← Volver a la portada
Internacional
jueves, 30 de julio de 2026

La temida vuelta al agua de la sincronizada rusa

Eran el límite de la natación sincronizada. Cualquier piscina en la que se lanzaban se convertía en oro. En cualquier disciplina: individual, dúo, equipo; libre, técnico. En cualquier competición: Jue

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Europeos de natación / París 2026 La temida vuelta al agua de la sincronizada rusa El torneo decidirá si la delegación regresa a lo grande para recuperar su aplastante dominio continental o ha perdido su esencia durante estos tres años de veto Regala esta noticia Añádenos en Google Sveltana Romashina (derecha), actual seleccionadora rusa, con el oro de Londres 2012 en dúo. (Reuters) Laura Marta 30/07/2026 Actualizado a las 18:15h. Eran el límite de la natación sincronizada. Cualquier piscina en la que se lanzaban se convertía en oro.

En cualquier disciplina: individual, dúo, equipo; libre, técnico. En cualquier competición: Juegos, Mundial, Europeos. Daba igual lo que se hiciese, Rusia siempre estaba allí, en lo más ... alto del podio; por épocas, en otra dimensión a la que parecía imposible llegar.

La plata era el verdadero premio para todos los demás. Pero en 2022, la invasión rusa sobre Ucrania modificó las reglas de un juego en el que participaban muchos países, pero siempre ganaban ellas. Desde ese 2022 en el que se instauró el veto a cualquier deportista de esa nacionalidad, se perdieron, entre otros torneos, los Mundial de Budapest 2022, Fukuoka 2023 y Doha 2024, los Juegos Olímpicos de París 2024, y los Europeos de Roma 2022 y Belgrado 2024.

Por el camino también se perdieron, además, algunas nadadoras que no encontraron objetivos cercanos de competición para seguir con los sacrificios. Desde ese 2022 el resto ha intentado ocupar su lugar, luchar por ese espacio que se abría por la guerra. Un espacio que quieren recuperar las rusas a toda costa, y desde el primer minuto en el que se reconsideró la postura y se les permitió el regreso a la alta competición el pasado mes de abril.

No obstante, en París todavía no tendrán ni su bandera ni su himno. La Federación Internacional de natación (World Aquatics) les permite recuperarlos, sí, pero la Federación Europea (European Aquatics) retrasó esa readmisión de símbolos hasta septiembre. Noticia relacionada Europeos de Natación Dennis González: «Está siendo una natación artística aburrida y nada sana»

Laura Marta La primera puesta en escena de ese regreso a la natación artística fue en el Mundial de Singapur de 2025. Aunque tímidamente no tardaron mucho en desplegar todos sus recursos, que son infinitos por la masa de talento que tienen y esa forma de trabajar al estilo militar que tan bien casaba con las puntuaciones. Aunque no pudieron desplegar su bandera, compitieron bajo una neutral y sin himno, Rusia se llevó tres oros (dúo técnico y solo masculino libre y técnico), tres platas (dúo mixto, equipo técnico y rutina acrobática) y dos bronces (dúo técnico y libre) como botín.

Ahí estaba, aunque con menos premios, toda su filosofía de trabajo, su disciplina férrea, su precisión en cada movimiento, su superioridad en algunas pruebas, rutinas y movimientos. También su forma de ejecutar dentro y fuera. El resultado, menor que nunca para sus estándares, derivó en la salida de Tatiana Pokrovskaya después de treinta años en el cargo.

La sustituye Svetlana Romashina, que es como se dice en ruso 'oro en natación artística'. De siete pruebas europeas, de Budapest 2006 a Budapest 2021: siete oros. De 21 pruebas en Mundiales, de Montreal 2005 a Gwangju 2019: 21 oros.

De siete pruebas olímpicas, de Pekín 2008 a Tokio 2020: siete oros. Ahora llega su puesta de largo en un torneo continental, sin China, que ha osado discutirle los oros, pero con España, que se los anhela arrebatar. Y tratarán de plantar su bandera con todo el arsenal competitivo.

Aunque algunas de las grandes estrellas sintieron la desmotivación que da no participar en grandes campeonatos y adelantaron la retirada, no dejaron de entrenarse, ni de alimentar la competitividad entre sus propias nadadoras, que pueblan una base ingente de talentos con ganas de esos oros que convertían a sus predecesoras en auténticas celebridades. Han visto cómo las normas del deporte del que eran dueñas han virado hacia un lugar en el que la dificultad manda y sobre la que navegaron sin un rumbo concreto en el último Mundial. Pero han tardado poco en acostumbrarse a ellas y en hacerlas suyas, como hicieron con cambios anteriores.

