La Policía Nacional detiene en Portbou al condenado por descuartizar a su casero
Una semana ha durado la fuga William Morrow A., condenado a diez años y tres meses de prisión por matar y descuartizar a su casero, de cuyos restos se deshizo en un contenedor de la calle Casanova de
TRAS FUGARSE La Policía Nacional detiene en Portbou al condenado por descuartizar a su casero Los agentes lo localizaron ayer, junto a la frontera con Francia, tras una semana de huida Regala esta noticia Añádenos en Google Agentes de los Mossos, en el contenedor donde se encontraron los restos descuartizados del casero, en Barcelona. (E.B.) Elena Burés Barcelona 31/07/2026 Actualizado a las 13:25h. Una semana ha durado la fuga William Morrow A., condenado a diez años y tres meses de prisión por matar y descuartizar a su casero, de cuyos restos se deshizo en un contenedor de la calle Casanova de Barcelona, a escasos metros de ... su domicilio. Fue este 23 de julio cuando, aprovechando una salida programada para internos del penal de Quatra Camins, aprovechó para escapar.
Ayer, la Policía Nacional lo detuvo en Portbou, en la frontera con Francia. Ahora, se encuentra de nuevo entre rejas, en la prisión de Puig de les Basses. Fue un chatarrero quien, rebuscando entre la basura, localizó el torso de un hombre en una maleta, dentro de un contenedor.
Ocurrió en noviembre de 2022, en el Eixample barcelonés. Hace poco más de un año, el acusado de matar y descuartizar a la víctima, que era su casero, aceptó diez años de prisión por el homicidio, con la atenuante de alteración mental, y otros tres meses de cárcel por profanación de cadáver -con el mismo atenuante-. La fiscal pedía inicialmente para el acusado, William Morrow, de nacionalidad irlandesa, una condena de doce años y tres meses.
El individuo había alquilado una habitación a la víctima sólo dos días antes de matarlo, el 23 de noviembre de 2022. Unos días después del ataque, para tratar de ocultar el crimen, descuartizó el cuerpo y se deshizo de él. Noticia relacionada CUATRO AÑOS DESAPARECIDA «Su expareja sigue en la cárcel, pero no quiere decir dónde está el cuerpo de Mónica»
Elena Burés Lo hizo tirando sus restos en diferentes bolsas y bultos que sacó de la vivienda. Fue así como casi una semana después, un chatarrero localizó el torso del hombre, A. R., cubierto con una camiseta, así como material de riego y objetos de jardinería que también pertenecían a la víctima.
Todo ello lo depositó en un contenedor en la confluencia entre las calles Aragón y Casanova, próxima al piso donde residían. Fue sobre las once de la mañana del 29 de noviembre cuando el chatarrero, cliente habitual de un estanco del Eixample, alertó al responsable del establecimiento. «Me dijo que había algo en la basura», relató entonces su encargado a ABC.
Se lo contó «temblando». Así que el chico acompañó al hombre hasta el contenedor y, pese a la advertencia, no acabó de creérselo. «¿No lo hueles?», le espetó.
El joven no olía nada, pero su cliente se tapaba la nariz. Ante la insistencia de éste, con el palo que portaba, movió el interior de la basura. Allí primero vio un abrigo de pelo, pero tras seguir removiendo, de dentro de una maleta negra con ruedas encontraron el torso de un cadáver, explicaba el empleado del estanco a este diario, aún impresionado.
Era uno de los testigos que estaba citado a declarar en el juicio pero, finalmente, tras el acuerdo de conformidad, por el que el acusado admitió los hechos, no tuvo que hacerlo. Newsletter Pocos días después del hallazgo, los Mossos d'Esquadra detuvieron a dos sospechosos por el crimen. Ambos habían realquilado sendas habitaciones a la víctima, que era el inquilino oficial del inmueble.
Uno, de origen ucraniano, quedó en libertad, mientras que el irlandés, que finalmente ingresó en provisional, aceptó haber cometido el homicidio. Además de la pena de prisión, su condena incluye cinco años de libertad vigilada y la reserva de acciones civiles en favor de la hermana de la víctima, que vive en Irán y con quien aún no ha sido posible contactar, pese a las gestiones diplomáticas a través del consulado, precisaron desde la Fiscalía. Temas sucesos Prisiones Policía Nacional Cataluña comentarios Reportar un error TRAS FUGARSE La Policía Nacional detiene en Portbou al condenado por descuartizar a su casero Los agentes lo localizaron ayer, junto a la frontera con Francia, tras una semana de huida Regala esta noticia Añádenos en Google Agentes de los Mossos, en el contenedor donde se encontraron los restos descuartizados del casero, en Barcelona. (E.B.) Elena Burés Barcelona 31/07/2026 Actualizado a las 13:25h.
