Meliá reporta un golpe de 80 millones por Cuba y temió quedar excluida de los mercados financieros globales
Meliá temió que una posible sanción de los Estados Unidos de Donald Trump por su negocio en Cuba le excluyera de los mercados financieros globales. Un riesgo que una compañía cotizada y presente en lo
Meliá reporta un golpe de 80 millones por Cuba y temió quedar excluida de los mercados financieros globales La cadena hotelera anunció hace dos semanas que abandonaba toda su actividad en el país por el riesgo de ser sancionada por los Estados Unidos de Trump Regala esta noticia Añádenos en Google Uno de los hoteles que gestionaba Meliá en La Habana. (EFE) Daniel Caballero 30/07/2026 Actualizado a las 19:01h. Meliá temió que una posible sanción de los Estados Unidos de Donald Trump por su negocio en Cuba le excluyera de los mercados financieros globales. Un riesgo que una compañía cotizada y presente en los mercados internacionales no puede permitirse.
De ahí que, ... por ello pero no solo, decidiera hace dos semanas abandonar definitivamente la isla caribeña. En una carta publicada junto a los resultados semestrales, el presidente de Meliá, Gabriel Escarrer, justifica la decisión de marcharse de Cuba, dejando de gestionar y explotar los 34 establecimientos que tenía en el territorio. «El consejo de administración y el equipo directivo han adoptado esta decisión con el firme propósito de proteger los intereses de la compañía y de sus accionistas, preservar nuestra capacidad de acceso a los mercados financieros internacionales y salvaguardar las oportunidades de crecimiento futuro del grupo», ha señalado el máximo ejecutivo de la cadena hotelera.
Más de tres décadas de historia que se han visto esfumadas en cuestión de semanas después de que Trump ampliara la potencia de fuego de sus sanciones sobre Cuba, dotándose de capacidad para imponer sanciones a compañías extranjeras con negocio en ese país y con relación con determinadas entidades y personas del régimen castrista. Por la configuración del sector turístico empresarial cubano, en el que la propiedad de los hoteles es estatal, Meliá estaba totalmente expuesta por sus relaciones con empresas turísticas del régimen como gestor de los establecimientos; la cadena se encontraba en la diana, más aún siendo el dominador del negocio hotelero en la isla. Noticia relacionada Iberostar y Barceló siguen a Meliá y completan el gran éxodo hotelero en Cuba Antonio Ramírez Cerezo Y esa decisión de marcharse, aunque se haya realizado como medida de protección frente a un mal mayor, como sería quedar fuera de los mercados financieros, tiene consecuencias en las cuentas.
«Los positivos resultados del grupo en su negocio recurrente se han visto afectados, sin embargo, por el impacto, único y excepcional en la historia de la compañía, causado por la finalización de todas las operaciones en Cuba llevadas a cabo por nuestra filial Ilha Bela, y que derivan de la evolución de un entorno caracterizado por elevados riesgos regulatorios, financieros, reputacionales y operativos», ha añadido Escarrer. Las cuentas de la cadena se han visto especialmente golpeadas por el efecto Cuba. La salida del país ha obligado a Meliá a realizar unas provisiones de 79,4 millones de euros por las pérdidas esperadas derivadas de esta decisión.
Esto prácticamente se ha comido todo el beneficio del grupo en el primer semestre, al quedar en 4,1 millones de euros, lo que representa un descenso del 95,4% respecto a los 88,5 millones del año pasado. La cadena ha tenido que provisionar 79,4 millones de euros por las pérdidas esperadas de su marcha de Cuba Aun así, el grupo de Escarrer destaca la buena evolución que ha tenido la compañía si no se tiene en cuenta el impacto de Cuba. Excluyendo el golpe por la isla, el beneficio neto recurrente asciende a 83,5 millones de euros hasta junio.
Newsletter Más allá de ello, Meliá no ha sido la única compañía que ha abandonado Cuba. Muy poco después de su anuncio, Iberostar y Barceló comunicaron también su cese de operaciones en la isla caribeña, al estar bajo riesgo de sanciones del Gobierno de Estados Unidos. Un duro golpe para la economía de la isla y su maltrecho sector turístico; sin embargo, no solo las cadenas españolas han hecho las maletas sino que las sanciones de Trump poco a poco están provocando un éxodo masivo de empresas extranjeras.
