Cómo reducir el combustible del monte: hay más de 2,3 millones de hectáreas sin uso por el abandono de la agricultura y la ganadería
La ganadería extensiva fija población, cuida el paisaje y reduce el riesgo de fuego pero la cabaña ganadera de ovino y caprino ha caído un 35% en 30 años.
DIRECTO Sigue la última hora de los incendios en España CATALUÑAEl Gobierno indulta a la expresidenta del Parlamento catalán Laura Borràs Cómo reducir el combustible del monte: hay más de 2,3 millones de hectáreas sin uso por el abandono de la agricultura y la ganaderíaSierra de la Culebra, en Villardeciervos (Zamora), tras el incendio de 2022.EFE/Mariam A. MontesinosEscucha este artículoNacionalNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 29 jul 2026 - 05:00Chema LizarraldeWhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLLa ganadería extensiva fija población, cuida el paisaje y reduce el riesgo de fuego pero la cabaña ganadera de ovino y caprino ha caído un 35% en 30 años.30-30-30, el 'número de la bestia' del fuego forestal: así es la conjunción que puede hacer inútiles los esfuerzos de un operativoLograr que los incendios forestales sean menos en número e intensidad es labor de todos. Agricultores y ganaderos asumen su papel y critican el abandono del rural.
Contra el fuego reclaman un plan para reducir la cantidad de combustible durante el invierno. Porque las llamas hacen que cada año, y especialmente cada verano, España pierda muchos recursos naturales. Para revertir esa tendencia es fundamental que el monte, en sentido extensivo, sea de nuevo rentable.El abandono de la agricultura y la ganadería extensiva han dejado más de 2,3 millones de hectáreas sin uso agrario, según datos de WWF España.
Además, la cabaña ganadera de ovino y caprino ha caído un 30-40% en los últimos 30 años. "Sin este tejido productivo, no hay actores que gestionen el territorio, por lo que la biomasa se acumula y los montes se vuelven más inflamables", destaca esta organización ecologista.Sin este tejido productivo, no hay actores que gestionen el territorio, la biomasa se acumula y los montes son más inflamables"Sin un tejido económico y social en el medio rural no habrá una gestión forestal efectiva y adecuada. La despoblación rural, la falta de rentabilidad económica y la desaparición de usos tradicionales son la otra causa estructural del problema de los incendios forestales en el caso de España.La superficie quemada este año en España sube a 173.651 hectáreas, seis veces más que en 2025Por ejemplo, el pastoreo extensivo y la trashumancia siguen siendo una de las herramientas más eficaces y menos costosas en la prevención de incendios ya que reduce de forma natural la vegetación seca y, con ella, el combustible que alimenta los incendios.
Sin embargo, ambas actividades están en franco retroceso por su falta de rentabilidad. "Falta ganado en los montes", se lamenta el presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos y Ganaderas en Extensivo (Anggex), Felipe Molina.La ganadería extensiva fija población y cuida el paisajeEl censo de animales para pastar cae a un ritmo de 520 cabezas de ovino y 82 cabras menos al día. Según datos consultados por Efeagro, los censos oficiales revelan que la cabaña de ganado ovino se ha desplomado en casi dos millones de cabezas en la última década y 300.000 cabras menos en ese mismo período.La ganadería extensiva trabaja todo el año fijando población, cuidando el paisaje y reduciendo el riesgo de incendio"En España, más de 250.000 familias, la mayoría asentadas en la llamada España vaciada, dependen de este sector.
"La ganadería extensiva trabaja todo el año fijando población, cuidando el paisaje y reduciendo el riesgo de incendio", apunta Interovic, la Organización Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y el Caprino.El Gobierno declara 211 zonas catastróficas por emergencias desde marzo, de las que 187 son incendios forestalesPor su parte, Molina es partidario de que los ganaderos cobren por pastar los montes y lo justifica. "Apagar una hectárea incendiada vale 10.000 euros, según los expertos", mientras que una inversión aceptable sería "pagar 200 euros por hectárea al ganadero".Competir con la intensiva: el papel del consumidorEl pastoreo extensivo no es rentable porque le toca competir con sistemas de producción intensivos. Son esas granjas que producen alimentos de peor calidad donde los animales están en peores condiciones y que dejan su huella (para mal) en el lugar donde se ubican.
Sus defensores dicen que esa es la manera de que todos podamos comer carne."La ganadería extensiva y la trashumancia no solo generan alimentos de calidad y sostienen la vida en el medio rural, sino que cumplen un papel esencial en la prevención de incendios y en el cuidado del entorno", señaña Interovic. "Allí donde pasta el ganado la vegetación se reduce y con ella el riesgo de propagación de las llamas", afirma la organización.Ganadería extensiva y trashumancia sostienen la vida en el rural y tienen papel esencial en la prevención de incendios"Por ello reclaman que el apoyo institucional y la decisión de compra de los consumidores se mantenga "de forma constante y no solo cuando el fuego ocupa titulares". Es la manera de conseguir que su actividad sea rentable y se asegure el relevo generacional.Las impactantes imágenes aéreas de los incendios de Ávila y Madrid cercando Sotillo de la AdradaAlgo podemos hacer lo consumidores.
