Un estudio apunta a una gran sequía hace 3.200 años y explica el contexto que pudo inspirar la 'Odisea'
Colapso histórico - Una investigación reconstruyó ocho milenios de clima y situó una larga etapa con escasas lluvias cerca del colapso ocurrido en el Mediterráneo oriental hace unos tres mil dosciento
Un estudio apunta a una gran sequía hace 3.200 años y explica el contexto que pudo inspirar la 'Odisea' Colapso histórico — Una investigación reconstruyó ocho milenios de clima y situó una larga etapa con escasas lluvias cerca del colapso ocurrido en el Mediterráneo oriental hace unos tres mil doscientos años La tradición literaria conservó recuerdos de un pasado remoto CC0 Héctor Farrés 29 de julio de 2026 16:33 h 0 La falta de pruebas impide separar con precisión los hechos reales de las invenciones que pudieron alimentar durante siglos una historia de viajes y peligros. Homero dio forma a la Odisea desde una inspiración anterior, aunque hoy resulte imposible fijar cuánto procedía de sucesos auténticos y cuánto pertenecía a la creación poética. El poema tampoco retrata una época única, porque incorpora materiales de periodos distintos, pero su mundo de palacios, guerreros, desplazamientos y escasez remite a tensiones que sí afectaron al Mediterráneo oriental.
Un periodo de aridez coincidió con el derrumbe de varios reinos Ese trasfondo pudo estar condicionado por una larga fase de aridez que coincidió con el derrumbe de varias sociedades al final de la Edad del Bronce. Un estudio publicado en Science Advances reconstruyó 8.000 años de clima mediante el modelo EC-Earth 3.3.1 y situó tres periodos secos de varios siglos en el Mediterráneo oriental, el más reciente cercano al colapso ocurrido hace unos 3.200 años. Katherine Power, doctoranda en geografía física de la Universidad de Estocolmo y autora principal, explicó que “las sequías más extremas surgieron cuando coincidieron ciclos climáticos naturales que operaban en escalas temporales diferentes”.
Power y el profesor Qiong Zhang comprobaron que la región llevaba milenios avanzando hacia condiciones más secas debido a cambios lentos en la órbita terrestre, mientras otras oscilaciones del Atlántico y del Mediterráneo añadían fases más breves. Aquellas variaciones podían coincidir y agravar la falta de agua en territorios amplios, con menores lluvias, temporadas húmedas más cortas y cosechas debilitadas. Varias oscilaciones climáticas agravaron la escasez de agua CC0 El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático relaciona precisamente la sequía con la lluvia, la temperatura, la evaporación, la humedad del suelo y las reservas de agua.
El modelo sitúa el inicio de la aridez en los Balcanes hace unos 3.400 años, registra una reducción mucho más amplia de las precipitaciones hacia 1100 a. C. y añade un descenso térmico hacia 1050 a. C.
Los registros naturales respaldaron el deterioro climático Los registros naturales ya habían mostrado señales compatibles con aquel deterioro mediante estalactitas, sedimentos lacustres, polen y madera antigua. En algunos lugares, esas pruebas apuntan a caídas de lluvia del 15% al 30%, mientras un estudio publicado en Nature en 2023 detectó tres años seguidos de fuerte estrés hídrico en Anatolia entre 1198 y 1196 a. C.
La aportación del trabajo de Power y Zhang consiste en explicar cómo varias oscilaciones pudieron reforzarse al mismo tiempo. “Todo ocurrió a la vez, y tuvieron muy mala suerte”, resumió Power. La sequía agravó problemas que ya debilitaban a los reinos palaciales, pero los investigadores descartan que actuara como una causa única. El transporte de grandes cantidades de alimento era difícil, las reservas podían agotarse y una mala cosecha simultánea en varios territorios reducía la ayuda que ofrecía el comercio.
La falta de alimentos aceleró una crisis ya existente CC0 En declaraciones a CBC News, Lynn Welton, profesora adjunta de arqueología de Oriente Próximo en la Universidad de Toronto, recordó que cada región siguió una trayectoria distinta: “No todas las regiones colapsaron al mismo tiempo, al mismo ritmo ni de la misma manera”. Algunas ciudades desaparecieron, otras cambiaron su organización y varias comunidades continuaron sin una destrucción general. La Odisea fue compuesta siglos después de la desaparición de aquellos palacios, de modo que el poema no sirve como crónica climática ni como prueba de una migración de la Edad del Bronce.
Jonathan Burgess, profesor emérito de estudios clásicos de la Universidad de Toronto y autor de The Travels of Odysseus, señaló que el texto reúne rasgos culturales de épocas diferentes. Aun así, el hambre condiciona episodios decisivos: la tripulación entra en lugares desconocidos en busca de comida, mata el ganado sagrado de Helios cuando se agotan las provisiones y regresa a una Ítaca donde los pretendientes consumen animales, vino y reservas. La investigación acerca la ficción a un escenario histórico posible La investigación tampoco permite saber si Ulises existió ni qué sucesos llegaron hasta Homero.
