40 años de 'Queen en Budapest', el primer concierto de rock que ayudó a derribar el Telón de Acero
Es cierto que en la Unión Soviética había algunos artistas y grupos europeos y norteamericanos que tenían prohibida la entrada tanto en Rusia como en otros países bajo su dominio, y también que la Kom
40 años de 'Queen en Budapest', el primer concierto de rock que ayudó a derribar el Telón de Acero En el verano de 1986 se organizó la primera actuación de una banda occidental ante una gran multitud en un país de la esfera soviética Regala esta noticia Añádenos en Google Freddie Mercury, en el concierto de Queen en Budapest en el verano de 1986. (Sony Music) Nacho Serrano 01/08/2026 a las 16:15h. Es cierto que en la Unión Soviética había algunos artistas y grupos europeos y norteamericanos que tenían prohibida la entrada tanto en Rusia como en otros países bajo su dominio, y también que la Komsomol, la organización juvenil del Partido Comunista, había elaborado una lista ... de docenas de músicos extranjeros vetados, ordenados por los distintos motivos (apología de la violencia, el sexo, el anticomunismo, etc...), pero también lo es que la música occidental encontró las grietas para colarse desde el mismísimo inicio de la Guerra Fría. En los años cincuenta, en Leningrado y Moscú actuaron Yves Montand, Glenn Gould o Dave Brubeck.
Pero generaron tal conmoción en ambas ciudades que en los sesenta las restricciones se endurecieron para evitar «la contaminación de la degradación occidental», y solo Benny Goodman, Mireille Mathieu, Earl Hines, Salvatore Adamo y algún otro artista consiguieron tocar allí. En los setenta las cosas cambiaron. En 1970, Blood, Sweat & Tears recorrieron Yugoslavia, Rumania y Polonia, y en 1971, nuestro gran Raphael arrasó de tal manera con su primera gira por Rusia (haría varias más en años posteriores) que, al estilo de Bad Bunny, hizo crecer exponencialmente el número de rusos interesados en aprender español.
Noticia relacionada 50 años de 'Bohemian Rhapsody', la salida del armario de Freddie Mercury Nacho Serrano El cantante británico Cliff Richards dio una veintena conciertos en Moscú y Leningrado en 1976, y un año después, la Nitty Gritty Dirt Band se convirtió en la primera banda estadounidense en hacer una gira soviética pasando por Rusia, Letonia, Georgia y Armenia. Elton John cerró la década con ocho conciertos en Leningrado y Moscú, y ya en 1984, Iron Maiden abrieron la puerta al heavy metal atronando en cinco ciudades: Varsovia, Lódz, Poznan, Breslavia y Zabrze. Esta larga lista sin duda denota un grado de aperturismo mayor de lo que transmitía la imagen del régimen soviético hacia el exterior, pero hay que tener en cuenta un dato importante.
Importantísimo. La mayoría de esos recitales se ofrecieron ante unos pocos miles de personas en el mejor de los casos, y solo Raphael superaba los diez mil por noche. Más de 80.000 personas abarrotaron el estadio y otras 45.000 escucharon desde el exterior Lo que ocurrió el último domingo de julio de 1986 en Budapest fue completamente distinto.
Porque una cosa es la sensación de libertad que genera asistir a un espectáculo de un artista occidental junto a dos, tres o cinco mil personas, y otra muy distinta es lo que podía provocar un macroconcierto de rock con 80.000 personas. Eso podía prender una mecha peligrosa. Newsletter La hazaña corrió a cargo de Queen, que ya estaban en su momento de máximo apogeo tras una larga ristra de singles y álbumes número uno a nivel internacional, y se encontraban en mitad de la gira de presentación de una de sus más indiscutibles obras maestras, 'A Kind of Magic'.
Además de agotarse las 80.000 entradas del estadio Népstadion de la capital húngara se estima que 45.000 personas escucharon al grupo desde el exterior, y el show fue tan abrumador que a la prensa no le quedó más remedio que reconocer que lo que venía de occidente podía ser decadente, sí, pero también «fascinante», como rezaban algunos titulares. En IMAX a la vuelta del verano Hay un detalle increíble que ha permitido revivir este gran concierto, y que podrá disfrutarse como nunca antes a la vuelta del verano. El espectáculo fue filmado profesionalmente en película de 35 mm con 17 cámaras, pero se necesitaban nada menos que 40 kilómetros de película.
