¿Tu serie favorita pasa el Test Violeta? La herramienta que analiza el papel de las mujeres en la ficción
La web creada por Jennifer Alemán evalúa desde la presencia y agencia de los personajes femeninos hasta su hipersexualización o la romantización de la violencia machista
URGENTEEl Gobierno prepara el traslado urgente de 500 niñas inmigrantes de Ceuta a la Península DIRECTOGranada amanece pendiente de los seísmos tras una madrugada de réplicas ¿Tu serie favorita pasa el Test Violeta? La herramienta que analiza el papel de las mujeres en la ficciónJennifer Alemán ha convertido su particular forma de analizar películas, series y libros en una herramienta que pretende ir más allá del Test de Bechdel.Jennifer AlemánEscucha este artículoEl blog de Lilih BlueNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 19 ago 2026 - 09:54Mara Mariño Añádenos en Google Elígenos como tu fuente preferida en Google.WhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLCompartirGuardarMostrar comentariosLa web creada por Jennifer Alemán evalúa desde la presencia y agencia de los personajes femeninos hasta su hipersexualización o la romantización de la violencia machista¿Sexualizar o no sexualizar a los actores de 'Off Campus'?La presencia o la agenda de los personajes femeninos en el cine o las series son algunas de las variables que permiten conocer hasta qué punto nuestra cultura diferencia la representación de hombres y mujeres. Con el paso de los años, hemos visto cómo las actrices que aparecían en la pantalla han ido ganando protagonismo y tramas lejos del amor romántico, pasando de interpretar papeles secundarios -como interés del personaje principal-, a protagonizar sagas como Los juegos del hambre.Generación 'Euphoria', generación OnlyFansEl test de Bechdel es, posiblemente, la herramienta más conocida a la hora de medir ese progreso.
Para pasar la prueba, la obra audiovisual debe contar con al menos dos personajes femeninos con nombre propio, que hablen entre ellas y cuya conversación debe tratar sobre algo distinto a un hombre. Sin embargo, este test ignora la profundidad de los personajes o el contexto de la historia.En hacer un análisis más pormenorizado de los productos culturales se basa el trabajo de Jennifer Alemán, quien desde su cuenta de Instagram @feministica, lleva años aplicando lo que define como "una mirada violeta" a las películas, series o libros que consume. "Viendo una publicación sobre el test de Bechdel, pensé que siempre me había parecido insuficiente", explica.
Fue ampliando con una serie de criterios para detectar los sesgos sexistas de la ficción y aquella idea se convirtió en el testvioleta.com, una web que permite evaluar obras culturales y compartir los resultados con la comunidad.Este 'examen' propone un análisis más amplio fijándose en cinco criterios: la ruptura de estereotipos, la presencia de personajes femeninos, la ausencia de hipersexualización, ausencia de romantización de la violencia machista y la agencia de mujeres dentro de la trama. Las puntuaciones se traducen en un sistema de semáforo y valoración de la comunidad. "Es en lo que me fijo yo misma para detectar si una obra refuerza el sexismo o, al contrario, lo cuestiona", resume la creadora de contenido.
A partir de su experiencia y el manejo con su iniciativa, hablamos con Jennifer Alemán sobre cómo se representa a las mujeres en la ficción, el papel de la perspectiva feminista en la cultura y la urgente necesidad de mantener una mirada crítica sobre aquello que consumimos.¿Hay alguna serie, libro o película que te haya sorprendido descubrir que no pasa el Test Violeta? ¿Y alguna que te haya sorprendido para bien?Que no lo pasa y me sorprendió, La Odisea de Nolan. A pesar de tener personajes femeninos tan potentes como Penélope, Circe y Calipso, todas están ahí como complemento de Odiseo.
Es verdad que no hay violencia sexual ni hipersexualización, así que pensé que pasaría con matices, pero no llegó. Para bien, me sorprendió Friends. No la he visto y al ser una serie de los 90 y 2000 pensaba que sería bastante sexista, pero saca un 9/10.¿Por qué es importante que los productos culturales tengan perspectiva feminista?
¿Cómo nos afecta a nivel social la ausencia de la misma?Los libros, las series y las películas forman parte de nuestra educación, así que deberían tenerse en cuenta desde una perspectiva feminista para fomentar la igualdad. Aunque una historia en sí no sea feminista, siempre se puede elegir cómo contarla. Por ejemplo, se puede hablar de una violación sin recrearse en ella con morbo o hipersexualización.
