Custodia compartida en verano: cuando las vacaciones también necesitan organización
Para la mayoría de los niños, el verano es sinónimo de descanso, playa, piscina, campamentos y tiempo en familia. Sin embargo, para muchos padres separados o divorciados , la llegada de las vacaciones
Custodia compartida en verano: cuando las vacaciones también necesitan organización La corresponsabilidad parental, advierte un experto mediador, «va más allá de la simple división del tiempo con los hijos» Regala esta noticia Añádenos en Google La custodia compartida se ha consolidado como un modelo cada vez más habitual tras una separación o divorcio. (ABC) Carlota Fominaya 29/07/2026 a las 01:20h. Para la mayoría de los niños, el verano es sinónimo de descanso, playa, piscina, campamentos y tiempo en familia.
Sin embargo, para muchos padres separados o divorciados, la llegada de las vacaciones escolares también supone un periodo en el que la organización y la ... comunicación adquieren una importancia especial. En opinión de Ignacio Marsal Ros, abogado experto en Derecho de Familia y mediador, la custodia compartida «se ha consolidado en los últimos años como un modelo cada vez más habitual tras una separación o divorcio». No obstante, recuerda que, mientras durante el curso escolar las rutinas suelen estar perfectamente definidas, «el verano rompe esos horarios y obliga a reorganizar el tiempo de convivencia con los hijos».
En este sentido, Marsal subraya que es precisamente durante las vacaciones estivales cuando una buena planificación «puede marcar la diferencia entre unas vacaciones tranquilas y un verano lleno de conflictos». Noticia relacionada Una abogada de Familia propone la herramienta (común en países anglosajones) que evita serios problemas en caso de divorcio Carlota Fominaya Uno de los aspectos que, según explica, genera más dudas es el reparto de las vacaciones. «Aunque los convenios reguladores o las resoluciones judiciales suelen establecer cómo deben distribuirse los periodos estivales, apunta que siempre pueden surgir imprevistos, como cambios en las vacaciones laborales o actividades veraniegas de los hijos, que requieren una actitud flexible por parte de ambos progenitores».
Asimismo, destaca este mediador que el verano trae consigo gastos extraordinarios que no suelen existir durante el resto del año. Campamentos, actividades deportivas, viajes, material específico o el cuidado de los menores mientras los padres trabajan son algunos de los desembolsos que, a su juicio, conviene prever y acordar con antelación. «Hablar de dinero antes de que surjan los problemas suele evitar muchos desacuerdos posteriores», afirma.
Marsal insiste en que «el verano no sólo pone a prueba la organización económica de las familias, sino también su capacidad para ejercer una verdadera corresponsabilidad». En este sentido, recuerda que «la custodia compartida no consiste únicamente en repartir días en un calendario, sino en asumir de forma equilibrada las responsabilidades y disfrutar del tiempo de convivencia con los hijos». Asesoramiento jurídico Newsletter El abogado considera que cuando existe una comunicación fluida entre los progenitores resulta mucho más sencillo adaptar los acuerdos a las necesidades de los menores.
A su juicio, la flexibilidad, siempre que no perjudique a los hijos, beneficia a toda la familia. En cambio, advierte de que «cuando los conflictos personales prevalecen sobre el bienestar de los menores, cualquier modificación de lo previsto puede convertirse en motivo de enfrentamiento». «La custodia compartida no consiste sólo en repartir días en un calendario»
Ignacio Marsal Igualmente, recuerda este experto que la custodia compartida no elimina por sí sola todas las dificultades. «Si existen diferencias económicas importantes entre los progenitores o no es posible alcanzar acuerdos sobre determinados aspectos de las vacaciones, es recomendable recurrir al asesoramiento jurídico para encontrar soluciones que respeten los derechos de ambas partes y, especialmente, el interés superior de los menores». Por último, Marsal hace hincapié en que «los hijos no deberían vivir el verano como una etapa marcada por las tensiones entre sus padres, sino como un periodo para descansar, disfrutar y crear recuerdos».
