Ellas también padecen apnea del sueño, y con síntomas distintos
Sí, las mujeres también pueden tener apnea obstructiva del sueño , aunque durante mucho tiempo se ha pensado que era una enfermedad básicamente de hombres. Este es uno de los trastornos nocturnos más
Ellas también padecen apnea del sueño, y con síntomas distintos Un estudio corrobora que esta enfermedad se manifiesta de forma diferente en función del sexo y pide tenerlo más en cuenta a la hora de elaborarlo Regala esta noticia Añádenos en Google Algunos afectados tienen que dormir con oxígeno por prevención. (ABC) Anna Cabeza 31/07/2026 a las 01:36h. Sí, las mujeres también pueden tener apnea obstructiva del sueño, aunque durante mucho tiempo se ha pensado que era una enfermedad básicamente de hombres. Este es uno de los trastornos nocturnos más frecuentes, con permiso del insomnio, que ocurre cuando la respiración se altera ... hasta el punto de poder detenerse durante unos segundos.
A menudo quien lo sufre no se llega a despertar por completo pero su descanso queda interrumpido y las secuelas son múltiples. Ronquidos fuertes, somnolencia diurna excesiva o despertares con sensación de ahogo atormentan a quienes lo sufren. El gran impacto en la calidad de vida de sus afectados es obvio: se estima que en España un 20% de los adultos la sufre y habitualmente se detecta más, y más pronto, en hombres que en mujeres.
Su riesgo más temido radica en la obstrucción de las vías respiratorias superiores durante el sueño, lo que causa desaturación de oxígeno, hipercapnia y fragmentación del sueño. Todo ello se asocia con hipertensión, enfermedades y eventos cardiovasculares o diabetes mellitus tipo 2. Pero la apnea obstructiva puede llevar a una somnolencia diurna excesiva, que a su vez se relaciona con un mayor riesgo de accidentes y peor calidad de vida.
Desde siempre ha existido la evidencia sustancial de que la apnea difiere entre hombres y mujeres. Conscientes de ello, el Instituto Universitario de Investigación en Atención Primaria Jordi Gol (IDIAP JGol) ha investigado precisamente estas diferencias para avanzar en el abordaje de esta enfermedad y poder detectarla y tratarla mejor y así reducir posibles complicaciones posteriores. Y a partir del estudio ha constatado la necesidad de incorporar una perspectiva sensible al sexo.
Noticia relacionada Oler chocolate antes de hacer ejercicio: el rocambolesco truco para mejorar el entrenamiento Anna Cabeza «El perfil de las mujeres y los hombres que padecen apnea obstructiva del sueño es diferente, lo que puede provocar el infradiagnóstico de la enfermedad entre las mujeres», avisan los investigadores, del equipo de la Unidad de Apoyo a la Investigación Metropolitana Norte del IDIAP JGol. Sus conclusiones, tras haber analizado historiales de cerca de 4.000 diagnosticados, han sido publicadas en un artículo publicado recientemente en la revista 'NPJ Primary Care Respiratory Medicine', del grupo Nature. Síntomas distintos Eran, en concreto, 3.886 adultos con el trastorno y sin enfermedades cardiovasculares previos, todos ellos seguidos por el Instituto Catalán de Salud.
De sus registros, de hecho, salieron los datos analizados. Solo el 28,8% eran mujeres y la mayoría de los participantes, el 92,6%, mayores de 40 años. De los datos han podido constatar que los hombres que padecen apnea del sueño consumen más alcohol y tabaco, tienen el colesterol malo más elevado y peores indicadores de salud cardiovascular que las mujeres.
En cambio ellas presentan proporciones más elevadas de obesidad y sobrepeso, más hipertensión y más diabetes tipo 2. La presentación clínica de la apnea también muestra diferencias entre mujeres y hombres. Ellos presentan con mayor frecuencia síntomas que pueden considerarse típicos, como ronquidos intensos, somnolencia diurna y episodios de asfixia durante el sueño, con despertares bruscos.
Por el contrario, las mujeres pueden sufrir con mayor frecuencia síntomas menos específicos como insomnio, fatiga, cefalea, alteraciones del estado de ánimo o falta de energía. Newsletter Estas diferencias se deben, añaden desde el IDIAP JGol, a una combinación de factores anatómicos, hormonales, clínicos y sociales. Así, las diferencias anatómicas del tracto respiratorio superior podrían influir en el grado de obstrucción y en la progresión de la enfermedad, mientras que los factores hormonales podrían afectar a la prevalencia y la gravedad de afección.
Además queda mucho por investigar sobre el efecto que puede tener la menopausia, por ejemplo, en el desarrollo o la progresión de la apnea. En este sentido, los investigadores han visto que la mayoría de los pacientes menores de 40 años son hombres, lo que es consecuente con el hecho de que la enfermedad se diagnostica antes en ellos que en ellas, y en buena parte esto es debido a las diferencias en forma en que se manifiesta. También, además, a partir de los síntomas descritos, los autores se atreven a apuntar que precisamente las diferencias por sexo pueden estar contribuyendo a que exista un mayor infradiagnótistico de la apnea en mujeres.
