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Internacional
martes, 28 de julio de 2026

El alcalde que pasó 50 horas sin dormir para proteger a su pueblo mientras ardía el Valle del Tiétar

«Esto sí que es hacer una gestión de una crisis como Dios manda. Más gente así en las altas esferas y seguro que la cosa sería diferente. Enorme, Víctor. Ojalá esto pase pronto». Es uno de los muchos

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

El alcalde que pasó 50 horas sin dormir para proteger a su pueblo mientras ardía el Valle del Tiétar Víctor Eduardo Elvira, ganadero y alcalde de La Iglesuela, en Toledo, critica que algunos mandos «no se dejan asesorar por la gente que conoce el terreno» y celebra que por fin se permita atender al ganado Regala esta noticia Añádenos en Google Una vivienda de La Iglesuela afectada por las llamas. (ABC) Valle Sánchez TOLEDO 28/07/2026 a las 09:02h. «Esto sí que es hacer una gestión de una crisis como Dios manda. Más gente así en las altas esferas y seguro que la cosa sería diferente.

Enorme, Víctor. Ojalá esto pase pronto». Es uno de los muchos mensajes que estos días recibe en ... las redes sociales el alcalde de La Iglesuela del Tiétar, Víctor Eduardo Elvira.

Quienes le conocen saben que no es hombre de despacho. Es ganadero, conoce cada pista forestal, cada depósito de agua y cada cortafuegos de este pequeño municipio toledano de 448 habitantes. Y desde que el gran incendio del Valle del Tiétar puso en jaque a la comarca no ha abandonado ni un solo momento su pueblo.

Ha llegado a estar más de 50 horas sin dormir. Al frente del operativo improvisado por los propios vecinos, guiando a las máquinas que abrían cortafuegos, organizando el tráfico de miles de evacuados, atendiendo a quienes llegaban aterrorizados desde los municipios abulenses y reclamando una y otra vez que se permitiera a los ganaderos regresar a sus explotaciones para dar de comer y de beber a sus animales. Noticia relacionada Casi 500 ganaderos acceden a sus explotaciones tras los incendios con permisos especiales F.F.

La Iglesuela del Tiétar ha quedado rodeada por el gigantesco incendio declarado entre Madrid y Ávila, que ya ha arrasado ya cerca de 50.000 hectáreas. El fuego llegó a situarse a apenas cinco kilómetros del casco urbano y ha calcinado alrededor de 500 hectáreas de pinar dentro del término municipal, además de afectar a algunas edificaciones. El pueblo continúa evacuado por precaución, aunque la evolución del incendio permite empezar a respirar con algo más de tranquilidad.

«Acabo de estar hablando con Emiliano García-Page, que ha venido al puesto de mando», explica el alcalde a ABC, todavía con la voz cansada pero más serena que en jornadas anteriores. Si hay algo que le duele especialmente es la escasa participación que, a su juicio, se ha dado a quienes conocen el territorio. «Al final tengo que decirlo: somos imprescindibles los alcaldes.

Nos ha costado mucho que nos escucharan. Nosotros sabemos dónde está un depósito de agua o cómo llegar a cualquier rincón del monte. Conocemos el terreno, pero nos utilizan poco», lamenta.

«Hay algunos efectivos que van de sobrados y no se dejan asesorar por la gente que conoce el terreno. Otros sí preguntan y trabajan con nosotros, pero algunos vienen pensando que lo saben todo y eso es un error». Mientras algunos de los municipios afectados recuperan poco a poco la normalidad, La Iglesuela y Sartajada continuarán desalojados por la proximidad de varios focos activos.

Durante estos días, Elvira apenas ha abandonado el puesto de mando. «Yo no me he movido de aquí. Hemos estado ayudando a los bulldózer para que no se perdieran, indicándoles por dónde podían abrir los cortafuegos», explica.

El alcalde y el alguacil acompañaron durante horas a las máquinas pesadas por caminos que solo conocen quienes han vivido toda la vida en la sierra. «Cualquier trabajo es decisivo en un incendio como este, pero crear esos cortafuegos ha sido fundamental para evitar que el fuego llegara al pueblo», afirma. Las primeras horas fueron especialmente dramáticas.

Coincidiendo con la evacuación masiva de municipios de Ávila, unos 3.000 vehículos atravesaron La Iglesuela en apenas unas horas. «No tuvimos ayuda de nadie para organizar aquello. Con unos cuantos voluntarios y la Guardia Civil conseguimos que todos esos coches pasaran en unas tres horas y media», recuerda.

