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Internacional
miércoles, 16 de septiembre de 2026

La cancelación de Tapapiés pone en peligro a los bares de Lavapiés: «Era nuestro salvavidas»

División de opiniones en Lavapiés ante la noticia del día en el barrio: Tapapiés cancela su decimosexta edición este año, para alegría de los vecinos que aseguran sufrir inconvenientes durante su cele

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

La cancelación de Tapapiés pone en peligro a los bares de Lavapiés: «Era nuestro salvavidas» Esta edición no se celebrará por la presión de las quejas vecinales. El festival era una «facturación vital» para muchos comercios del barrio, que «se están planteando cerrar»

Regala esta noticia Añádenos en Google Algunos de los hosteleros participantes en Tapapiés que se verán perjudicados por la cancelación del festival. (TANIA SIEIRA) Nacho Serrano 17/09/2026 a las 01:11h. División de opiniones en Lavapiés ante la noticia del día en el barrio: Tapapiés cancela su decimosexta edición este año, para alegría de los vecinos que aseguran sufrir inconvenientes durante su celebración, y tristeza e inquietud para los fans del evento y sobre ... todo para los establecimientos afectados por la decisión. La Asociación de Comerciantes de Lavapiés Distrito 12 ha confirmado este martes que el Festival de Tapas y Música de este 2026 se pospone al año que viene, mientras se diseña «un formato sostenible que no altere la convivencia con los vecinos y les satisfaga tanto a ellos como a los hosteleros y comerciantes», en palabras de su presidenta Carmen Gordo.

Así, Lavapiés se queda de momento sin su fiesta más popular y una de las favoritas de los madrileños, tras quince años de éxito. Durante 11 días en la segunda quincena de octubre, cada año visitaban Lavapiés miles de personas procedentes del resto de Madrid, otros puntos de España y el extranjero. «Gracias a la venta de tapas y cerveza, la hostelería del barrio incrementaba su facturación en más de un 25 por ciento de media», apunta Carmen Gordo, quien añade que desde la asociación trabajan en «una fórmula alternativa que no congregue tanto público en la calle, pero que siga promocionando la variada gastronomía multicultural de un barrio donde conviven más de 80 nacionalidades censadas».

Noticia relacionada Preguntan a Chicote dónde comer en Madrid por menos de 20 euros y menciona este restaurante: «Casero y rico» Inés Romero Esta decisión podría tener consecuencias graves para el comercio en la zona, ya que los hosteleros asociados aseguran que «algunos bares pequeños pueden verse obligados a cerrar» al no celebrarse esta edición. «La facturación de Tapapiés era vital para todos los participantes, era nuestro salvavidas de todo el trimestre», explica Antonio Amago, propietario de La Musa de Espronceda (calle de Santa Isabel, 17).

Y es que como indica la presidenta Carmen Gordo, algunos establecimientos podrían ver cómo se evapora «hasta un 75 por ciento de sus ventas» en las dos semanas que dura Tapapiés. Paul Torriglia, del Café Barbieri, asegura que vendía «más de 15.000 tapas por edición». Se declara perjudicado por la cancelación de Tapapiés, ya que supone una gran pérdida de su facturación, pero reconoce que no lo notará tanto como otros hosteleros más pequeños con menos afluencia de público a lo largo del año, para los que Tapapiés era su momento más importante de ingresos de toda la temporada.

Es el caso de Viva Chapata, cuyo propietario, Juan Carlos Garrido, expone una situación crítica. «Casi todo el trabajo del año lo hacemos esperando el momento de Tapapiés. A nivel económico, suponía el 15 o 20 por ciento de la facturación de todo el año.

Este año he tenido que prescindir de dos trabajadores, y nos quedamos mi mujer y yo echándole más horas. No voy a dar nombres por respeto, pero sé que hay otros bares que se están planteando cerrar. El barrio está mal por esta noticia».

