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Internacional
martes, 28 de julio de 2026

Seis mitos que ponen en riesgo a los niños en playas y piscinas: lo que advierten los pediatras

Con la llegada del verano, miles de familias llenan playas, piscinas, ríos y embalses en busca de descanso y diversión. Sin embargo, el aumento del tiempo de ocio en el agua también incrementa el ries

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Seis mitos que ponen en riesgo a los niños en playas y piscinas: lo que advierten los pediatras La Asociación Española de Pediatría desmonta seis falsas creencias muy extendidas que pueden marcar la diferencia entre una jornada segura y una tragedia Regala esta noticia Añádenos en Google El aumento del tiempo de ocio en el agua también incrementa el riesgo de accidentes. (ABC) Carmen Juárez Sevilla 28/07/2026 a las 11:53h. Con la llegada del verano, miles de familias llenan playas, piscinas, ríos y embalses en busca de descanso y diversión. Sin embargo, el aumento del tiempo de ocio en el agua también incrementa el riesgo de accidentes.

Los ahogamientos representan la segunda causa de fallecimiento ... accidental en menores de 14 años en España, solo por detrás de los accidentes de tráfico. Además, por cada muerte se producen entre uno y cuatro ahogamientos no mortales que requieren hospitalización y que pueden dejar importantes secuelas neurológicas. Ante esta realidad, la Asociación Española de Pediatría (AEP), a través de su Comité de Soporte Vital, lanzó una campaña para desmontar seis falsas creencias que siguen muy presentes entre la población y que pueden favorecer situaciones de riesgo.

La bandera roja no afecta a todos los bañistas Uno de los mitos más extendidos, especialmente entre quienes practican deportes acuáticos, es pensar que la bandera roja solo limita el baño recreativo. Sin embargo, los pediatras recuerdan que la prohibición afecta a todos por igual. Ni la experiencia practicando surf, paddle surf o natación en aguas abiertas reduce el riesgo de sufrir un accidente.

Al contrario: cuanto mayor es la exposición al agua, mayor es también la probabilidad de enfrentarse a una situación peligrosa. Respetar las indicaciones de socorristas y autoridades es fundamental para cualquier usuario del medio acuático. Los manguitos y flotadores evitan los ahogamientos Manguitos, flotadores, colchonetas o hinchables son elementos habituales en playas y piscinas, pero no deben confundirse con sistemas de seguridad.

La AEP advierte de que estos dispositivos pueden generar una falsa sensación de protección tanto en los niños como en los adultos, ya que no garantizan que las vías respiratorias permanezcan fuera del agua. El único elemento de flotación recomendado es el chaleco salvavidas homologado, especialmente durante la navegación o en actividades acuáticas. Aun así, la principal medida preventiva sigue siendo la supervisión constante de un adulto.

Quien se ahoga siempre grita y pide ayuda Las escenas que muestran las películas poco tienen que ver con la realidad. En la mayoría de los casos, una persona que se está ahogando permanece en silencio porque dedica todas sus fuerzas a intentar respirar y mantener la cabeza fuera del agua. El proceso puede desarrollarse en apenas unos segundos o pocos minutos, lo que dificulta que otros bañistas identifiquen la emergencia, llegando incluso a confundirla con un juego.

Hay que lanzarse inmediatamente al agua para rescatar a alguien El impulso de socorrer de forma inmediata puede terminar provocando una segunda víctima. Los especialistas recomiendan alertar cuanto antes a los servicios de emergencia y, siempre que sea posible, acercar o lanzar un objeto flotante a la persona en peligro. Entrar al agua sin la preparación adecuada puede comprometer también la vida del rescatador.

Hay que poner al ahogado boca abajo para sacar el agua de los pulmones Esta recomendación, muy popular durante décadas, ha quedado completamente desaconsejada. Los pediatras explican que intentar vaciar los pulmones retrasa las maniobras realmente eficaces. Si la víctima no respira, debe iniciarse cuanto antes la reanimación cardiopulmonar (RCP), combinando ventilaciones y compresiones torácicas mientras llegan los servicios sanitarios.

Cada minuto resulta decisivo para reducir las secuelas derivadas de la falta de oxígeno. Las dos horas de espera para bañarse después de comer Probablemente sea uno de los consejos más repetidos durante generaciones, aunque la evidencia científica desmonta esta creencia. Lo que tradicionalmente se ha denominado «corte de digestión» no depende del tiempo transcurrido desde la comida, sino del riesgo de sufrir un síncope por hidrocución, relacionado con un cambio brusco de temperatura corporal.

Para prevenirlo, la AEP aconseja entrar en el agua de forma gradual, mantenerse bien hidratado, evitar comidas muy copiosas y prestar atención a síntomas como mareo, debilidad o malestar. La mejor protección continúa siendo la vigilancia Los expertos insisten en que ningún dispositivo sustituye la supervisión activa de un adulto. Incluso cuando hay socorristas o los menores utilizan elementos de flotación, los niños deben permanecer siempre al alcance de los brazos de su cuidador.

Conocer estos mitos y actuar conforme a las recomendaciones sanitarias puede evitar tragedias que, en la mayoría de los casos, son prevenibles. La prevención, la vigilancia constante y una rápida actuación ante una emergencia siguen siendo las herramientas más eficaces para disfrutar del agua con seguridad durante el verano. Temas Niños Playas Piscinas Agua comentarios Reportar un error Seis mitos que ponen en riesgo a los niños en playas y piscinas: lo que advierten los pediatras La Asociación Española de Pediatría desmonta seis falsas creencias muy extendidas que pueden marcar la diferencia entre una jornada segura y una tragedia Regala esta noticia Añádenos en Google El aumento del tiempo de ocio en el agua también incrementa el riesgo de accidentes. (ABC) Carmen Juárez Sevilla 28/07/2026 a las 11:53h.