Y así lo mostraron en la Copa del Mundo de Xian (China) el pasado mayo, con un espectáculo acrobático llamado «Muñecas del Caos» calificado con cuatro dieces que presagia un regreso a lo grande en los Europeos. «Han mejorado, pero tenemos nuestros ases» «Han vuelto y las hemos visto.

Tienen a Romashina como entrenadora, la única deportista que tiene 7 oros olímpicos. Están muy bien. Han mejorado muchísimo.

Va a ser una competición muy interesante», explicaba Andrea Fuentes a este periódico. Fue una de las que sufrió la autoridad con la que Rusia se paseaba por las piscinas, quedando relegada a la plata tanto su rutina de equipo de Pekín 2008 como su dúo con Ona Carbonell en Londres 2012. Sin embargo, algo sí ha cambiado en estos tres años sin Rusia.

Su ausencia permitió que otros países soñaran con podios que habían sido imposibles incluso de imaginar. Ahí se coló España en los Juegos de París, con ese bronce en el equipo, por ejemplo. No solo fue un colarse en el espacio físico del podio, sino también una restructuración mental: convencerse de que quizá, si se trabajaba mucho, no era tan descabellado ganar una medalla incluso con las rusas en la partida.

Al dejar de ser un imposible físico, se empezó a ver como un reto, mayúsculo, pero ilusionante. Y así se lo toma este equipo de natación artística que capitanea Fuentes. «Tienen una base muy potente, vienen con un superequipo, pero nosotros tenemos nuestros ases y no vamos a empequeñecernos.

En el último Mundial tuvimos tres oros cada uno, y en equipo nos ganaron. Pero es más fácil nuestra posición porque vamos a por ellas; y ellas solo tienen historia, durante 20 años han sido imbatibles». Desde aquel Mundial de Perth 1998 hasta el Mundial de Gwangju 2019 habían sido 66 medallas (60 oros); bajo bandera neutral, en Singapur, ocho preseas (3 oros).

En competiciones continentales: 67 medallas (58 oros). Para estos Europeos, llegan con mucha hambre. Temas Natación Juegos Olímpicos Campeonato de Europa de natación Natación sincronizada comentarios Reportar un error Europeos de natación / París 2026 La temida vuelta al agua de la sincronizada rusa El torneo decidirá si la delegación regresa a lo grande para recuperar su aplastante dominio continental o ha perdido su esencia durante estos tres años de veto Regala esta noticia Añádenos en Google Sveltana Romashina (derecha), actual seleccionadora rusa, con el oro de Londres 2012 en dúo. (Reuters) Laura Marta 30/07/2026 Actualizado a las 18:15h.

Eran el límite de la natación sincronizada. Cualquier piscina en la que se lanzaban se convertía en oro. En cualquier disciplina: individual, dúo, equipo; libre, técnico.

En cualquier competición: Juegos, Mundial, Europeos. Daba igual lo que se hiciese, Rusia siempre estaba allí, en lo más ... alto del podio; por épocas, en otra dimensión a la que parecía imposible llegar. La plata era el verdadero premio para todos los demás.

Pero en 2022, la invasión rusa sobre Ucrania modificó las reglas de un juego en el que participaban muchos países, pero siempre ganaban ellas. Desde ese 2022 en el que se instauró el veto a cualquier deportista de esa nacionalidad, se perdieron, entre otros torneos, los Mundial de Budapest 2022, Fukuoka 2023 y Doha 2024, los Juegos Olímpicos de París 2024, y los Europeos de Roma 2022 y Belgrado 2024. Por el camino también se perdieron, además, algunas nadadoras que no encontraron objetivos cercanos de competición para seguir con los sacrificios.

Desde ese 2022 el resto ha intentado ocupar su lugar, luchar por ese espacio que se abría por la guerra. Un espacio que quieren recuperar las rusas a toda costa, y desde el primer minuto en el que se reconsideró la postura y se les permitió el regreso a la alta competición el pasado mes de abril. No obstante, en París todavía no tendrán ni su bandera ni su himno.

La Federación Internacional de natación (World Aquatics) les permite recuperarlos, sí, pero la Federación Europea (European Aquatics) retrasó esa readmisión de símbolos hasta septiembre. Noticia relacionada Europeos de Natación Dennis González: «Está siendo una natación artística aburrida y nada sana» Laura Marta La primera puesta en escena de ese regreso a la natación artística fue en el Mundial de Singapur de 2025.