La falta de esa perspectiva en los productos culturales contribuye a perpetuar estereotipos sexistas, a la escasez de referentes femeninos y, en última instancia, a la violencia machista.Se puede hablar de una violación sin recrearse en ella con morbo o hipersexualización¿Cómo contribuye en este sentido contar con mujeres en dirección, guion o producción a la hora de desarrollar las obras audiovisuales?Contar con mujeres en estas áreas no es sinónimo automático de perspectiva feminista, pero sí creo que, siendo la mitad de la población, merecemos ocupar esos espacios y contar nuestras propias historias a nuestra manera, sin esa mirada masculina que con frecuencia tiende a estereotipar o sexualizar a los personajes femeninos o a recrearse en la violencia sexual. Que haya más mujeres en profesiones tan masculinizadas como estas amplía tanto la visión como las temáticas que se cuentan.¿En qué se diferencia tu test del test de Bechdel?El test de Bechdel es un indicador mínimo, no un análisis. Es binario y pasarlo o no pasarlo apenas dice algo sobre la obra más allá de si hay dos mujeres que hablan de algo que no sea un hombre.
Test Violeta parte de la misma intuición, pero busca ser más completo. Los criterios son puntuables, hay un sistema de semáforo (No pasa, Pasa con matices, Pasa) y se genera una puntuación media a partir de las evaluaciones de la comunidad, algo que puede consultarse antes de ver o leer una obra. Pensando en los abusos perpetrados hacia mujeres en la industria cinematográfica por parte de directores o productores, ¿crees que un próximo paso podría ser el de analizar si las obras se han creado o producido en condiciones igualitarias?Es un ángulo importante, pero creo que es un tipo de análisis distinto al que hace Test Violeta.
Mi test evalúa el contenido de la obra, lo que ves en pantalla o lees en la página. Las condiciones de producción son otra capa, tan relevante como esta, pero es información que no siempre es pública o contrastada. Gracias al movimiento #MeToo hemos avanzado bastante y cada vez hay más mujeres que hablan abiertamente sobre lo vivido en los rodajes, pero aun así seguiría siendo difícil de evaluar con el rigor que le exijo al resto de criterios del test.¿Qué crees que dicen, en general, las películas, series y libros que consumimos sobre la sociedad en la que vivimos?Creo que son un producto y un reflejo de la sociedad que las genera, van evolucionando con ella.
Pero hay obras antiguas que siguen vigentes hoy. Por ejemplo Vindicación de los derechos de la mujer, de Mary Wollstonecraft, escrito en el siglo XVIII. Cuando lo leí me sorprendió lo relevante que seguía siendo, cómo se sigue perpetuando el mismo patrón de género siglos después.
Y luego hay obras que se pensaron como distopía, como El cuento de la criada (libro y serie), que cada vez se sienten menos como ficción y más como una advertencia real.Hay obras que se pensaron como distopía, como 'El cuento de la criada' que cada vez se sienten menos como ficción y más como una advertencia real¿Hay algún tipo de personaje o arquetipo femenino que siga apareciendo una y otra vez en la cultura popular y que te gustaría que desapareciera?Sin duda, el de la mujer salvadora: la que redime o cambia al hombre a base de amor. Es un arquetipo que ya vimos en Cincuenta sombras de Grey, Tres metros sobre el cielo o Crepúsculo y que se sigue reproduciendo hoy. En libros para adolescentes, luego llevados a la pantalla, como After, en películas como Maravilloso desastre o en series como El verano en que me enamoré (esta última algo menos).
Me preocupa que sigamos alimentando a las adolescentes con este modelo de relación tóxica como si fuera romántico. Que las chicas normalicen o incluso deseen ese tipo de vínculo es un problema real.¿Crees que podemos disfrutar de una película, una serie o un libro y, al mismo tiempo, ser críticas con la forma en que representa a determinados colectivos o roles?Yo creo que sí, aunque con matices y líneas rojas que cada quien debe marcar para sí misma. Podemos disfrutar de una obra que tenga algún componente machista, racista o estereotipado con algún colectivo y aun así disfrutarla, porque, como decía antes, la ficción es un reflejo de la sociedad en la que se hace.
