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Internacional
martes, 4 de agosto de 2026

Éste es el drama de no creer en nada

Podrían haber entrado muchos más, podrían haberse quedado. Pueden volver cuando quieran. No hallarán ningún obstáculo . Ni nada. España no somos nada. Es imposible que nos podamos defender porque no s

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Éste es el drama de no creer en nada Los totalitarismos empiezan cuando los países desprecian lo que importa, y entonces llegan los oportunistas a convertir lo irrelevante en categoría, y señalan a los judíos, a los moros o a los españoles Regala esta noticia Añádenos en Google Varios inmigrantes regresan a Marruecos desde Ceuta. (EP) Salvador Sostres 04/08/2026 a las 19:46h. Podrían haber entrado muchos más, podrían haberse quedado. Pueden volver cuando quieran.

No hallarán ningún obstáculo. Ni nada. España no somos nada.

Es imposible que nos podamos defender porque no sabemos quién somos. Defendemos lo que amamos y amamos lo que conocemos. Ser español ... hoy es una pregunta sin respuesta.

Vivimos muy bien y ni siquiera un gobierno como el actual puede estropear un verano. Pero un niño español de 2026 no sabe por qué ama, ni a qué responde su idea de bien y mal, ni por qué celebra las fiestas del calendario. Por no saber no sabe si tener vulva le hace ser mujer.

Nuestra identidad es la familia pero invertimos más subvenciones públicas en promover el divorcio como una conquista social. En la enseñanza, dedicamos muchas más horas a negar nuestra Historia que a explicarla, y por supuesto ni rastro de Dios en las aulas. Es de un cinismo extremo acusar a los jóvenes de pasotas o neofascistas, porque somos nosotros los que nos hemos vuelto unos extraños respecto de lo que son y les sostiene, y es normal que voten al partido que más odio simple y barato profese, porque por algún lado tenía que salir el odio y la ignorancia a los que les hemos condenado.

España es en esencia un país católico y queremos vivir arrinconando a Dios. No se trata de volver a las Cruzadas ni a la Misa diaria. Se trata de saber quién somos, de asumirlo y de tensar nuestras vidas en ello para que tengan algún sentido, y para poder ofrecerlas a los demás.

Si no sabes quién eres, ¿cómo te vas a dar? Es imposible ser generoso sin entender que son un mismo don el amor y la libertad. El laicismo ha sido nuestra destrucción fundamental porque lo ideológico ha sustituido a lo natural.

Y un atávico resentimiento anticlerical, a veces justificado, nos ha llevado a intentar romper el vínculo que nos identifica. Puede que algunos españoles estén enfadados con la Iglesia, y hasta con Dios, pero ni siquiera ellos están totalmente desvinculados, ni son ajenos al peso de la Cruz, ni quieren que para sus hijas el sexo sea una construcción social. Del mismo modo, por enfadados que estemos con Pedro Sánchez, y por nefastas que resulten algunas de sus políticas migratorias, jamás un español, en el fondo de su corazón, entenderá como un problema que los que pasan hambre vengan a buscar pan, porque esto es lo que siempre ha sucedido a lo largo de la Historia con los países a los que les va bien y con las personas a las que les iba mal, y en España siempre hemos querido ayudar.

Es injusto y racista culpar a los inmigrantes de nuestra disolución espiritual y cultural. Los totalitarismos empiezan cuando los países desprecian lo que importa, y entonces llegan los oportunistas a convertir lo irrelevante en categoría, y señalan a los judíos, a los moros o a los españoles, y así engañan a tantas y tantas personas sedientas de la voz de Dios, y las empujan al abismo. El problema nunca será en qué crean los demás sino que nosotros no creamos en nada.

Temas Inmigrantes Marruecos España Pedro Sánchez comentarios Reportar un error Éste es el drama de no creer en nada Los totalitarismos empiezan cuando los países desprecian lo que importa, y entonces llegan los oportunistas a convertir lo irrelevante en categoría, y señalan a los judíos, a los moros o a los españoles Regala esta noticia Añádenos en Google Varios inmigrantes regresan a Marruecos desde Ceuta. (EP) Salvador Sostres 04/08/2026 a las 19:46h. Podrían haber entrado muchos más, podrían haberse quedado. Pueden volver cuando quieran.

No hallarán ningún obstáculo. Ni nada. España no somos nada.

Es imposible que nos podamos defender porque no sabemos quién somos. Defendemos lo que amamos y amamos lo que conocemos. Ser español ... hoy es una pregunta sin respuesta.

Vivimos muy bien y ni siquiera un gobierno como el actual puede estropear un verano. Pero un niño español de 2026 no sabe por qué ama, ni a qué responde su idea de bien y mal, ni por qué celebra las fiestas del calendario. Por no saber no sabe si tener vulva le hace ser mujer.

Nuestra identidad es la familia pero invertimos más subvenciones públicas en promover el divorcio como una conquista social. En la enseñanza, dedicamos muchas más horas a negar nuestra Historia que a explicarla, y por supuesto ni rastro de Dios en las aulas. Es de un cinismo extremo acusar a los jóvenes de pasotas o neofascistas, porque somos nosotros los que nos hemos vuelto unos extraños respecto de lo que son y les sostiene, y es normal que voten al partido que más odio simple y barato profese, porque por algún lado tenía que salir el odio y la ignorancia a los que les hemos condenado.

España es en esencia un país católico y queremos vivir arrinconando a Dios. No se trata de volver a las Cruzadas ni a la Misa diaria. Se trata de saber quién somos, de asumirlo y de tensar nuestras vidas en ello para que tengan algún sentido, y para poder ofrecerlas a los demás.

Si no sabes quién eres, ¿cómo te vas a dar? Es imposible ser generoso sin entender que son un mismo don el amor y la libertad. El laicismo ha sido nuestra destrucción fundamental porque lo ideológico ha sustituido a lo natural.

Y un atávico resentimiento anticlerical, a veces justificado, nos ha llevado a intentar romper el vínculo que nos identifica. Puede que algunos españoles estén enfadados con la Iglesia, y hasta con Dios, pero ni siquiera ellos están totalmente desvinculados, ni son ajenos al peso de la Cruz, ni quieren que para sus hijas el sexo sea una construcción social. Del mismo modo, por enfadados que estemos con Pedro Sánchez, y por nefastas que resulten algunas de sus políticas migratorias, jamás un español, en el fondo de su corazón, entenderá como un problema que los que pasan hambre vengan a buscar pan, porque esto es lo que siempre ha sucedido a lo largo de la Historia con los países a los que les va bien y con las personas a las que les iba mal, y en España siempre hemos querido ayudar.

Es injusto y racista culpar a los inmigrantes de nuestra disolución espiritual y cultural. Los totalitarismos empiezan cuando los países desprecian lo que importa, y entonces llegan los oportunistas a convertir lo irrelevante en categoría, y señalan a los judíos, a los moros o a los españoles, y así engañan a tantas y tantas personas sedientas de la voz de Dios, y las empujan al abismo. El problema nunca será en qué crean los demás sino que nosotros no creamos en nada.

Temas Inmigrantes Marruecos España Pedro Sánchez comentarios Reportar un error 4 almohadas cervicales que mantienen la forma después de un año y evitan el dolor de cuello Teresa Rodríguez García Edu Saz: «Si quieres enfriar tu piso sin poner aire acondicionado, usa plantas de interior» Borja Sánchez Antonio Orozco, sobre sus dos hijos: «Crie a Jan por videollamada, pero con Antonella intento hacer lo contrario» Francisco J.

Jurado

Publicado por Redacción · martes, 4 de agosto de 2026

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