Y resulta que ese era todo el material disponible en el país. Pero entonces llegó el milagro: el gobierno húngaro aprobó la operación y gracias a eso se pudo emitir una versión editada en diciembre de 1986 en todo el Bloque Comunista, incluyendo China, Polonia, Checoslovaquia, Alemania Oriental, Yugoslavia y Mongolia, así como en 59 cines húngaros el día de Año Nuevo de 1987. El concierto fue lanzado con el título de 'Hungarian Rhapsody' en VHS en 1987 y en CD y DVD en 2012, pero ahora ha sido ha sido restaurado en 4K por el aclamado cineasta Peter Jackson a partir del material original con audio remezclado a partir de las grabaciones multipista originales, y se proyectará en cines IMAX de todo el mundo (incluido España) a partir del 7 de octubre, además de publicarse el 30 de octubre en ediciones Blu-ray, DVD, CD, un set de vinilo de 3 LP y digital.
«Durante años, los fans que vivían tras el Telón de Acero solo pudieron escuchar la música de Queen a través de casetes ilegales», reflexiona Brian May con motivo del próximo reestreno. «Escuchar bandas de rock como la nuestra estaba prohibido, así que vernos actuar en directo habría sido impensable. Este concierto, en el que por fin pudieron venir a vernos en persona e interactuar con nosotros, supuso un momento de enorme emoción para ellos y también para nosotros.
Se sentía como algo realmente importante; se podía percibir esa energía increíble. Nunca volverá a haber un acontecimiento como aquel». Roger Taylor recuerda que en aquella época les gustaba pensar que «la música podía trascender la política y las barreras políticas, y eso formaba parte de nuestra filosofía: involucrar al público en el espectáculo y hacerle sentir parte de él».
Y recuerda el momento en que Freddie interpretó una canción popular húngara: «Intentó aprendérsela, llevaba la letra escrita fonéticamente en el dorso de la mano. Cuando el público empezó a cantar, nos dimos cuenta de que, vaya, la música realmente puede ser una gran causa». Queen ofrecería solo cinco conciertos más por el empeoramiento de la salud de Freddie Mercury tras contraer el SIDA, poniendo fin para siempre a sus giras apenas un mes después, en el concierto en Knebworth Park (Inglaterra), también inolvidable, pero por motivos más tristes. comentarios Reportar un error 40 años de 'Queen en Budapest', el primer concierto de rock que ayudó a derribar el Telón de Acero En el verano de 1986 se organizó la primera actuación de una banda occidental ante una gran multitud en un país de la esfera soviética Regala esta noticia Añádenos en Google Freddie Mercury, en el concierto de Queen en Budapest en el verano de 1986. (Sony Music) Nacho Serrano 01/08/2026 a las 16:15h.
Es cierto que en la Unión Soviética había algunos artistas y grupos europeos y norteamericanos que tenían prohibida la entrada tanto en Rusia como en otros países bajo su dominio, y también que la Komsomol, la organización juvenil del Partido Comunista, había elaborado una lista ... de docenas de músicos extranjeros vetados, ordenados por los distintos motivos (apología de la violencia, el sexo, el anticomunismo, etc...), pero también lo es que la música occidental encontró las grietas para colarse desde el mismísimo inicio de la Guerra Fría. En los años cincuenta, en Leningrado y Moscú actuaron Yves Montand, Glenn Gould o Dave Brubeck. Pero generaron tal conmoción en ambas ciudades que en los sesenta las restricciones se endurecieron para evitar «la contaminación de la degradación occidental», y solo Benny Goodman, Mireille Mathieu, Earl Hines, Salvatore Adamo y algún otro artista consiguieron tocar allí.
En los setenta las cosas cambiaron. En 1970, Blood, Sweat & Tears recorrieron Yugoslavia, Rumania y Polonia, y en 1971, nuestro gran Raphael arrasó de tal manera con su primera gira por Rusia (haría varias más en años posteriores) que, al estilo de Bad Bunny, hizo crecer exponencialmente el número de rusos interesados en aprender español. Noticia relacionada 50 años de 'Bohemian Rhapsody', la salida del armario de Freddie Mercury Nacho Serrano El cantante británico Cliff Richards dio una veintena conciertos en Moscú y Leningrado en 1976, y un año después, la Nitty Gritty Dirt Band se convirtió en la primera banda estadounidense en hacer una gira soviética pasando por Rusia, Letonia, Georgia y Armenia.