Lo importante es poder decir "esto me ha entretenido, pero...". De hecho, me encantaría que Test Violeta fomentase esa mirada crítica más allá de quienes ya nos consideramos feministas, que fuese una herramienta para cualquier persona. Y también me gustaría que llegase a las aulas para analizar, con perspectiva feminista, lo que consumen las y los adolescentes y que debatan sobre ello.Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?Más información sobre:PelículasSeries Mostrar comentarios Comentarios ¿Tu serie favorita pasa el Test Violeta?
La herramienta que analiza el papel de las mujeres en la ficciónJennifer Alemán ha convertido su particular forma de analizar películas, series y libros en una herramienta que pretende ir más allá del Test de Bechdel.Jennifer AlemánEscucha este artículoEl blog de Lilih BlueNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 19 ago 2026 - 09:54Mara Mariño Añádenos en Google Elígenos como tu fuente preferida en Google.WhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLCompartirGuardarMostrar comentariosLa web creada por Jennifer Alemán evalúa desde la presencia y agencia de los personajes femeninos hasta su hipersexualización o la romantización de la violencia machista¿Sexualizar o no sexualizar a los actores de 'Off Campus'?La presencia o la agenda de los personajes femeninos en el cine o las series son algunas de las variables que permiten conocer hasta qué punto nuestra cultura diferencia la representación de hombres y mujeres. Con el paso de los años, hemos visto cómo las actrices que aparecían en la pantalla han ido ganando protagonismo y tramas lejos del amor romántico, pasando de interpretar papeles secundarios -como interés del personaje principal-, a protagonizar sagas como Los juegos del hambre.Generación 'Euphoria', generación OnlyFansEl test de Bechdel es, posiblemente, la herramienta más conocida a la hora de medir ese progreso. Para pasar la prueba, la obra audiovisual debe contar con al menos dos personajes femeninos con nombre propio, que hablen entre ellas y cuya conversación debe tratar sobre algo distinto a un hombre.
Sin embargo, este test ignora la profundidad de los personajes o el contexto de la historia.En hacer un análisis más pormenorizado de los productos culturales se basa el trabajo de Jennifer Alemán, quien desde su cuenta de Instagram @feministica, lleva años aplicando lo que define como "una mirada violeta" a las películas, series o libros que consume. "Viendo una publicación sobre el test de Bechdel, pensé que siempre me había parecido insuficiente", explica. Fue ampliando con una serie de criterios para detectar los sesgos sexistas de la ficción y aquella idea se convirtió en el testvioleta.com, una web que permite evaluar obras culturales y compartir los resultados con la comunidad.Este 'examen' propone un análisis más amplio fijándose en cinco criterios: la ruptura de estereotipos, la presencia de personajes femeninos, la ausencia de hipersexualización, ausencia de romantización de la violencia machista y la agencia de mujeres dentro de la trama.
Las puntuaciones se traducen en un sistema de semáforo y valoración de la comunidad. "Es en lo que me fijo yo misma para detectar si una obra refuerza el sexismo o, al contrario, lo cuestiona", resume la creadora de contenido. A partir de su experiencia y el manejo con su iniciativa, hablamos con Jennifer Alemán sobre cómo se representa a las mujeres en la ficción, el papel de la perspectiva feminista en la cultura y la urgente necesidad de mantener una mirada crítica sobre aquello que consumimos.¿Hay alguna serie, libro o película que te haya sorprendido descubrir que no pasa el Test Violeta?
¿Y alguna que te haya sorprendido para bien?Que no lo pasa y me sorprendió, La Odisea de Nolan. A pesar de tener personajes femeninos tan potentes como Penélope, Circe y Calipso, todas están ahí como complemento de Odiseo. Es verdad que no hay violencia sexual ni hipersexualización, así que pensé que pasaría con matices, pero no llegó.
Para bien, me sorprendió Friends. No la he visto y al ser una serie de los 90 y 2000 pensaba que sería bastante sexista, pero saca un 9/10.¿Por qué es importante que los productos culturales tengan perspectiva feminista? ¿Cómo nos afecta a nivel social la ausencia de la misma?Los libros, las series y las películas forman parte de nuestra educación, así que deberían tenerse en cuenta desde una perspectiva feminista para fomentar la igualdad.
