Así es el plan físico de Álvaro Fidalgo para relanzarse en el Betis
Álvaro Fidalgo quiere triunfar en el Betis . Aunque en sus primeros meses en el club verdiblanco fue pasando por distintas fases, de más a menos en presencia en el equipo, el centrocampista tiene clar
Así es el plan físico de Álvaro Fidalgo para relanzarse en el Betis El centrocampista se puso en manos de los doctores, preparadores físicos y nutricionista para adaptar su cuerpo a las exigencias de LaLiga y ya ha ganado 4 kilos de músculo Escucha el artículo. 5 min Escucha el artículo. 5 min Regala esta noticia Añádenos en Google Álvaro Fidalgo, con México en el Mundial. (Reuters) Samuel Silva 28/07/2026 Actualizado a las 07:30h. Álvaro Fidalgo quiere triunfar en el Betis. Aunque en sus primeros meses en el club verdiblanco fue pasando por distintas fases, de más a menos en presencia en el equipo, el centrocampista tiene claro que regresó a España para asentarse en LaLiga.
Tras ... triunfar en México, donde se convirtió en un ídolo del América y ahora debutó con la selección en el Mundial con gol incluido en el partido ante la República Checa, Fidalgo tenía el reto de volver a España y sentirse importante en la máxima categoría. Ese deseo lo ha llevado a seguir un plan multidisciplinar para adaptar su físico a las exigencias del campeonato español, lo que le ha valido para ganar cuatro kilos de masa muscular en apenas unos meses y llegar ahora a la pretemporada dispuesto a ganarse un sitio principal en los planes de Manuel Pellegrini. Un cambio de fisonomía de Fidalgo que partió de él mismo.
Aunque sus primeros partidos con el Betis fueron positivos, gol en el derbi incluido, el centrocampista notó que para ejecutar el fútbol que le gusta necesitaba una adaptación. «Me di cuenta desde el principio que había menos espacios y más calidad física», confesó en su conversación con Andrés Guardado, ese cicerone especial que ha tenido en el club verdiblanco y con el que compartió una animada charla hace unas semanas. Una necesidad de adaptar su cuerpo a un nuevo fútbol para cumplir esa meta de triunfar en el fútbol español.
Fidalgo no dudó en ponerse en manos de los profesionales del Betis. Bajo la supervisión de los doctores, el internacional mexicano planificó un trabajo multidisciplinar que implicó a los preparadores físicos, a los recuperadores y al nutricionista -Heliodoro Moya-. Un trabajo específico para ganar volumen y adaptarse a un fútbol más dinámico y físico que el que había venido jugando en México.
«Él dio el paso para que lo ayudara», cuentan desde el Betis, señalando ese deseo de mejorar del futbolista como una prueba de su humildad y capacidad de superación. Mediciones periódicas para comprobar sus valores de grasa, el porcentaje muscular y la calidad de la misma han formado parte de la rutina de Fidalgo en los últimos meses. Sesiones más largas que las de sus compañeros, ya que a los entrenamientos a las órdenes de Manuel Pellegrini le sumaba un trabajo extra en solitario al finalizar los mismos para adquirir ese volumen muscular.
Todo controlado por los profesionales del área médica del Betis, que han colaborado activamente para que Fidalgo modelara su cuerpo de una manera distinta. «En estos tres meses, he ganado cuatro kilos. Desde el principio me di cuenta que, al haber menos espacios, hay más calidad física.
Es un proceso de todo: de adaptación, de crecimiento en todos los aspectos, de pensar más rápido… En México, uno de los aspectos en los que más destacaba era regatear y conducir desde atrás. Conducía de área a área. Es un fútbol muy diferente.
Me muevo todo el rato, corro… Aquí echo de menos eso, pero también llegas a un fútbol tan distinto. Todavía no fui capaz de demostrar todo mi nivel y estoy haciendo un cambio físico para ganar más músculo porque es una liga diferente», confesó el centrocampista con Guardado. Este trabajo individualizado le ha supuesto esa ganancia muscular, pero sin perjudicarle en el día a día.
Dependiendo del trabajo diario marcado en cada entrenamiento, los preparadores le añadían dosis extra, que no se repetían a diario sino con la periodicidad adecuada para que tuviera un reflejo sin suponerle un problema para estar disponible. Dosis muy controladas y puntuales que no repercutían en el trabajo físico colectivo, pero que sí le han permitido a Fidalgo desarrollar su físico, un aspecto que había trabajado menos en sus años en el fútbol mexicano, donde su calidad con la pelota le sirvió para sobresalir. Mundial y pretemporada Newsletter El fichaje de Fidalgo fue una apuesta de la dirección deportiva.
Ante las lesiones de Isco y Lo Celso, los técnicos entendieron que la llegada de un centrocampista ofensivo ayudaría al equipo en la segunda parte de la temporada. Aunque el rendimiento del asturiano fue de más a menos, en el Betis se le mantiene la confianza. No será el primer caso de un futbolista que necesitó unos meses para sacar a relucir su mejor versión, con el ejemplo de Guido Rodríguez, quien también vino al Betis en enero procedente del fútbol mexicano, como el más cercano y parecido.
Tras disfrutar de la experiencia mundialista, Fidalgo ha adelantado unos días su incorporación a la pretemporada para estar a las órdenes de Pellegrini en la segunda concentración del verano con Marbella ahora como escenario. Una segunda temporada en el Betis en la que Fidalgo quiere demostrarse a sí mismo que puede competir al más alto nivel. Un año de Champions que es una reválida para el equipo verdiblanco y también para el asturiano, que ha evolucionado físicamente para buscar esa versión que le permita rendir al máximo como verdiblanco.