Es lo que dice Carlos de Hita, especialista en la grabación del sonido de la naturaleza y el paisaje sonoro: "La próxima ves que hagas la compra fíjate en la procedencia de la carne, las legumbres y las frutas. Entenderás por qué desaparece la ganadería extensiva, la agricultura que cuida de los montes para que no ardan". Este sonidista del campo dice en redes sociales que "ahí está también la responsabilidad de los consumidores".
Los urbanitas no quieren vivir en el medio rural A toda esta situación, hay que añadir que la sociedad urbana se ha desconectado del medio rural, según opina WWF. Los urbanitas "mantienen una percepción estática de la naturaleza —'el bosque no se toca'— que dificulta la demanda social de políticas de prevención a escala de paisaje".Esa desconexión también ha ocurrido porque las personas "no están por la labor de vivir en las zonas rurales" si no se les asegura unas "condiciones mínimas". Es lo que recalca Julián Piracés, que lleva varias décadas vinculado al sector asociativo del ovino/caprino.
En su opinión, "no se dan las condiciones óptimas para que la gente vuelva" al rural.El Gobierno dice haber destinado 130 millones a gestión forestal aunque reitera que corresponde a las CCAA prevenir incendiosEl resultado es que más del 77% de los montes españoles no tienen planes de ordenación. Esto genera paisajes homogéneos, jóvenes y poco diversos, muy vulnerables a los incendios. El resultado: montes abandonados, sin aprovechamientos rentables ni inversión suficiente, lo que incrementa la inflamabilidad del territorio.El tesoro natural que perdemos cada añoBombero forestal, durante un incendio.En términos ecológicos, es muchísimo lo que perdemos con los incendios.
Es así porque, según Greenpeace, los fuegos masivos impactan sobre la vegetación, la fauna, los balances hidrológicos, la calidad de las aguas, la atmósfera, la erosión del suelo, los microorganismos del suelo y, finalmente, sobre el paisaje.Los incendios forestales son un vector directo de destrucción del hábitat de fauna y flora, incluyendo esto a especies emblemáticas. No solo destruyen árboles y plantas, sino todo el ecosistema asociado. El fuego afecta a la vegetación, la fauna, el suelo, el agua y hasta los microorganismos que permiten que el bosque funcione correctamente.
Y aunque se puede recuperar un bosque en algo más de 50 años, hay daños irreversibles: hábitats perdidos, especies desplazadas y cadenas tróficas alteradas.Este mapa permite seguir los incendios de España casi en tiempo real con datos oficiales y de satélitesEn 2025, hubo innumerables espacios naturales protegidos afectados por los incendios. El 18,5% de las Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad (IBA) y 139 espacios de la Red Natura 2000 resultaron afectados por el fuego, con más de 156.000 hectáreas quemadas dentro de áreas protegidas, según datos de la organización ecologista.Esos incendios provocaron la pérdida inmediata de bosques, matorrales y hábitats de interés comunitario, y también comprometieron la capacidad de recuperación de ecosistemas especialmente vulnerables al cambio climático. Un total de 171 especies vieron afectadas sus áreas de distribución, incluyendo especies en peligro como el urogallo cantábrico, el águila imperial ibérica o el buitre negro.Renaturalizar el montePara reducir los incendios forestales más peligrosos y masivos, y para mejorar la salud de los ecosistemas, un estudio liderado por el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) propone valerse de la renaturalización.
Se trata de lograr que el sistema funcione de forma más equilibrada asumiendo el fuego como una perturbación, que los bosques sean más resilientes y se reduzcan costes en su gestión a largo plazo.Estas son las ayudas que pueden pedir los afectados por los incendios en EspañaLluís Brotons, investigador del CSIC en el CREAF, señala que "gracias a la renaturalización podríamos disponer de paisajes en los que el fuego tenga un rol clave de modelización y protección, pero sin que llegue a descontrolarse". Según escribió el año pasado en The Conversation, "la renaturalización podría ayudar en muchos casos a mitigar algunos riesgos que los patrones de incendios alterados provocan, como la pérdida de vidas, hogares y bienes naturales".Entre las posibles prácticas de renaturalización que proponen desde CREAF destacan las quemas localizadas para abrir espacios en zonas clave. Este tipo de soluciones funciona como reclamo para distintas especies endémicas de mariposas y aves, cuyas poblaciones han disminuido de manera alarmante en los últimos cuarenta años.
