The Pink Elephant, el refugio de la baronesa Thyssen que lleva la «vibra» de Miami al corazón de S'Agaró
La fachada rosa y el nombre podría parecer una declaración de intenciones, pero la verdadera personalidad de The Pink Elephant aparece al atravesar su puerta. Una vegetación frondosa envuelve el jardí
The Pink Elephant, el refugio de la baronesa Thyssen que lleva la «vibra» de Miami al corazón de S'Agaró La reforma de una antigua casa frente al mar ha dado lugar a un hotel boutique de 9 habitaciones, rodeado de vegetación tropical, arte y una blancura casi absoluta Regala esta noticia Añádenos en Google Collage con la vista de la bahía de S'Agaro desde una habitación del hotelito, su fachada interior, el logotipo y dos platos: las premiadas zamburiñas y el arroz negro con sepia, gambas y tartar de gambas en la cuchara. (ABC) Juan Carlos Valero Barcelona 03/08/2026 a las 12:43h. La fachada rosa y el nombre podría parecer una declaración de intenciones, pero la verdadera personalidad de The Pink Elephant aparece al atravesar su puerta. Una vegetación frondosa envuelve el jardín, el blanco domina paredes, mobiliario y terrazas, y la luz mediterránea se filtra entre ... palmeras y arcos como si este rincón del paseo marítimo de S'Agaró hubiera viajado por unos instantes hasta Miami.
Esa «vibra» luminosa y tropical define el hotel boutique de Carmen Cervera, baronesa Thyssen, surgido de la reforma de una antigua casa situada frente al mar. El establecimiento, reservado exclusivamente para adultos, dispone de solo nueve habitaciones y se presenta más como una residencia privada que como un hotel convencional: íntimo, colorista y concebido para que el huésped se mueva sin prisas entre el jardín, la piscina, el spa, el restaurante y el Mediterráneo. Su apertura refuerza la relación personal de la baronesa con la Costa Brava, un territorio ligado a su biografía desde hace décadas.
Muy cerca, en un acantilado de Sant Feliu de Guíxols, conserva Mas Mañanas, la casa que recibió de su primer marido, el actor estadounidense Lex Barker, uno de los intérpretes cinematográficos de Tarzán. A esa vinculación sentimental se ha añadido con los años su compromiso cultural con la zona, materializado desde 2012 en el Espai Carmen Thyssen, instalado en el antiguo monasterio de Sant Feliu de Guíxols y dedicado a exposiciones temporales de su colección. Nueve habitaciones y el mar como argumento The Pink Elephant se encuentra en primera línea de la bahía de S'Agaró, uno de los enclaves más cuidados y reconocibles de la Costa Brava.
La antigua vivienda ha sido transformada en un alojamiento de escala doméstica, con una fachada rosa que contrasta con unos interiores casi completamente blancos y unas estancias abiertas a la luz. El blanco dominante de las habitaciones, unas orientadas al mar y otras al jardín, se rompe mediante pinceladas rosas y, especialmente, con el azul utilizado en la pared principal de los cuartos de baño, una referencia directa al color del mar. La impresión general es la de una casa mediterránea elegante, pero también desenfadada y fotogénica.
Algunos visitantes la definen espontáneamente como «cuqui», una expresión informal que resume el carácter cuidado y deliberadamente amable del conjunto. Newsletter La directora, Nicole Monare, encabeza un equipo del hotel especialmente joven. Esa juventud también se percibe en el servicio de sala del restaurante abierto al público en general y en la propuesta gastronómica, dirigida a unos comensales que buscan una experiencia relajada sin renunciar al diseño, el producto y una ubicación privilegiada.
Las instalaciones incluyen una amplia terraza sobre el mar, piscina exterior con camas balinesas, piscina interior climatizada, un pequeño spa con sauna y baño turco y una sala privada de cine. El planteamiento es el de un refugio para adultos donde el verdadero lujo no reside tanto en la grandiosidad como en la privacidad, el silencio y la posibilidad de contemplar el Mediterráneo desde casi cualquier rincón. Incluso el spa lo puede reservar durante 90 minutos una pareja para gozar de plena intimidad.
El arte entra en las habitaciones La impronta artística de Carmen Thyssen no se limita a su condición de promotora. Aproximadamente el 85% de las pinturas expuestas en el hotel son obra de Mercedes Lasarte, artista argentina y amiga de la baronesa, cuya pintura colorista mantiene desde hace años una estrecha relación con su universo personal. La propia Carmen Cervera también ha dejado su huella directa.
