga en contacto en breve con las empresas propietarias para actualizar las condiciones relativas a las horas de vuelo —los incendios de las últimas semanas están superando las previsiones— pero no hay constancia de que se haya pedido iniciar el procedimiento para que el año que viene España pueda contar con helicópteros más caros pero también de mayor capacidad. Los expertos indican que estos deberían empezar con un año de antelación, es decir, ahora si se quiere disponer de ellos el año que viene.Anulación del contrato para actualizar aviones El dinero también está detrás de la anulación del contrato para actualizar 10 de los aviones anfibios de gran capacidad del Ministerio de Defensa, los denominados FOCA. Tal y como publicó El Mundo, en 2022 el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, firmaba un documento en el que se decía que era "imperativo" por el estado de una flota que en estas últimas semanas se ha visto mermada temporalmente en parte por tener que pasar por taller para reparar averías producto de las batidas contra los incendios.
Sin embargo, el contrato se dio por extinguido debido segun este periódico a que el Ministerio intentó hacer modificaciones que no figuraban en el contrato que firmó con la empresa adjudicataria.Según explicó este lunes Aagesen en una entrevista en RNE, se trataba de instalar un software y "lo que ocurrió es que tuvo que anularse por recomendación de los servicios jurídicos" cuando "el fabricante cambió de forma sustancial el precio". Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?