Ricardo Ruipérez, de M-Clan: «Si el grupo naciera hoy, triunfaría mucho más rápido»
Treinta años después de que un grupo de amigos decidiera poner en marcha una banda de rock sin más pretensión que hacer sus propias canciones, M-Clan continúa recorriendo escenarios con la misma energ
Ricardo Ruipérez, de M-Clan: «Si el grupo naciera hoy, triunfaría mucho más rápido» La banda celebra su 30 aniversario con una gira que aterriza hoy en el Tío Pepe Festival de Jerez Regala esta noticia Añádenos en Google M-Clan celebra su gira de 30 aniversario. (ABC) Paula Guerrero Sevilla 04/08/2026 a las 07:18h. Treinta años después de que un grupo de amigos decidiera poner en marcha una banda de rock sin más pretensión que hacer sus propias canciones, M-Clan continúa recorriendo escenarios con la misma energía que en sus comienzos.
La formación celebra este verano su 30 ... aniversario con una gira que hace parada este martes en el Tío Pepe Festival de Jerez, una ocasión para reencontrarse con un público que ha acompañado al grupo durante generaciones y también para mirar atrás sin nostalgia, pero con la perspectiva que solo da el tiempo. Hay proyectos que nacen con fecha de caducidad y otros que, casi sin darse cuenta, terminan ocupando toda una vida. Ricardo Ruipérez reconoce que nunca imaginó que aquella ilusión juvenil acabaría convirtiéndose en una carrera de más de tres décadas.
«Lo que empezamos con toda la ilusión del mundo, de tener un grupo, de hacer nuestra música y nuestras canciones, se ha convertido en nuestra forma de vida», explica. Lo que entonces era un sueño compartido es hoy una trayectoria consolidada que les ha permitido vivir exclusivamente de la música y seguir despertando el respeto de compañeros de profesión, medios y público. «Me he sentido muy privilegiado», resume.
Una visa convertida en música Si algo permanece intacto desde aquellos primeros años es la manera en la que entienden la música. Más allá de los discos o de las cifras, Ruipérez tiene claro que la identidad de M-Clan siempre ha estado sobre el escenario. «La fuerza del directo es innegociable.
Siempre lo ha sido la fuerza de Tarque, la de una banda formada por músicos muy buenos y un repertorio de rock. No es algo que impostemos ni forcemos; nos sale de una manera natural». Esa convicción ha permitido al grupo atravesar tres décadas en las que el negocio musical ha cambiado por completo.
Han visto desaparecer el modelo discográfico que conocieron en sus inicios, la irrupción del consumo digital y una industria que ha ido adaptándose a nuevas formas de escuchar música. Sin embargo, lejos de perjudicarles, Ruipérez cree que esa transformación ha terminado jugando a su favor. «Somos muy afortunados porque tenemos un repertorio de canciones muy conocidas y un directo muy potente, además de una voz como la de Tarque, que es absolutamente identificable», afirma.
En un momento en el que los conciertos se han convertido en el eje del negocio musical, M-Clan se mueve en un terreno que conoce bien. «Ahora mismo lo más importante es el directo, ya no se venden discos, y ahí nosotros siempre hemos sido muy fuertes. La ola vuelve otra vez hacia nosotros».
Buena parte de esa fortaleza reside en un catálogo de canciones que ha trascendido generaciones. Temas como 'Carolina', 'Llamando a la Tierra', 'Miedo', 'Roto por dentro' o 'Quédate a dormir' siguen marcando los momentos culminantes de cada concierto. El propio grupo percibe perfectamente cuándo llegan esos instantes.
«Lo notamos cuando todo el mundo saca el móvil. Tenemos veinte o veinticinco canciones que sabemos perfectamente cómo funcionan y conocemos la dinámica del concierto: cuándo hay que apretar y cuándo hay que soltar». Precisamente esa experiencia acumulada les ha permitido recuperar en esta gira canciones que llevaban años alejadas del repertorio.
Una de ellas ha sido 'Sopa fría', ausente de los escenarios durante dos décadas. «Llevábamos veinte años sin tocarla y está siendo increíble. Fue número uno y cuando empieza la gente reacciona enseguida.
Además, le hemos hecho un arreglo con la sección de metales que funciona muy bien», cuenta. Pero, incluso con un repertorio perfectamente medido, Ruipérez rechaza la idea de que exista una fórmula infalible. Cada actuación mantiene un componente imprevisible que sigue alimentando las ganas de salir a tocar noche tras noche.
