El espectacular y desconocido espacio natural de Costa Rica que no deberías pasar por alto
Costa Rica es un auténtico paraíso natural, un destino lleno de vida al que querrás volver una y otra vez. Este país, cuyo territorio representa menos del 1% del planeta, alberga más del 6% de la biod
El espectacular y desconocido espacio natural de Costa Rica que no deberías pasar por alto Escondido en la selva y accesible a través de una interesante ruta, este pequeño paraíso, ubicado a unos diez kilómetros de playa Dominical, invita a relajarse y a conectar con el entorno Regala esta noticia Añádenos en Google Una de las cascadas más espectaculares de Costa Rica. (Rocío Jiménez) Rocío Jiménez 02/08/2026 a las 19:37h. Costa Rica es un auténtico paraíso natural, un destino lleno de vida al que querrás volver una y otra vez. Este país, cuyo territorio representa menos del 1% del planeta, alberga más del 6% de la biodiversidad del planeta contándose más de 500. ... 000 especies de animales.
Para hacerse una idea, se estima que Estados Unidos, que es 190 veces más grande, alberga del 3 al 4%. Estos datos son solo una pequeña muestra de cuán importante son sus tierras y paisajes para los costarricenses. Más allá de los enclaves más famosos de este destino como Tortuguero, El Arenal o el Parque Manuel Antonio, hay otros lugares que nada tienen que envidiar a los clásicos y que también merece la pena descubrir.
En el distrito de Barú de Pérez Zeledón, en lo profundo de la selva y cerca de la costa pacífica, se encuentra el Parque Natural de la Cascada de Nauyaca, una reserva de propiedad privada familiar –cuya empresa de turismo está reconocida por el Instituto Costarricense de Turismo (ICT)– que invita a admirar varios saltos de agua que forma el río Barucito a su paso por la zona. Estos lucen especialmente bonitos durante la estación húmeda, que va desde mayo a octubre, porque es dicha época cuando llevan más agua, aunque el baño puede resultar más complicado en la piscina natural principal. Noticia relacionada Las nueve cascadas más espectaculares de España Mar Ramírez El origen del nombre de esta cascada ha sido objeto de diferentes leyendas e historias.
Una de ellas hace referencia a una serpiente que está presente en gran parte del continente americano cuyo nombre varía en función de la ubicación. Uno de estos es precisamente Nauyaca, del náhuat 'Nahui-yacatl'. Hace años, cuando esta área no era conocida, los vecinos de la zona se dedicaban a explorar las montañas de Barú y en sus caminatas diarias se encontraban numerosos ejemplares de este reptil, por lo que acabaron llamando al lugar como él en su honor.
Por otro lado, hay una historia de la época indígena que habla sobre Nau y Yaca, dos jóvenes que pertenecían a clanes rivales que acabaron enamorándose. Ante la prohibición de estar juntos por parte de sus familias, estos decidieron quitarse la vida en este enclave. Cascada vista desde las escaleras de bajada, otro de los charcos para bañarse y cascada en todo su esplendor. (Rocío Jiménez) Las cascadas están ubicadas en un cañón de aproximadamente 80 metros de ancho.
Una de ellas tiene unos 45 metros de altura en caída libre, mientras que la otra tiene 30 metros de altura en caída escalonada. Esta última forma a sus pies una poza de mil metros cuadrados y seis metros de profundidad. Un poco más abajo se forman otras piscinas naturales más pequeñas y seguras para que también puedan bañarse los más pequeños de la casa.
Sentarse en una de las grandes rocas del entorno a no hacer nada más que escuchar los sonidos de la naturaleza resulta una auténtica delicia. Dicen que sus aguas purifican, por lo que un ritual que no puede faltar al sumergirse en ellas es el de soltar lo malo que pesa, limpiarse y hacer hueco para nuevas cosas. Elige tu aventura Para llegar hasta este pequeño paraíso natural existen dos opciones.
Una vez se ha dejado el coche en el parking, se puede ir andando por un sendero totalmente acondicionado con una longitud de unos 2,7 kilómetros. Si las temperaturas y la humedad no son muy elevadas esta es, sin duda, la mejor elección. Y es que durante el camino, en el que uno va acompañado por el sonido del agua, se puede ver no solo la exuberante naturaleza de la zona, sino también una gran variedad de fauna, como mariposas –a destacar la morfo azul, símbolo nacional–, tucanes como el de pecho amarillo, diferentes aves, ranas, monos y, si hay suerte, puede que hasta algún perezoso.
Antes de llegar hay un rancho equipado con baños, duchas, vestuarios, hamacas para relajarse, mesas y juegos, entre otras cosas. Sendero hasta la cascada, viaje en vehículo 4x4 y Tucán de pecho amarillo. (Rocío Jiménez) Por el contrario, si el clima no acompaña se puede coger una camioneta 4x4 que te lleva hasta las cascadas. Desde la parada solo es necesario bajar por unas escaleras que permiten ver un adelanto del hipnótico paisaje que espera al final.