Para la primera firmante del artículo, Brenda Biaani León-Gómez, los resultados del estudio no hacen más que poner en valor que es necesario llevar a cabo «un enfoque sensible al sexo en el diagnóstico y el tratamiento de la apnea del sueño» que permita mejorar la identificación y el abordaje de la enfermedad en las mujeres. Temas Bienestar Mujeres Apnea del Sueño Sueño comentarios Reportar un error Ellas también padecen apnea del sueño, y con síntomas distintos Un estudio corrobora que esta enfermedad se manifiesta de forma diferente en función del sexo y pide tenerlo más en cuenta a la hora de elaborarlo Regala esta noticia Añádenos en Google Algunos afectados tienen que dormir con oxígeno por prevención. (ABC) Anna Cabeza 31/07/2026 a las 01:36h. Sí, las mujeres también pueden tener apnea obstructiva del sueño, aunque durante mucho tiempo se ha pensado que era una enfermedad básicamente de hombres.
Este es uno de los trastornos nocturnos más frecuentes, con permiso del insomnio, que ocurre cuando la respiración se altera ... hasta el punto de poder detenerse durante unos segundos. A menudo quien lo sufre no se llega a despertar por completo pero su descanso queda interrumpido y las secuelas son múltiples. Ronquidos fuertes, somnolencia diurna excesiva o despertares con sensación de ahogo atormentan a quienes lo sufren.
El gran impacto en la calidad de vida de sus afectados es obvio: se estima que en España un 20% de los adultos la sufre y habitualmente se detecta más, y más pronto, en hombres que en mujeres. Su riesgo más temido radica en la obstrucción de las vías respiratorias superiores durante el sueño, lo que causa desaturación de oxígeno, hipercapnia y fragmentación del sueño. Todo ello se asocia con hipertensión, enfermedades y eventos cardiovasculares o diabetes mellitus tipo 2.
Pero la apnea obstructiva puede llevar a una somnolencia diurna excesiva, que a su vez se relaciona con un mayor riesgo de accidentes y peor calidad de vida. Desde siempre ha existido la evidencia sustancial de que la apnea difiere entre hombres y mujeres. Conscientes de ello, el Instituto Universitario de Investigación en Atención Primaria Jordi Gol (IDIAP JGol) ha investigado precisamente estas diferencias para avanzar en el abordaje de esta enfermedad y poder detectarla y tratarla mejor y así reducir posibles complicaciones posteriores.
Y a partir del estudio ha constatado la necesidad de incorporar una perspectiva sensible al sexo. Noticia relacionada Oler chocolate antes de hacer ejercicio: el rocambolesco truco para mejorar el entrenamiento Anna Cabeza «El perfil de las mujeres y los hombres que padecen apnea obstructiva del sueño es diferente, lo que puede provocar el infradiagnóstico de la enfermedad entre las mujeres», avisan los investigadores, del equipo de la Unidad de Apoyo a la Investigación Metropolitana Norte del IDIAP JGol. Sus conclusiones, tras haber analizado historiales de cerca de 4.000 diagnosticados, han sido publicadas en un artículo publicado recientemente en la revista 'NPJ Primary Care Respiratory Medicine', del grupo Nature.
Síntomas distintos Eran, en concreto, 3.886 adultos con el trastorno y sin enfermedades cardiovasculares previos, todos ellos seguidos por el Instituto Catalán de Salud. De sus registros, de hecho, salieron los datos analizados. Solo el 28,8% eran mujeres y la mayoría de los participantes, el 92,6%, mayores de 40 años.
De los datos han podido constatar que los hombres que padecen apnea del sueño consumen más alcohol y tabaco, tienen el colesterol malo más elevado y peores indicadores de salud cardiovascular que las mujeres. En cambio ellas presentan proporciones más elevadas de obesidad y sobrepeso, más hipertensión y más diabetes tipo 2. La presentación clínica de la apnea también muestra diferencias entre mujeres y hombres.
Ellos presentan con mayor frecuencia síntomas que pueden considerarse típicos, como ronquidos intensos, somnolencia diurna y episodios de asfixia durante el sueño, con despertares bruscos. Por el contrario, las mujeres pueden sufrir con mayor frecuencia síntomas menos específicos como insomnio, fatiga, cefalea, alteraciones del estado de ánimo o falta de energía. Newsletter Estas diferencias se deben, añaden desde el IDIAP JGol, a una combinación de factores anatómicos, hormonales, clínicos y sociales.
Así, las diferencias anatómicas del tracto respiratorio superior podrían influir en el grado de obstrucción y en la progresión de la enfermedad, mientras que los factores hormonales podrían afectar a la prevalencia y la gravedad de afección. Además queda mucho por investigar sobre el efecto que puede tener la menopausia, por ejemplo, en el desarrollo o la progresión de la apnea. En este sentido, los investigadores han visto que la mayoría de los pacientes menores de 40 años son hombres, lo que es consecuente con el hecho de que la enfermedad se diagnostica antes en ellos que en ellas, y en buena parte esto es debido a las diferencias en forma en que se manifiesta.
También, además, a partir de los síntomas descritos, los autores se atreven a apuntar que precisamente las diferencias por sexo pueden estar contribuyendo a que exista un mayor infradiagnótistico de la apnea en mujeres. Para la primera firmante del artículo, Brenda Biaani León-Gómez, los resultados del estudio no hacen más que poner en valor que es necesario llevar a cabo «un enfoque sensible al sexo en el diagnóstico y el tratamiento de la apnea del sueño» que permita mejorar la identificación y el abordaje de la enfermedad en las mujeres. Temas Bienestar Mujeres Apnea del Sueño Sueño comentarios Reportar un error Oler chocolate antes de hacer ejercicio: el rocambolesco truco para mejorar el entrenamiento Anna Cabeza Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Tony Aguilar explica el estado de salud de su hijo Biel tras estar ingresado por una picadura de garrapata Francisco J.
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