«Cada concierto es diferente. El mismo equipo, los mismos músicos y el mismo repertorio nunca suenan igual porque cada sitio tiene una energía distinta y tú mismo también te encuentras de una manera diferente. Siempre hay un misterio y eso es lo que mantiene vivo tocar en directo».
«Las nuevas tecnologías pueden servir para facilitar diferentes aspectos de la creación, pero la creación tiene que salir del cerebro de una persona» Esa defensa del directo como esencia de M-Clan también explica su manera de entender la creación artística. En un momento en el que la inteligencia artificial empieza a abrirse paso en la industria musical, Ruipérez no esconde sus reservas.
Aunque reconoce que la tecnología puede convertirse en una herramienta útil para agilizar determinados procesos, marca una diferencia clara entre asistir al creador y sustituirlo. «A mí me parece algo como de plástico», afirma con rotundidad. «Las nuevas tecnologías pueden servir para facilitar diferentes aspectos de la creación, pero la creación tiene que salir del cerebro de una persona.
Tal y como entiendo el arte, si la dejamos en manos de una máquina ya estamos hablando de otra cosa». Lejos de caer en la nostalgia o de pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, Ruipérez sostiene una idea que puede sorprender en una banda con tres décadas de trayectoria. «Si M-Clan naciera hoy, triunfaría mucho más rápido», asegura convencido.
Para el guitarrista, la explicación está precisamente en aquello que siempre ha diferenciado al grupo: «Tenemos una banda muy potente en directo, un rock muy particular, un cantante único y un 'frontman' que no existe. Creo que hoy llamaríamos muchísimo la atención y que en un par de años estaríamos haciendo festivales». Lejos de sentir el peso de una trayectoria de tres décadas, Ruipérez asegura que el tiempo les ha otorgado una libertad que antes no tenían.
La única presión, dice, es la que ellos mismos se imponen. «La autoexigencia nos la ponemos nosotros en cualquier aspecto de la vida, pero estos años nos han dado libertad. Nos sigue llamando muchísima gente para tocar y eso significa que M-Clan ofrece garantías al público».
Un éxito que, asegura, nunca han perseguido de forma artificial. «Nosotros no hacemos ningún esfuerzo por mantener nada. Salimos de gira, luego paramos un tiempo porque no queremos quemarnos ni quemar a la gente y, cuando volvemos, los promotores nos vuelven a llamar».
Un verano de gira El próximo destino de esa carretera es Jerez, una ciudad con un peso especial dentro de la música española. Aunque considera que cada público tiene su personalidad, reconoce que Andalucía mantiene una relación muy particular con el arte. «Tiene muchísima personalidad, muchísimo arte.
Cuando a cualquier músico le nombras el flamenco se cuadra», asegura. Y no escatima elogios hacia un género que considera patrimonio de cualquier amante de la música. «Los mejores cantantes son los flamencos, los guitarristas...
Es algo increíble. Es muy difícil y muy profundo, pero despierta un respeto absoluto». Ese respeto por la música también ha marcado la relación entre los dos pilares de M-Clan.
Después de tantos años compartiendo escenarios, Ruipérez cree que la unión con Carlos Tarque ha sido una de las claves para que el proyecto siga vivo. «La unión que hay entre Tarque y yo es muy difícil de fracturar. Lo que hemos creado se nos ha hecho tan grande que el nombre de M-Clan está muy por encima de nosotros», reflexiona.
No niega que hayan atravesado momentos complicados, pero cree que la banda ha sabido superar todas las tormentas. Cuando termine la gira del 30 aniversario tocará hacer una pausa y decidir el siguiente paso. No hay prisas ni planes cerrados.
«Pararemos, veremos dónde estamos y cuáles son los siguientes pasos. Todo sin ninguna prisa y tratando de no equivocarnos demasiado», explica, sin querer adelantar si el futuro pasa por un nuevo disco o por otro rumbo. Mientras ese momento llega, la prioridad sigue siendo disfrutar de cada concierto como si fuera irrepetible.
Y si dentro de otros treinta años alguien vuelve a mirar la historia de M-Clan, Ricardo Ruipérez tiene claro cuál le gustaría que fuera el recuerdo que permaneciera. «Que éramos la mejor banda de directo de rock y que dejamos buenas canciones que siguen en la memoria colectiva». Un legado construido a base de kilómetros, guitarras y escenarios que, tres décadas después, continúa escribiendo nuevos capítulos.
