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Internacional
jueves, 6 de agosto de 2026

Una bacteria del útero podría ser la llave para combatir la infertilidad a partir de los 35 años

Para los expertos en reproducción asistida, los 35 años son una edad que marca un descenso paulatino en las tasas de éxito . Esto suele atribuirse a una acusada caída en la calidad de los óvulos o la

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Una bacteria del útero podría ser la llave para combatir la infertilidad a partir de los 35 años Investigadores en China descubren que el declive con la edad del microorganismo 'Lactobacillus gasseri' altera la receptividad del endometrio, y demuestran en animales que sus sustancias derivadas logran reactivar la implantación del embrión Regala esta noticia Añádenos en Google Los investigadores advierten contra la automedicación con este suplemento como vía para lograr un embarazo. (Gwen Mamanoleas / Unsplash) Antonio Villarreal 06/08/2026 a las 17:00h. Para los expertos en reproducción asistida, los 35 años son una edad que marca un descenso paulatino en las tasas de éxito. Esto suele atribuirse a una acusada caída en la calidad de los óvulos o la reserva ovárica.

Esta semana, una investigación que ... publica la revista 'Cell Host & Microbe' abre una vía complementaria al situar el foco en otro lugar: la cavidad uterina y su ecosistema bacteriano. El estudio, liderado por la investigadora Rong Li, de la Universidad de Pekín, revela que el envejecimiento reproductivo no depende únicamente de la reserva de ovocitos, sino también del deterioro del endometrio —la capa interna del útero donde se implanta el embrión— y de las bacterias que lo habitan. En concreto, los científicos han identificado que una especie microbiana clave, 'Lactobacillus gasseri', disminuye de forma drástica en el endometrio de las mujeres a partir de los 35 años, lo que dificulta que el embrión se adentre y progrese.

El hallazgo trasciende el mero diagnóstico. Al analizar muestras de 149 mujeres en tratamiento de infertilidad divididas por franjas de edad, el equipo de Pekín descubrió que la diversidad general de bacterias apenas variaba con el paso de los años, pero sí la presencia de este 'Lactobacillus' en particular. Las mujeres que lograron quedarse embarazadas tras una transferencia embrionaria presentaban una abundancia significativamente mayor de esta bacteria en el endometrio en comparación con aquellas que no lo consiguieron.

Noticia relacionada Subvencionar al 50% la reproducción asistida podría llegar a triplicar el número de bebés A.V. «Uno de los hallazgos que más nos sorprendió fue que la diversidad microbiana global no cambiaba de forma marcada entre los grupos de edad. Las grandes diferencias se centraban en especies bacterianas muy concretas», explica la doctora Rong Li.

Según la investigadora, la bacteria antes mencionada no solo es la que mejor se adhiere a las células del tejido uterino, sino que ejerce un potente efecto antioxidante y antiinflamatorio que frena el deterioro del órgano. El poder de los posbióticos El aspecto más prometedor de la investigación se adentra en el terreno terapéutico. En lugar de limitarse a introducir bacterias vivas, cuya supervivencia dentro del tracto reproductivo suele ser compleja, el equipo científico aisló los exopolisacáridos (EPS), unas sustancias secretadas por la propia bacteria que actúan como «posbióticos».

Al administrar estos compuestos en modelos celulares y en ratonas de edad avanzada (equivalentes a mujeres de edad materna avanzada), observaron que los posbióticos protegían a las células del tejido conectivo contra la senescencia y mejoraban de forma notable las tasas de implantación embrionaria en los animales. «Esto sugiere que un producto bacteriano definido, en lugar de solo el microorganismo vivo, puede contribuir a los efectos observados sobre el envejecimiento y la receptividad del endometrio, proporcionando opciones más viables para la intervención clínica», señala Li, quien subraya que el útero resulta un objetivo mucho más accesible para ser tratado que los propios óvulos. Cautela ante el riesgo de automedicación A pesar del entusiasmo que genera el hallazgo, la comunidad científica internacional pide prudencia antes de trasladar estos datos del laboratorio a la farmacia.

