Rubén Ordóñez, director general de Strugal: «El error más habitual es elegir la ventana como si fuera únicamente un elemento estético o fijándose solo en el precio»
Cuando una familia decide arreglar su casa o construirla desde cero, suele dejar la elección de los cerramientos para el final. A menudo, la decisión se toma mirando solo la estética o buscando la opc
VIVIR Y HOGAR Rubén Ordóñez, director general de Strugal: «El error más habitual es elegir la ventana como si fuera únicamente un elemento estético o fijándose solo en el precio» El experto detalla los fallos al planificar una reforma Regala esta noticia Añádenos en Google Rubén Ordóñez, director general de Strugal. (ABC) Antonio Távora Sevilla 31/07/2026 a las 12:37h. Cuando una familia decide arreglar su casa o construirla desde cero, suele dejar la elección de los cerramientos para el final.
A menudo, la decisión se toma mirando solo la estética o buscando la opción más económica del mercado. Rubén Ordóñez, director general de Strugal, ... advierte sobre esta costumbre tan común: «El error más habitual es elegir la ventana como si fuera únicamente un elemento estético o comparar presupuestos fijándose solo en el precio». Una ventana funciona como un equipo en el que todas las piezas deben encajar a la perfección.
No es solo un cristal y un marco. Hay que tener en cuenta el tipo de perfil, los herrajes que permiten abrir y cerrar, el cajón donde se enrolla la persiana y, algo que muchas veces se pasa por alto, las manos que hacen la instalación. Si se compra un material excelente pero se coloca mal en la pared, el resultado final será el de un producto mediocre que dejará escapar la temperatura de la habitación.
La luz del día cambia las necesidades de cada cuarto Otro error muy frecuente es comprar exactamente el mismo modelo para todas las habitaciones de la casa sin pararse a pensar en lo que necesita cada espacio. Las necesidades cambian radicalmente según hacia dónde mire la fachada. En una ciudad calurosa, un dormitorio orientado al norte no recibe el mismo castigo del sol que un salón enorme orientado al oeste, que se pasa toda la tarde recibiendo luz directa.
Por eso, la decisión de compra necesita basarse en el clima de la zona, las horas de sol que recibe cada hueco, el ruido que llega desde la calle y el uso que se le va a dar a ese espacio. Los materiales responden de forma diferente en cada caso Casi todo el mundo duda entre comprar aluminio o comprar PVC. Desde Strugal aclaran que no hay una opción que gane siempre, sino que cada casa pide una solución distinta.
El PVC aísla muy bien y resulta perfecto para medidas normales dentro de una vivienda estándar. Por su parte, el aluminio resulta imbatible cuando se buscan grandes cristaleras que van del suelo al techo, perfiles muy finos que dejen pasar mucha luz y acabados de diseño. Al final, el precio no depende tanto del material, sino del tamaño, el grosor del cristal y el sistema de apertura.
Como señala Rubén Ordóñez sobre este punto: «La decisión correcta pasa por elegir aluminio o PVC en función del sistema que mejor responda a las exigencias térmicas, acústicas, estructurales y arquitectónicas de cada proyecto». El corte interior frena el paso del frío y del calor Muchas veces se lee en los catálogos que un perfil lleva «rotura de puente térmico», pero pocos saben qué significa en realidad. Y es que el aluminio conduce el calor y el frío con mucha facilidad.
Si no se hiciera nada al respecto, el frío de la calle en invierno viajaría por el metal hasta enfriar la casa. Para evitarlo, los fabricantes cortan el perfil por la mitad y colocan en el centro una pieza de un material que no conduce la temperatura, normalmente un tipo de plástico aislante. Esa pieza actúa como una barrera.
Gracias a ese corte, la temperatura de la calle no logra entrar en la habitación y se evita, además, que los cristales amanezcan mojados por la condensación. El cambio de cierres reduce el gasto en las facturas Cambiar unos cerramientos antiguos por unos modernos y bien sellados se nota directamente en la cuenta del banco. Al lograr que el calor de la calefacción no se escape en enero y que el aire ardiendo de la calle no entre en agosto, los aparatos de climatización trabajan muchas menos horas al día.
En las situaciones más favorables, cuando se retira un material muy viejo y con muchas fugas, el ahorro en energía puede acercarse al 70%. Además de ahorrar, las casas actuales buscan integrar estas piezas en la decoración. La tendencia actual pide mucha luz natural, perfiles disimulados que apenas se vean, colores mate como el antracita o el negro, y sistemas que conecten el interior del salón con el exterior de la terraza sin obstáculos visuales.