Temas Músicos Conciertos Jerez de la Frontera comentarios Reportar un error Ricardo Ruipérez, de M-Clan: «Si el grupo naciera hoy, triunfaría mucho más rápido» La banda celebra su 30 aniversario con una gira que aterriza hoy en el Tío Pepe Festival de Jerez Regala esta noticia Añádenos en Google M-Clan celebra su gira de 30 aniversario. (ABC) Paula Guerrero Sevilla 04/08/2026 a las 07:18h. Treinta años después de que un grupo de amigos decidiera poner en marcha una banda de rock sin más pretensión que hacer sus propias canciones, M-Clan continúa recorriendo escenarios con la misma energía que en sus comienzos.
La formación celebra este verano su 30 ... aniversario con una gira que hace parada este martes en el Tío Pepe Festival de Jerez, una ocasión para reencontrarse con un público que ha acompañado al grupo durante generaciones y también para mirar atrás sin nostalgia, pero con la perspectiva que solo da el tiempo. Hay proyectos que nacen con fecha de caducidad y otros que, casi sin darse cuenta, terminan ocupando toda una vida. Ricardo Ruipérez reconoce que nunca imaginó que aquella ilusión juvenil acabaría convirtiéndose en una carrera de más de tres décadas.
«Lo que empezamos con toda la ilusión del mundo, de tener un grupo, de hacer nuestra música y nuestras canciones, se ha convertido en nuestra forma de vida», explica. Lo que entonces era un sueño compartido es hoy una trayectoria consolidada que les ha permitido vivir exclusivamente de la música y seguir despertando el respeto de compañeros de profesión, medios y público. «Me he sentido muy privilegiado», resume.
Una visa convertida en música Si algo permanece intacto desde aquellos primeros años es la manera en la que entienden la música. Más allá de los discos o de las cifras, Ruipérez tiene claro que la identidad de M-Clan siempre ha estado sobre el escenario. «La fuerza del directo es innegociable.
Siempre lo ha sido la fuerza de Tarque, la de una banda formada por músicos muy buenos y un repertorio de rock. No es algo que impostemos ni forcemos; nos sale de una manera natural». Esa convicción ha permitido al grupo atravesar tres décadas en las que el negocio musical ha cambiado por completo.
Han visto desaparecer el modelo discográfico que conocieron en sus inicios, la irrupción del consumo digital y una industria que ha ido adaptándose a nuevas formas de escuchar música. Sin embargo, lejos de perjudicarles, Ruipérez cree que esa transformación ha terminado jugando a su favor. «Somos muy afortunados porque tenemos un repertorio de canciones muy conocidas y un directo muy potente, además de una voz como la de Tarque, que es absolutamente identificable», afirma.
En un momento en el que los conciertos se han convertido en el eje del negocio musical, M-Clan se mueve en un terreno que conoce bien. «Ahora mismo lo más importante es el directo, ya no se venden discos, y ahí nosotros siempre hemos sido muy fuertes. La ola vuelve otra vez hacia nosotros».
Buena parte de esa fortaleza reside en un catálogo de canciones que ha trascendido generaciones. Temas como 'Carolina', 'Llamando a la Tierra', 'Miedo', 'Roto por dentro' o 'Quédate a dormir' siguen marcando los momentos culminantes de cada concierto. El propio grupo percibe perfectamente cuándo llegan esos instantes.
«Lo notamos cuando todo el mundo saca el móvil. Tenemos veinte o veinticinco canciones que sabemos perfectamente cómo funcionan y conocemos la dinámica del concierto: cuándo hay que apretar y cuándo hay que soltar». Precisamente esa experiencia acumulada les ha permitido recuperar en esta gira canciones que llevaban años alejadas del repertorio.
Una de ellas ha sido 'Sopa fría', ausente de los escenarios durante dos décadas. «Llevábamos veinte años sin tocarla y está siendo increíble. Fue número uno y cuando empieza la gente reacciona enseguida.
Además, le hemos hecho un arreglo con la sección de metales que funciona muy bien», cuenta. Pero, incluso con un repertorio perfectamente medido, Ruipérez rechaza la idea de que exista una fórmula infalible. Cada actuación mantiene un componente imprevisible que sigue alimentando las ganas de salir a tocar noche tras noche.
«Cada concierto es diferente. El mismo equipo, los mismos músicos y el mismo repertorio nunca suenan igual porque cada sitio tiene una energía distinta y tú mismo también te encuentras de una manera diferente. Siempre hay un misterio y eso es lo que mantiene vivo tocar en directo».