La baronesa es autora del mural que preside el spa y de un cuadro situado en la entrada en el que aparece representada una pantera. Las obras, los motivos animales y las referencias al elefante rosa convierten los espacios comunes en una prolongación lúdica de su pasión por el coleccionismo. El resultado no pretende reproducir una galería convencional.
Las pinturas forman parte de la decoración cotidiana, conviven con sofás, lámparas, vegetación y vistas al mar y refuerzan la sensación de encontrarse en una casa particular. En este sentido, The Pink Elephant conecta con la trayectoria de una coleccionista que ha llevado parte de sus fondos a Madrid, Málaga, Andorra y Sant Feliu de Guíxols, y que prepara además un futuro museo en el antiguo cine Comedia de Barcelona. Dos maneras de sentarse a la mesa El restaurante ocupa una terraza abierta al paseo de S'Agaró y funciona también para clientes que no están alojados en el hotel.
El espacio se divide en dos ambientes. El primero, vestido con manteles de hilo, está pensado para comidas y cenas pausadas. El segundo, sin mantel, actúa como bar y cafetería, aunque permite degustar tapas y buena parte de la oferta de la casa con una fórmula más informal.
Al frente de la cocina se encuentra Fernando Carrera, de solo 25 años, formado con Rafael Serino, cocinero que llegó a obtener una estrella Michelin en Lanzarote. Fede coordina el restaurante e Isabela Mendes ocupa la segunda responsabilidad en sala. La juventud del equipo no impide que la propuesta muestre ambición técnica, especialmente en los pequeños bocados marineros.
Uno de los platos más destacados es la zamburiña gratinada, acompañada de crema de calabaza, langostino y otros sabores marinos. Es una elaboración en la que, literalmente, «te comes el mar», y con la que el chef ha obtenido un reconocimiento en el concurso Ganxotapes de Sant Feliu de Guíxols por su combinación y originalidad. También sobresale el taco de gamba roja marinada con lima, cremoso de aguacate y mayonesa de wasabi, uno de los bocados más representativos de la casa.
A este se suma un taco de salmón marinado con salsa tártara y también una gilda premiada que es una reinterpretación con salmón, vinagreta de jengibre, tomate seco y aceituna gordal, platillo que ha recibido igualmente un galardón por su originalidad en el certamen gastronómico guixolense. La carta mantiene como eje el recetario mediterráneo y el producto de temporada. Incluye matrimonios de anchoa, boquerón y piparra; anchoas de l'Escala con aceite de oliva; berenjena frita con miel de caña y ralladura de naranja; mejillones al vapor; gambas salteadas con ajo y perejil, y calamares a la andaluza con mayonesa de lima.
Los arroces constituyen otro de sus argumentos. A destacar el arroz del chef con sepia, gamba y tartar de gamba o el arroz del señoret todo pelado y la fideuá marinera, pensados para prolongar la sobremesa en la terraza. Entre los postres figuran una torrija caramelizada con helado de vainilla y una piña fresca con esencia de menta.
Cócteles frente al Mediterráneo El carácter distendido de la terraza se apoya también en una carta de bebidas que incorpora ahora el cóctel Paloma. La combinación de tequila, agave, lima y refresco de pomelo termina con un toque de tajín, acorde con esa atmósfera internacional y ligeramente tropical que recorre todo el establecimiento. Es precisamente al caer la tarde cuando The Pink Elephant expresa mejor su personalidad.
El rosa de la fachada, el blanco de los interiores y el verde del jardín cambian con la luz, mientras la terraza se convierte en un mirador sobre el paseo y la bahía. No hace falta alojarse para disfrutar de la experiencia gastronómica o tomar un cóctel, aunque se reserva a los huéspedes de sus nueve habitaciones el privilegio de despertarse frente al mar. Carmen Thyssen ha trasladado así a una antigua casa de S'Agaró algunos de los elementos que han marcado su vida: la Costa Brava, el arte, el color y una cierta teatralidad.