Aunque una historia en sí no sea feminista, siempre se puede elegir cómo contarla. Por ejemplo, se puede hablar de una violación sin recrearse en ella con morbo o hipersexualización. La falta de esa perspectiva en los productos culturales contribuye a perpetuar estereotipos sexistas, a la escasez de referentes femeninos y, en última instancia, a la violencia machista.Se puede hablar de una violación sin recrearse en ella con morbo o hipersexualización¿Cómo contribuye en este sentido contar con mujeres en dirección, guion o producción a la hora de desarrollar las obras audiovisuales?Contar con mujeres en estas áreas no es sinónimo automático de perspectiva feminista, pero sí creo que, siendo la mitad de la población, merecemos ocupar esos espacios y contar nuestras propias historias a nuestra manera, sin esa mirada masculina que con frecuencia tiende a estereotipar o sexualizar a los personajes femeninos o a recrearse en la violencia sexual.
Que haya más mujeres en profesiones tan masculinizadas como estas amplía tanto la visión como las temáticas que se cuentan.¿En qué se diferencia tu test del test de Bechdel?El test de Bechdel es un indicador mínimo, no un análisis. Es binario y pasarlo o no pasarlo apenas dice algo sobre la obra más allá de si hay dos mujeres que hablan de algo que no sea un hombre. Test Violeta parte de la misma intuición, pero busca ser más completo.
Los criterios son puntuables, hay un sistema de semáforo (No pasa, Pasa con matices, Pasa) y se genera una puntuación media a partir de las evaluaciones de la comunidad, algo que puede consultarse antes de ver o leer una obra. Pensando en los abusos perpetrados hacia mujeres en la industria cinematográfica por parte de directores o productores, ¿crees que un próximo paso podría ser el de analizar si las obras se han creado o producido en condiciones igualitarias?Es un ángulo importante, pero creo que es un tipo de análisis distinto al que hace Test Violeta. Mi test evalúa el contenido de la obra, lo que ves en pantalla o lees en la página.
Las condiciones de producción son otra capa, tan relevante como esta, pero es información que no siempre es pública o contrastada. Gracias al movimiento #MeToo hemos avanzado bastante y cada vez hay más mujeres que hablan abiertamente sobre lo vivido en los rodajes, pero aun así seguiría siendo difícil de evaluar con el rigor que le exijo al resto de criterios del test.¿Qué crees que dicen, en general, las películas, series y libros que consumimos sobre la sociedad en la que vivimos?Creo que son un producto y un reflejo de la sociedad que las genera, van evolucionando con ella. Pero hay obras antiguas que siguen vigentes hoy.
Por ejemplo Vindicación de los derechos de la mujer, de Mary Wollstonecraft, escrito en el siglo XVIII. Cuando lo leí me sorprendió lo relevante que seguía siendo, cómo se sigue perpetuando el mismo patrón de género siglos después. Y luego hay obras que se pensaron como distopía, como El cuento de la criada (libro y serie), que cada vez se sienten menos como ficción y más como una advertencia real.Hay obras que se pensaron como distopía, como 'El cuento de la criada' que cada vez se sienten menos como ficción y más como una advertencia real¿Hay algún tipo de personaje o arquetipo femenino que siga apareciendo una y otra vez en la cultura popular y que te gustaría que desapareciera?Sin duda, el de la mujer salvadora: la que redime o cambia al hombre a base de amor.
Es un arquetipo que ya vimos en Cincuenta sombras de Grey, Tres metros sobre el cielo o Crepúsculo y que se sigue reproduciendo hoy. En libros para adolescentes, luego llevados a la pantalla, como After, en películas como Maravilloso desastre o en series como El verano en que me enamoré (esta última algo menos). Me preocupa que sigamos alimentando a las adolescentes con este modelo de relación tóxica como si fuera romántico.
Que las chicas normalicen o incluso deseen ese tipo de vínculo es un problema real.¿Crees que podemos disfrutar de una película, una serie o un libro y, al mismo tiempo, ser críticas con la forma en que representa a determinados colectivos o roles?Yo creo que sí, aunque con matices y líneas rojas que cada quien debe marcar para sí misma. Podemos disfrutar de una obra que tenga algún componente machista, racista o estereotipado con algún colectivo y aun así disfrutarla, porque, como decía antes, la ficción es un reflejo de la sociedad en la que se hace. Lo importante es poder decir "esto me ha entretenido, pero...".
De hecho, me encantaría que Test Violeta fomentase esa mirada crítica más allá de quienes ya nos consideramos feministas, que fuese una herramienta para cualquier persona. Y también me gustaría que llegase a las aulas para analizar, con perspectiva feminista, lo que consumen las y los adolescentes y que debatan sobre ello.Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?