La guerra civil que asoló Inglaterra y que sirvió de inspiración a R. R. Martin para escribir 'Juego de Tronos'
El escritor dijo que este conflicto influyó en la escritura de ‘Canción de hielo y fuego’ y la creación de las casas Stark y Lannister Estos son los relatos que integran 'El caballero de los Siete Rei
La guerra civil que asoló Inglaterra y que sirvió de inspiración a R. R. Martin para escribir 'Juego de Tronos' El escritor dijo que este conflicto influyó en la escritura de ‘Canción de hielo y fuego’ y la creación de las casas Stark y Lannister — Estos son los relatos que integran 'El caballero de los Siete Reinos' de George RR Martin 'Plucking the Red and White Roses in the Old Temple Gardens' (1908), obra del artista británico Henry Payne.
Wikimedia Commons Laura Cuesta 17 de septiembre de 2026 10:00 h 0 “La guerra de las Dos Rosas siempre me ha fascinado, y sin duda influyó en Canción de Hielo y Fuego”. Fueron las palabras que George R. R.
Martin, creador del universo de Juego de Tronos, compartió en una web para fans en 1998, hace ya 28 años. El escritor confirmó entonces la inspiración, aunque incidió en que “no existe una correspondencia exacta” entre los personajes de sus libros y los protagonistas de este conflicto armado. “Me gusta usar la historia para enriquecer mi fantasía, para añadirle profundidad y verosimilitud, pero simplemente reescribir la historia cambiando los nombres no me atrae. Prefiero reinventarla y llevarla por caminos nuevos e inesperados”, añadió en aquel comentario.
No ha sido la única vez que Martin ha hecho referencia a esta contienda. En 2014, el escritor de fantasía confirmó que “familias como los Lannister y los Stark se inspiraron, muy libremente, en los Lancaster y los York”. Hablamos de las dos ramas de la familia real inglesa de la Casa Plantagenet que se enfrentaron por el trono durante la guerra de las Dos Rosas, una guerra civil que duró tres décadas y que dio origen a la dinastía Tudor.
Un conflicto dinástico entre dos familias La guerra de las Dos Rosas enfrentó intermitentemente entre 1455 y 1487 a los miembros de la Casa Lancaster contra los de la Casa York, ambos descendientes del rey Eduardo III de Inglaterra (1327-1377). El enfrentamiento empezó bajo el trono de Enrique VI de Lancaster, cuya debilidad como monarca y los conflictos internos de su gobierno marcaron por completo su reinado. En ese momento, los “yorkistas” estaban encabezados por Ricardo, duque de York, quien reclamaba una posición de mayor influencia política y también quería convertirse en rey.
A su alrededor se agruparon entonces varios nobles descontentos con el gobierno de Enrique y, en 1455, las tensiones desembocaron en la batalla de St Albans, considerada el comienzo tradicional de este enfrentamiento civil. La guerra dio un giro decisivo cuando el hijo de Ricardo, Eduardo, se convirtió en el principal líder de los York. En 1461, después de importantes victorias militares, Eduardo derrotó a los Lancaster y fue proclamado rey.
Ya como Eduardo IV, el monarca consiguió gobernar durante casi una década, pero tuvo una relación conflictiva con algunos de sus antiguos aliados, especialmente Ricardo Neville, conde de Warwick, conocido como “el Hacedor de Reyes”. Tal fue el desencuentro entre ambos que Warwick terminó cambiando de bando y consiguió que Enrique VI volviera a proclamarse rey en 1470. Solo un año después, Eduardo IV recuperó el trono, derrotando de nuevo a los Lancaster, aunque la historia estaba lejos de terminar.
La crisis definitiva llegó tras la muerte de Eduardo IV en 1483. Su hermano Ricardo III tomó entonces el trono mientras los hijos del fallecido rey, los llamados Príncipes de la Torre, desaparecían de la vida pública. El conflicto volvió a vivir otro giro en 1485, cuando el noble galés Enrique Tudor, vinculado a los Lancaster, derrotó y mató a Ricardo III en la batalla de Bosworth.