El resultado es un hotel diminuto y muy personal que combina la serenidad del Mediterráneo con una inesperada estética de Miami. En el corazón de uno de los paisajes más clásicos de la costa catalana, The Pink Elephant apuesta por un lujo alegre, blanco, rosa y sin demasiadas solemnidades. comentarios Reportar un error The Pink Elephant, el refugio de la baronesa Thyssen que lleva la «vibra» de Miami al corazón de S'Agaró La reforma de una antigua casa frente al mar ha dado lugar a un hotel boutique de 9 habitaciones, rodeado de vegetación tropical, arte y una blancura casi absoluta Regala esta noticia Añádenos en Google Collage con la vista de la bahía de S'Agaro desde una habitación del hotelito, su fachada interior, el logotipo y dos platos: las premiadas zamburiñas y el arroz negro con sepia, gambas y tartar de gambas en la cuchara. (ABC) Juan Carlos Valero Barcelona 03/08/2026 a las 12:43h. La fachada rosa y el nombre podría parecer una declaración de intenciones, pero la verdadera personalidad de The Pink Elephant aparece al atravesar su puerta.
Una vegetación frondosa envuelve el jardín, el blanco domina paredes, mobiliario y terrazas, y la luz mediterránea se filtra entre ... palmeras y arcos como si este rincón del paseo marítimo de S'Agaró hubiera viajado por unos instantes hasta Miami. Esa «vibra» luminosa y tropical define el hotel boutique de Carmen Cervera, baronesa Thyssen, surgido de la reforma de una antigua casa situada frente al mar. El establecimiento, reservado exclusivamente para adultos, dispone de solo nueve habitaciones y se presenta más como una residencia privada que como un hotel convencional: íntimo, colorista y concebido para que el huésped se mueva sin prisas entre el jardín, la piscina, el spa, el restaurante y el Mediterráneo.
Su apertura refuerza la relación personal de la baronesa con la Costa Brava, un territorio ligado a su biografía desde hace décadas. Muy cerca, en un acantilado de Sant Feliu de Guíxols, conserva Mas Mañanas, la casa que recibió de su primer marido, el actor estadounidense Lex Barker, uno de los intérpretes cinematográficos de Tarzán. A esa vinculación sentimental se ha añadido con los años su compromiso cultural con la zona, materializado desde 2012 en el Espai Carmen Thyssen, instalado en el antiguo monasterio de Sant Feliu de Guíxols y dedicado a exposiciones temporales de su colección.
Nueve habitaciones y el mar como argumento The Pink Elephant se encuentra en primera línea de la bahía de S'Agaró, uno de los enclaves más cuidados y reconocibles de la Costa Brava. La antigua vivienda ha sido transformada en un alojamiento de escala doméstica, con una fachada rosa que contrasta con unos interiores casi completamente blancos y unas estancias abiertas a la luz. El blanco dominante de las habitaciones, unas orientadas al mar y otras al jardín, se rompe mediante pinceladas rosas y, especialmente, con el azul utilizado en la pared principal de los cuartos de baño, una referencia directa al color del mar.
La impresión general es la de una casa mediterránea elegante, pero también desenfadada y fotogénica. Algunos visitantes la definen espontáneamente como «cuqui», una expresión informal que resume el carácter cuidado y deliberadamente amable del conjunto. Newsletter La directora, Nicole Monare, encabeza un equipo del hotel especialmente joven.
Esa juventud también se percibe en el servicio de sala del restaurante abierto al público en general y en la propuesta gastronómica, dirigida a unos comensales que buscan una experiencia relajada sin renunciar al diseño, el producto y una ubicación privilegiada. Las instalaciones incluyen una amplia terraza sobre el mar, piscina exterior con camas balinesas, piscina interior climatizada, un pequeño spa con sauna y baño turco y una sala privada de cine. El planteamiento es el de un refugio para adultos donde el verdadero lujo no reside tanto en la grandiosidad como en la privacidad, el silencio y la posibilidad de contemplar el Mediterráneo desde casi cualquier rincón.
Incluso el spa lo puede reservar durante 90 minutos una pareja para gozar de plena intimidad. El arte entra en las habitaciones La impronta artística de Carmen Thyssen no se limita a su condición de promotora. Aproximadamente el 85% de las pinturas expuestas en el hotel son obra de Mercedes Lasarte, artista argentina y amiga de la baronesa, cuya pintura colorista mantiene desde hace años una estrecha relación con su universo personal.
La propia Carmen Cervera también ha dejado su huella directa. La baronesa es autora del mural que preside el spa y de un cuadro situado en la entrada en el que aparece representada una pantera. Las obras, los motivos animales y las referencias al elefante rosa convierten los espacios comunes en una prolongación lúdica de su pasión por el coleccionismo.