Temas Frío Vivienda Calor Informaciones comentarios Reportar un error VIVIR Y HOGAR Rubén Ordóñez, director general de Strugal: «El error más habitual es elegir la ventana como si fuera únicamente un elemento estético o fijándose solo en el precio» El experto detalla los fallos al planificar una reforma Regala esta noticia Añádenos en Google Rubén Ordóñez, director general de Strugal. (ABC) Antonio Távora Sevilla 31/07/2026 a las 12:37h. Cuando una familia decide arreglar su casa o construirla desde cero, suele dejar la elección de los cerramientos para el final.
A menudo, la decisión se toma mirando solo la estética o buscando la opción más económica del mercado. Rubén Ordóñez, director general de Strugal, ... advierte sobre esta costumbre tan común: «El error más habitual es elegir la ventana como si fuera únicamente un elemento estético o comparar presupuestos fijándose solo en el precio». Una ventana funciona como un equipo en el que todas las piezas deben encajar a la perfección.
No es solo un cristal y un marco. Hay que tener en cuenta el tipo de perfil, los herrajes que permiten abrir y cerrar, el cajón donde se enrolla la persiana y, algo que muchas veces se pasa por alto, las manos que hacen la instalación. Si se compra un material excelente pero se coloca mal en la pared, el resultado final será el de un producto mediocre que dejará escapar la temperatura de la habitación.
La luz del día cambia las necesidades de cada cuarto Otro error muy frecuente es comprar exactamente el mismo modelo para todas las habitaciones de la casa sin pararse a pensar en lo que necesita cada espacio. Las necesidades cambian radicalmente según hacia dónde mire la fachada. En una ciudad calurosa, un dormitorio orientado al norte no recibe el mismo castigo del sol que un salón enorme orientado al oeste, que se pasa toda la tarde recibiendo luz directa.
Por eso, la decisión de compra necesita basarse en el clima de la zona, las horas de sol que recibe cada hueco, el ruido que llega desde la calle y el uso que se le va a dar a ese espacio. Los materiales responden de forma diferente en cada caso Casi todo el mundo duda entre comprar aluminio o comprar PVC. Desde Strugal aclaran que no hay una opción que gane siempre, sino que cada casa pide una solución distinta.
El PVC aísla muy bien y resulta perfecto para medidas normales dentro de una vivienda estándar. Por su parte, el aluminio resulta imbatible cuando se buscan grandes cristaleras que van del suelo al techo, perfiles muy finos que dejen pasar mucha luz y acabados de diseño. Al final, el precio no depende tanto del material, sino del tamaño, el grosor del cristal y el sistema de apertura.
Como señala Rubén Ordóñez sobre este punto: «La decisión correcta pasa por elegir aluminio o PVC en función del sistema que mejor responda a las exigencias térmicas, acústicas, estructurales y arquitectónicas de cada proyecto». El corte interior frena el paso del frío y del calor Muchas veces se lee en los catálogos que un perfil lleva «rotura de puente térmico», pero pocos saben qué significa en realidad. Y es que el aluminio conduce el calor y el frío con mucha facilidad.
Si no se hiciera nada al respecto, el frío de la calle en invierno viajaría por el metal hasta enfriar la casa. Para evitarlo, los fabricantes cortan el perfil por la mitad y colocan en el centro una pieza de un material que no conduce la temperatura, normalmente un tipo de plástico aislante. Esa pieza actúa como una barrera.
Gracias a ese corte, la temperatura de la calle no logra entrar en la habitación y se evita, además, que los cristales amanezcan mojados por la condensación. El cambio de cierres reduce el gasto en las facturas Cambiar unos cerramientos antiguos por unos modernos y bien sellados se nota directamente en la cuenta del banco. Al lograr que el calor de la calefacción no se escape en enero y que el aire ardiendo de la calle no entre en agosto, los aparatos de climatización trabajan muchas menos horas al día.
En las situaciones más favorables, cuando se retira un material muy viejo y con muchas fugas, el ahorro en energía puede acercarse al 70%. Además de ahorrar, las casas actuales buscan integrar estas piezas en la decoración. La tendencia actual pide mucha luz natural, perfiles disimulados que apenas se vean, colores mate como el antracita o el negro, y sistemas que conecten el interior del salón con el exterior de la terraza sin obstáculos visuales.
Temas Frío Vivienda Calor Informaciones comentarios Reportar un error Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Óscar Iglesias, vecino de Ceuta: «Estamos muy preocupados con la entrada masiva de inmigrantes. Las calles están inundadas» Marina Ortiz Vicente Vallés: «Las autoridades de Marruecos han consentido una vez más el asalto de miles de personas a la frontera española en Ceuta»
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