Además, la quema en mosaico beneficiaría a la biodiversidad y evitaría el riesgo de incendios peligrosos.Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?Más información sobre:GreenpeaceIncendios forestalesAgriculturaGanaderíaEcologíaIndustria Alimentaria Mostrar comentarios Comentarios Cómo reducir el combustible del monte: hay más de 2,3 millones de hectáreas sin uso por el abandono de la agricultura y la ganaderíaSierra de la Culebra, en Villardeciervos (Zamora), tras el incendio de 2022.EFE/Mariam A. MontesinosEscucha este artículoNacionalNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 29 jul 2026 - 05:00Chema LizarraldeWhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLLa ganadería extensiva fija población, cuida el paisaje y reduce el riesgo de fuego pero la cabaña ganadera de ovino y caprino ha caído un 35% en 30 años.30-30-30, el 'número de la bestia' del fuego forestal: así es la conjunción que puede hacer inútiles los esfuerzos de un operativoLograr que los incendios forestales sean menos en número e intensidad es labor de todos. Agricultores y ganaderos asumen su papel y critican el abandono del rural.
Contra el fuego reclaman un plan para reducir la cantidad de combustible durante el invierno. Porque las llamas hacen que cada año, y especialmente cada verano, España pierda muchos recursos naturales. Para revertir esa tendencia es fundamental que el monte, en sentido extensivo, sea de nuevo rentable.El abandono de la agricultura y la ganadería extensiva han dejado más de 2,3 millones de hectáreas sin uso agrario, según datos de WWF España.
Además, la cabaña ganadera de ovino y caprino ha caído un 30-40% en los últimos 30 años. "Sin este tejido productivo, no hay actores que gestionen el territorio, por lo que la biomasa se acumula y los montes se vuelven más inflamables", destaca esta organización ecologista.Sin este tejido productivo, no hay actores que gestionen el territorio, la biomasa se acumula y los montes son más inflamables"Sin un tejido económico y social en el medio rural no habrá una gestión forestal efectiva y adecuada. La despoblación rural, la falta de rentabilidad económica y la desaparición de usos tradicionales son la otra causa estructural del problema de los incendios forestales en el caso de España.La superficie quemada este año en España sube a 173.651 hectáreas, seis veces más que en 2025Por ejemplo, el pastoreo extensivo y la trashumancia siguen siendo una de las herramientas más eficaces y menos costosas en la prevención de incendios ya que reduce de forma natural la vegetación seca y, con ella, el combustible que alimenta los incendios.
Sin embargo, ambas actividades están en franco retroceso por su falta de rentabilidad. "Falta ganado en los montes", se lamenta el presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos y Ganaderas en Extensivo (Anggex), Felipe Molina.La ganadería extensiva fija población y cuida el paisajeEl censo de animales para pastar cae a un ritmo de 520 cabezas de ovino y 82 cabras menos al día. Según datos consultados por Efeagro, los censos oficiales revelan que la cabaña de ganado ovino se ha desplomado en casi dos millones de cabezas en la última década y 300.000 cabras menos en ese mismo período.La ganadería extensiva trabaja todo el año fijando población, cuidando el paisaje y reduciendo el riesgo de incendio"En España, más de 250.000 familias, la mayoría asentadas en la llamada España vaciada, dependen de este sector.
"La ganadería extensiva trabaja todo el año fijando población, cuidando el paisaje y reduciendo el riesgo de incendio", apunta Interovic, la Organización Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y el Caprino.El Gobierno declara 211 zonas catastróficas por emergencias desde marzo, de las que 187 son incendios forestalesPor su parte, Molina es partidario de que los ganaderos cobren por pastar los montes y lo justifica. "Apagar una hectárea incendiada vale 10.000 euros, según los expertos", mientras que una inversión aceptable sería "pagar 200 euros por hectárea al ganadero".Competir con la intensiva: el papel del consumidorEl pastoreo extensivo no es rentable porque le toca competir con sistemas de producción intensivos. Son esas granjas que producen alimentos de peor calidad donde los animales están en peores condiciones y que dejan su huella (para mal) en el lugar donde se ubican.
Sus defensores dicen que esa es la manera de que todos podamos comer carne."La ganadería extensiva y la trashumancia no solo generan alimentos de calidad y sostienen la vida en el medio rural, sino que cumplen un papel esencial en la prevención de incendios y en el cuidado del entorno", señaña Interovic. "Allí donde pasta el ganado la vegetación se reduce y con ella el riesgo de propagación de las llamas", afirma la organización.Ganadería extensiva y trashumancia sostienen la vida en el rural y tienen papel esencial en la prevención de incendios"Por ello reclaman que el apoyo institucional y la decisión de compra de los consumidores se mantenga "de forma constante y no solo cuando el fuego ocupa titulares". Es la manera de conseguir que su actividad sea rentable y se asegure el relevo generacional.Las impactantes imágenes aéreas de los incendios de Ávila y Madrid cercando Sotillo de la AdradaAlgo podemos hacer lo consumidores.
