Bingo, yoga y hastío creciente: así pasan los horas los desalojados del fuego en el polideportivo de Villamanta
La solidaridad y las actividades organizadas intentan aliviar una espera que empieza a hacerse insoportable Leer
ESPA�ATestigo DirectoBingo, yoga y hast�o creciente: as� pasan los horas los desalojados del fuego en el polideportivo de VillamantaLa solidaridad y las actividades organizadas intentan aliviar una espera que empieza a hacerse insoportableCompartirComentarEvacuados por los incendios descansan en el polideportivo de Villamanta.Carlos Garc�a PozoMario S�ez VillamantaVillamantaActualizado Lunes, 27 julio 2026 - 22:53A�ADE EL MUNDO EN GOOGLEHaz que nuestras noticias aparezcan en tus b�squedasAudio generado con IACuatro d�as han pasado desde que Villamanta recibi� a cientos de desalojados que se vieron sorprendidos por un fuego devastador que ya se ha colgado la triste medalla del mas grande en la historia de Espa�a. Las literas siguen puestas una detr�s de la otra, a diferencia del viernes pasado que estaban todav�a apiladas en bolsas. Y ahora, en contraste con aquel viernes, las charlas ya no giran tanto en torno al incendio, sino a cuando podr�n descansar en su propia cama.
Pero por ahora solo queda esperar.�frica y Santiago, ambos vecinos de Aldea del Fresno, observaban el cielo. No entend�an porque solamente les dejaron diez minutos para volver a sus casas y recoger lo primero que viesen. �No da tiempo a nada. Los vecinos que no tenemos el fuego cerca estamos pensando �por que nos desalojan?� lamenta �frica, que desde entonces viaja con sus dos hijos cancelando y reservando habitaciones de hotel para pasar los d�as y pregunt�ndose ��a donde vamos otra vez con las maletas?�.En contraste, dentro del pabell�n de Villamanta, un equipo de atenci�n psicol�gica atiende estos d�as a los cientos de personas que no consiguen conciliar el sue�o.
No todos hablan por el desgaste mental y f�sico que cargan sobre sus hombros, pero esas cuatro noches han dejado una huella casi imborrable que necesitan que desaparezca. Es por ello que, esa tarde, algunos pasaron el rato jugando al bingo mientras otros esperaron con impaciencia que llegasen las nueve de la noche para la clase de yoga.�Ya la gente est� cansada. Llevamos cuatro d�as aqu�, pues imag�nate�, resumi� Jos� Manuel, aunque enseguida aclara entre una sonrisa que prefiere que le llamen Pepe.
Hace apenas unas horas pudo subir diez minutos a su casa. El tiempo justo para comprobar que los pimientos y los tomates de su huerto se hab�an secado. �No me dan ganas de hacer nada�, reconoce apoyado sobre la puerta del pabell�n.En el espacio reservado para las mascotas, Matilde y Cristian cuidan de Dar�n, su perro, y de Linda, su gata. A su alrededor se apilan hasta nueve sacos de arena para los animales. �Han llegado las rebajas, parece ser�, bromean, no sin antes agradecer toda la ayuda.
Porque si algo ha crecido al mismo ritmo que la incertidumbre y el hartazgo, ha sido la solidaridad.Es el caso de Maite que, sin ni siquiera estar desalojada, acudi� al pabell�n para echar una mano. Esa tarde coloc� cinta adhesiva amarilla sobre el suelo de goma para evitar tropiezos. �S� lo que me ha movido, el poder ayudar a toda esta gente�, explica mientras ofrec�a conversaci�n para matar el aburrimiento. Muy cerca, Gema llena una bolsa de basura con desperdicios.