Temas Hoteles Mercados Sanciones Cuba Estados Unidos Donald Trump comentarios Reportar un error Meliá reporta un golpe de 80 millones por Cuba y temió quedar excluida de los mercados financieros globales La cadena hotelera anunció hace dos semanas que abandonaba toda su actividad en el país por el riesgo de ser sancionada por los Estados Unidos de Trump Regala esta noticia Añádenos en Google Uno de los hoteles que gestionaba Meliá en La Habana. (EFE) Daniel Caballero 30/07/2026 Actualizado a las 19:01h. Meliá temió que una posible sanción de los Estados Unidos de Donald Trump por su negocio en Cuba le excluyera de los mercados financieros globales. Un riesgo que una compañía cotizada y presente en los mercados internacionales no puede permitirse.
De ahí que, ... por ello pero no solo, decidiera hace dos semanas abandonar definitivamente la isla caribeña. En una carta publicada junto a los resultados semestrales, el presidente de Meliá, Gabriel Escarrer, justifica la decisión de marcharse de Cuba, dejando de gestionar y explotar los 34 establecimientos que tenía en el territorio. «El consejo de administración y el equipo directivo han adoptado esta decisión con el firme propósito de proteger los intereses de la compañía y de sus accionistas, preservar nuestra capacidad de acceso a los mercados financieros internacionales y salvaguardar las oportunidades de crecimiento futuro del grupo», ha señalado el máximo ejecutivo de la cadena hotelera.
Más de tres décadas de historia que se han visto esfumadas en cuestión de semanas después de que Trump ampliara la potencia de fuego de sus sanciones sobre Cuba, dotándose de capacidad para imponer sanciones a compañías extranjeras con negocio en ese país y con relación con determinadas entidades y personas del régimen castrista. Por la configuración del sector turístico empresarial cubano, en el que la propiedad de los hoteles es estatal, Meliá estaba totalmente expuesta por sus relaciones con empresas turísticas del régimen como gestor de los establecimientos; la cadena se encontraba en la diana, más aún siendo el dominador del negocio hotelero en la isla. Noticia relacionada Iberostar y Barceló siguen a Meliá y completan el gran éxodo hotelero en Cuba Antonio Ramírez Cerezo Y esa decisión de marcharse, aunque se haya realizado como medida de protección frente a un mal mayor, como sería quedar fuera de los mercados financieros, tiene consecuencias en las cuentas.
«Los positivos resultados del grupo en su negocio recurrente se han visto afectados, sin embargo, por el impacto, único y excepcional en la historia de la compañía, causado por la finalización de todas las operaciones en Cuba llevadas a cabo por nuestra filial Ilha Bela, y que derivan de la evolución de un entorno caracterizado por elevados riesgos regulatorios, financieros, reputacionales y operativos», ha añadido Escarrer. Las cuentas de la cadena se han visto especialmente golpeadas por el efecto Cuba. La salida del país ha obligado a Meliá a realizar unas provisiones de 79,4 millones de euros por las pérdidas esperadas derivadas de esta decisión.
Esto prácticamente se ha comido todo el beneficio del grupo en el primer semestre, al quedar en 4,1 millones de euros, lo que representa un descenso del 95,4% respecto a los 88,5 millones del año pasado. La cadena ha tenido que provisionar 79,4 millones de euros por las pérdidas esperadas de su marcha de Cuba Aun así, el grupo de Escarrer destaca la buena evolución que ha tenido la compañía si no se tiene en cuenta el impacto de Cuba. Excluyendo el golpe por la isla, el beneficio neto recurrente asciende a 83,5 millones de euros hasta junio.
Newsletter Más allá de ello, Meliá no ha sido la única compañía que ha abandonado Cuba. Muy poco después de su anuncio, Iberostar y Barceló comunicaron también su cese de operaciones en la isla caribeña, al estar bajo riesgo de sanciones del Gobierno de Estados Unidos. Un duro golpe para la economía de la isla y su maltrecho sector turístico; sin embargo, no solo las cadenas españolas han hecho las maletas sino que las sanciones de Trump poco a poco están provocando un éxodo masivo de empresas extranjeras.
Temas Hoteles Mercados Sanciones Cuba Estados Unidos Donald Trump comentarios Reportar un error Iberostar y Barceló siguen a Meliá y completan el gran éxodo hotelero en Cuba Antonio Ramírez Cerezo Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Tony Aguilar explica el estado de salud de su hijo Biel tras estar ingresado por una picadura de garrapata Francisco J. Jurado El chef José Andrés estalla por un ranking sin platos españoles: «Si necesitáis ayuda, aquí estoy» Borja Sánchez