Aunque tímidamente no tardaron mucho en desplegar todos sus recursos, que son infinitos por la masa de talento que tienen y esa forma de trabajar al estilo militar que tan bien casaba con las puntuaciones. Aunque no pudieron desplegar su bandera, compitieron bajo una neutral y sin himno, Rusia se llevó tres oros (dúo técnico y solo masculino libre y técnico), tres platas (dúo mixto, equipo técnico y rutina acrobática) y dos bronces (dúo técnico y libre) como botín. Ahí estaba, aunque con menos premios, toda su filosofía de trabajo, su disciplina férrea, su precisión en cada movimiento, su superioridad en algunas pruebas, rutinas y movimientos.

También su forma de ejecutar dentro y fuera. El resultado, menor que nunca para sus estándares, derivó en la salida de Tatiana Pokrovskaya después de treinta años en el cargo. La sustituye Svetlana Romashina, que es como se dice en ruso 'oro en natación artística'.

De siete pruebas europeas, de Budapest 2006 a Budapest 2021: siete oros. De 21 pruebas en Mundiales, de Montreal 2005 a Gwangju 2019: 21 oros. De siete pruebas olímpicas, de Pekín 2008 a Tokio 2020: siete oros.

Ahora llega su puesta de largo en un torneo continental, sin China, que ha osado discutirle los oros, pero con España, que se los anhela arrebatar. Y tratarán de plantar su bandera con todo el arsenal competitivo. Aunque algunas de las grandes estrellas sintieron la desmotivación que da no participar en grandes campeonatos y adelantaron la retirada, no dejaron de entrenarse, ni de alimentar la competitividad entre sus propias nadadoras, que pueblan una base ingente de talentos con ganas de esos oros que convertían a sus predecesoras en auténticas celebridades.

Han visto cómo las normas del deporte del que eran dueñas han virado hacia un lugar en el que la dificultad manda y sobre la que navegaron sin un rumbo concreto en el último Mundial. Pero han tardado poco en acostumbrarse a ellas y en hacerlas suyas, como hicieron con cambios anteriores. Y así lo mostraron en la Copa del Mundo de Xian (China) el pasado mayo, con un espectáculo acrobático llamado «Muñecas del Caos» calificado con cuatro dieces que presagia un regreso a lo grande en los Europeos.

«Han mejorado, pero tenemos nuestros ases» «Han vuelto y las hemos visto. Tienen a Romashina como entrenadora, la única deportista que tiene 7 oros olímpicos.

Están muy bien. Han mejorado muchísimo. Va a ser una competición muy interesante», explicaba Andrea Fuentes a este periódico.

Fue una de las que sufrió la autoridad con la que Rusia se paseaba por las piscinas, quedando relegada a la plata tanto su rutina de equipo de Pekín 2008 como su dúo con Ona Carbonell en Londres 2012. Sin embargo, algo sí ha cambiado en estos tres años sin Rusia. Su ausencia permitió que otros países soñaran con podios que habían sido imposibles incluso de imaginar.

Ahí se coló España en los Juegos de París, con ese bronce en el equipo, por ejemplo. No solo fue un colarse en el espacio físico del podio, sino también una restructuración mental: convencerse de que quizá, si se trabajaba mucho, no era tan descabellado ganar una medalla incluso con las rusas en la partida. Al dejar de ser un imposible físico, se empezó a ver como un reto, mayúsculo, pero ilusionante.

Y así se lo toma este equipo de natación artística que capitanea Fuentes. «Tienen una base muy potente, vienen con un superequipo, pero nosotros tenemos nuestros ases y no vamos a empequeñecernos. En el último Mundial tuvimos tres oros cada uno, y en equipo nos ganaron.

Pero es más fácil nuestra posición porque vamos a por ellas; y ellas solo tienen historia, durante 20 años han sido imbatibles». Desde aquel Mundial de Perth 1998 hasta el Mundial de Gwangju 2019 habían sido 66 medallas (60 oros); bajo bandera neutral, en Singapur, ocho preseas (3 oros). En competiciones continentales: 67 medallas (58 oros).

Para estos Europeos, llegan con mucha hambre. Temas Natación Juegos Olímpicos Campeonato de Europa de natación Natación sincronizada comentarios Reportar un error Europeos de Natación Dennis González: «Está siendo una natación artística aburrida y nada sana» Laura Marta Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Tony Aguilar explica el estado de salud de su hijo Biel tras estar ingresado por una picadura de garrapata Francisco J.

Jurado El chef José Andrés estalla por un ranking sin platos españoles: «Si necesitáis ayuda, aquí estoy» Borja Sánchez

Publicado por Redacción · jueves, 30 de julio de 2026

ReversoDigital — Pensamiento crítico, anti‑propaganda.

← Ver más noticias
La temida vuelta al agua de la sincronizada rusa · ReversoDigital