La propia autora principal advierte firmemente contra el consumo descontrolado de suplementos de venta libre. «Aunque este estudio tiene un gran potencial clínico, es una investigación en fase inicial y no demuestra por sí sola que los cambios en el microbioma sean la causa directa del fracaso del embarazo», aclara Li. «Aunque este estudio tiene un gran potencial clínico, no demuestra por sí sola que el microbioma sea la causa directa del fracaso del embarazo»

Rong Li Universidad de Pekín, China Una postura compartida por expertos independientes. Rocío Nuñez Calonge, coordinadora del Grupo de Ética de la Sociedad Española de Fertilidad, destaca el valor conceptual del trabajo al «aportar una perspectiva novedosa sobre el envejecimiento reproductivo al centrarse en la microbiota endometrial, un aspecto mucho menos estudiado que el ovárico», explica al Science Media Center (SMC) España. No obstante, Nuñez Calonge recuerda las limitaciones del estudio: «La parte clínica demuestra una asociación entre la composición de la microbiota y los resultados reproductivos, pero no permite establecer una relación de causalidad.

Además, los efectos beneficiosos de los posbióticos se han demostrado principalmente en ratones, por lo que todavía no pueden extrapolarse directamente a las mujeres». Por su parte, Guillermo Antiñolo Gil, catedrático de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Sevilla y jefe de servicio en el Hospital Virgen del Rocío, califica el trabajo como «sólido y ambicioso», aunque alerta sobre la interpretación de los titulares. «La palabra 'suplementos' puede inducir a las pacientes a automedicarse con probióticos disponibles comercialmente, algo que los propios autores desaconsejan de forma explícita», advierte Antiñolo.

«Puede inducir a las pacientes a automedicarse con probióticos, algo que los propios autores desaconsejan de forma explícita» Guillermo Antiñolo Hospital Virgen del Rocío El especialista incide en que factores como las oscilaciones hormonales o la baja biomasa de las muestras condicionan los resultados, y recuerda que ensayos clínicos recientes orientados a modificar el microbioma vaginal no han logrado aún trasladar estos éxitos al laboratorio de reproducción asistida. Pese a todo, la investigación sienta una base inédita: la salud de la flora uterina se afianza como un pilar decisivo para devolver la receptividad al endometrio y ofrecer nuevas respuestas a quienes buscan la maternidad a edades más avanzadas.

Temas Investigación Reproducción asistida Mujeres Embarazo Hospital Virgen del Rocío comentarios Reportar un error Una bacteria del útero podría ser la llave para combatir la infertilidad a partir de los 35 años Investigadores en China descubren que el declive con la edad del microorganismo 'Lactobacillus gasseri' altera la receptividad del endometrio, y demuestran en animales que sus sustancias derivadas logran reactivar la implantación del embrión Regala esta noticia Añádenos en Google Los investigadores advierten contra la automedicación con este suplemento como vía para lograr un embarazo. (Gwen Mamanoleas / Unsplash) Antonio Villarreal 06/08/2026 a las 17:00h. Para los expertos en reproducción asistida, los 35 años son una edad que marca un descenso paulatino en las tasas de éxito. Esto suele atribuirse a una acusada caída en la calidad de los óvulos o la reserva ovárica.

Esta semana, una investigación que ... publica la revista 'Cell Host & Microbe' abre una vía complementaria al situar el foco en otro lugar: la cavidad uterina y su ecosistema bacteriano. El estudio, liderado por la investigadora Rong Li, de la Universidad de Pekín, revela que el envejecimiento reproductivo no depende únicamente de la reserva de ovocitos, sino también del deterioro del endometrio —la capa interna del útero donde se implanta el embrión— y de las bacterias que lo habitan. En concreto, los científicos han identificado que una especie microbiana clave, 'Lactobacillus gasseri', disminuye de forma drástica en el endometrio de las mujeres a partir de los 35 años, lo que dificulta que el embrión se adentre y progrese.

El hallazgo trasciende el mero diagnóstico. Al analizar muestras de 149 mujeres en tratamiento de infertilidad divididas por franjas de edad, el equipo de Pekín descubrió que la diversidad general de bacterias apenas variaba con el paso de los años, pero sí la presencia de este 'Lactobacillus' en particular. Las mujeres que lograron quedarse embarazadas tras una transferencia embrionaria presentaban una abundancia significativamente mayor de esta bacteria en el endometrio en comparación con aquellas que no lo consiguieron.

Noticia relacionada Subvencionar al 50% la reproducción asistida podría llegar a triplicar el número de bebés A.V. «Uno de los hallazgos que más nos sorprendió fue que la diversidad microbiana global no cambiaba de forma marcada entre los grupos de edad. Las grandes diferencias se centraban en especies bacterianas muy concretas», explica la doctora Rong Li.