«Las nuevas tecnologías pueden servir para facilitar diferentes aspectos de la creación, pero la creación tiene que salir del cerebro de una persona» Esa defensa del directo como esencia de M-Clan también explica su manera de entender la creación artística. En un momento en el que la inteligencia artificial empieza a abrirse paso en la industria musical, Ruipérez no esconde sus reservas.
Aunque reconoce que la tecnología puede convertirse en una herramienta útil para agilizar determinados procesos, marca una diferencia clara entre asistir al creador y sustituirlo. «A mí me parece algo como de plástico», afirma con rotundidad. «Las nuevas tecnologías pueden servir para facilitar diferentes aspectos de la creación, pero la creación tiene que salir del cerebro de una persona.
Tal y como entiendo el arte, si la dejamos en manos de una máquina ya estamos hablando de otra cosa». Lejos de caer en la nostalgia o de pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, Ruipérez sostiene una idea que puede sorprender en una banda con tres décadas de trayectoria. «Si M-Clan naciera hoy, triunfaría mucho más rápido», asegura convencido.
Para el guitarrista, la explicación está precisamente en aquello que siempre ha diferenciado al grupo: «Tenemos una banda muy potente en directo, un rock muy particular, un cantante único y un 'frontman' que no existe. Creo que hoy llamaríamos muchísimo la atención y que en un par de años estaríamos haciendo festivales». Lejos de sentir el peso de una trayectoria de tres décadas, Ruipérez asegura que el tiempo les ha otorgado una libertad que antes no tenían.
La única presión, dice, es la que ellos mismos se imponen. «La autoexigencia nos la ponemos nosotros en cualquier aspecto de la vida, pero estos años nos han dado libertad. Nos sigue llamando muchísima gente para tocar y eso significa que M-Clan ofrece garantías al público».
Un éxito que, asegura, nunca han perseguido de forma artificial. «Nosotros no hacemos ningún esfuerzo por mantener nada. Salimos de gira, luego paramos un tiempo porque no queremos quemarnos ni quemar a la gente y, cuando volvemos, los promotores nos vuelven a llamar».
Un verano de gira El próximo destino de esa carretera es Jerez, una ciudad con un peso especial dentro de la música española. Aunque considera que cada público tiene su personalidad, reconoce que Andalucía mantiene una relación muy particular con el arte. «Tiene muchísima personalidad, muchísimo arte.
Cuando a cualquier músico le nombras el flamenco se cuadra», asegura. Y no escatima elogios hacia un género que considera patrimonio de cualquier amante de la música. «Los mejores cantantes son los flamencos, los guitarristas...
Es algo increíble. Es muy difícil y muy profundo, pero despierta un respeto absoluto». Ese respeto por la música también ha marcado la relación entre los dos pilares de M-Clan.
Después de tantos años compartiendo escenarios, Ruipérez cree que la unión con Carlos Tarque ha sido una de las claves para que el proyecto siga vivo. «La unión que hay entre Tarque y yo es muy difícil de fracturar. Lo que hemos creado se nos ha hecho tan grande que el nombre de M-Clan está muy por encima de nosotros», reflexiona.
No niega que hayan atravesado momentos complicados, pero cree que la banda ha sabido superar todas las tormentas. Cuando termine la gira del 30 aniversario tocará hacer una pausa y decidir el siguiente paso. No hay prisas ni planes cerrados.
«Pararemos, veremos dónde estamos y cuáles son los siguientes pasos. Todo sin ninguna prisa y tratando de no equivocarnos demasiado», explica, sin querer adelantar si el futuro pasa por un nuevo disco o por otro rumbo. Mientras ese momento llega, la prioridad sigue siendo disfrutar de cada concierto como si fuera irrepetible.
Y si dentro de otros treinta años alguien vuelve a mirar la historia de M-Clan, Ricardo Ruipérez tiene claro cuál le gustaría que fuera el recuerdo que permaneciera. «Que éramos la mejor banda de directo de rock y que dejamos buenas canciones que siguen en la memoria colectiva». Un legado construido a base de kilómetros, guitarras y escenarios que, tres décadas después, continúa escribiendo nuevos capítulos.
Temas Músicos Conciertos Jerez de la Frontera comentarios Reportar un error Freidora de aire, heladera y ventilador: mis 3 imprescindibles de SharkNinja para el verano Alejandra Santisteban Guiu Jordi Cruz, sobre sus inicios en televisión: «Tuve dos años que viví la noche en Madrid. Probé cosas, pero no me sentaron bien» Francisco J.
Jurado David Céspedes, experto en longevidad: «No existe evidencia científica de que los huevos aumenten el colesterol»