Con la llegada del verano, miles de familias llenan playas, piscinas, ríos y embalses en busca de descanso y diversión. Sin embargo, el aumento del tiempo de ocio en el agua también incrementa el riesgo de accidentes. Los ahogamientos representan la segunda causa de fallecimiento ... accidental en menores de 14 años en España, solo por detrás de los accidentes de tráfico.

Además, por cada muerte se producen entre uno y cuatro ahogamientos no mortales que requieren hospitalización y que pueden dejar importantes secuelas neurológicas. Ante esta realidad, la Asociación Española de Pediatría (AEP), a través de su Comité de Soporte Vital, lanzó una campaña para desmontar seis falsas creencias que siguen muy presentes entre la población y que pueden favorecer situaciones de riesgo. La bandera roja no afecta a todos los bañistas Uno de los mitos más extendidos, especialmente entre quienes practican deportes acuáticos, es pensar que la bandera roja solo limita el baño recreativo.

Sin embargo, los pediatras recuerdan que la prohibición afecta a todos por igual. Ni la experiencia practicando surf, paddle surf o natación en aguas abiertas reduce el riesgo de sufrir un accidente. Al contrario: cuanto mayor es la exposición al agua, mayor es también la probabilidad de enfrentarse a una situación peligrosa.

Respetar las indicaciones de socorristas y autoridades es fundamental para cualquier usuario del medio acuático. Los manguitos y flotadores evitan los ahogamientos Manguitos, flotadores, colchonetas o hinchables son elementos habituales en playas y piscinas, pero no deben confundirse con sistemas de seguridad. La AEP advierte de que estos dispositivos pueden generar una falsa sensación de protección tanto en los niños como en los adultos, ya que no garantizan que las vías respiratorias permanezcan fuera del agua.

El único elemento de flotación recomendado es el chaleco salvavidas homologado, especialmente durante la navegación o en actividades acuáticas. Aun así, la principal medida preventiva sigue siendo la supervisión constante de un adulto. Quien se ahoga siempre grita y pide ayuda Las escenas que muestran las películas poco tienen que ver con la realidad.

En la mayoría de los casos, una persona que se está ahogando permanece en silencio porque dedica todas sus fuerzas a intentar respirar y mantener la cabeza fuera del agua. El proceso puede desarrollarse en apenas unos segundos o pocos minutos, lo que dificulta que otros bañistas identifiquen la emergencia, llegando incluso a confundirla con un juego. Hay que lanzarse inmediatamente al agua para rescatar a alguien El impulso de socorrer de forma inmediata puede terminar provocando una segunda víctima.

Los especialistas recomiendan alertar cuanto antes a los servicios de emergencia y, siempre que sea posible, acercar o lanzar un objeto flotante a la persona en peligro. Entrar al agua sin la preparación adecuada puede comprometer también la vida del rescatador. Hay que poner al ahogado boca abajo para sacar el agua de los pulmones Esta recomendación, muy popular durante décadas, ha quedado completamente desaconsejada.

Los pediatras explican que intentar vaciar los pulmones retrasa las maniobras realmente eficaces. Si la víctima no respira, debe iniciarse cuanto antes la reanimación cardiopulmonar (RCP), combinando ventilaciones y compresiones torácicas mientras llegan los servicios sanitarios. Cada minuto resulta decisivo para reducir las secuelas derivadas de la falta de oxígeno.

Las dos horas de espera para bañarse después de comer Probablemente sea uno de los consejos más repetidos durante generaciones, aunque la evidencia científica desmonta esta creencia. Lo que tradicionalmente se ha denominado «corte de digestión» no depende del tiempo transcurrido desde la comida, sino del riesgo de sufrir un síncope por hidrocución, relacionado con un cambio brusco de temperatura corporal. Para prevenirlo, la AEP aconseja entrar en el agua de forma gradual, mantenerse bien hidratado, evitar comidas muy copiosas y prestar atención a síntomas como mareo, debilidad o malestar.

La mejor protección continúa siendo la vigilancia Los expertos insisten en que ningún dispositivo sustituye la supervisión activa de un adulto. Incluso cuando hay socorristas o los menores utilizan elementos de flotación, los niños deben permanecer siempre al alcance de los brazos de su cuidador. Conocer estos mitos y actuar conforme a las recomendaciones sanitarias puede evitar tragedias que, en la mayoría de los casos, son prevenibles.

La prevención, la vigilancia constante y una rápida actuación ante una emergencia siguen siendo las herramientas más eficaces para disfrutar del agua con seguridad durante el verano. Temas Niños Playas Piscinas Agua comentarios Reportar un error Con GPS y asistente de voz para hablar sin móvil: el Huawei Watch GT6 aguanta 21 días sin cargar Alejandra Santisteban Guiu Héctor Latorre: «Para las mujeres, el atractivo físico no es imprescindible» Almudena Martín Pablo, cura de 29 años: «El celibato es un don que Dios te da y que hay que pedir»

Almudena Martín

Publicado por Redacción · martes, 28 de julio de 2026

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