'Un poeta', uno solo
Ha llegado a plataformas 'Un poeta', una de las sorpresas más felices del año cinéfilo, tal vez porque era una película que lo tenía todo para fracasar: un director sin trayectoria, un actor novel que
Televidente 'Un poeta', uno solo La cinta colombiana es una de las sorpresas más felices del año cinéfilo, tal vez porque era una película que lo tenía todo para fracasar Regala esta noticia Añádenos en Google Ubeimar Ríos, en 'Un poeta'. Bruno Pardo Porto 18/08/2026 a las 01:56h. Ha llegado a plataformas 'Un poeta', una de las sorpresas más felices del año cinéfilo, tal vez porque era una película que lo tenía todo para fracasar: un director sin trayectoria, un actor novel que hasta el rodaje solo había ejercido como profesor de filosofía ... y una historia sobre un escritor atormentado, el tema propio de un veinteañero con más ínfulas que talento.
Por suerte, la vida sigue siendo impredecible. El susodicho es Óscar Restrepo (Ubeimar Ríos), un hombre que alguna vez publicó un par de poemarios y que hoy sobrevive como alcohólico, exmarido y padre de una hija que se avergüenza de él, o peor, que siente pena por él. Pese a todo y contra todo, Restrepo sigue creyendo en la poesía, en la literatura con mayúsculas, en la posteridad; cree, todavía, que la belleza importa, aunque lo diga borracho, a gritos, con esa sinceridad desesperada que precede a las grandes resacas, y que explica sus desastres.
A ratos, es insoportablemente intenso, terco, violento incluso, pero es un loco tan auténtico que acaba haciéndose querer, como un Quijote: es tan evidente su miseria, tan visible, tan palpable, tan sincera... Su miseria es una luz que ilumina el mundo y le saca sus vergüenzas. 'Un poeta', claro, es una película sobre el fracaso, aunque este hay que buscarlo más allá de su protagonista. ¿Quién es más perdedor, quien ha intentado conquistar la posteridad y ha fallado o quien ha convertido su vocación en un triste negocio funcionarial?
¿Y quién hace más bien, quien intenta espolear la vocación de una adolescente o quien intenta encauzarla desde el principio en los muy estrechos márgenes del mercado editorial? ¿Y quién es más poeta, quien sigue creyendo en la poesía, quien sigue mirando poéticamente la realidad, o quien ya solo junta versos para vender libros y, con suerte, acostarse con una estudiante de filología que aún sabe muy poco de la vida? Aquí solo hay torpes y listillos.
El retrato que arroja Simón Mesa Soto del mundillo poético es despiadado: un club de colegas para los que todo es fachada, burocracia cultural, compromisos, cócteles, premios, falso entusiasmo; es gente que ha olvidado por qué un día se sentó a escribir, qué era eso que buscaban... En la película hay un solo poeta, uno solo, y se llama Óscar Restrepo, aunque ya no escriba. Quiero decir: entre el dolor y la nada, siempre el dolor. comentarios Reportar un error Televidente 'Un poeta', uno solo La cinta colombiana es una de las sorpresas más felices del año cinéfilo, tal vez porque era una película que lo tenía todo para fracasar Regala esta noticia Añádenos en Google Ubeimar Ríos, en 'Un poeta'.
Bruno Pardo Porto 18/08/2026 a las 01:56h. Ha llegado a plataformas 'Un poeta', una de las sorpresas más felices del año cinéfilo, tal vez porque era una película que lo tenía todo para fracasar: un director sin trayectoria, un actor novel que hasta el rodaje solo había ejercido como profesor de filosofía ... y una historia sobre un escritor atormentado, el tema propio de un veinteañero con más ínfulas que talento. Por suerte, la vida sigue siendo impredecible.
El susodicho es Óscar Restrepo (Ubeimar Ríos), un hombre que alguna vez publicó un par de poemarios y que hoy sobrevive como alcohólico, exmarido y padre de una hija que se avergüenza de él, o peor, que siente pena por él. Pese a todo y contra todo, Restrepo sigue creyendo en la poesía, en la literatura con mayúsculas, en la posteridad; cree, todavía, que la belleza importa, aunque lo diga borracho, a gritos, con esa sinceridad desesperada que precede a las grandes resacas, y que explica sus desastres. A ratos, es insoportablemente intenso, terco, violento incluso, pero es un loco tan auténtico que acaba haciéndose querer, como un Quijote: es tan evidente su miseria, tan visible, tan palpable, tan sincera...
Su miseria es una luz que ilumina el mundo y le saca sus vergüenzas. 'Un poeta', claro, es una película sobre el fracaso, aunque este hay que buscarlo más allá de su protagonista. ¿Quién es más perdedor, quien ha intentado conquistar la posteridad y ha fallado o quien ha convertido su vocación en un triste negocio funcionarial? ¿Y quién hace más bien, quien intenta espolear la vocación de una adolescente o quien intenta encauzarla desde el principio en los muy estrechos márgenes del mercado editorial?
¿Y quién es más poeta, quien sigue creyendo en la poesía, quien sigue mirando poéticamente la realidad, o quien ya solo junta versos para vender libros y, con suerte, acostarse con una estudiante de filología que aún sabe muy poco de la vida? Aquí solo hay torpes y listillos. El retrato que arroja Simón Mesa Soto del mundillo poético es despiadado: un club de colegas para los que todo es fachada, burocracia cultural, compromisos, cócteles, premios, falso entusiasmo; es gente que ha olvidado por qué un día se sentó a escribir, qué era eso que buscaban...
En la película hay un solo poeta, uno solo, y se llama Óscar Restrepo, aunque ya no escriba. Quiero decir: entre el dolor y la nada, siempre el dolor. comentarios Reportar un error Navegación, música y manos libres del móvil en la misma pantalla para modernizar el coche Alejandra Santisteban Guiu Eugenia Martínez de Irujo: «El desayuno más sabroso es el que tomo en mi casa, tostada integral con aceite de oliva y un café con hielo» Ana Beatriz Micó Pilar Rubio, sobre la crianza de sus hijos con Sergio Ramos: «No tienen móvil y mientras estén en mi casa tampoco redes sociales»
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