Según la investigadora, la bacteria antes mencionada no solo es la que mejor se adhiere a las células del tejido uterino, sino que ejerce un potente efecto antioxidante y antiinflamatorio que frena el deterioro del órgano. El poder de los posbióticos El aspecto más prometedor de la investigación se adentra en el terreno terapéutico. En lugar de limitarse a introducir bacterias vivas, cuya supervivencia dentro del tracto reproductivo suele ser compleja, el equipo científico aisló los exopolisacáridos (EPS), unas sustancias secretadas por la propia bacteria que actúan como «posbióticos».

Al administrar estos compuestos en modelos celulares y en ratonas de edad avanzada (equivalentes a mujeres de edad materna avanzada), observaron que los posbióticos protegían a las células del tejido conectivo contra la senescencia y mejoraban de forma notable las tasas de implantación embrionaria en los animales. «Esto sugiere que un producto bacteriano definido, en lugar de solo el microorganismo vivo, puede contribuir a los efectos observados sobre el envejecimiento y la receptividad del endometrio, proporcionando opciones más viables para la intervención clínica», señala Li, quien subraya que el útero resulta un objetivo mucho más accesible para ser tratado que los propios óvulos. Cautela ante el riesgo de automedicación A pesar del entusiasmo que genera el hallazgo, la comunidad científica internacional pide prudencia antes de trasladar estos datos del laboratorio a la farmacia.

La propia autora principal advierte firmemente contra el consumo descontrolado de suplementos de venta libre. «Aunque este estudio tiene un gran potencial clínico, es una investigación en fase inicial y no demuestra por sí sola que los cambios en el microbioma sean la causa directa del fracaso del embarazo», aclara Li. «Aunque este estudio tiene un gran potencial clínico, no demuestra por sí sola que el microbioma sea la causa directa del fracaso del embarazo»

Rong Li Universidad de Pekín, China Una postura compartida por expertos independientes. Rocío Nuñez Calonge, coordinadora del Grupo de Ética de la Sociedad Española de Fertilidad, destaca el valor conceptual del trabajo al «aportar una perspectiva novedosa sobre el envejecimiento reproductivo al centrarse en la microbiota endometrial, un aspecto mucho menos estudiado que el ovárico», explica al Science Media Center (SMC) España. No obstante, Nuñez Calonge recuerda las limitaciones del estudio: «La parte clínica demuestra una asociación entre la composición de la microbiota y los resultados reproductivos, pero no permite establecer una relación de causalidad.

Además, los efectos beneficiosos de los posbióticos se han demostrado principalmente en ratones, por lo que todavía no pueden extrapolarse directamente a las mujeres». Por su parte, Guillermo Antiñolo Gil, catedrático de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Sevilla y jefe de servicio en el Hospital Virgen del Rocío, califica el trabajo como «sólido y ambicioso», aunque alerta sobre la interpretación de los titulares. «La palabra 'suplementos' puede inducir a las pacientes a automedicarse con probióticos disponibles comercialmente, algo que los propios autores desaconsejan de forma explícita», advierte Antiñolo.

«Puede inducir a las pacientes a automedicarse con probióticos, algo que los propios autores desaconsejan de forma explícita» Guillermo Antiñolo Hospital Virgen del Rocío El especialista incide en que factores como las oscilaciones hormonales o la baja biomasa de las muestras condicionan los resultados, y recuerda que ensayos clínicos recientes orientados a modificar el microbioma vaginal no han logrado aún trasladar estos éxitos al laboratorio de reproducción asistida. Pese a todo, la investigación sienta una base inédita: la salud de la flora uterina se afianza como un pilar decisivo para devolver la receptividad al endometrio y ofrecer nuevas respuestas a quienes buscan la maternidad a edades más avanzadas.

Temas Investigación Reproducción asistida Mujeres Embarazo Hospital Virgen del Rocío comentarios Reportar un error Subvencionar al 50% la reproducción asistida podría llegar a triplicar el número de bebés A.V. Los expertos eligen: las 7 cuentas remuneradas sin comisiones con mejor TIN de agosto Javier López Pando Vicente Vallés, convencido de cuál es la mejor zona de España para ir de vacaciones Juan del Val: «Pedro Sánchez es el peor presidente de la democracia. Con él ha peligrado la separación de poderes más que con ningún otro»

Marina Ortiz

Publicado por Redacción · jueves, 6 de agosto de 2026

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