Más de 230 incendios queman en una semana en Grecia un tercio de la superficie calcinada en 2025
La temporada de incendios forestales acaba de comenzar en Grecia, pero las previsiones meteorológicas para las próximas semanas no invitan al optimismo. La combinación de altas temperaturas y fuertes
Más de 230 incendios queman en una semana en Grecia un tercio de la superficie calcinada en 2025 Mientras el año pasado ardieron 47.393 hectáreas desde enero hasta finales de agosto, el fuego ha arrasado 18.000 hectáreas del 28 de julio al 2 de agosto, impulsado por fuertes vientos y altas temperaturas Regala esta noticia Añádenos en Google Los bomberos sofocan un incendio forestal al oeste de Átiica. (Reuters) Marta Cañete Corresponsal en Atenas 05/08/2026 a las 18:28h. La temporada de incendios forestales acaba de comenzar en Grecia, pero las previsiones meteorológicas para las próximas semanas no invitan al optimismo. La combinación de altas temperaturas y fuertes vientos de componente norte anticipa un escenario complejo para los servicios de extinción.
Aunque el ... mes de agosto suele concentrar el mayor riesgo de incendios forestales en Grecia, el país acaba de atravesar una de las peores semanas de incendios de los últimos años, con múltiples frentes activos repartidos por diferentes regiones. En agosto, en Grecia, soplan los denominados 'meltemia', los característicos vientos del norte del mar Egeo que pueden superar los 100 kilómetros por hora, favoreciendo la rápida propagación de las llamas y dificultando las labores de extinción. La ONG Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) acaba de presentar un informe preliminar sobre el impacto de los grandes incendios registrados la semana pasada, que segaron la vida de cinco personas: tres bomberos y dos tripulantes de un helicóptero de extinción.
Según dicha organización, las imágenes satelitales evidencian un significativo impacto tanto sobre los ecosistemas como sobre las comunidades afectadas, con cientos de viviendas y negocios destruidos. Noticia relacionada Mueren dos pilotos tras chocar dos helicópteros mientras sofocaban un incendio en Grecia Marta Cañete Los incendios comenzaron a finales de julio bajo unas condiciones meteorológicas extremadamente adversas, con vientos huracanados que, en algunas zonas, superaron los 120 kilómetros por hora. La situación se agravó por la aparición simultánea de decenas de focos repartidos por toda la geografía del país, lo que obligó a repartir los recursos de extinción y complicó el despliegue de medios terrestres y aéreos.
Cabe señalar que, solo el 31 de julio se registraron 73 frentes activos, mientras que entre el 28 de julio y el 2 de agosto se declararon más de 230 incendios forestales en todo el territorio nacional. Incendios provocados y negligencias El informe recoge también los primeros resultados de las investigaciones realizadas por la Dirección de Investigación de Incendios Provocados del Cuerpo de Bomberos (DAEE, por sus siglas en griego). Por segundo año consecutivo, varios incendios se habrían originado por fallos en la red eléctrica, una causa que, según el organismo, suele estar asociada a incendios de gran magnitud.
Entre las causas del fuego destacan los fallos en la red eléctrica, las chispas por trabajos con maquinaria agrícola pese a las restricciones y las acciones intencionadas En la isla de Paros, el incendio iniciado en un vertedero se atribuye a la ausencia de medidas de seguridad inadecuadas. En el Peloponeso, uno de los grandes incendios comenzó por las chispas generadas por maquinaria agrícola que seguía operando pese a las restricciones vigentes debido al elevado riesgo de incendio. Las autoridades además investigan si el gran incendio que arrasó la isla de Creta pudo haber sido provocado.
Miles de hectáreas calcinadas Newsletter A partir de imágenes satelitales, WWF estima que desde finales de julio han ardido más de 18.000 hectáreas en los incendios de Creta, Paros y las regiones de Beocia y Ática. No obstante, la organización considera que la superficie total quemada durante este breve periodo superará previsiblemente las 20.000 hectáreas. Más de 10.000 residentes y turistas tuvieron que ser evacuados.
Los incendios provocaron, además, graves daños en viviendas, instalaciones agrícolas, cultivos, olivares, infraestructuras y negocios locales, con importantes consecuencias para la economía local. Una regeneración cada vez más difícil Según WFF, una parte importante de la superficie quemada está compuesta por matorrales mediterráneos, vegetación arbustiva y pinares, ecosistemas que poseen mecanismos naturales de regeneración tras el paso del fuego. Sin embargo, la organización señala que esa capacidad de recuperación no garantiza por sí sola la restauración del ecosistema: «Factores como la elevada intensidad del incendio, los periodos de sequía, la erosión del suelo, el pastoreo excesivo, la pérdida de la capa fértil del suelo y, especialmente, la repetición de incendios en una misma zona pueden dificultar gravemente o incluso impedir la regeneración natural, provocando alteraciones permanentes en el ecosistema», señala el informe.
