¿Por qué le llaman fascismo a lo de ETA?
Por Bilbao van encapuchados apaleando españoles, pero, por lo que sea, la maquinita del HODIO que Sánchez instaló en La Moncloa, junto a la hormigonera del relatillo, no los detecta. Arde España y te
¿Por qué le llaman fascismo a lo de ETA? Arde España y te abren la ceja por ir a ver un partido, pero, al menos, Pedro te recomienda discos en TikTok Escucha el artículo. 2 min Escucha el artículo. 2 min Regala esta noticia Añádenos en Google (Gabriel Sanz) Chapu Apaolaza 27/07/2026 Actualizado a las 19:59h. Por Bilbao van encapuchados apaleando españoles, pero, por lo que sea, la maquinita del HODIO que Sánchez instaló en La Moncloa, junto a la hormigonera del relatillo, no los detecta.
Arde España y te abren la ceja por ir a ver un partido, pero, ... al menos, Pedro te recomienda discos en TikTok, da consejos para no pasar calor y venga refugios climáticos. Asisto atónito a la discusión sobre si ese tipo de comportamientos son, en realidad, fascismo. Conviene advertir que no.
La violencia fascista proviene del fascismo; esta proviene de otra parte, con su propia autonomía violenta. Recuerdo cuando, en los malos tiempos del País Vasco, utilizábamos el argumento de que, en realidad, ETA era de derechas. O, al menos, se comportaba como si lo fuera.
Como si la izquierda necesitara ser un poco de derechas para matar. Intentando desmontar a la izquierda aberzale, a la que aún le humea la pistola, en realidad le estábamos dando la razón. Eso pienso ahora, con el paso de los años.
La trampa argumental consiste en calificar la violencia, por sí sola, como patrimonio de la derecha. Al hacerlo, se termina justificando la violencia de izquierdas, convertida poco menos que en una violencia contra la violencia. En España se han rodado grandes películas, pero pocas como esa según la cual la izquierda aberzale luchaba por un ideal y simplemente se comportaba mal en una especie de exceso.
Eran buenos chicos, ya sabes: equivocados, idealistas, quizá demasiado idealistas, si me apuran. Si les preguntaban a ellos, los fascistas éramos todos nosotros. La izquierda no necesita a la derecha ni a sus referencias para proyectar, explicar o definir sus propios crímenes.
Tiene suficiente entidad violenta como para acuñar sus propios términos. Ni siquiera el concepto de antifascismo describe con precisión de qué estamos hablando, porque encierra la idea de que esa violencia surge como reacción frente al fascista al que combate. En realidad, a la izquierda de Versalles nunca le hizo falta el fascismo para pegar tiros en la nuca.
Lo hacía sola. ETA fue una prolongación del socialismo, como ellos mismos se empeñaban en proclamar, aunque ahora prefiramos refugiarnos en el sofá argumental de la pereza y sostener que, cuando mataban, apaleaban, amenazaban o torturaban, en realidad estaban haciendo cosas de fachas. No como los comunistas, que, por lo visto, son unos benditos.
Por llevar ayer una camiseta de España en Bilbao uno ya era fascista, según los alegres chicos de la 'Euskal Selekzioa', los mismos que justifican que te vuelen la cabeza. Aquí no hay otra referencia frontal que el supuesto delito de ponerse una camiseta con los colores de tu país. Malditos opresores con camisetas de Pedro Porro.
Ya no digamos de Ferran, que es de Foios, como El Soro, y tiene más pisos que el Gran Wyoming. Temas ETA España Guipúzcoa Eibar comentarios Reportar un error ¿Por qué le llaman fascismo a lo de ETA? Arde España y te abren la ceja por ir a ver un partido, pero, al menos, Pedro te recomienda discos en TikTok Escucha el artículo. 2 min Escucha el artículo. 2 min Regala esta noticia Añádenos en Google (Gabriel Sanz) Chapu Apaolaza 27/07/2026 Actualizado a las 19:59h.
Por Bilbao van encapuchados apaleando españoles, pero, por lo que sea, la maquinita del HODIO que Sánchez instaló en La Moncloa, junto a la hormigonera del relatillo, no los detecta. Arde España y te abren la ceja por ir a ver un partido, pero, ... al menos, Pedro te recomienda discos en TikTok, da consejos para no pasar calor y venga refugios climáticos. Asisto atónito a la discusión sobre si ese tipo de comportamientos son, en realidad, fascismo.
Conviene advertir que no. La violencia fascista proviene del fascismo; esta proviene de otra parte, con su propia autonomía violenta. Recuerdo cuando, en los malos tiempos del País Vasco, utilizábamos el argumento de que, en realidad, ETA era de derechas.
O, al menos, se comportaba como si lo fuera. Como si la izquierda necesitara ser un poco de derechas para matar. Intentando desmontar a la izquierda aberzale, a la que aún le humea la pistola, en realidad le estábamos dando la razón.
Eso pienso ahora, con el paso de los años. La trampa argumental consiste en calificar la violencia, por sí sola, como patrimonio de la derecha. Al hacerlo, se termina justificando la violencia de izquierdas, convertida poco menos que en una violencia contra la violencia.
En España se han rodado grandes películas, pero pocas como esa según la cual la izquierda aberzale luchaba por un ideal y simplemente se comportaba mal en una especie de exceso. Eran buenos chicos, ya sabes: equivocados, idealistas, quizá demasiado idealistas, si me apuran. Si les preguntaban a ellos, los fascistas éramos todos nosotros.
La izquierda no necesita a la derecha ni a sus referencias para proyectar, explicar o definir sus propios crímenes. Tiene suficiente entidad violenta como para acuñar sus propios términos. Ni siquiera el concepto de antifascismo describe con precisión de qué estamos hablando, porque encierra la idea de que esa violencia surge como reacción frente al fascista al que combate.
En realidad, a la izquierda de Versalles nunca le hizo falta el fascismo para pegar tiros en la nuca. Lo hacía sola. ETA fue una prolongación del socialismo, como ellos mismos se empeñaban en proclamar, aunque ahora prefiramos refugiarnos en el sofá argumental de la pereza y sostener que, cuando mataban, apaleaban, amenazaban o torturaban, en realidad estaban haciendo cosas de fachas.
No como los comunistas, que, por lo visto, son unos benditos. Por llevar ayer una camiseta de España en Bilbao uno ya era fascista, según los alegres chicos de la 'Euskal Selekzioa', los mismos que justifican que te vuelen la cabeza. Aquí no hay otra referencia frontal que el supuesto delito de ponerse una camiseta con los colores de tu país.
Malditos opresores con camisetas de Pedro Porro. Ya no digamos de Ferran, que es de Foios, como El Soro, y tiene más pisos que el Gran Wyoming. Temas ETA España Guipúzcoa Eibar comentarios Reportar un error Qué reloj Garmin comprar según el deporte que haces: MediaMarkt rebaja toda la gama en verano Alejandra Santisteban Guiu Prueban las tortillas de patatas de Mercadona, Lidl, Alcampo y otros supermercados e indican cuál es la mejor de todas Francisco J.
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