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Internacional
sábado, 1 de agosto de 2026

El débil siempre paga

En el nuevo tiempo geopolítico que vivimos, cada vez más países desprecian el derecho internacional y actúan respondiendo a la pregunta «¿por qué no?». Es el caso del ataque de Marruecos a Ceuta media

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

El débil siempre paga La gran mayoría de los países europeos están escaldados por la regularización de migrantes realizada por España sin consulta alguna y su efecto llamada Escucha el artículo. 3 min Escucha el artículo. 3 min Regala esta noticia Añádenos en Google Dos soldados españoles sacan a un inmigrante ilegal que se escondía en una tubería en la playa del Tarajal. (Reuters) José M. de Areilza Madrid 01/08/2026 Actualizado a las 20:00h. En el nuevo tiempo geopolítico que vivimos, cada vez más países desprecian el derecho internacional y actúan respondiendo a la pregunta «¿por qué no?». Es el caso del ataque de Marruecos a Ceuta mediante la entrada en pocas horas de miles de sus ciudadanos. ...

Nuestro vecino del sur detecta la gran debilidad interna del Gobierno español y su falta de aliados europeos e internacionales de peso. Avisa al Ejecutivo actual, y a los que vengan después, de quién manda en la relación bilateral. El régimen de Rabat ha aprendido a jugar bien en un mundo dominado por la rivalidad creciente entre China y Estados Unidos.

Donald Trump y Xi Jinping consideran que las interdependencias con otros países son vulnerabilidades que se deben explotar y monetizar en el momento adecuado, a través de la coerción económica y tecnológica y la amenaza del uso de la fuerza. Marruecos ha encontrado en la migración su 'punto de estrangulamiento', como Irán a través del control del estrecho de Ormuz. Nuestro vecino del sur, además, ha sabido ganarse el apoyo de Estados Unidos e Israel.

Mohamed VI sabe que pasará a la historia gracias al reconocimiento de Washington de sus tesis sobre el Sahara Occidental. Noticia relacionada Opinión Cuando las armas son las personas: la invasión migratoria de Ceuta Juan Luis López Aranguren Frente a este cambio de las reglas del juego, el Gobierno español sigue esgrimiendo la vieja teoría diplomática del 'colchón de intereses' con Marruecos. Se trata de una apuesta por mantener interdependencias en muchos asuntos, de modo que, si se abre una crisis sobre uno de ellos, se pueda encapsular a través de un análisis coste-beneficio que tenga en cuenta la relación global entre los dos países.

Este enfoque se ha quedado anticuado y, además, requiere para que funcione bien una cierta posibilidad de presión de España sobre su vecino del sur, como hizo el presidente José María Aznar cuando recuperó el control del islote de Perejil en 2002. Dicha capacidad de defender los intereses, empezando por la soberanía nacional, es algo que ya no existe desde la extraña carta de Pedro Sánchez, cuyo contenido fue hecho público por Marruecos en marzo de 2022, en la que se anunciaba el giro abrupto de nuestro país en relación con el Sahara. Es muy ilustrativo que en estos días el Ministerio de Asuntos Exteriores ha convocado para protestar sobre la conducta de su Gobierno al embajador italiano, y no al representante marroquí.

La otra dimensión reveladora de la debilidad española es la reacción europea. En la crisis anterior de Ceuta, causada por la entrada en 2021 de 8.000 marroquíes, muchos de ellos menores, nuestro país recibió el apoyo decidido de Francia y de otros socios comunitarios. El Gobierno de Paris, con un gran ascendiente sobre Rabat, no dudó en enviar un mensaje advirtiendo a Mohamed VI que no toleraba tal conducta.

Newsletter Ahora, la gran mayoría de los países europeos están escaldados por la regularización de migrantes realizada por España sin consulta alguna y su efecto llamada, en una Europa en la que (no sin problemas) se mantiene la libre circulación de personas y el debate sobre la migración es manipulado por los partidos más extremistas. Asimismo, la conducta de 'viajero sin billete' del Gobierno español, que intenta zafarse de las obligaciones compartidas de inversión en defensa, no ayuda a la hora de encontrar solidaridad europea ante una crisis de seguridad como la de Ceuta. Hasta el Gobierno socialdemócrata de Dinamarca ha reaccionado con gran dureza ante la incapacidad española de no proteger de forma adecuada una frontera de la Unión Europea y ha pedido que se estudie una eventual suspensión temporal de la participación de España en el espacio Schengen.