Newsletter No obstante, la vicepresidenta del colectivo, Marta García Domínguez, señala que «desde la Asociación de Comerciantes de Lavapiés Distrito 12 damos las gracias a todos los que han hecho posible Tapapiés durante estos 15 años», asegurando que su deseo es «seguir contando con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid y de los vecinos del barrio para crear un Tapapiés más sostenible». Durante las quince ediciones de Tapapiés que se han llevado a cabo desde 2011 (sin interrupciones en ningún año, ni siquiera en pandemia), sus visitantes han tapeado en los bares y restaurantes del barrio y de los mercados de San Fernando y Antón Martín, que ofrecen productos de muchas nacionalidades para que los visitantes prueben tapas inspiradas en las gastronomías de la gran mayoría de países del mundo. Sus calles y plazas han acogido cientos de conciertos gratuitos a cargo de bandas nacionales e internacionales de géneros y estilos diversos, además de actuaciones teatrales o espectáculos infantiles, y se han repartido miles de euros en premios para las tapas ganadoras y el público.

Fundada en 2005, la Asociación de Comerciantes de Lavapiés Distrito 12 cuenta con más de 250 comercios, bares y restaurantes asociados que trabajan para el desarrollo de Lavapiés, así como para mejorar su convivencia, paz social y calidad de vida», y además de Tapapiés es responsable de iniciativas como CALLE (un festival de arte callejero) y el Día Mundial de la Tapa, haciendo una labor «que sirve de ejemplo para la revitalización comercial de otros barrios madrileños», argumentan desde la organización del evento. Acumulación de problemas El año pasado, varios vecinos evidenciaron su malestar por «una combinación de suciedad y exceso de ruido» ante esta asociación responsable de Tapapiés, explica su cocreador y director de comunicación, Manuel Díaz. «La mayoría de quejas eran por meadas en la calle, venta ilegal de alcohol en la calle y también intentos de botellón.

Y el caso es que en la última edición, por primera vez vimos a gente que salía del metro ya con sus bolsas con botellas de alcohol, cosa que no había pasado antes de esa forma tan notoria». Otra de las quejas que expresaron varios residentes en el barrio, relacionada con el ruido, aludía a la celebración de conciertos clandestinos durante el festival. «A colación de los conciertos callejeros que organizábamos nosotros, había gente que se plantaba en un esquina o en una plaza con su altavoz y se ponía a tocar y cantar sin nuestro consentimiento ni ninguna autorización», explica Díaz.

En años anteriores se habían producido algunas críticas al modelo de Tapapiés, «por ejemplo, las que alegaban que su celebración favorecía la gentrificación del barrio», indica Díaz. Pero en 2025 se generó el caldo de cultivo perfecto para que los vecinos descontentos aumentaran el número e intensidad de sus quejas. «Creo que Tapapiés fue la gota que colmó un vaso que se había llenado por otras cosas», opina el co-creador del festival.

«Sabemos que hubo un rodaje que paralizó todo el barrio durante tres días seguidos, generando bastante malestar. Eso se sumó a la inseguridad que ha ido creciendo en los últimos tiempos. Y cuando llegaron las fechas de Tapapiés, con un primer fin de semana que fue bestial en cuanto a afluencia, estallaron».

Aunque la organización llevaba meses trabajando para encontrar maneras de desarrollar el evento durante la segunda quincena del próximo mes de octubre, la acumulación de problemas ha hecho que este año sea imposible dar con una solución para celebrar el evento en unas condiciones favorables y aceptables para todos. «Pero poner en consenso a todas las partes, vecinos, administración y hosteleros, lleva mucho tiempo y por eso se ha decidido dar este parón para acometerlo con todas las garantías», asegura Díaz. ¿Y qué se puede hacer para conseguir contentar a todas las partes?

Parece claro que hay que dar con una fórmula que evite que se produzcan aglomeraciones de gente demasiado grandes, que controle los puntos negros de venta callejera de alcohol, supervise las actuaciones musicales y quizá tenga su propio plan específico de recogida de residuos. Y por el momento, en la Asociación de Comerciantes de Lavapiés Distrito 12 contemplan dos opciones posibles. La primera sería volver al origen, a la esencia que tuvo la edición inaugural de Tapapiés.

