Dos piscinas, dos obras maestras: las películas que mejor capturaron el lado oscuro del verano y pueden cambiarte la vida
'La piscina' de Jacques Deray y 'El nadador' de Frank Perry están disponibles en streaming a través de Filmin y son dos películas que refrescan cuerpo y alma en verano.
Dos piscinas, dos obras maestras: las películas que mejor capturaron el lado oscuro del verano y pueden cambiarte la vida'El nadador' y 'La piscina'Escucha este artículoCineNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 31 jul 2026 - 05:00Belén Monterroso Barrado Añádenos en Google Elígenos como tu fuente preferida en Google.WhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLCompartirMostrar comentarios'La piscina' de Jacques Deray y 'El nadador' de Frank Perry están disponibles en streaming a través de Filmin y son dos películas que refrescan cuerpo y alma en verano.Qué ver durante la ola de calor: 10 películas y series para refugiarte en casa sin renunciar al veranoCorrían los años 60 cuando el cineasta estadounidense Frank Perry encontró en un relato de 15 páginas del escritor John Cheever la inspiración definitiva para la que acabaría convirtiéndose en su película más exitosa. Así nació El nadador, estrenada en 1968, con Burt Lancaster de protagonista.La premisa es aparentemente sencilla. Ned Merrill (Lancaster), un apuesto ejecutivo neoyorquino, aparece un día en la piscina de unos amigos de la alta burguesía de Connecticut.
Enfundado en un escueto bañador azul y completamente descalzo, Ned decide regresar a su casa atravesando, una a una, las piscinas de sus vecinos, como si todas juntas formaran el cauce de un río.Burt Lancaster en 'El nadador'Pero es que, en ese mismo verano, al otro lado del charco, concretamente en la Costa Azul francesa, el realizador Jacques Deray se encontraba rodando su thriller más refinado y personal. Lo llamó La piscina, y acabaría convirtiéndose en la película con mayor reconocimiento internacional de su carrera.La película se centra en las idílicas vacaciones de una atractiva pareja —interpretada por Alain Delon y Romy Schneider— en su para nada modesta villa cercana a Saint-Tropez. La tranquilidad de ambos se verá trastocada por la inesperada visita de un antiguo amante (Maurice Ronet) y su hija adolescente (Jane Birkin).Alain Delon y Romy Schneider en 'La piscina'A pesar de la diferencia continental, son muchos los factores que ponen a dialogar estas dos obras, hoy consideradas clásicos de culto.
Para empezar, ambas están protagonizadas por la crème de la crème de los elencos hollywoodienses y lo mejor del palmarés europeo.Burt Lancaster, Alain Delon y Romy Schneider: estrellas al borde del abismoBurt Lancaster, galán clásico por excelencia, encarna al nadador ideado por Frank Perry. Aunque es cierto que el protagonismo es todo suyo, cuenta con un buen reparto en el que apoyarse para defender los agudos diálogos de Eleanor Perry, mujer del director y mente virtuosa detrás del guion de El nadador. Por otro lado, ¿es Alain Delon la estrella indiscutible de La piscina?
La respuesta es: ¡y cómo no! Su personaje, Jean-Paul, tiene esa personalidad enigmática y atrayente tan habitual en sus trabajos. Delon fue uno de los actores más célebres de su época y un rostro que siempre se agradece mucho en pantalla, eso es así.Sin embargo, resulta difícil dejar atrás a Marianne gracias al trabajo de Romy Schneider.
Su interpretación nos regala a una mujer ambigua, con cierta libertad y autonomía y una desprejuiciada cercanía a los placeres. Algo que sorprende para una película de su época, especialmente tratándose de un personaje que no está completamente emancipado de la mirada y del poder masculinos.Alain Delon y Romy SchneiderLa piscina como espejo de deseos, celos y fantasmas Lo más interesante de esta dupla magnética y de la relación entre sus personajes es que ambos entran activamente al atractivo juego del poder y el deseo.En lo referente a esa mirada masculina, la peor parte se la lleva el personaje de Jane Birkin, condenado a ser el objeto de deseo y stalkeo de Jean-Paul, un hombre que casi le dobla la edad. Penélope es una mujer muy joven que depende materialmente de su padre y que se ha visto obligada, de alguna manera, a sortear las dinámicas de un espacio dominado por adultos.