El tipo de vegetación afectada también resulta determinante porque algunas especies, como los abetos afectados por el incendio de Ática, carecen de mecanismos de adaptación al fuego y presentan grandes dificultades para recuperarse, incluso después de un único incendio. WWF destaca que unas 200 hectáreas de bosque de abetos se han calcinado y que más de 3.000 hectáreas del oeste del Ática difícilmente podrán regenerarse de forma natural. La frecuencia de los incendios merma la regeneración de los bosques La ONG Foro Mundial para la Naturaleza (WWF) señala que las áreas que requieren una atención prioritaria para evaluar su capacidad de regeneración natural son aquellas que han sufrido incendios repetidos durante las dos últimas décadas.
La recurrencia del fuego reduce progresivamente la resiliencia de los ecosistemas, dificultando su recuperación e incrementando el riesgo de degradación irreversible y desertización. Uno de los ejemplos más preocupantes se encuentra en el oeste de Ática, donde la elevada frecuencia de los incendios ha mermado de forma significativa la capacidad de regeneración natural de los ecosistemas forestales. El gran incendio declarado a finales de julio arrasó unas 12.000 hectáreas, de las que 2.828 ya habían ardido al menos una vez en los últimos veinte años, como muestra el mapa superior de WWF.
En cuanto a la fauna silvestre, el informe señala que las especies con menor capacidad de escape, como reptiles, anfibios, invertebrados y polluelos que no pudieron abandonar sus nidos, han sido las más afectadas. La situación es especialmente grave en Ática, donde en los últimos años se han perdido amplias extensiones de hábitat. A ello se suma la muerte de numerosos animales domésticos y de granja.
Aunque los incendios forestales forman parte de la dinámica natural de los ecosistemas mediterráneos, WWF considera que la intensidad y frecuencia alcanzada en los últimos años obliga a replantear la estrategia de gestión del riesgo. En este contexto, Nikos Georgiadis, responsable del programa terrestre de WWF, ha advertido que Grecia se encuentra inmersa en una de las temporadas de incendios más difíciles y en el mes más crítico del verano. Según explicó, los grandes incendios registrados hasta el momento ponen de manifiesto la necesidad de reforzar las políticas de prevención mediante una gestión eficaz del combustible forestal, la creación de paisajes más resilientes, el mantenimiento de las redes eléctricas, el fortalecimiento de la vigilancia científica y una gestión integral de los ecosistemas forestales. comentarios Reportar un error Más de 230 incendios queman en una semana en Grecia un tercio de la superficie calcinada en 2025 Mientras el año pasado ardieron 47.393 hectáreas desde enero hasta finales de agosto, el fuego ha arrasado 18.000 hectáreas del 28 de julio al 2 de agosto, impulsado por fuertes vientos y altas temperaturas Regala esta noticia Añádenos en Google Los bomberos sofocan un incendio forestal al oeste de Átiica. (Reuters) Marta Cañete Corresponsal en Atenas 05/08/2026 a las 18:28h.
La temporada de incendios forestales acaba de comenzar en Grecia, pero las previsiones meteorológicas para las próximas semanas no invitan al optimismo. La combinación de altas temperaturas y fuertes vientos de componente norte anticipa un escenario complejo para los servicios de extinción. Aunque el ... mes de agosto suele concentrar el mayor riesgo de incendios forestales en Grecia, el país acaba de atravesar una de las peores semanas de incendios de los últimos años, con múltiples frentes activos repartidos por diferentes regiones.
En agosto, en Grecia, soplan los denominados 'meltemia', los característicos vientos del norte del mar Egeo que pueden superar los 100 kilómetros por hora, favoreciendo la rápida propagación de las llamas y dificultando las labores de extinción. La ONG Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) acaba de presentar un informe preliminar sobre el impacto de los grandes incendios registrados la semana pasada, que segaron la vida de cinco personas: tres bomberos y dos tripulantes de un helicóptero de extinción. Según dicha organización, las imágenes satelitales evidencian un significativo impacto tanto sobre los ecosistemas como sobre las comunidades afectadas, con cientos de viviendas y negocios destruidos.
Noticia relacionada Mueren dos pilotos tras chocar dos helicópteros mientras sofocaban un incendio en Grecia Marta Cañete Los incendios comenzaron a finales de julio bajo unas condiciones meteorológicas extremadamente adversas, con vientos huracanados que, en algunas zonas, superaron los 120 kilómetros por hora. La situación se agravó por la aparición simultánea de decenas de focos repartidos por toda la geografía del país, lo que obligó a repartir los recursos de extinción y complicó el despliegue de medios terrestres y aéreos. Cabe señalar que, solo el 31 de julio se registraron 73 frentes activos, mientras que entre el 28 de julio y el 2 de agosto se declararon más de 230 incendios forestales en todo el territorio nacional.