Durante la dana que azot� la zona en 2023 perdi� a su padre. Entonces fueron los vecinos quienes estuvieron a su lado y ahora siente que le toca devolver ese apoyo.Por que entre literas, el incendio ya no se mide por las hect�reas que han ardido y siguen ardiendo, sino en noches fuera de casa y en personas que intentan mantener la rutina donde ya casi no existe.IncendiosNLPremium Ver enlaces de inter�s �ltimas noticias Programacion TV Traductor Calendario Laboral Madrid 2026 Calendario Laboral Espa�a 2026 Temas Comprobar Loter�a Navidad 2026 Incendios Madrid Volver a la noticiaBingo, yoga y hast�o creciente: as� pasan los horas los desalojados del fuego en el polideportivo de Villamanta Testigo DirectoBingo, yoga y hast�o creciente: as� pasan los horas los desalojados del fuego en el polideportivo de VillamantaLa solidaridad y las actividades organizadas intentan aliviar una espera que empieza a hacerse insoportableCompartirComentarEvacuados por los incendios descansan en el polideportivo de Villamanta.Carlos Garc�a PozoMario S�ez VillamantaVillamantaActualizado Lunes, 27 julio 2026 - 22:53A�ADE EL MUNDO EN GOOGLEHaz que nuestras noticias aparezcan en tus b�squedasAudio generado con IACuatro d�as han pasado desde que Villamanta recibi� a cientos de desalojados que se vieron sorprendidos por un fuego devastador que ya se ha colgado la triste medalla del mas grande en la historia de Espa�a. Las literas siguen puestas una detr�s de la otra, a diferencia del viernes pasado que estaban todav�a apiladas en bolsas.
Y ahora, en contraste con aquel viernes, las charlas ya no giran tanto en torno al incendio, sino a cuando podr�n descansar en su propia cama. Pero por ahora solo queda esperar.�frica y Santiago, ambos vecinos de Aldea del Fresno, observaban el cielo. No entend�an porque solamente les dejaron diez minutos para volver a sus casas y recoger lo primero que viesen. �No da tiempo a nada.
Los vecinos que no tenemos el fuego cerca estamos pensando �por que nos desalojan?� lamenta �frica, que desde entonces viaja con sus dos hijos cancelando y reservando habitaciones de hotel para pasar los d�as y pregunt�ndose ��a donde vamos otra vez con las maletas?�.En contraste, dentro del pabell�n de Villamanta, un equipo de atenci�n psicol�gica atiende estos d�as a los cientos de personas que no consiguen conciliar el sue�o. No todos hablan por el desgaste mental y f�sico que cargan sobre sus hombros, pero esas cuatro noches han dejado una huella casi imborrable que necesitan que desaparezca. Es por ello que, esa tarde, algunos pasaron el rato jugando al bingo mientras otros esperaron con impaciencia que llegasen las nueve de la noche para la clase de yoga.�Ya la gente est� cansada.
Llevamos cuatro d�as aqu�, pues imag�nate�, resumi� Jos� Manuel, aunque enseguida aclara entre una sonrisa que prefiere que le llamen Pepe. Hace apenas unas horas pudo subir diez minutos a su casa. El tiempo justo para comprobar que los pimientos y los tomates de su huerto se hab�an secado. �No me dan ganas de hacer nada�, reconoce apoyado sobre la puerta del pabell�n.En el espacio reservado para las mascotas, Matilde y Cristian cuidan de Dar�n, su perro, y de Linda, su gata.
A su alrededor se apilan hasta nueve sacos de arena para los animales. �Han llegado las rebajas, parece ser�, bromean, no sin antes agradecer toda la ayuda. Porque si algo ha crecido al mismo ritmo que la incertidumbre y el hartazgo, ha sido la solidaridad.Es el caso de Maite que, sin ni siquiera estar desalojada, acudi� al pabell�n para echar una mano. Esa tarde coloc� cinta adhesiva amarilla sobre el suelo de goma para evitar tropiezos. �S� lo que me ha movido, el poder ayudar a toda esta gente�, explica mientras ofrec�a conversaci�n para matar el aburrimiento.
Muy cerca, Gema llena una bolsa de basura con desperdicios. Durante la dana que azot� la zona en 2023 perdi� a su padre. Entonces fueron los vecinos quienes estuvieron a su lado y ahora siente que le toca devolver ese apoyo.Por que entre literas, el incendio ya no se mide por las hect�reas que han ardido y siguen ardiendo, sino en noches fuera de casa y en personas que intentan mantener la rutina donde ya casi no existe.