Sin embargo, resulta interesante cómo aparece en la trama para desestabilizar la aparente armonía.Alain Delon y Jane BirkinAhora bien, lo que nos trae hoy aquí es ese bien material que tanto ansiamos poseer en verano y que, en ambas películas, no solo sirve de espacio físico donde se desarrolla la acción principal, sino también como eje simbólico para el desarrollo de los personajes: una piscina.Qué simboliza la piscina en 'El nadador'En El nadador, la piscina funciona como metáfora de la vida del protagonista y de su memoria. Cada una representa una etapa de su pasado y le enfrenta a todo aquello que ha querido negar. Ned es un fantasma y una víctima de su propia idealización.
Un tipo carismático y popular dentro de su círculo, pero completamente cegado por una interpretación distorsionada de la realidad.Todo el mundo a su alrededor parece saber algo sobre él que él mismo desconoce. Esa sensación de extrañeza y desconfianza se respira durante todo el visionado y evidencia un manejo magistral del guion. Las miradas, las pausas y los silencios están tan bien trabajados a nivel interpretativo por Lancaster que funcionan para el espectador como subtítulos del propio subtexto del personaje.
Qué simboliza la piscina en 'La piscina'Mientras tanto, en La piscina, ese oasis azul celeste de agua clorada representa la jaula definitiva para el deseo, los celos y las luchas de poder entre sus cuatro protagonistas. También es una especie de galería de exposición para el carisma, la belleza y el atractivo en mayúsculas.La piscina transforma el paraíso en una atmósfera asfixiante y destapa lo más visceral y salvaje de las pulsiones humanas. El nadador, por su parte, descarga contra el lado oscuro del sueño americano, la falsedad de la clase alta y la inevitable decadencia del ser.
Detrás de las lujosas piscinas privadas, unos rostros esculpidos por los dioses y esos cuerpos bañados por el sol se esconde algo bastante menos idílico. El nadador y La piscina son dos películas sorprendentes de visionado obligatorio que te harán más llevadera esta sofocante época estival.Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?Más información sobre:Películas Mostrar comentarios Comentarios Dos piscinas, dos obras maestras: las películas que mejor capturaron el lado oscuro del verano y pueden cambiarte la vida'El nadador' y 'La piscina'Escucha este artículoCineNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 31 jul 2026 - 05:00Belén Monterroso Barrado Añádenos en Google Elígenos como tu fuente preferida en Google.WhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLCompartirMostrar comentarios'La piscina' de Jacques Deray y 'El nadador' de Frank Perry están disponibles en streaming a través de Filmin y son dos películas que refrescan cuerpo y alma en verano.Qué ver durante la ola de calor: 10 películas y series para refugiarte en casa sin renunciar al veranoCorrían los años 60 cuando el cineasta estadounidense Frank Perry encontró en un relato de 15 páginas del escritor John Cheever la inspiración definitiva para la que acabaría convirtiéndose en su película más exitosa. Así nació El nadador, estrenada en 1968, con Burt Lancaster de protagonista.La premisa es aparentemente sencilla.
Ned Merrill (Lancaster), un apuesto ejecutivo neoyorquino, aparece un día en la piscina de unos amigos de la alta burguesía de Connecticut. Enfundado en un escueto bañador azul y completamente descalzo, Ned decide regresar a su casa atravesando, una a una, las piscinas de sus vecinos, como si todas juntas formaran el cauce de un río.Burt Lancaster en 'El nadador'Pero es que, en ese mismo verano, al otro lado del charco, concretamente en la Costa Azul francesa, el realizador Jacques Deray se encontraba rodando su thriller más refinado y personal. Lo llamó La piscina, y acabaría convirtiéndose en la película con mayor reconocimiento internacional de su carrera.La película se centra en las idílicas vacaciones de una atractiva pareja —interpretada por Alain Delon y Romy Schneider— en su para nada modesta villa cercana a Saint-Tropez.
