Una película taurina y una versión moderna de 'Flamenco', los grandes sueños de Juan Lebrón
Hasta el último aliento, Juan Lebrón , fallecido este lunes a los 73 años en el hospital de El Puerto de Santa María tras sufrir un ictus, siguió soñando con el cine. El productor, al que en los últim
Una película taurina y una versión moderna de 'Flamenco', los grandes sueños de Juan Lebrón El productor, fallecido este lunes, mantuvo hasta el final su pasión por divulgar la cultura, el patrimonio y los paisajes de Andalucía Regala esta noticia Añádenos en Google Este vídeo es exclusivo para suscriptores Disfruta de acceso ilimitado Suscríbete ¿Ya tienes una suscripción ? Inicia sesión El productor Juan Lebrón deja un legado audiovisual aún hoy muy vivo. (R. Doblado) Rocío Vázquez 04/08/2026 Actualizado a las 17:14h.
Hasta el último aliento, Juan Lebrón, fallecido este lunes a los 73 años en el hospital de El Puerto de Santa María tras sufrir un ictus, siguió soñando con el cine. El productor, al que en los últimos años se le habían cerrado la ... mayoría de las puertas que en sus décadas de máxima actividad abría con grandes dosis de desparpajo y atrevimiento, ideó otros grandes proyectos que hubieran engrandecido aún más el extenso legado que deja. Unas mieles que contrastan con el tiempo del ocaso de su trayectoria, profesional y vital.
En el mundillo todos conocían que el malagueño «administró mal» sus ganancias. El final, marcado también por un cáncer del que hace apenas un mes fue operado, transcurrió en la costa noroeste gaditana, cuentan sus allegados, en un hotel de Rota. Su única hermana ha manifestado su deseo de despedirle en la más estricta intimidad.
Sus cenizas reposarán en la ciudad que le vio nacer en 1953, Antequera, que ha decretado un día de luto oficial. Pese a las sombras postreras, hoy todos hablan de él como una figura que quizá no fue lo suficientemente reconocida -pese a la treintena de premios que cosechó, entre ellos la Rosa de Oro del Festival de Montreux y una nominación a los Emmy por 'Sevillanas'- teniendo en cuenta que fue partícipe de las producciones cinematográficas y televisivas más destacadas de las últimas décadas, convirtiéndose en una figura clave del audiovisual andaluz y en un incansable divulgador de la cultura, el patrimonio y los paisajes de Andalucía. Del pueblo para el pueblo, pero con repercusiones planetarias.
Su obra, vinculada a nombres como Carlos Saura, Manuel Gutiérrez Aragón, José Luis Borau y Antonio J. Betanco -sólo citando a directores- pudo completarse con otro 'capítulo' de la cultura popular. Tras 'Semana Santa' (1992) de Gutiérrez Aragón y especialmente con 'Sevillanas' (1992) y 'Flamenco' (1995), ambas en asociación con Saura, Lebrón planeó otra película que vendría a cerrar esta tetralogía, en este caso, dedicada a los toros.
No llegó nunca a ponerla en pie, pero sí tuvo encuentros con grandes diestros para iniciar el proyecto, incluso con Morante de La Puebla, que arrancaba su carrera justo en la década más prolija del productor. Su amigo y colaborador Baldo Toscano (exdirectivo de Canal Sur y exdirector de producción de programas de Telecinco) define este posible largometraje como el cierre de su «retrato íntimo» de Andalucía. Tierra que proyectó desde su mismo corazón, convirtiendo sus rincones en platós y su estudio en Sevilla en el centro de operaciones.
Entre esos anhelos incumplidos que salieron de su entrenada inventiva, también se encuentra una nueva versión de 'Flamenco'. Si entonces consiguieron reunir a Farruco, El Chocolate, Paco de Lucía, Joaquín Cortés, La Paquera de Jerez, Fernando Terremoto, Enrique Morente, José Mercé, Manolo Sanlúcar, Manuel Moneo, Manuel Agujetas, José Menese, Tomatito, Moraito, Rafael Riqueni o Carmen Linares, además del ganador de tres Oscar Vittorio Storaro, director de fotografía, el productor tenía en mente grabar en Nueva York a los grandes artistas actuales, con nombres como la mismísima Rosalía en la nómina de participantes. La trascendencia internacional de estas películas llega hasta nuestros días.
Este otoño, España será protagonista en el Museo del Louvre de París con un ciclo de lectura, cine, música, arte y espectáculos. El apartado cinematográfico, ¡I LOuVrE Mucho!, contará con una selección de 10 cintas, una selección para la que se le ha dado carta blanca a la actriz Rossy de Palma. La inauguración del ciclo, el viernes 9 de octubre, será, precisamente, con 'Sevillanas'.