Una semana ha durado la fuga William Morrow A., condenado a diez años y tres meses de prisión por matar y descuartizar a su casero, de cuyos restos se deshizo en un contenedor de la calle Casanova de Barcelona, a escasos metros de ... su domicilio. Fue este 23 de julio cuando, aprovechando una salida programada para internos del penal de Quatra Camins, aprovechó para escapar. Ayer, la Policía Nacional lo detuvo en Portbou, en la frontera con Francia.
Ahora, se encuentra de nuevo entre rejas, en la prisión de Puig de les Basses. Fue un chatarrero quien, rebuscando entre la basura, localizó el torso de un hombre en una maleta, dentro de un contenedor. Ocurrió en noviembre de 2022, en el Eixample barcelonés.
Hace poco más de un año, el acusado de matar y descuartizar a la víctima, que era su casero, aceptó diez años de prisión por el homicidio, con la atenuante de alteración mental, y otros tres meses de cárcel por profanación de cadáver -con el mismo atenuante-. La fiscal pedía inicialmente para el acusado, William Morrow, de nacionalidad irlandesa, una condena de doce años y tres meses. El individuo había alquilado una habitación a la víctima sólo dos días antes de matarlo, el 23 de noviembre de 2022.
Unos días después del ataque, para tratar de ocultar el crimen, descuartizó el cuerpo y se deshizo de él. Noticia relacionada CUATRO AÑOS DESAPARECIDA «Su expareja sigue en la cárcel, pero no quiere decir dónde está el cuerpo de Mónica» Elena Burés Lo hizo tirando sus restos en diferentes bolsas y bultos que sacó de la vivienda.
Fue así como casi una semana después, un chatarrero localizó el torso del hombre, A. R., cubierto con una camiseta, así como material de riego y objetos de jardinería que también pertenecían a la víctima. Todo ello lo depositó en un contenedor en la confluencia entre las calles Aragón y Casanova, próxima al piso donde residían.
Fue sobre las once de la mañana del 29 de noviembre cuando el chatarrero, cliente habitual de un estanco del Eixample, alertó al responsable del establecimiento. «Me dijo que había algo en la basura», relató entonces su encargado a ABC. Se lo contó «temblando».
Así que el chico acompañó al hombre hasta el contenedor y, pese a la advertencia, no acabó de creérselo. «¿No lo hueles?», le espetó. El joven no olía nada, pero su cliente se tapaba la nariz.
Ante la insistencia de éste, con el palo que portaba, movió el interior de la basura. Allí primero vio un abrigo de pelo, pero tras seguir removiendo, de dentro de una maleta negra con ruedas encontraron el torso de un cadáver, explicaba el empleado del estanco a este diario, aún impresionado. Era uno de los testigos que estaba citado a declarar en el juicio pero, finalmente, tras el acuerdo de conformidad, por el que el acusado admitió los hechos, no tuvo que hacerlo.
Newsletter Pocos días después del hallazgo, los Mossos d'Esquadra detuvieron a dos sospechosos por el crimen. Ambos habían realquilado sendas habitaciones a la víctima, que era el inquilino oficial del inmueble. Uno, de origen ucraniano, quedó en libertad, mientras que el irlandés, que finalmente ingresó en provisional, aceptó haber cometido el homicidio.
Además de la pena de prisión, su condena incluye cinco años de libertad vigilada y la reserva de acciones civiles en favor de la hermana de la víctima, que vive en Irán y con quien aún no ha sido posible contactar, pese a las gestiones diplomáticas a través del consulado, precisaron desde la Fiscalía. Temas sucesos Prisiones Policía Nacional Cataluña comentarios Reportar un error CUATRO AÑOS DESAPARECIDA «Su expareja sigue en la cárcel, pero no quiere decir dónde está el cuerpo de Mónica» Elena Burés Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Chenoa, sobre su infancia: «Vengo de una familia muy justa de dinero.
Los niños iban al comedor y yo, con ocho años, comía en las escaleras sola» Inés Romero Vicente Vallés: «Las autoridades de Marruecos han consentido una vez más el asalto de miles de personas a la frontera española en Ceuta» Inés Romero