Y si uno no se decide, siempre cabe la posibilidad de hacer la ida caminando y la vuelta en el 4x4 o al revés, así se puede vivir la experiencia completa. El parque está abierto todos los días de 7.30 a 16.30 horas. Temas Viajar Rutas turísticas Parques Naturales Costa Rica comentarios Reportar un error El espectacular y desconocido espacio natural de Costa Rica que no deberías pasar por alto Escondido en la selva y accesible a través de una interesante ruta, este pequeño paraíso, ubicado a unos diez kilómetros de playa Dominical, invita a relajarse y a conectar con el entorno Regala esta noticia Añádenos en Google Una de las cascadas más espectaculares de Costa Rica. (Rocío Jiménez) Rocío Jiménez 02/08/2026 a las 19:37h.
Costa Rica es un auténtico paraíso natural, un destino lleno de vida al que querrás volver una y otra vez. Este país, cuyo territorio representa menos del 1% del planeta, alberga más del 6% de la biodiversidad del planeta contándose más de 500. ... 000 especies de animales. Para hacerse una idea, se estima que Estados Unidos, que es 190 veces más grande, alberga del 3 al 4%.
Estos datos son solo una pequeña muestra de cuán importante son sus tierras y paisajes para los costarricenses. Más allá de los enclaves más famosos de este destino como Tortuguero, El Arenal o el Parque Manuel Antonio, hay otros lugares que nada tienen que envidiar a los clásicos y que también merece la pena descubrir. En el distrito de Barú de Pérez Zeledón, en lo profundo de la selva y cerca de la costa pacífica, se encuentra el Parque Natural de la Cascada de Nauyaca, una reserva de propiedad privada familiar –cuya empresa de turismo está reconocida por el Instituto Costarricense de Turismo (ICT)– que invita a admirar varios saltos de agua que forma el río Barucito a su paso por la zona.
Estos lucen especialmente bonitos durante la estación húmeda, que va desde mayo a octubre, porque es dicha época cuando llevan más agua, aunque el baño puede resultar más complicado en la piscina natural principal. Noticia relacionada Las nueve cascadas más espectaculares de España Mar Ramírez El origen del nombre de esta cascada ha sido objeto de diferentes leyendas e historias. Una de ellas hace referencia a una serpiente que está presente en gran parte del continente americano cuyo nombre varía en función de la ubicación.
Uno de estos es precisamente Nauyaca, del náhuat 'Nahui-yacatl'. Hace años, cuando esta área no era conocida, los vecinos de la zona se dedicaban a explorar las montañas de Barú y en sus caminatas diarias se encontraban numerosos ejemplares de este reptil, por lo que acabaron llamando al lugar como él en su honor. Por otro lado, hay una historia de la época indígena que habla sobre Nau y Yaca, dos jóvenes que pertenecían a clanes rivales que acabaron enamorándose.
Ante la prohibición de estar juntos por parte de sus familias, estos decidieron quitarse la vida en este enclave. Cascada vista desde las escaleras de bajada, otro de los charcos para bañarse y cascada en todo su esplendor. (Rocío Jiménez) Las cascadas están ubicadas en un cañón de aproximadamente 80 metros de ancho. Una de ellas tiene unos 45 metros de altura en caída libre, mientras que la otra tiene 30 metros de altura en caída escalonada.
Esta última forma a sus pies una poza de mil metros cuadrados y seis metros de profundidad. Un poco más abajo se forman otras piscinas naturales más pequeñas y seguras para que también puedan bañarse los más pequeños de la casa. Sentarse en una de las grandes rocas del entorno a no hacer nada más que escuchar los sonidos de la naturaleza resulta una auténtica delicia.
Dicen que sus aguas purifican, por lo que un ritual que no puede faltar al sumergirse en ellas es el de soltar lo malo que pesa, limpiarse y hacer hueco para nuevas cosas. Elige tu aventura Para llegar hasta este pequeño paraíso natural existen dos opciones. Una vez se ha dejado el coche en el parking, se puede ir andando por un sendero totalmente acondicionado con una longitud de unos 2,7 kilómetros.
Si las temperaturas y la humedad no son muy elevadas esta es, sin duda, la mejor elección. Y es que durante el camino, en el que uno va acompañado por el sonido del agua, se puede ver no solo la exuberante naturaleza de la zona, sino también una gran variedad de fauna, como mariposas –a destacar la morfo azul, símbolo nacional–, tucanes como el de pecho amarillo, diferentes aves, ranas, monos y, si hay suerte, puede que hasta algún perezoso. Antes de llegar hay un rancho equipado con baños, duchas, vestuarios, hamacas para relajarse, mesas y juegos, entre otras cosas.
Sendero hasta la cascada, viaje en vehículo 4x4 y Tucán de pecho amarillo. (Rocío Jiménez) Por el contrario, si el clima no acompaña se puede coger una camioneta 4x4 que te lleva hasta las cascadas. Desde la parada solo es necesario bajar por unas escaleras que permiten ver un adelanto del hipnótico paisaje que espera al final. Y si uno no se decide, siempre cabe la posibilidad de hacer la ida caminando y la vuelta en el 4x4 o al revés, así se puede vivir la experiencia completa.
El parque está abierto todos los días de 7.30 a 16.30 horas. Temas Viajar Rutas turísticas Parques Naturales Costa Rica comentarios Reportar un error Las nueve cascadas más espectaculares de España Mar Ramírez Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Chenoa: «Vengo de una familia muy justa de dinero. Los niños iban al comedor y yo, con ocho años, comía en las escaleras sola»
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