Cuenta Toscano, natural de Isla Cristina, que trabajó con él durante cinco años, por lo que participó en la que fue su primera producción cinematográfica, el documental dedicado a El Torcal de Antequera, realizado en 1986. Después entró a formar parte de su productora y se trasladó a Sevilla, donde ya Lebrón, desde su estudio en la Plaza de Alfaro, en el barrio de Santa Cruz, trabajaba en la producción de la imagen anterior a la Exposición Universal de Sevilla de 1992. «Era un asunto de Estado», explica de aquellos años previos a la Expo que coincidió con el estallido de Lebrón como productor.
«Tuvo la energía de los visionarios, de los grandes productores al estilo del Hollywood dorado. Él se empeñaba en que todas sus obras llevaran su sello y sobre todo destacó por algo muy importante, que es que tuvo la visión de rodar siempre en cine. Sus piezas seguirán teniendo un valor incalculable porque tiene una definición de una calidad tremenda», explica este compañero y amigo hasta el final de sus días.
Destaca también Toscano la importancia de su figura en una época en el que el audiovisual andaluz aún no había despegado. «En Sevilla no había nada de esto, fue un auténtico pionero». Recuerda, entre el amplio anecdotario compartido, cuando Lebrón le mandó a Nueva York para grabar la cabecera de la Expo y a comprar máquinas que no había en España como el Betacam digital.
O el día que, para que el joven llegara a tiempo a un acto en el Casino de la Exposición, la productora le recogió en el aeropuerto con dos guardias civiles como escolta. En aquellos años la financiación nunca fue un escollo para Lebrón. «'Abaldo, no te preocupes que los bancos cuantos más les debes, más te quieren', me decía», destaca Toscano sobre el empeño que a todo le ponía el malagueño.
Sin embargo, su trascendencia radica mucho más allá de las cuestiones dinerarias. Lebrón, que en los años 70 formó parte del equipo de cámaras de los rodajes de la serie de documentales de naturaleza 'El hombre y la Tierra', de Félix Rodríguez de la Fuente y también había trabajado en el rodaje de 'Verano azul', de Antonio Mercero; el mismo que había residido cinco años en Estados Unidos para completar su formación, no se conformaba con apostar por un proyecto, sino que los paría él mismo. «Él marcaba las directrices, a Carlos Saura le dijo que era lo que quería tanto en 'Sevillanas' como en 'Flamenco', a pesar de que fuera el señor Don Carlos Saura».
«Fue un tipo con mucho empuje, mucha energía y un gran luchador», pese a que en los últimos tiempos acabara «viviendo de la sombra de su pasado glorioso». Temas Flamenco Semana Santa comentarios Reportar un error Una película taurina y una versión moderna de 'Flamenco', los grandes sueños de Juan Lebrón El productor, fallecido este lunes, mantuvo hasta el final su pasión por divulgar la cultura, el patrimonio y los paisajes de Andalucía Regala esta noticia Añádenos en Google Este vídeo es exclusivo para suscriptores Disfruta de acceso ilimitado Suscríbete ¿Ya tienes una suscripción ? Inicia sesión El productor Juan Lebrón deja un legado audiovisual aún hoy muy vivo. (R.
Doblado) Rocío Vázquez 04/08/2026 Actualizado a las 17:14h. Hasta el último aliento, Juan Lebrón, fallecido este lunes a los 73 años en el hospital de El Puerto de Santa María tras sufrir un ictus, siguió soñando con el cine. El productor, al que en los últimos años se le habían cerrado la ... mayoría de las puertas que en sus décadas de máxima actividad abría con grandes dosis de desparpajo y atrevimiento, ideó otros grandes proyectos que hubieran engrandecido aún más el extenso legado que deja.
Unas mieles que contrastan con el tiempo del ocaso de su trayectoria, profesional y vital. En el mundillo todos conocían que el malagueño «administró mal» sus ganancias. El final, marcado también por un cáncer del que hace apenas un mes fue operado, transcurrió en la costa noroeste gaditana, cuentan sus allegados, en un hotel de Rota.
Su única hermana ha manifestado su deseo de despedirle en la más estricta intimidad. Sus cenizas reposarán en la ciudad que le vio nacer en 1953, Antequera, que ha decretado un día de luto oficial. Pese a las sombras postreras, hoy todos hablan de él como una figura que quizá no fue lo suficientemente reconocida -pese a la treintena de premios que cosechó, entre ellos la Rosa de Oro del Festival de Montreux y una nominación a los Emmy por 'Sevillanas'- teniendo en cuenta que fue partícipe de las producciones cinematográficas y televisivas más destacadas de las últimas décadas, convirtiéndose en una figura clave del audiovisual andaluz y en un incansable divulgador de la cultura, el patrimonio y los paisajes de Andalucía.
Del pueblo para el pueblo, pero con repercusiones planetarias. Su obra, vinculada a nombres como Carlos Saura, Manuel Gutiérrez Aragón, José Luis Borau y Antonio J. Betanco -sólo citando a directores- pudo completarse con otro 'capítulo' de la cultura popular.