Elton John cerró la década con ocho conciertos en Leningrado y Moscú, y ya en 1984, Iron Maiden abrieron la puerta al heavy metal atronando en cinco ciudades: Varsovia, Lódz, Poznan, Breslavia y Zabrze. Esta larga lista sin duda denota un grado de aperturismo mayor de lo que transmitía la imagen del régimen soviético hacia el exterior, pero hay que tener en cuenta un dato importante. Importantísimo.
La mayoría de esos recitales se ofrecieron ante unos pocos miles de personas en el mejor de los casos, y solo Raphael superaba los diez mil por noche. Más de 80.000 personas abarrotaron el estadio y otras 45.000 escucharon desde el exterior Lo que ocurrió el último domingo de julio de 1986 en Budapest fue completamente distinto. Porque una cosa es la sensación de libertad que genera asistir a un espectáculo de un artista occidental junto a dos, tres o cinco mil personas, y otra muy distinta es lo que podía provocar un macroconcierto de rock con 80.000 personas.
Eso podía prender una mecha peligrosa. Newsletter La hazaña corrió a cargo de Queen, que ya estaban en su momento de máximo apogeo tras una larga ristra de singles y álbumes número uno a nivel internacional, y se encontraban en mitad de la gira de presentación de una de sus más indiscutibles obras maestras, 'A Kind of Magic'. Además de agotarse las 80.000 entradas del estadio Népstadion de la capital húngara se estima que 45.000 personas escucharon al grupo desde el exterior, y el show fue tan abrumador que a la prensa no le quedó más remedio que reconocer que lo que venía de occidente podía ser decadente, sí, pero también «fascinante», como rezaban algunos titulares.
En IMAX a la vuelta del verano Hay un detalle increíble que ha permitido revivir este gran concierto, y que podrá disfrutarse como nunca antes a la vuelta del verano. El espectáculo fue filmado profesionalmente en película de 35 mm con 17 cámaras, pero se necesitaban nada menos que 40 kilómetros de película. Y resulta que ese era todo el material disponible en el país.
Pero entonces llegó el milagro: el gobierno húngaro aprobó la operación y gracias a eso se pudo emitir una versión editada en diciembre de 1986 en todo el Bloque Comunista, incluyendo China, Polonia, Checoslovaquia, Alemania Oriental, Yugoslavia y Mongolia, así como en 59 cines húngaros el día de Año Nuevo de 1987. El concierto fue lanzado con el título de 'Hungarian Rhapsody' en VHS en 1987 y en CD y DVD en 2012, pero ahora ha sido ha sido restaurado en 4K por el aclamado cineasta Peter Jackson a partir del material original con audio remezclado a partir de las grabaciones multipista originales, y se proyectará en cines IMAX de todo el mundo (incluido España) a partir del 7 de octubre, además de publicarse el 30 de octubre en ediciones Blu-ray, DVD, CD, un set de vinilo de 3 LP y digital. «Durante años, los fans que vivían tras el Telón de Acero solo pudieron escuchar la música de Queen a través de casetes ilegales», reflexiona Brian May con motivo del próximo reestreno.
«Escuchar bandas de rock como la nuestra estaba prohibido, así que vernos actuar en directo habría sido impensable. Este concierto, en el que por fin pudieron venir a vernos en persona e interactuar con nosotros, supuso un momento de enorme emoción para ellos y también para nosotros. Se sentía como algo realmente importante; se podía percibir esa energía increíble.
Nunca volverá a haber un acontecimiento como aquel». Roger Taylor recuerda que en aquella época les gustaba pensar que «la música podía trascender la política y las barreras políticas, y eso formaba parte de nuestra filosofía: involucrar al público en el espectáculo y hacerle sentir parte de él». Y recuerda el momento en que Freddie interpretó una canción popular húngara: «Intentó aprendérsela, llevaba la letra escrita fonéticamente en el dorso de la mano.
Cuando el público empezó a cantar, nos dimos cuenta de que, vaya, la música realmente puede ser una gran causa». Queen ofrecería solo cinco conciertos más por el empeoramiento de la salud de Freddie Mercury tras contraer el SIDA, poniendo fin para siempre a sus giras apenas un mes después, en el concierto en Knebworth Park (Inglaterra), también inolvidable, pero por motivos más tristes. comentarios Reportar un error 50 años de 'Bohemian Rhapsody', la salida del armario de Freddie Mercury Nacho Serrano Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Chenoa: «Vengo de una familia muy justa de dinero. Los niños iban al comedor y yo, con ocho años, comía en las escaleras sola»
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