En su opinión, el éxito de la custodia compartida «no se mide por el número de días que cada progenitor pasa con sus hijos, sino por la capacidad de ambos para colaborar y situar siempre el bienestar de los menores por encima de cualquier diferencia personal». Por este motivo recuerda que «las vacaciones terminan, pero la relación entre padres e hijos continúa durante toda la vida». Temas Divorcio Hijos Vacaciones Verano comentarios Reportar un error Custodia compartida en verano: cuando las vacaciones también necesitan organización La corresponsabilidad parental, advierte un experto mediador, «va más allá de la simple división del tiempo con los hijos»
Regala esta noticia Añádenos en Google La custodia compartida se ha consolidado como un modelo cada vez más habitual tras una separación o divorcio. (ABC) Carlota Fominaya 29/07/2026 a las 01:20h. Para la mayoría de los niños, el verano es sinónimo de descanso, playa, piscina, campamentos y tiempo en familia. Sin embargo, para muchos padres separados o divorciados, la llegada de las vacaciones escolares también supone un periodo en el que la organización y la ... comunicación adquieren una importancia especial.
En opinión de Ignacio Marsal Ros, abogado experto en Derecho de Familia y mediador, la custodia compartida «se ha consolidado en los últimos años como un modelo cada vez más habitual tras una separación o divorcio». No obstante, recuerda que, mientras durante el curso escolar las rutinas suelen estar perfectamente definidas, «el verano rompe esos horarios y obliga a reorganizar el tiempo de convivencia con los hijos». En este sentido, Marsal subraya que es precisamente durante las vacaciones estivales cuando una buena planificación «puede marcar la diferencia entre unas vacaciones tranquilas y un verano lleno de conflictos».
Noticia relacionada Una abogada de Familia propone la herramienta (común en países anglosajones) que evita serios problemas en caso de divorcio Carlota Fominaya Uno de los aspectos que, según explica, genera más dudas es el reparto de las vacaciones. «Aunque los convenios reguladores o las resoluciones judiciales suelen establecer cómo deben distribuirse los periodos estivales, apunta que siempre pueden surgir imprevistos, como cambios en las vacaciones laborales o actividades veraniegas de los hijos, que requieren una actitud flexible por parte de ambos progenitores». Asimismo, destaca este mediador que el verano trae consigo gastos extraordinarios que no suelen existir durante el resto del año.
Campamentos, actividades deportivas, viajes, material específico o el cuidado de los menores mientras los padres trabajan son algunos de los desembolsos que, a su juicio, conviene prever y acordar con antelación. «Hablar de dinero antes de que surjan los problemas suele evitar muchos desacuerdos posteriores», afirma. Marsal insiste en que «el verano no sólo pone a prueba la organización económica de las familias, sino también su capacidad para ejercer una verdadera corresponsabilidad».
En este sentido, recuerda que «la custodia compartida no consiste únicamente en repartir días en un calendario, sino en asumir de forma equilibrada las responsabilidades y disfrutar del tiempo de convivencia con los hijos». Asesoramiento jurídico Newsletter El abogado considera que cuando existe una comunicación fluida entre los progenitores resulta mucho más sencillo adaptar los acuerdos a las necesidades de los menores. A su juicio, la flexibilidad, siempre que no perjudique a los hijos, beneficia a toda la familia.
En cambio, advierte de que «cuando los conflictos personales prevalecen sobre el bienestar de los menores, cualquier modificación de lo previsto puede convertirse en motivo de enfrentamiento». «La custodia compartida no consiste sólo en repartir días en un calendario» Ignacio Marsal Igualmente, recuerda este experto que la custodia compartida no elimina por sí sola todas las dificultades.
«Si existen diferencias económicas importantes entre los progenitores o no es posible alcanzar acuerdos sobre determinados aspectos de las vacaciones, es recomendable recurrir al asesoramiento jurídico para encontrar soluciones que respeten los derechos de ambas partes y, especialmente, el interés superior de los menores». Por último, Marsal hace hincapié en que «los hijos no deberían vivir el verano como una etapa marcada por las tensiones entre sus padres, sino como un periodo para descansar, disfrutar y crear recuerdos». En su opinión, el éxito de la custodia compartida «no se mide por el número de días que cada progenitor pasa con sus hijos, sino por la capacidad de ambos para colaborar y situar siempre el bienestar de los menores por encima de cualquier diferencia personal».
Por este motivo recuerda que «las vacaciones terminan, pero la relación entre padres e hijos continúa durante toda la vida». Temas Divorcio Hijos Vacaciones Verano comentarios Reportar un error Una abogada de Familia propone la herramienta (común en países anglosajones) que evita serios problemas en caso de divorcio Carlota Fominaya Con GPS y asistente de voz para hablar sin móvil: el Huawei Watch GT6 aguanta 21 días sin cargar Alejandra Santisteban Guiu Boticaria García, nutricionista: «El melón no fermenta en el estómago después de la cena. No es peor comerlo por la noche»
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