«Dejamos prácticamente vacía la única tienda del pueblo para alimentar a la gente que llegaba desde Piedralaves y La Adrada. Venían llorando, muy asustados. Aquí salió todo el pueblo a ayudar»

Víctor Eduardo Elvira Alcalde de L Iglesuela Newsletter Después llegó otro desafío. Más de 1.700 personas quedaron atrapadas en el municipio y hubo que improvisar comida para todos. «Dejamos prácticamente vacía la única tienda del pueblo para alimentar a la gente que llegaba desde Piedralaves y La Adrada.

Venían llorando, muy asustados. Aquí salió todo el pueblo a ayudar». Incluso, recuerda emocionado, dos médicas y una enfermera que estaban en el pueblo lograron estabilizar en plena carretera a una persona que llegó en estado crítico.

Pero si hay una reivindicación que ha repetido estos días hasta la saciedad es la situación de los ganaderos. Tras tres jornadas de insistencia, este lunes los propietarios de explotaciones pudieron volver a entrar, identificándose previamente, para atender a sus animales. «Nos dejan pasar solo unas horas, pero una explotación ganadera necesita atención las veinticuatro horas del día.

Hay partos, animales enfermos, hay que darles agua, comida... Esto no funciona con horarios de oficina», denuncia. Elvira, que también es ganadero, habla desde la experiencia.

«La ganadería es nuestra vida. Hay veces que preferimos perder la vida antes que dejar morir a nuestros animales. El otro día tuvimos que sacar un montón de vacas del incendio a las cuatro de la madrugada».

Su malestar también lo ha trasladado personalmente al presidente de Castilla-La Mancha durante su visita al puesto de mando. «Le he dicho a Emiliano que esto no puede volver a suceder. Sé que no es culpa suya, pero quien dirigía el operativo tiene que entender que no solo hay que salvar vidas humanas.

También hay que salvar los animales y proteger el modo de vida de quienes vivimos aquí». El alcalde insiste en que nunca existió una situación que obligara a abandonar completamente las explotaciones. «No hemos llegado a un nivel de emergencia en el que hubiera que dejar morir animales.

Lo que hacía falta era un poco de sentido común». Mientras el incendio continúa estabilizado pero aún activo, el temor sigue siendo el viento. «Cualquier pavesa puede provocar otro foco.

Hay que seguir muy alerta». Temas Guardia Civil Incendios forestales Toledo Castilla-La Mancha Emiliano García Page comentarios Reportar un error El alcalde que pasó 50 horas sin dormir para proteger a su pueblo mientras ardía el Valle del Tiétar Víctor Eduardo Elvira, ganadero y alcalde de La Iglesuela, en Toledo, critica que algunos mandos «no se dejan asesorar por la gente que conoce el terreno» y celebra que por fin se permita atender al ganado Regala esta noticia Añádenos en Google Una vivienda de La Iglesuela afectada por las llamas. (ABC) Valle Sánchez TOLEDO 28/07/2026 a las 09:02h. «Esto sí que es hacer una gestión de una crisis como Dios manda.

Más gente así en las altas esferas y seguro que la cosa sería diferente. Enorme, Víctor. Ojalá esto pase pronto».

Es uno de los muchos mensajes que estos días recibe en ... las redes sociales el alcalde de La Iglesuela del Tiétar, Víctor Eduardo Elvira. Quienes le conocen saben que no es hombre de despacho. Es ganadero, conoce cada pista forestal, cada depósito de agua y cada cortafuegos de este pequeño municipio toledano de 448 habitantes.

Y desde que el gran incendio del Valle del Tiétar puso en jaque a la comarca no ha abandonado ni un solo momento su pueblo. Ha llegado a estar más de 50 horas sin dormir. Al frente del operativo improvisado por los propios vecinos, guiando a las máquinas que abrían cortafuegos, organizando el tráfico de miles de evacuados, atendiendo a quienes llegaban aterrorizados desde los municipios abulenses y reclamando una y otra vez que se permitiera a los ganaderos regresar a sus explotaciones para dar de comer y de beber a sus animales.

Noticia relacionada Casi 500 ganaderos acceden a sus explotaciones tras los incendios con permisos especiales F.F. La Iglesuela del Tiétar ha quedado rodeada por el gigantesco incendio declarado entre Madrid y Ávila, que ya ha arrasado ya cerca de 50.000 hectáreas. El fuego llegó a situarse a apenas cinco kilómetros del casco urbano y ha calcinado alrededor de 500 hectáreas de pinar dentro del término municipal, además de afectar a algunas edificaciones.