«Es decir, volver a una ruta de tapas tradicional, sin conciertos al aire libre, sin beber en la calle y respetando escrupulosamente los aforos de cada establecimiento, desincentivando la afluencia excesiva de gente en la calle y poniendo en valor la gastronomía por encima de todo, sin perder el carácter intercultural que caracteriza al barrio», explica Díaz. La otra sería declarar Tapapiés como Fiesta Popular, «porque es lo que realmente es», asegura Díaz. Sería una medida pionera porque no hay casos parecidos, pero según el director de comunicación de la asociación, «lo que diferencia a Tapapiés de otro eventos parecidos en toda España, es que es el único de índole privada que ha adquirido el rango de fiesta popular para los madrileños.

Ya está en el calendario, la gente lo tiene marcado y acude igual que acude a otras verbenas patronales. Eso requiere cumplir unos protocolos y tomar unas medidas adecuadas por parte del Ayuntamiento, que deben ser consensuadas con los comerciantes y los vecinos del barrio». Pero lo que no hay que hacer en ningún caso, opina Díaz, «es perder Tapapiés, porque perdemos todos».

Las cifras de pérdidas se elevarían a «millones de euros» y eso «impediría sobrevivir a muchos comercios a los que les va la vida en este evento, porque su facturación del último trimestre sería un desastre». Por eso, en la asociación reconocen que el evento «ha muerto de éxito» y que lo que ocurrió el año pasado «no es el camino», pero consideran «crucial» dar con una solución «porque la eliminación de Tapapiés de la agenda cultural no le interesa a nadie. Ni a los bares, ni al Ayuntamiento, ni tampoco a los vecinos disconformes, que con el tiempo notarían las consecuencias económicas negativas para su barrio y acabarían echándolo de menos.

Nuestro deseo es que este año de transición sirva para que todas las partes reflexionen, y entre todos podamos encontrar un modelo que integre a todos». comentarios Reportar un error La cancelación de Tapapiés pone en peligro a los bares de Lavapiés: «Era nuestro salvavidas» Esta edición no se celebrará por la presión de las quejas vecinales. El festival era una «facturación vital» para muchos comercios del barrio, que «se están planteando cerrar»

Regala esta noticia Añádenos en Google Algunos de los hosteleros participantes en Tapapiés que se verán perjudicados por la cancelación del festival. (TANIA SIEIRA) Nacho Serrano 17/09/2026 a las 01:11h. División de opiniones en Lavapiés ante la noticia del día en el barrio: Tapapiés cancela su decimosexta edición este año, para alegría de los vecinos que aseguran sufrir inconvenientes durante su celebración, y tristeza e inquietud para los fans del evento y sobre ... todo para los establecimientos afectados por la decisión. La Asociación de Comerciantes de Lavapiés Distrito 12 ha confirmado este martes que el Festival de Tapas y Música de este 2026 se pospone al año que viene, mientras se diseña «un formato sostenible que no altere la convivencia con los vecinos y les satisfaga tanto a ellos como a los hosteleros y comerciantes», en palabras de su presidenta Carmen Gordo.

Así, Lavapiés se queda de momento sin su fiesta más popular y una de las favoritas de los madrileños, tras quince años de éxito. Durante 11 días en la segunda quincena de octubre, cada año visitaban Lavapiés miles de personas procedentes del resto de Madrid, otros puntos de España y el extranjero. «Gracias a la venta de tapas y cerveza, la hostelería del barrio incrementaba su facturación en más de un 25 por ciento de media», apunta Carmen Gordo, quien añade que desde la asociación trabajan en «una fórmula alternativa que no congregue tanto público en la calle, pero que siga promocionando la variada gastronomía multicultural de un barrio donde conviven más de 80 nacionalidades censadas».

Noticia relacionada Preguntan a Chicote dónde comer en Madrid por menos de 20 euros y menciona este restaurante: «Casero y rico» Inés Romero Esta decisión podría tener consecuencias graves para el comercio en la zona, ya que los hosteleros asociados aseguran que «algunos bares pequeños pueden verse obligados a cerrar» al no celebrarse esta edición. «La facturación de Tapapiés era vital para todos los participantes, era nuestro salvavidas de todo el trimestre», explica Antonio Amago, propietario de La Musa de Espronceda (calle de Santa Isabel, 17).