Temas Inmigración ilegal Inmigración Ceuta Bruselas Europa España Marruecos Mohamed Vi de Marruecos Pedro Sánchez comentarios Reportar un error El débil siempre paga La gran mayoría de los países europeos están escaldados por la regularización de migrantes realizada por España sin consulta alguna y su efecto llamada Escucha el artículo. 3 min Escucha el artículo. 3 min Regala esta noticia Añádenos en Google Dos soldados españoles sacan a un inmigrante ilegal que se escondía en una tubería en la playa del Tarajal. (Reuters) José M. de Areilza Madrid 01/08/2026 Actualizado a las 20:00h. En el nuevo tiempo geopolítico que vivimos, cada vez más países desprecian el derecho internacional y actúan respondiendo a la pregunta «¿por qué no?». Es el caso del ataque de Marruecos a Ceuta mediante la entrada en pocas horas de miles de sus ciudadanos. ...

Nuestro vecino del sur detecta la gran debilidad interna del Gobierno español y su falta de aliados europeos e internacionales de peso. Avisa al Ejecutivo actual, y a los que vengan después, de quién manda en la relación bilateral. El régimen de Rabat ha aprendido a jugar bien en un mundo dominado por la rivalidad creciente entre China y Estados Unidos.

Donald Trump y Xi Jinping consideran que las interdependencias con otros países son vulnerabilidades que se deben explotar y monetizar en el momento adecuado, a través de la coerción económica y tecnológica y la amenaza del uso de la fuerza. Marruecos ha encontrado en la migración su 'punto de estrangulamiento', como Irán a través del control del estrecho de Ormuz. Nuestro vecino del sur, además, ha sabido ganarse el apoyo de Estados Unidos e Israel.

Mohamed VI sabe que pasará a la historia gracias al reconocimiento de Washington de sus tesis sobre el Sahara Occidental. Noticia relacionada Opinión Cuando las armas son las personas: la invasión migratoria de Ceuta Juan Luis López Aranguren Frente a este cambio de las reglas del juego, el Gobierno español sigue esgrimiendo la vieja teoría diplomática del 'colchón de intereses' con Marruecos. Se trata de una apuesta por mantener interdependencias en muchos asuntos, de modo que, si se abre una crisis sobre uno de ellos, se pueda encapsular a través de un análisis coste-beneficio que tenga en cuenta la relación global entre los dos países.

Este enfoque se ha quedado anticuado y, además, requiere para que funcione bien una cierta posibilidad de presión de España sobre su vecino del sur, como hizo el presidente José María Aznar cuando recuperó el control del islote de Perejil en 2002. Dicha capacidad de defender los intereses, empezando por la soberanía nacional, es algo que ya no existe desde la extraña carta de Pedro Sánchez, cuyo contenido fue hecho público por Marruecos en marzo de 2022, en la que se anunciaba el giro abrupto de nuestro país en relación con el Sahara. Es muy ilustrativo que en estos días el Ministerio de Asuntos Exteriores ha convocado para protestar sobre la conducta de su Gobierno al embajador italiano, y no al representante marroquí.

La otra dimensión reveladora de la debilidad española es la reacción europea. En la crisis anterior de Ceuta, causada por la entrada en 2021 de 8.000 marroquíes, muchos de ellos menores, nuestro país recibió el apoyo decidido de Francia y de otros socios comunitarios. El Gobierno de Paris, con un gran ascendiente sobre Rabat, no dudó en enviar un mensaje advirtiendo a Mohamed VI que no toleraba tal conducta.

Newsletter Ahora, la gran mayoría de los países europeos están escaldados por la regularización de migrantes realizada por España sin consulta alguna y su efecto llamada, en una Europa en la que (no sin problemas) se mantiene la libre circulación de personas y el debate sobre la migración es manipulado por los partidos más extremistas. Asimismo, la conducta de 'viajero sin billete' del Gobierno español, que intenta zafarse de las obligaciones compartidas de inversión en defensa, no ayuda a la hora de encontrar solidaridad europea ante una crisis de seguridad como la de Ceuta. Hasta el Gobierno socialdemócrata de Dinamarca ha reaccionado con gran dureza ante la incapacidad española de no proteger de forma adecuada una frontera de la Unión Europea y ha pedido que se estudie una eventual suspensión temporal de la participación de España en el espacio Schengen.

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Borja Sánchez

Publicado por Redacción · sábado, 1 de agosto de 2026

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