La tranquilidad de ambos se verá trastocada por la inesperada visita de un antiguo amante (Maurice Ronet) y su hija adolescente (Jane Birkin).Alain Delon y Romy Schneider en 'La piscina'A pesar de la diferencia continental, son muchos los factores que ponen a dialogar estas dos obras, hoy consideradas clásicos de culto. Para empezar, ambas están protagonizadas por la crème de la crème de los elencos hollywoodienses y lo mejor del palmarés europeo.Burt Lancaster, Alain Delon y Romy Schneider: estrellas al borde del abismoBurt Lancaster, galán clásico por excelencia, encarna al nadador ideado por Frank Perry. Aunque es cierto que el protagonismo es todo suyo, cuenta con un buen reparto en el que apoyarse para defender los agudos diálogos de Eleanor Perry, mujer del director y mente virtuosa detrás del guion de El nadador.
Por otro lado, ¿es Alain Delon la estrella indiscutible de La piscina? La respuesta es: ¡y cómo no! Su personaje, Jean-Paul, tiene esa personalidad enigmática y atrayente tan habitual en sus trabajos.
Delon fue uno de los actores más célebres de su época y un rostro que siempre se agradece mucho en pantalla, eso es así.Sin embargo, resulta difícil dejar atrás a Marianne gracias al trabajo de Romy Schneider. Su interpretación nos regala a una mujer ambigua, con cierta libertad y autonomía y una desprejuiciada cercanía a los placeres. Algo que sorprende para una película de su época, especialmente tratándose de un personaje que no está completamente emancipado de la mirada y del poder masculinos.Alain Delon y Romy SchneiderLa piscina como espejo de deseos, celos y fantasmas Lo más interesante de esta dupla magnética y de la relación entre sus personajes es que ambos entran activamente al atractivo juego del poder y el deseo.En lo referente a esa mirada masculina, la peor parte se la lleva el personaje de Jane Birkin, condenado a ser el objeto de deseo y stalkeo de Jean-Paul, un hombre que casi le dobla la edad.
Penélope es una mujer muy joven que depende materialmente de su padre y que se ha visto obligada, de alguna manera, a sortear las dinámicas de un espacio dominado por adultos. Sin embargo, resulta interesante cómo aparece en la trama para desestabilizar la aparente armonía.Alain Delon y Jane BirkinAhora bien, lo que nos trae hoy aquí es ese bien material que tanto ansiamos poseer en verano y que, en ambas películas, no solo sirve de espacio físico donde se desarrolla la acción principal, sino también como eje simbólico para el desarrollo de los personajes: una piscina.Qué simboliza la piscina en 'El nadador'En El nadador, la piscina funciona como metáfora de la vida del protagonista y de su memoria. Cada una representa una etapa de su pasado y le enfrenta a todo aquello que ha querido negar.
Ned es un fantasma y una víctima de su propia idealización. Un tipo carismático y popular dentro de su círculo, pero completamente cegado por una interpretación distorsionada de la realidad.Todo el mundo a su alrededor parece saber algo sobre él que él mismo desconoce. Esa sensación de extrañeza y desconfianza se respira durante todo el visionado y evidencia un manejo magistral del guion.
Las miradas, las pausas y los silencios están tan bien trabajados a nivel interpretativo por Lancaster que funcionan para el espectador como subtítulos del propio subtexto del personaje. Qué simboliza la piscina en 'La piscina'Mientras tanto, en La piscina, ese oasis azul celeste de agua clorada representa la jaula definitiva para el deseo, los celos y las luchas de poder entre sus cuatro protagonistas. También es una especie de galería de exposición para el carisma, la belleza y el atractivo en mayúsculas.La piscina transforma el paraíso en una atmósfera asfixiante y destapa lo más visceral y salvaje de las pulsiones humanas.
El nadador, por su parte, descarga contra el lado oscuro del sueño americano, la falsedad de la clase alta y la inevitable decadencia del ser. Detrás de las lujosas piscinas privadas, unos rostros esculpidos por los dioses y esos cuerpos bañados por el sol se esconde algo bastante menos idílico. El nadador y La piscina son dos películas sorprendentes de visionado obligatorio que te harán más llevadera esta sofocante época estival.Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?