Incendios provocados y negligencias El informe recoge también los primeros resultados de las investigaciones realizadas por la Dirección de Investigación de Incendios Provocados del Cuerpo de Bomberos (DAEE, por sus siglas en griego). Por segundo año consecutivo, varios incendios se habrían originado por fallos en la red eléctrica, una causa que, según el organismo, suele estar asociada a incendios de gran magnitud. Entre las causas del fuego destacan los fallos en la red eléctrica, las chispas por trabajos con maquinaria agrícola pese a las restricciones y las acciones intencionadas En la isla de Paros, el incendio iniciado en un vertedero se atribuye a la ausencia de medidas de seguridad inadecuadas.
En el Peloponeso, uno de los grandes incendios comenzó por las chispas generadas por maquinaria agrícola que seguía operando pese a las restricciones vigentes debido al elevado riesgo de incendio. Las autoridades además investigan si el gran incendio que arrasó la isla de Creta pudo haber sido provocado. Miles de hectáreas calcinadas Newsletter A partir de imágenes satelitales, WWF estima que desde finales de julio han ardido más de 18.000 hectáreas en los incendios de Creta, Paros y las regiones de Beocia y Ática.
No obstante, la organización considera que la superficie total quemada durante este breve periodo superará previsiblemente las 20.000 hectáreas. Más de 10.000 residentes y turistas tuvieron que ser evacuados. Los incendios provocaron, además, graves daños en viviendas, instalaciones agrícolas, cultivos, olivares, infraestructuras y negocios locales, con importantes consecuencias para la economía local.
Una regeneración cada vez más difícil Según WFF, una parte importante de la superficie quemada está compuesta por matorrales mediterráneos, vegetación arbustiva y pinares, ecosistemas que poseen mecanismos naturales de regeneración tras el paso del fuego. Sin embargo, la organización señala que esa capacidad de recuperación no garantiza por sí sola la restauración del ecosistema: «Factores como la elevada intensidad del incendio, los periodos de sequía, la erosión del suelo, el pastoreo excesivo, la pérdida de la capa fértil del suelo y, especialmente, la repetición de incendios en una misma zona pueden dificultar gravemente o incluso impedir la regeneración natural, provocando alteraciones permanentes en el ecosistema», señala el informe. El tipo de vegetación afectada también resulta determinante porque algunas especies, como los abetos afectados por el incendio de Ática, carecen de mecanismos de adaptación al fuego y presentan grandes dificultades para recuperarse, incluso después de un único incendio.
WWF destaca que unas 200 hectáreas de bosque de abetos se han calcinado y que más de 3.000 hectáreas del oeste del Ática difícilmente podrán regenerarse de forma natural. La frecuencia de los incendios merma la regeneración de los bosques La ONG Foro Mundial para la Naturaleza (WWF) señala que las áreas que requieren una atención prioritaria para evaluar su capacidad de regeneración natural son aquellas que han sufrido incendios repetidos durante las dos últimas décadas. La recurrencia del fuego reduce progresivamente la resiliencia de los ecosistemas, dificultando su recuperación e incrementando el riesgo de degradación irreversible y desertización.
Uno de los ejemplos más preocupantes se encuentra en el oeste de Ática, donde la elevada frecuencia de los incendios ha mermado de forma significativa la capacidad de regeneración natural de los ecosistemas forestales. El gran incendio declarado a finales de julio arrasó unas 12.000 hectáreas, de las que 2.828 ya habían ardido al menos una vez en los últimos veinte años, como muestra el mapa superior de WWF. En cuanto a la fauna silvestre, el informe señala que las especies con menor capacidad de escape, como reptiles, anfibios, invertebrados y polluelos que no pudieron abandonar sus nidos, han sido las más afectadas.
La situación es especialmente grave en Ática, donde en los últimos años se han perdido amplias extensiones de hábitat. A ello se suma la muerte de numerosos animales domésticos y de granja. Aunque los incendios forestales forman parte de la dinámica natural de los ecosistemas mediterráneos, WWF considera que la intensidad y frecuencia alcanzada en los últimos años obliga a replantear la estrategia de gestión del riesgo.
En este contexto, Nikos Georgiadis, responsable del programa terrestre de WWF, ha advertido que Grecia se encuentra inmersa en una de las temporadas de incendios más difíciles y en el mes más crítico del verano. Según explicó, los grandes incendios registrados hasta el momento ponen de manifiesto la necesidad de reforzar las políticas de prevención mediante una gestión eficaz del combustible forestal, la creación de paisajes más resilientes, el mantenimiento de las redes eléctricas, el fortalecimiento de la vigilancia científica y una gestión integral de los ecosistemas forestales. comentarios Reportar un error Mueren dos pilotos tras chocar dos helicópteros mientras sofocaban un incendio en Grecia Marta Cañete 4 almohadas cervicales que mantienen la forma después de un año y evitan el dolor de cuello Teresa Rodríguez García David Bustamante: «No teníamos para vacaciones, pero nunca faltaba el plato combinado de la churrería» Borja Sánchez Pedro Ruiz ve que Sánchez se marcha de vacaciones en plena crisis migratoria: «No es muy presentable»
Borja Sánchez