Enrique se convirtió en Enrique VII, fundador de la dinastía Tudor, y se casó con Isabel de York, uniendo simbólicamente las dos casas enfrentadas. Terminaba así la guerra de las Dos Rosas. Etiquetas / SPIN / Juego de Tronos / Historia La guerra civil que asoló Inglaterra y que sirvió de inspiración a R.
R. Martin para escribir 'Juego de Tronos' El escritor dijo que este conflicto influyó en la escritura de ‘Canción de hielo y fuego’ y la creación de las casas Stark y Lannister — Estos son los relatos que integran 'El caballero de los Siete Reinos' de George RR Martin 'Plucking the Red and White Roses in the Old Temple Gardens' (1908), obra del artista británico Henry Payne. Wikimedia Commons Laura Cuesta 17 de septiembre de 2026 10:00 h 0 “La guerra de las Dos Rosas siempre me ha fascinado, y sin duda influyó en Canción de Hielo y Fuego”.
Fueron las palabras que George R. R. Martin, creador del universo de Juego de Tronos, compartió en una web para fans en 1998, hace ya 28 años.
El escritor confirmó entonces la inspiración, aunque incidió en que “no existe una correspondencia exacta” entre los personajes de sus libros y los protagonistas de este conflicto armado. “Me gusta usar la historia para enriquecer mi fantasía, para añadirle profundidad y verosimilitud, pero simplemente reescribir la historia cambiando los nombres no me atrae. Prefiero reinventarla y llevarla por caminos nuevos e inesperados”, añadió en aquel comentario. No ha sido la única vez que Martin ha hecho referencia a esta contienda.
En 2014, el escritor de fantasía confirmó que “familias como los Lannister y los Stark se inspiraron, muy libremente, en los Lancaster y los York”. Hablamos de las dos ramas de la familia real inglesa de la Casa Plantagenet que se enfrentaron por el trono durante la guerra de las Dos Rosas, una guerra civil que duró tres décadas y que dio origen a la dinastía Tudor. Un conflicto dinástico entre dos familias La guerra de las Dos Rosas enfrentó intermitentemente entre 1455 y 1487 a los miembros de la Casa Lancaster contra los de la Casa York, ambos descendientes del rey Eduardo III de Inglaterra (1327-1377).
El enfrentamiento empezó bajo el trono de Enrique VI de Lancaster, cuya debilidad como monarca y los conflictos internos de su gobierno marcaron por completo su reinado. En ese momento, los “yorkistas” estaban encabezados por Ricardo, duque de York, quien reclamaba una posición de mayor influencia política y también quería convertirse en rey. A su alrededor se agruparon entonces varios nobles descontentos con el gobierno de Enrique y, en 1455, las tensiones desembocaron en la batalla de St Albans, considerada el comienzo tradicional de este enfrentamiento civil.
La guerra dio un giro decisivo cuando el hijo de Ricardo, Eduardo, se convirtió en el principal líder de los York. En 1461, después de importantes victorias militares, Eduardo derrotó a los Lancaster y fue proclamado rey. Ya como Eduardo IV, el monarca consiguió gobernar durante casi una década, pero tuvo una relación conflictiva con algunos de sus antiguos aliados, especialmente Ricardo Neville, conde de Warwick, conocido como “el Hacedor de Reyes”.
Tal fue el desencuentro entre ambos que Warwick terminó cambiando de bando y consiguió que Enrique VI volviera a proclamarse rey en 1470. Solo un año después, Eduardo IV recuperó el trono, derrotando de nuevo a los Lancaster, aunque la historia estaba lejos de terminar. La crisis definitiva llegó tras la muerte de Eduardo IV en 1483.
Su hermano Ricardo III tomó entonces el trono mientras los hijos del fallecido rey, los llamados Príncipes de la Torre, desaparecían de la vida pública. El conflicto volvió a vivir otro giro en 1485, cuando el noble galés Enrique Tudor, vinculado a los Lancaster, derrotó y mató a Ricardo III en la batalla de Bosworth. Enrique se convirtió en Enrique VII, fundador de la dinastía Tudor, y se casó con Isabel de York, uniendo simbólicamente las dos casas enfrentadas.
Terminaba así la guerra de las Dos Rosas. Etiquetas / SPIN / Juego de Tronos / Historia