El diputado de Bomberos avala la versión de la alcaldesa de Chiva, que avisó al Cecopi del desbordamiento del Poyo
"Si lo dice la alcaldesa será verdad", aseguró Avelino Mascarell, a quien la acusación popular ejercida por Compromís estudia denunciar por "las evasivas y los cambios de versión" delante de la jueza

"Si lo dice la alcaldesa será verdad", aseguró Avelino Mascarell, a quien la acusación popular ejercida por Compromís estudia denunciar por "las evasivas y los cambios de versión" delante de la jueza de la dana
La exalcaldesa de Chiva revela ante la jueza de la dana que avisó al Cecopi del desbordamiento en la cabecera del Poyo
El diputado de Bomberos de la Diputación de Valencia y participante en la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) el día de la dana de València de 2024, Avelino Mascarell, ha avalado de manera implícita la versión que dio ante la jueza la exalcaldesa de Chiva, Amparo Fort, quien reveló que avisó al Cecopi del desbordamiento en la cabecera del Poyo. “No me acuerdo. Si lo dice la alcaldesa, será verdad”, ha explicado Mascarell a preguntas de las acusaciones.
La alcaldesa de Chiva llamó a Mascarell a las 18.55 horas, según los registros de llamadas, y en esa comunicación le avisó del desbordamiento del barranco, que ha sido siempre negado por todos los altos cargos de la Generalitat. La testigo describió ante la jueza la escena en la cabecera del barranco del Poyo, emitida en directo por À Punt, como un “golpe de agua brutal” que “desbordó absolutamente todo”. Fort también comentí que, como consecuencia de un rayo y de la riada, se quedaron sin agua, sin luz, sin carreteras y sin gas durante una semana.
La exalcaldesa popular explicó que el 29 de octubre llovió “desde primera hora”, sobre las 6.30 horas, pero luego paró y no volvió a llover hasta las 15.00 o las 15.30. Sobre las 17.00 horas, prosiguió, le llamaron de la Diputación para preguntar por el barranco y, como lo veía desde su casa, se percató de que estaba “bien”, con lo que no entendía la preocupación, dijo.
En esos momentos sí empezó a bajar agua con coches y contenedores. Le volvieron a llamar y el barranco seguía bien, “pero era la calle la que tiraba toda el agua del barranco”, indicó, para agregar: “Nos quedamos sin agua, sin luz, sin carreteras y sin gas durante una semana”. De hecho, comentó que sobre las 17.30 horas ya hubo llamadas al teléfono de emergencias 112 por parte de vecinos de Chiva “con problemas muy graves”.
Sobre las 19.00 o las 19.30 horas, según dijo —aunque no recordaba la hora exacta—, “vino un golpe de agua brutal, como si se hubiese abierto un pantano o una presa, y se desbordó absolutamente todo. Desde la primera planta se podía tocar el agua”, ha expuesto. En esos momentos llamó al diputado provincial de Bomberos y le dijo que ya se habían inundado. “Ya era de noche, pero teniendo en cuenta que era invierno, podían ser las 18.30 o las 19 horas”, señaló. La llamada, según la lista cotejada que consta en la causa, fue a las 18.55 horas.
Mascarell, que avaló la declaración de la alcaldesa, pero que también dijo que “no se acordaba”, exasperó a las acusaciones, que le censuraron que contestara con evasivas o con “recuerdos selectivos”. Por este motivo, la acusación popular ejercida por Compromís advirtió al testigo de que iba a estudiar medidas para denunciar esta actitud, que consideró “obstrucción a la justicia”.
Por su parte, fuentes cercanas a la exconsellera Salomé Pradas aseguran que el testigo Avelino Mascarell, que declaraba por segunda vez, “se ha mantenido en su primera declaración”. “No se acredita que ni él, y mucho menos el Cecopi, recibiera información en tiempo real sobre el desbordamiento del Poyo”, han argumentado.
Otra testigo que ha comparecido este lunes es la exdirectora general de Prevención de Incendios Forestales durante la dana, Rosa Tourís, quien, según las fuentes cercanas a Salomé Pradas, aseguró que en el Cecopi “no se habló del Poyo, solo de Utiel/Requena y la presa de Forata”. También ha manifestado claramente que el mensaje de alerta era por Forata. Por otra parte, ha declarado que la Confederación Hidrográfica del Júcar no sabía contestar ante la pregunta sobre una posible rotura de la presa: “No lo tenían claro”.