El pueblo continúa evacuado por precaución, aunque la evolución del incendio permite empezar a respirar con algo más de tranquilidad. «Acabo de estar hablando con Emiliano García-Page, que ha venido al puesto de mando», explica el alcalde a ABC, todavía con la voz cansada pero más serena que en jornadas anteriores. Si hay algo que le duele especialmente es la escasa participación que, a su juicio, se ha dado a quienes conocen el territorio.

«Al final tengo que decirlo: somos imprescindibles los alcaldes. Nos ha costado mucho que nos escucharan. Nosotros sabemos dónde está un depósito de agua o cómo llegar a cualquier rincón del monte.

Conocemos el terreno, pero nos utilizan poco», lamenta. «Hay algunos efectivos que van de sobrados y no se dejan asesorar por la gente que conoce el terreno. Otros sí preguntan y trabajan con nosotros, pero algunos vienen pensando que lo saben todo y eso es un error».

Mientras algunos de los municipios afectados recuperan poco a poco la normalidad, La Iglesuela y Sartajada continuarán desalojados por la proximidad de varios focos activos. Durante estos días, Elvira apenas ha abandonado el puesto de mando. «Yo no me he movido de aquí.

Hemos estado ayudando a los bulldózer para que no se perdieran, indicándoles por dónde podían abrir los cortafuegos», explica. El alcalde y el alguacil acompañaron durante horas a las máquinas pesadas por caminos que solo conocen quienes han vivido toda la vida en la sierra. «Cualquier trabajo es decisivo en un incendio como este, pero crear esos cortafuegos ha sido fundamental para evitar que el fuego llegara al pueblo», afirma.

Las primeras horas fueron especialmente dramáticas. Coincidiendo con la evacuación masiva de municipios de Ávila, unos 3.000 vehículos atravesaron La Iglesuela en apenas unas horas. «No tuvimos ayuda de nadie para organizar aquello.

Con unos cuantos voluntarios y la Guardia Civil conseguimos que todos esos coches pasaran en unas tres horas y media», recuerda. «Dejamos prácticamente vacía la única tienda del pueblo para alimentar a la gente que llegaba desde Piedralaves y La Adrada. Venían llorando, muy asustados.

Aquí salió todo el pueblo a ayudar» Víctor Eduardo Elvira Alcalde de L Iglesuela Newsletter Después llegó otro desafío. Más de 1.700 personas quedaron atrapadas en el municipio y hubo que improvisar comida para todos.

«Dejamos prácticamente vacía la única tienda del pueblo para alimentar a la gente que llegaba desde Piedralaves y La Adrada. Venían llorando, muy asustados. Aquí salió todo el pueblo a ayudar».

Incluso, recuerda emocionado, dos médicas y una enfermera que estaban en el pueblo lograron estabilizar en plena carretera a una persona que llegó en estado crítico. Pero si hay una reivindicación que ha repetido estos días hasta la saciedad es la situación de los ganaderos. Tras tres jornadas de insistencia, este lunes los propietarios de explotaciones pudieron volver a entrar, identificándose previamente, para atender a sus animales.

«Nos dejan pasar solo unas horas, pero una explotación ganadera necesita atención las veinticuatro horas del día. Hay partos, animales enfermos, hay que darles agua, comida... Esto no funciona con horarios de oficina», denuncia.

Elvira, que también es ganadero, habla desde la experiencia. «La ganadería es nuestra vida. Hay veces que preferimos perder la vida antes que dejar morir a nuestros animales.

El otro día tuvimos que sacar un montón de vacas del incendio a las cuatro de la madrugada». Su malestar también lo ha trasladado personalmente al presidente de Castilla-La Mancha durante su visita al puesto de mando. «Le he dicho a Emiliano que esto no puede volver a suceder.

Sé que no es culpa suya, pero quien dirigía el operativo tiene que entender que no solo hay que salvar vidas humanas. También hay que salvar los animales y proteger el modo de vida de quienes vivimos aquí». El alcalde insiste en que nunca existió una situación que obligara a abandonar completamente las explotaciones.

«No hemos llegado a un nivel de emergencia en el que hubiera que dejar morir animales. Lo que hacía falta era un poco de sentido común». Mientras el incendio continúa estabilizado pero aún activo, el temor sigue siendo el viento.

«Cualquier pavesa puede provocar otro foco. Hay que seguir muy alerta». Temas Guardia Civil Incendios forestales Toledo Castilla-La Mancha Emiliano García Page comentarios Reportar un error Casi 500 ganaderos acceden a sus explotaciones tras los incendios con permisos especiales F.F.

Publicado por Redacción · martes, 28 de julio de 2026

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