Roba a su patrón 18.000 euros y cuando le van a detener descubren que vivía en un establo lleno de heces
Esta es la historia de un robo aparentemente sencillo que escondía una rocambolesca historia detrás. En concreto, un intento de simulación para tratar de confundir a los agentes y un posterior caso de
Roba a su patrón 18.000 euros y cuando le van a detener descubren que vivía en un establo lleno de heces La Policía Nacional arrestó al guardés por sustraer el dinero e hizo lo propio con el dueño de la finca por un delito contra los derechos de los trabajadores Regala esta noticia Añádenos en Google Este vídeo es exclusivo para suscriptores Disfruta de acceso ilimitado Suscríbete ¿Ya tienes una suscripción ? Inicia sesión El habitáculo insalubre donde pernoctaba el guardés de la finca. (ABC) Aitor Santos Moya 30/07/2026 Actualizado a las 01:40h. Esta es la historia de un robo aparentemente sencillo que escondía una rocambolesca historia detrás.
En concreto, un intento de simulación para tratar de confundir a los agentes y un posterior caso de explotación laboral. Pero mejor vayamos al principio. Todo arranca el día en ... el que un joven marroquí de 24 años decide arrebatarle a su patrón dos bolsas de plástico con 18.000 euros.
Una contenía 15.000 en billetes y la otra 3.000 en monedas, guardadas dentro de un armario que el propio ladrón conocía de antemano. Así, con la facilidad de tener acceso a la casa de campo de Fuenlabrada, donde estaba al cargo de dar de comer a los animales, entró a la habitación señalada y se las llevó, no sin antes urdir un plan disparatado. Este individuo revolvió la estancia y realizó una serie de marcas falsas en la puerta, similares a las que deja la técnica del 'bumping' (hacer saltar los pistones del cilindro con un golpe de martillo y permitir que una llave previamente modificada gire).
Aunque todo de una manera muy burda. Tras ello, salió de la casa sin percatarse de que otro hombre, encargado en este caso del cuidado de un caballo, le vio marcharse subido en una bicicleta. «¿Qué llevas ahí?», le preguntó, en alusión a las dos bolsas colgadas de cada manillar.
«Nada, solo llevo ropa», respondió él, antes de retomar la marcha rumbo a la casa de su novia. Un movimiento inusual que hizo levantar los primeros recelos. Una vez alejado del lugar, el joven llamó al dueño de la finca y le advirtió de que le habían robado.
Este último se dio cuenta de que la única habitación que estaba revuelta era la del armario, por lo que pensó que el responsable de los hechos sabía perfectamente lo que buscaba. Unas pistas que terminaron por completarse al descubrir que el sospechoso había empezado a llevar un tren de vida mucho más elevado, con grandes envíos de dinero (el propio patrón encontraría los recibos posteriormente), ropa de marca y hasta un reciente tatuaje en el brazo. Para pernoctar en el establo, el ladrón debía realizar labores de guarda de la casa y los animales, sin contrato de trabajo y en jornadas de hasta 15 horas diarias En un intento de ocultar las pruebas, el guardés llegó a quemar las bolsas de plástico junto con paja y basura, para después esconder los restos detrás de una maceta.
Finalmente, los agentes lograron demostrar la treta y procedieron a su arresto por un delito de robo con fuerza. Sin embargo, el caso no terminaría ahí, ya que este individuo, una vez engrilletado, denunció la situación a la que estaba sometido por parte del propietario de la parcela. Les mostró el establo en el que vivía, donde tenía ubicado un colchón rodeado de numerosos excrementos de conejos y gallinas que también habitaban ese mismo espacio.
Los investigadores pudieron confirmar que el joven, a cambio de pernoctar en tan lúgubre lugar, debía realizar labores de guarda de la casa y los animales, sin ningún tipo de contrato de trabajo y en jornadas de hasta 15 horas diarias. Un motivo que llevó a los propios uniformados a detener al patrón, un español de 55 años, acusado de un delito contra los derechos de los trabajadores y favorecimiento de la inmigración ilegal. Los dos, hasta ahora sin antecedentes, fueron puestos a disposición judicial.