Es lo que dice Carlos de Hita, especialista en la grabación del sonido de la naturaleza y el paisaje sonoro: "La próxima ves que hagas la compra fíjate en la procedencia de la carne, las legumbres y las frutas. Entenderás por qué desaparece la ganadería extensiva, la agricultura que cuida de los montes para que no ardan". Este sonidista del campo dice en redes sociales que "ahí está también la responsabilidad de los consumidores".
Los urbanitas no quieren vivir en el medio rural A toda esta situación, hay que añadir que la sociedad urbana se ha desconectado del medio rural, según opina WWF. Los urbanitas "mantienen una percepción estática de la naturaleza —'el bosque no se toca'— que dificulta la demanda social de políticas de prevención a escala de paisaje".Esa desconexión también ha ocurrido porque las personas "no están por la labor de vivir en las zonas rurales" si no se les asegura unas "condiciones mínimas". Es lo que recalca Julián Piracés, que lleva varias décadas vinculado al sector asociativo del ovino/caprino.
En su opinión, "no se dan las condiciones óptimas para que la gente vuelva" al rural.El Gobierno dice haber destinado 130 millones a gestión forestal aunque reitera que corresponde a las CCAA prevenir incendiosEl resultado es que más del 77% de los montes españoles no tienen planes de ordenación. Esto genera paisajes homogéneos, jóvenes y poco diversos, muy vulnerables a los incendios. El resultado: montes abandonados, sin aprovechamientos rentables ni inversión suficiente, lo que incrementa la inflamabilidad del territorio.El tesoro natural que perdemos cada añoBombero forestal, durante un incendio.En términos ecológicos, es muchísimo lo que perdemos con los incendios.
Es así porque, según Greenpeace, los fuegos masivos impactan sobre la vegetación, la fauna, los balances hidrológicos, la calidad de las aguas, la atmósfera, la erosión del suelo, los microorganismos del suelo y, finalmente, sobre el paisaje.Los incendios forestales son un vector directo de destrucción del hábitat de fauna y flora, incluyendo esto a especies emblemáticas. No solo destruyen árboles y plantas, sino todo el ecosistema asociado. El fuego afecta a la vegetación, la fauna, el suelo, el agua y hasta los microorganismos que permiten que el bosque funcione correctamente.
Y aunque se puede recuperar un bosque en algo más de 50 años, hay daños irreversibles: hábitats perdidos, especies desplazadas y cadenas tróficas alteradas.Este mapa permite seguir los incendios de España casi en tiempo real con datos oficiales y de satélitesEn 2025, hubo innumerables espacios naturales protegidos afectados por los incendios. El 18,5% de las Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad (IBA) y 139 espacios de la Red Natura 2000 resultaron afectados por el fuego, con más de 156.000 hectáreas quemadas dentro de áreas protegidas, según datos de la organización ecologista.Esos incendios provocaron la pérdida inmediata de bosques, matorrales y hábitats de interés comunitario, y también comprometieron la capacidad de recuperación de ecosistemas especialmente vulnerables al cambio climático. Un total de 171 especies vieron afectadas sus áreas de distribución, incluyendo especies en peligro como el urogallo cantábrico, el águila imperial ibérica o el buitre negro.Renaturalizar el montePara reducir los incendios forestales más peligrosos y masivos, y para mejorar la salud de los ecosistemas, un estudio liderado por el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) propone valerse de la renaturalización.
Se trata de lograr que el sistema funcione de forma más equilibrada asumiendo el fuego como una perturbación, que los bosques sean más resilientes y se reduzcan costes en su gestión a largo plazo.Estas son las ayudas que pueden pedir los afectados por los incendios en EspañaLluís Brotons, investigador del CSIC en el CREAF, señala que "gracias a la renaturalización podríamos disponer de paisajes en los que el fuego tenga un rol clave de modelización y protección, pero sin que llegue a descontrolarse". Según escribió el año pasado en The Conversation, "la renaturalización podría ayudar en muchos casos a mitigar algunos riesgos que los patrones de incendios alterados provocan, como la pérdida de vidas, hogares y bienes naturales".Entre las posibles prácticas de renaturalización que proponen desde CREAF destacan las quemas localizadas para abrir espacios en zonas clave. Este tipo de soluciones funciona como reclamo para distintas especies endémicas de mariposas y aves, cuyas poblaciones han disminuido de manera alarmante en los últimos cuarenta años.
Además, la quema en mosaico beneficiaría a la biodiversidad y evitaría el riesgo de incendios peligrosos.Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?