El resultado no pretende reproducir una galería convencional. Las pinturas forman parte de la decoración cotidiana, conviven con sofás, lámparas, vegetación y vistas al mar y refuerzan la sensación de encontrarse en una casa particular. En este sentido, The Pink Elephant conecta con la trayectoria de una coleccionista que ha llevado parte de sus fondos a Madrid, Málaga, Andorra y Sant Feliu de Guíxols, y que prepara además un futuro museo en el antiguo cine Comedia de Barcelona.
Dos maneras de sentarse a la mesa El restaurante ocupa una terraza abierta al paseo de S'Agaró y funciona también para clientes que no están alojados en el hotel. El espacio se divide en dos ambientes. El primero, vestido con manteles de hilo, está pensado para comidas y cenas pausadas.
El segundo, sin mantel, actúa como bar y cafetería, aunque permite degustar tapas y buena parte de la oferta de la casa con una fórmula más informal. Al frente de la cocina se encuentra Fernando Carrera, de solo 25 años, formado con Rafael Serino, cocinero que llegó a obtener una estrella Michelin en Lanzarote. Fede coordina el restaurante e Isabela Mendes ocupa la segunda responsabilidad en sala.
La juventud del equipo no impide que la propuesta muestre ambición técnica, especialmente en los pequeños bocados marineros. Uno de los platos más destacados es la zamburiña gratinada, acompañada de crema de calabaza, langostino y otros sabores marinos. Es una elaboración en la que, literalmente, «te comes el mar», y con la que el chef ha obtenido un reconocimiento en el concurso Ganxotapes de Sant Feliu de Guíxols por su combinación y originalidad.
También sobresale el taco de gamba roja marinada con lima, cremoso de aguacate y mayonesa de wasabi, uno de los bocados más representativos de la casa. A este se suma un taco de salmón marinado con salsa tártara y también una gilda premiada que es una reinterpretación con salmón, vinagreta de jengibre, tomate seco y aceituna gordal, platillo que ha recibido igualmente un galardón por su originalidad en el certamen gastronómico guixolense. La carta mantiene como eje el recetario mediterráneo y el producto de temporada.
Incluye matrimonios de anchoa, boquerón y piparra; anchoas de l'Escala con aceite de oliva; berenjena frita con miel de caña y ralladura de naranja; mejillones al vapor; gambas salteadas con ajo y perejil, y calamares a la andaluza con mayonesa de lima. Los arroces constituyen otro de sus argumentos. A destacar el arroz del chef con sepia, gamba y tartar de gamba o el arroz del señoret todo pelado y la fideuá marinera, pensados para prolongar la sobremesa en la terraza.
Entre los postres figuran una torrija caramelizada con helado de vainilla y una piña fresca con esencia de menta. Cócteles frente al Mediterráneo El carácter distendido de la terraza se apoya también en una carta de bebidas que incorpora ahora el cóctel Paloma. La combinación de tequila, agave, lima y refresco de pomelo termina con un toque de tajín, acorde con esa atmósfera internacional y ligeramente tropical que recorre todo el establecimiento.
Es precisamente al caer la tarde cuando The Pink Elephant expresa mejor su personalidad. El rosa de la fachada, el blanco de los interiores y el verde del jardín cambian con la luz, mientras la terraza se convierte en un mirador sobre el paseo y la bahía. No hace falta alojarse para disfrutar de la experiencia gastronómica o tomar un cóctel, aunque se reserva a los huéspedes de sus nueve habitaciones el privilegio de despertarse frente al mar.
Carmen Thyssen ha trasladado así a una antigua casa de S'Agaró algunos de los elementos que han marcado su vida: la Costa Brava, el arte, el color y una cierta teatralidad. El resultado es un hotel diminuto y muy personal que combina la serenidad del Mediterráneo con una inesperada estética de Miami. En el corazón de uno de los paisajes más clásicos de la costa catalana, The Pink Elephant apuesta por un lujo alegre, blanco, rosa y sin demasiadas solemnidades. comentarios Reportar un error Freidora de aire, heladera y ventilador: mis 3 imprescindibles de SharkNinja para el verano Alejandra Santisteban Guiu Gemma, monja de clausura: «Entrar en el convento fue para mis padres un escándalo y un dolor»
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