Y es que como indica la presidenta Carmen Gordo, algunos establecimientos podrían ver cómo se evapora «hasta un 75 por ciento de sus ventas» en las dos semanas que dura Tapapiés. Paul Torriglia, del Café Barbieri, asegura que vendía «más de 15.000 tapas por edición». Se declara perjudicado por la cancelación de Tapapiés, ya que supone una gran pérdida de su facturación, pero reconoce que no lo notará tanto como otros hosteleros más pequeños con menos afluencia de público a lo largo del año, para los que Tapapiés era su momento más importante de ingresos de toda la temporada.

Es el caso de Viva Chapata, cuyo propietario, Juan Carlos Garrido, expone una situación crítica. «Casi todo el trabajo del año lo hacemos esperando el momento de Tapapiés. A nivel económico, suponía el 15 o 20 por ciento de la facturación de todo el año.

Este año he tenido que prescindir de dos trabajadores, y nos quedamos mi mujer y yo echándole más horas. No voy a dar nombres por respeto, pero sé que hay otros bares que se están planteando cerrar. El barrio está mal por esta noticia».

Newsletter No obstante, la vicepresidenta del colectivo, Marta García Domínguez, señala que «desde la Asociación de Comerciantes de Lavapiés Distrito 12 damos las gracias a todos los que han hecho posible Tapapiés durante estos 15 años», asegurando que su deseo es «seguir contando con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid y de los vecinos del barrio para crear un Tapapiés más sostenible». Durante las quince ediciones de Tapapiés que se han llevado a cabo desde 2011 (sin interrupciones en ningún año, ni siquiera en pandemia), sus visitantes han tapeado en los bares y restaurantes del barrio y de los mercados de San Fernando y Antón Martín, que ofrecen productos de muchas nacionalidades para que los visitantes prueben tapas inspiradas en las gastronomías de la gran mayoría de países del mundo. Sus calles y plazas han acogido cientos de conciertos gratuitos a cargo de bandas nacionales e internacionales de géneros y estilos diversos, además de actuaciones teatrales o espectáculos infantiles, y se han repartido miles de euros en premios para las tapas ganadoras y el público.

Fundada en 2005, la Asociación de Comerciantes de Lavapiés Distrito 12 cuenta con más de 250 comercios, bares y restaurantes asociados que trabajan para el desarrollo de Lavapiés, así como para mejorar su convivencia, paz social y calidad de vida», y además de Tapapiés es responsable de iniciativas como CALLE (un festival de arte callejero) y el Día Mundial de la Tapa, haciendo una labor «que sirve de ejemplo para la revitalización comercial de otros barrios madrileños», argumentan desde la organización del evento. Acumulación de problemas El año pasado, varios vecinos evidenciaron su malestar por «una combinación de suciedad y exceso de ruido» ante esta asociación responsable de Tapapiés, explica su cocreador y director de comunicación, Manuel Díaz. «La mayoría de quejas eran por meadas en la calle, venta ilegal de alcohol en la calle y también intentos de botellón.

Y el caso es que en la última edición, por primera vez vimos a gente que salía del metro ya con sus bolsas con botellas de alcohol, cosa que no había pasado antes de esa forma tan notoria». Otra de las quejas que expresaron varios residentes en el barrio, relacionada con el ruido, aludía a la celebración de conciertos clandestinos durante el festival. «A colación de los conciertos callejeros que organizábamos nosotros, había gente que se plantaba en un esquina o en una plaza con su altavoz y se ponía a tocar y cantar sin nuestro consentimiento ni ninguna autorización», explica Díaz.

En años anteriores se habían producido algunas críticas al modelo de Tapapiés, «por ejemplo, las que alegaban que su celebración favorecía la gentrificación del barrio», indica Díaz. Pero en 2025 se generó el caldo de cultivo perfecto para que los vecinos descontentos aumentaran el número e intensidad de sus quejas. «Creo que Tapapiés fue la gota que colmó un vaso que se había llenado por otras cosas», opina el co-creador del festival.