Temas Betis comentarios Reportar un error Así es el plan físico de Álvaro Fidalgo para relanzarse en el Betis El centrocampista se puso en manos de los doctores, preparadores físicos y nutricionista para adaptar su cuerpo a las exigencias de LaLiga y ya ha ganado 4 kilos de músculo Escucha el artículo. 5 min Escucha el artículo. 5 min Regala esta noticia Añádenos en Google Álvaro Fidalgo, con México en el Mundial. (Reuters) Samuel Silva 28/07/2026 Actualizado a las 07:30h. Álvaro Fidalgo quiere triunfar en el Betis. Aunque en sus primeros meses en el club verdiblanco fue pasando por distintas fases, de más a menos en presencia en el equipo, el centrocampista tiene claro que regresó a España para asentarse en LaLiga.
Tras ... triunfar en México, donde se convirtió en un ídolo del América y ahora debutó con la selección en el Mundial con gol incluido en el partido ante la República Checa, Fidalgo tenía el reto de volver a España y sentirse importante en la máxima categoría. Ese deseo lo ha llevado a seguir un plan multidisciplinar para adaptar su físico a las exigencias del campeonato español, lo que le ha valido para ganar cuatro kilos de masa muscular en apenas unos meses y llegar ahora a la pretemporada dispuesto a ganarse un sitio principal en los planes de Manuel Pellegrini. Un cambio de fisonomía de Fidalgo que partió de él mismo.
Aunque sus primeros partidos con el Betis fueron positivos, gol en el derbi incluido, el centrocampista notó que para ejecutar el fútbol que le gusta necesitaba una adaptación. «Me di cuenta desde el principio que había menos espacios y más calidad física», confesó en su conversación con Andrés Guardado, ese cicerone especial que ha tenido en el club verdiblanco y con el que compartió una animada charla hace unas semanas. Una necesidad de adaptar su cuerpo a un nuevo fútbol para cumplir esa meta de triunfar en el fútbol español.
Fidalgo no dudó en ponerse en manos de los profesionales del Betis. Bajo la supervisión de los doctores, el internacional mexicano planificó un trabajo multidisciplinar que implicó a los preparadores físicos, a los recuperadores y al nutricionista -Heliodoro Moya-. Un trabajo específico para ganar volumen y adaptarse a un fútbol más dinámico y físico que el que había venido jugando en México.
«Él dio el paso para que lo ayudara», cuentan desde el Betis, señalando ese deseo de mejorar del futbolista como una prueba de su humildad y capacidad de superación. Mediciones periódicas para comprobar sus valores de grasa, el porcentaje muscular y la calidad de la misma han formado parte de la rutina de Fidalgo en los últimos meses. Sesiones más largas que las de sus compañeros, ya que a los entrenamientos a las órdenes de Manuel Pellegrini le sumaba un trabajo extra en solitario al finalizar los mismos para adquirir ese volumen muscular.
Todo controlado por los profesionales del área médica del Betis, que han colaborado activamente para que Fidalgo modelara su cuerpo de una manera distinta. «En estos tres meses, he ganado cuatro kilos. Desde el principio me di cuenta que, al haber menos espacios, hay más calidad física.
Es un proceso de todo: de adaptación, de crecimiento en todos los aspectos, de pensar más rápido… En México, uno de los aspectos en los que más destacaba era regatear y conducir desde atrás. Conducía de área a área. Es un fútbol muy diferente.
Me muevo todo el rato, corro… Aquí echo de menos eso, pero también llegas a un fútbol tan distinto. Todavía no fui capaz de demostrar todo mi nivel y estoy haciendo un cambio físico para ganar más músculo porque es una liga diferente», confesó el centrocampista con Guardado. Este trabajo individualizado le ha supuesto esa ganancia muscular, pero sin perjudicarle en el día a día.
Dependiendo del trabajo diario marcado en cada entrenamiento, los preparadores le añadían dosis extra, que no se repetían a diario sino con la periodicidad adecuada para que tuviera un reflejo sin suponerle un problema para estar disponible. Dosis muy controladas y puntuales que no repercutían en el trabajo físico colectivo, pero que sí le han permitido a Fidalgo desarrollar su físico, un aspecto que había trabajado menos en sus años en el fútbol mexicano, donde su calidad con la pelota le sirvió para sobresalir. Mundial y pretemporada Newsletter El fichaje de Fidalgo fue una apuesta de la dirección deportiva.
Ante las lesiones de Isco y Lo Celso, los técnicos entendieron que la llegada de un centrocampista ofensivo ayudaría al equipo en la segunda parte de la temporada. Aunque el rendimiento del asturiano fue de más a menos, en el Betis se le mantiene la confianza. No será el primer caso de un futbolista que necesitó unos meses para sacar a relucir su mejor versión, con el ejemplo de Guido Rodríguez, quien también vino al Betis en enero procedente del fútbol mexicano, como el más cercano y parecido.
Tras disfrutar de la experiencia mundialista, Fidalgo ha adelantado unos días su incorporación a la pretemporada para estar a las órdenes de Pellegrini en la segunda concentración del verano con Marbella ahora como escenario. Una segunda temporada en el Betis en la que Fidalgo quiere demostrarse a sí mismo que puede competir al más alto nivel. Un año de Champions que es una reválida para el equipo verdiblanco y también para el asturiano, que ha evolucionado físicamente para buscar esa versión que le permita rendir al máximo como verdiblanco.
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