Temas sucesos Robos Policía Nacional Fuenlabrada comentarios Reportar un error Roba a su patrón 18.000 euros y cuando le van a detener descubren que vivía en un establo lleno de heces La Policía Nacional arrestó al guardés por sustraer el dinero e hizo lo propio con el dueño de la finca por un delito contra los derechos de los trabajadores Regala esta noticia Añádenos en Google Este vídeo es exclusivo para suscriptores Disfruta de acceso ilimitado Suscríbete ¿Ya tienes una suscripción ? Inicia sesión El habitáculo insalubre donde pernoctaba el guardés de la finca. (ABC) Aitor Santos Moya 30/07/2026 Actualizado a las 01:40h. Esta es la historia de un robo aparentemente sencillo que escondía una rocambolesca historia detrás.
En concreto, un intento de simulación para tratar de confundir a los agentes y un posterior caso de explotación laboral. Pero mejor vayamos al principio. Todo arranca el día en ... el que un joven marroquí de 24 años decide arrebatarle a su patrón dos bolsas de plástico con 18.000 euros.
Una contenía 15.000 en billetes y la otra 3.000 en monedas, guardadas dentro de un armario que el propio ladrón conocía de antemano. Así, con la facilidad de tener acceso a la casa de campo de Fuenlabrada, donde estaba al cargo de dar de comer a los animales, entró a la habitación señalada y se las llevó, no sin antes urdir un plan disparatado. Este individuo revolvió la estancia y realizó una serie de marcas falsas en la puerta, similares a las que deja la técnica del 'bumping' (hacer saltar los pistones del cilindro con un golpe de martillo y permitir que una llave previamente modificada gire).
Aunque todo de una manera muy burda. Tras ello, salió de la casa sin percatarse de que otro hombre, encargado en este caso del cuidado de un caballo, le vio marcharse subido en una bicicleta. «¿Qué llevas ahí?», le preguntó, en alusión a las dos bolsas colgadas de cada manillar.
«Nada, solo llevo ropa», respondió él, antes de retomar la marcha rumbo a la casa de su novia. Un movimiento inusual que hizo levantar los primeros recelos. Una vez alejado del lugar, el joven llamó al dueño de la finca y le advirtió de que le habían robado.
Este último se dio cuenta de que la única habitación que estaba revuelta era la del armario, por lo que pensó que el responsable de los hechos sabía perfectamente lo que buscaba. Unas pistas que terminaron por completarse al descubrir que el sospechoso había empezado a llevar un tren de vida mucho más elevado, con grandes envíos de dinero (el propio patrón encontraría los recibos posteriormente), ropa de marca y hasta un reciente tatuaje en el brazo. Para pernoctar en el establo, el ladrón debía realizar labores de guarda de la casa y los animales, sin contrato de trabajo y en jornadas de hasta 15 horas diarias En un intento de ocultar las pruebas, el guardés llegó a quemar las bolsas de plástico junto con paja y basura, para después esconder los restos detrás de una maceta.
Finalmente, los agentes lograron demostrar la treta y procedieron a su arresto por un delito de robo con fuerza. Sin embargo, el caso no terminaría ahí, ya que este individuo, una vez engrilletado, denunció la situación a la que estaba sometido por parte del propietario de la parcela. Les mostró el establo en el que vivía, donde tenía ubicado un colchón rodeado de numerosos excrementos de conejos y gallinas que también habitaban ese mismo espacio.
Los investigadores pudieron confirmar que el joven, a cambio de pernoctar en tan lúgubre lugar, debía realizar labores de guarda de la casa y los animales, sin ningún tipo de contrato de trabajo y en jornadas de hasta 15 horas diarias. Un motivo que llevó a los propios uniformados a detener al patrón, un español de 55 años, acusado de un delito contra los derechos de los trabajadores y favorecimiento de la inmigración ilegal. Los dos, hasta ahora sin antecedentes, fueron puestos a disposición judicial.
Temas sucesos Robos Policía Nacional Fuenlabrada comentarios Reportar un error Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Javier Ruiz, sobre sus orígenes humildes: «Mi abuelo era minero y la familia de mi madre viene de un camionero que montó una yesería y trabajaba el olivar» Inés Romero Mercadona confirma el origen de las sandías que vende en sus supermercados este verano David Maroto Valencia