«Sabemos que hubo un rodaje que paralizó todo el barrio durante tres días seguidos, generando bastante malestar. Eso se sumó a la inseguridad que ha ido creciendo en los últimos tiempos. Y cuando llegaron las fechas de Tapapiés, con un primer fin de semana que fue bestial en cuanto a afluencia, estallaron».

Aunque la organización llevaba meses trabajando para encontrar maneras de desarrollar el evento durante la segunda quincena del próximo mes de octubre, la acumulación de problemas ha hecho que este año sea imposible dar con una solución para celebrar el evento en unas condiciones favorables y aceptables para todos. «Pero poner en consenso a todas las partes, vecinos, administración y hosteleros, lleva mucho tiempo y por eso se ha decidido dar este parón para acometerlo con todas las garantías», asegura Díaz. ¿Y qué se puede hacer para conseguir contentar a todas las partes?

Parece claro que hay que dar con una fórmula que evite que se produzcan aglomeraciones de gente demasiado grandes, que controle los puntos negros de venta callejera de alcohol, supervise las actuaciones musicales y quizá tenga su propio plan específico de recogida de residuos. Y por el momento, en la Asociación de Comerciantes de Lavapiés Distrito 12 contemplan dos opciones posibles. La primera sería volver al origen, a la esencia que tuvo la edición inaugural de Tapapiés.

«Es decir, volver a una ruta de tapas tradicional, sin conciertos al aire libre, sin beber en la calle y respetando escrupulosamente los aforos de cada establecimiento, desincentivando la afluencia excesiva de gente en la calle y poniendo en valor la gastronomía por encima de todo, sin perder el carácter intercultural que caracteriza al barrio», explica Díaz. La otra sería declarar Tapapiés como Fiesta Popular, «porque es lo que realmente es», asegura Díaz. Sería una medida pionera porque no hay casos parecidos, pero según el director de comunicación de la asociación, «lo que diferencia a Tapapiés de otro eventos parecidos en toda España, es que es el único de índole privada que ha adquirido el rango de fiesta popular para los madrileños.

Ya está en el calendario, la gente lo tiene marcado y acude igual que acude a otras verbenas patronales. Eso requiere cumplir unos protocolos y tomar unas medidas adecuadas por parte del Ayuntamiento, que deben ser consensuadas con los comerciantes y los vecinos del barrio». Pero lo que no hay que hacer en ningún caso, opina Díaz, «es perder Tapapiés, porque perdemos todos».

Las cifras de pérdidas se elevarían a «millones de euros» y eso «impediría sobrevivir a muchos comercios a los que les va la vida en este evento, porque su facturación del último trimestre sería un desastre». Por eso, en la asociación reconocen que el evento «ha muerto de éxito» y que lo que ocurrió el año pasado «no es el camino», pero consideran «crucial» dar con una solución «porque la eliminación de Tapapiés de la agenda cultural no le interesa a nadie. Ni a los bares, ni al Ayuntamiento, ni tampoco a los vecinos disconformes, que con el tiempo notarían las consecuencias económicas negativas para su barrio y acabarían echándolo de menos.

Nuestro deseo es que este año de transición sirva para que todas las partes reflexionen, y entre todos podamos encontrar un modelo que integre a todos». comentarios Reportar un error Preguntan a Chicote dónde comer en Madrid por menos de 20 euros y menciona este restaurante: «Casero y rico» Inés Romero Moldeador de pelo Cecotec AirGlisse 14in1: 14 accesorios en un solo aparato Teresa Rodríguez García El Gran Wyoming, sobre sus estudios universitarios: «Hice Medicina y trabajé como médico, pero había mucho paro» Inés Romero Juan del Val, sobre las próximas elecciones: «Hay gente que piensa que lo que viene es mucho peor y por eso se queda con Pedro Sánchez»

Marina Ortiz

Publicado por Redacción · miércoles, 16 de septiembre de 2026

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