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Internacional
martes, 28 de julio de 2026

Balance (apócrifo) del curso de P.S

Habló Sánchez en La Moncloa para hacer balance del año antes de irse cinco semanas de vacaciones. «Yo estoy bien», como dijo en su visita al escenario devastado por la dana. Y a lo suyo: «No ha sido u

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Balance (apócrifo) del curso de P.S Su intervención de 75 minutos eludió la corrupción hasta el turno de preguntas. Básicamente, según Sánchez, todo lo reprochable a su Gobierno es culpa de la oposición Escucha el artículo. 2 min Escucha el artículo. 2 min Regala esta noticia Añádenos en Google Pedro Sánchez llegando a su comparecencia en el palacio de la Moncloa. (Matías Nieto) Teodoro León Gross 28/07/2026 Actualizado a las 19:59h. Habló Sánchez en La Moncloa para hacer balance del año antes de irse cinco semanas de vacaciones.

«Yo estoy bien», como dijo en su visita al escenario devastado por la dana. Y a lo suyo: «No ha sido un curso fácil, pero he tomado decisiones ... valientes. Y seguiré haciéndolo.

Tal vez la solución final, como acaba de anunciar el maestro Daniel Ortega en Nicaragua, pase por eliminar las elecciones. Desde luego nuestra responsabilidad es impedir que las derechas utilicen las elecciones para asaltar el poder legítimo de la mayoría progresista. Somos el Gobierno de la gente pero esos negacionistas vienen por nosotros.

Quieren que ardamos como los montes. El negacionismo es el peor de los combustibles, y nuestra obligación moral y democrática es impedirlo. Durante tres años hemos logrado que los enemigos del sistema no tumben los presupuestos, y lo hemos hecho valientemente, no presentándolos.

No nos vamos a rendir». «Sí, como ha dicho Daniel Ortega sabiamente, hay que levantar un muro contra los golpistas. No hay otra.

Yo levanté un muro contra la derecha extrema y la extrema derecha, pero toca ir más allá, porque hay un golpismo institucionalizado. No llevan tricornios sino togas, no actúan con fusiles sino con sentencias. Y cuentan con la cobertura de la máquina del fango, pseudomedios sin escrúpulos para manipular a la gente.

Mi mujer, mi hermano, han sido víctimas inocentes de una cacería política. También el fiscal general, un hombre honesto, y ahora van a por el presidente Zapatero, nuestro faro moral. ¡Es la hora de frenar a los negacionistas!

El sanchismo no está agotado, sino más fuerte que nunca. Dentro de cinco semanas, tras las vacaciones, retomaré la agenda progresista del sentido común». Y concluyó el mitin: «Son las dos y media, y no he comido».

Irónicamente la realidad no difiere demasiado de esta caricatura. Si le quitas a Daniel Ortega, casi tal cual. Buena parte de esas frases sí las dijo.

No habló de golpismo pero sí de «causas políticas» y «deriva judicial», mimetizado a esos ministros suyos que denuncian «métodos no democráticos». A buen entendedor... Su intervención de 75 minutos eludió la corrupción hasta el turno de preguntas.

Básicamente, según Pedro Sánchez, todo lo reprochable a su Gobierno es culpa de la oposición. Su campaña contra la extrema derecha ya acerca a Vox al 20%. Sánchez pretendió hacerse un discurso ciceroniano denunciando la amenaza de la emergencia climática para fijar el imaginario de un estado de excepción: «El negacionismo climático es el peor de los combustibles».

De los aviones anfibios, ya tal. Después de tres años sin presupuestos, que ha vaciado el fondo de emergencias para gasto ordinario, Sánchez habla de «la agenda del sentido común» y presume de ser «el Gobierno de la gente». Eso sí, paradójicamente, cada vez con menos votos… si no lo remedia con la Ley de Nietos.

Temas Intervención Corrupción Palacio de la Moncloa Pedro Sánchez comentarios Reportar un error Balance (apócrifo) del curso de P.S Su intervención de 75 minutos eludió la corrupción hasta el turno de preguntas. Básicamente, según Sánchez, todo lo reprochable a su Gobierno es culpa de la oposición Escucha el artículo. 2 min Escucha el artículo. 2 min Regala esta noticia Añádenos en Google Pedro Sánchez llegando a su comparecencia en el palacio de la Moncloa. (Matías Nieto) Teodoro León Gross 28/07/2026 Actualizado a las 19:59h. Habló Sánchez en La Moncloa para hacer balance del año antes de irse cinco semanas de vacaciones.

«Yo estoy bien», como dijo en su visita al escenario devastado por la dana. Y a lo suyo: «No ha sido un curso fácil, pero he tomado decisiones ... valientes. Y seguiré haciéndolo.

Tal vez la solución final, como acaba de anunciar el maestro Daniel Ortega en Nicaragua, pase por eliminar las elecciones. Desde luego nuestra responsabilidad es impedir que las derechas utilicen las elecciones para asaltar el poder legítimo de la mayoría progresista. Somos el Gobierno de la gente pero esos negacionistas vienen por nosotros.

Quieren que ardamos como los montes. El negacionismo es el peor de los combustibles, y nuestra obligación moral y democrática es impedirlo. Durante tres años hemos logrado que los enemigos del sistema no tumben los presupuestos, y lo hemos hecho valientemente, no presentándolos.

No nos vamos a rendir». «Sí, como ha dicho Daniel Ortega sabiamente, hay que levantar un muro contra los golpistas. No hay otra.

Yo levanté un muro contra la derecha extrema y la extrema derecha, pero toca ir más allá, porque hay un golpismo institucionalizado. No llevan tricornios sino togas, no actúan con fusiles sino con sentencias. Y cuentan con la cobertura de la máquina del fango, pseudomedios sin escrúpulos para manipular a la gente.

Mi mujer, mi hermano, han sido víctimas inocentes de una cacería política. También el fiscal general, un hombre honesto, y ahora van a por el presidente Zapatero, nuestro faro moral. ¡Es la hora de frenar a los negacionistas!

El sanchismo no está agotado, sino más fuerte que nunca. Dentro de cinco semanas, tras las vacaciones, retomaré la agenda progresista del sentido común». Y concluyó el mitin: «Son las dos y media, y no he comido».

Irónicamente la realidad no difiere demasiado de esta caricatura. Si le quitas a Daniel Ortega, casi tal cual. Buena parte de esas frases sí las dijo.

No habló de golpismo pero sí de «causas políticas» y «deriva judicial», mimetizado a esos ministros suyos que denuncian «métodos no democráticos». A buen entendedor... Su intervención de 75 minutos eludió la corrupción hasta el turno de preguntas.

Básicamente, según Pedro Sánchez, todo lo reprochable a su Gobierno es culpa de la oposición. Su campaña contra la extrema derecha ya acerca a Vox al 20%. Sánchez pretendió hacerse un discurso ciceroniano denunciando la amenaza de la emergencia climática para fijar el imaginario de un estado de excepción: «El negacionismo climático es el peor de los combustibles».

De los aviones anfibios, ya tal. Después de tres años sin presupuestos, que ha vaciado el fondo de emergencias para gasto ordinario, Sánchez habla de «la agenda del sentido común» y presume de ser «el Gobierno de la gente». Eso sí, paradójicamente, cada vez con menos votos… si no lo remedia con la Ley de Nietos.

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Publicado por Redacción · martes, 28 de julio de 2026

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