Tras 'Semana Santa' (1992) de Gutiérrez Aragón y especialmente con 'Sevillanas' (1992) y 'Flamenco' (1995), ambas en asociación con Saura, Lebrón planeó otra película que vendría a cerrar esta tetralogía, en este caso, dedicada a los toros. No llegó nunca a ponerla en pie, pero sí tuvo encuentros con grandes diestros para iniciar el proyecto, incluso con Morante de La Puebla, que arrancaba su carrera justo en la década más prolija del productor. Su amigo y colaborador Baldo Toscano (exdirectivo de Canal Sur y exdirector de producción de programas de Telecinco) define este posible largometraje como el cierre de su «retrato íntimo» de Andalucía.
Tierra que proyectó desde su mismo corazón, convirtiendo sus rincones en platós y su estudio en Sevilla en el centro de operaciones. Entre esos anhelos incumplidos que salieron de su entrenada inventiva, también se encuentra una nueva versión de 'Flamenco'. Si entonces consiguieron reunir a Farruco, El Chocolate, Paco de Lucía, Joaquín Cortés, La Paquera de Jerez, Fernando Terremoto, Enrique Morente, José Mercé, Manolo Sanlúcar, Manuel Moneo, Manuel Agujetas, José Menese, Tomatito, Moraito, Rafael Riqueni o Carmen Linares, además del ganador de tres Oscar Vittorio Storaro, director de fotografía, el productor tenía en mente grabar en Nueva York a los grandes artistas actuales, con nombres como la mismísima Rosalía en la nómina de participantes.
La trascendencia internacional de estas películas llega hasta nuestros días. Este otoño, España será protagonista en el Museo del Louvre de París con un ciclo de lectura, cine, música, arte y espectáculos. El apartado cinematográfico, ¡I LOuVrE Mucho!, contará con una selección de 10 cintas, una selección para la que se le ha dado carta blanca a la actriz Rossy de Palma.
La inauguración del ciclo, el viernes 9 de octubre, será, precisamente, con 'Sevillanas'. Cuenta Toscano, natural de Isla Cristina, que trabajó con él durante cinco años, por lo que participó en la que fue su primera producción cinematográfica, el documental dedicado a El Torcal de Antequera, realizado en 1986. Después entró a formar parte de su productora y se trasladó a Sevilla, donde ya Lebrón, desde su estudio en la Plaza de Alfaro, en el barrio de Santa Cruz, trabajaba en la producción de la imagen anterior a la Exposición Universal de Sevilla de 1992.
«Era un asunto de Estado», explica de aquellos años previos a la Expo que coincidió con el estallido de Lebrón como productor. «Tuvo la energía de los visionarios, de los grandes productores al estilo del Hollywood dorado. Él se empeñaba en que todas sus obras llevaran su sello y sobre todo destacó por algo muy importante, que es que tuvo la visión de rodar siempre en cine.
Sus piezas seguirán teniendo un valor incalculable porque tiene una definición de una calidad tremenda», explica este compañero y amigo hasta el final de sus días. Destaca también Toscano la importancia de su figura en una época en el que el audiovisual andaluz aún no había despegado. «En Sevilla no había nada de esto, fue un auténtico pionero».
Recuerda, entre el amplio anecdotario compartido, cuando Lebrón le mandó a Nueva York para grabar la cabecera de la Expo y a comprar máquinas que no había en España como el Betacam digital. O el día que, para que el joven llegara a tiempo a un acto en el Casino de la Exposición, la productora le recogió en el aeropuerto con dos guardias civiles como escolta. En aquellos años la financiación nunca fue un escollo para Lebrón.
«'Abaldo, no te preocupes que los bancos cuantos más les debes, más te quieren', me decía», destaca Toscano sobre el empeño que a todo le ponía el malagueño. Sin embargo, su trascendencia radica mucho más allá de las cuestiones dinerarias. Lebrón, que en los años 70 formó parte del equipo de cámaras de los rodajes de la serie de documentales de naturaleza 'El hombre y la Tierra', de Félix Rodríguez de la Fuente y también había trabajado en el rodaje de 'Verano azul', de Antonio Mercero; el mismo que había residido cinco años en Estados Unidos para completar su formación, no se conformaba con apostar por un proyecto, sino que los paría él mismo.
«Él marcaba las directrices, a Carlos Saura le dijo que era lo que quería tanto en 'Sevillanas' como en 'Flamenco', a pesar de que fuera el señor Don Carlos Saura». «Fue un tipo con mucho empuje, mucha energía y un gran luchador», pese a que en los últimos tiempos acabara «viviendo de la sombra de su pasado glorioso». Temas Flamenco Semana Santa comentarios Reportar un error 4 almohadas cervicales que mantienen la forma después de un año y evitan el dolor de cuello Teresa Rodríguez García Edu Saz: «Si quieres enfriar tu piso sin poner aire acondicionado, usa plantas de interior»
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