Sí muestra que las sociedades del Mediterráneo oriental afrontaron una concurrencia de aridez prolongada, fallos agrícolas, redes comerciales debilitadas y conflictos políticos durante el periodo asociado tradicionalmente al mundo heroico del poema. Esa coincidencia ofrece una base histórica posible para varios temores que recorren la obra, aunque la aventura, los dioses y los monstruos pertenezcan a la ficción y la inspiración exacta permanezca abierta. Etiquetas / SPIN / Mitos / Literatura / Investigación / Sequía / Cambio climático Un estudio apunta a una gran sequía hace 3.200 años y explica el contexto que pudo inspirar la 'Odisea' Colapso histórico — Una investigación reconstruyó ocho milenios de clima y situó una larga etapa con escasas lluvias cerca del colapso ocurrido en el Mediterráneo oriental hace unos tres mil doscientos años La tradición literaria conservó recuerdos de un pasado remoto CC0 Héctor Farrés 29 de julio de 2026 16:33 h 0 La falta de pruebas impide separar con precisión los hechos reales de las invenciones que pudieron alimentar durante siglos una historia de viajes y peligros.
Homero dio forma a la Odisea desde una inspiración anterior, aunque hoy resulte imposible fijar cuánto procedía de sucesos auténticos y cuánto pertenecía a la creación poética. El poema tampoco retrata una época única, porque incorpora materiales de periodos distintos, pero su mundo de palacios, guerreros, desplazamientos y escasez remite a tensiones que sí afectaron al Mediterráneo oriental. Un periodo de aridez coincidió con el derrumbe de varios reinos Ese trasfondo pudo estar condicionado por una larga fase de aridez que coincidió con el derrumbe de varias sociedades al final de la Edad del Bronce.
Un estudio publicado en Science Advances reconstruyó 8.000 años de clima mediante el modelo EC-Earth 3.3.1 y situó tres periodos secos de varios siglos en el Mediterráneo oriental, el más reciente cercano al colapso ocurrido hace unos 3.200 años. Katherine Power, doctoranda en geografía física de la Universidad de Estocolmo y autora principal, explicó que “las sequías más extremas surgieron cuando coincidieron ciclos climáticos naturales que operaban en escalas temporales diferentes”. Power y el profesor Qiong Zhang comprobaron que la región llevaba milenios avanzando hacia condiciones más secas debido a cambios lentos en la órbita terrestre, mientras otras oscilaciones del Atlántico y del Mediterráneo añadían fases más breves.
Aquellas variaciones podían coincidir y agravar la falta de agua en territorios amplios, con menores lluvias, temporadas húmedas más cortas y cosechas debilitadas. Varias oscilaciones climáticas agravaron la escasez de agua CC0 El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático relaciona precisamente la sequía con la lluvia, la temperatura, la evaporación, la humedad del suelo y las reservas de agua. El modelo sitúa el inicio de la aridez en los Balcanes hace unos 3.400 años, registra una reducción mucho más amplia de las precipitaciones hacia 1100 a.
C. y añade un descenso térmico hacia 1050 a. C. Los registros naturales respaldaron el deterioro climático Los registros naturales ya habían mostrado señales compatibles con aquel deterioro mediante estalactitas, sedimentos lacustres, polen y madera antigua.
En algunos lugares, esas pruebas apuntan a caídas de lluvia del 15% al 30%, mientras un estudio publicado en Nature en 2023 detectó tres años seguidos de fuerte estrés hídrico en Anatolia entre 1198 y 1196 a. C. La aportación del trabajo de Power y Zhang consiste en explicar cómo varias oscilaciones pudieron reforzarse al mismo tiempo. “Todo ocurrió a la vez, y tuvieron muy mala suerte”, resumió Power.
La sequía agravó problemas que ya debilitaban a los reinos palaciales, pero los investigadores descartan que actuara como una causa única. El transporte de grandes cantidades de alimento era difícil, las reservas podían agotarse y una mala cosecha simultánea en varios territorios reducía la ayuda que ofrecía el comercio. La falta de alimentos aceleró una crisis ya existente CC0 En declaraciones a CBC News, Lynn Welton, profesora adjunta de arqueología de Oriente Próximo en la Universidad de Toronto, recordó que cada región siguió una trayectoria distinta: “No todas las regiones colapsaron al mismo tiempo, al mismo ritmo ni de la misma manera”.
Algunas ciudades desaparecieron, otras cambiaron su organización y varias comunidades continuaron sin una destrucción general. La Odisea fue compuesta siglos después de la desaparición de aquellos palacios, de modo que el poema no sirve como crónica climática ni como prueba de una migración de la Edad del Bronce. Jonathan Burgess, profesor emérito de estudios clásicos de la Universidad de Toronto y autor de The Travels of Odysseus, señaló que el texto reúne rasgos culturales de épocas diferentes.
Aun así, el hambre condiciona episodios decisivos: la tripulación entra en lugares desconocidos en busca de comida, mata el ganado sagrado de Helios cuando se agotan las provisiones y regresa a una Ítaca donde los pretendientes consumen animales, vino y reservas. La investigación acerca la ficción a un escenario histórico posible La investigación tampoco permite saber si Ulises existió ni qué sucesos llegaron hasta Homero. Sí muestra que las sociedades del Mediterráneo oriental afrontaron una concurrencia de aridez prolongada, fallos agrícolas, redes comerciales debilitadas y conflictos políticos durante el periodo asociado tradicionalmente al mundo heroico del poema.
Esa coincidencia ofrece una base histórica posible para varios temores que recorren la obra, aunque la aventura, los dioses y los monstruos pertenezcan a la ficción y la inspiración exacta permanezca abierta. Etiquetas / SPIN / Mitos / Literatura / Investigación / Sequía / Cambio climático