El ribeiro y la judería, las dos claves de unas buenas vacaciones en Ribadavia
Ribadavia es la ciudad judía por excelencia en la Comunidad de Galicia y fue declarada conjunto histórico-artístico en 1947. Ostenta la capitalidad de la comarca de O Ribeiro y está emplazada a unos 5
El ribeiro y la judería, las dos claves de unas buenas vacaciones en Ribadavia Si destaca por algo la provincia de Orense es por sus viñedos, casi todos concentrados en el área de O Ribeiro en un territorio repleto de cepas y pequeñas iglesias entre las aguas de los ríos Miño y Arnoia Regala esta noticia Añádenos en Google El río Avia atravesando Ribadavia. (Javier Carrión) Javier Carrión 18/08/2026 a las 14:03h. Ribadavia es la ciudad judía por excelencia en la Comunidad de Galicia y fue declarada conjunto histórico-artístico en 1947. Ostenta la capitalidad de la comarca de O Ribeiro y está emplazada a unos 50 kilómetros de Monforte de Lemos.
Su visita abre la ... posibilidad de conocer cómo era la vida de los judíos que se asentaron en esta villa vinícola entre los siglos XI y XIII. Su Centro de Información Judía de Galicia, ubicado en el Palacio de los Condes, anexo al castillo de la villa orensana, revela cómo judíos y cristianos lucharon de manera coordinada en 1386 contra las tropas del Duque de Lancaster que habían invadido Galicia, aunque la judería resultó muy dañada en esa contienda. A principios del siglo XVI, algunas fuentes aseguran que la población hebrea alcanzaba los 1.500 habitantes, aunque en realidad no debieron ser más de 200, pero sí se cree que en su momento de mayor esplendor llegó a alcanzar la mitad del censo local.
Hoy existen pocos testimonios de ese pasado judío, pero sí se sabe que los conversos vivieron con cierta tranquilidad hasta el siglo XVII simulando ser cristianos y practicando su religión clandestinamente. La Plaza Mayor De uno de esos conversos permanece una tumba en la Iglesia de Santo Domingo, bello ejemplo del gótico mendicante gallego, aunque el punto neurálgico del barrio hebreo se halla en torno a la Plaza Mayor donde se alzan el Palacio de los Condes y la Torre del Ayuntamiento y se pueden recorrer los soportales que reflejan la riqueza de Ribadavia en el siglo XVI. A la izquierda, la Plaza Mayor.
A la derecha, la torre del Ayuntamiento de Ribadavia. (Javier Carrión) El palacio es un pazo de estilo barroco construido entre los siglos XVII y XVIII y en la fachada se pueden apreciar los escudos de armas de la familia Sarmiento. Uno de sus miembros, Benito Sarmiento, recibió de los Reyes Católicos el título de Conde de Rivadavia. En cuanto al Ayuntamiento, está confirmado que fue construido a mediados del siglo XVI, pero fue reformado en el XIX.
A los visitantes le sorprende su reloj de sol del año 1733, reloj mecánico de cuerda posterior el campanario de forja. Soportales. (Javier Carrión) Los templos de Ribadavia Barrio judío de Ribadavia. (Javier Carrión) En el Barrio Judío se conservan las ocho iglesias y las cuatro parroquias que ordenaban la trama urbana. A la izquierda, el templo románico de Santiago.
A la derecha, Iglesia de la Magdalena. (Javier Carrión) Los templos románicos de Santiago (s. XII) y de san Juan (S.XII), que fue también el Hospital de la Orden Religiosa de san Juan de Jerusalén, acaban en lindas plazas como la de san Juan y la Magdalena. Esta última exhibe una fachada barroca en la iglesia del mismo nombre del año 1826 aunque existe constancia de su origen en el siglo XII dentro de los muros del Castillo de los Sarmiento.
Esta fortaleza, gran símbolo de la ciudad, fue una de las más grandes de Galicia. Se levantó en el siglo XV y entre sus muros se hallan restos de una antigua necrópolis medieval y un sepulcro del siglo XII. Castillo de los Sarmiento, en Ribadavia. (Javier Carrión) Murallas También es recomendable recorrer la muralla de la ciudad con tres de sus cinco puertas conservadas: la Puerta de la Cerca, el oeste en la calle Progreso, la Puerta Nueva o de Celanova, el sur y con salida al Miño, y la Puerta Falsa o Postigo al sureste.
En algunos puntos de esta muralla, que alcanza los 5 metros de altura en varios tramos, se pueden disfrutar las vistas del río Avia. También es bueno pasar por el puente de San Francisco y el convento franciscano de san Antonio y admirar la Casa de la Inquisición con una fachada muy exclusiva con cinco escudos, sobre su arco, de familias ligadas al Santo Oficio en la villa. Río Avia. (Javier Carrión) El apreciado vino Pero si de algo puede presumir Ribadavia es de su vino, reconocido en Europa y América entre los siglos XVI y XVIII, cuando la nobleza y el clero extendieron sus brazos por toda la comarca de Ribeiro.
Antes los romanos ya sabían que estas tierras producían un magnífico vino y era muy apreciado en la metrópolis. Unos siglos después los judíos mantuvieron una intensa actividad comercial para exportarlo a Inglaterra, Flandes e Italia y todavía quedan hoy más de 50 granjas vitivinícolas que antaño fueron monasterios y otros monumentos de singular importancia. En uno de ellos se ubica el Museo do Viño de Galicia, una construcción del siglo XVIII que funcionó como casa de priorato para explotación vinícola del monasterio de San Martín Pinario de Santiago de Compostela.
PISTAS Cómo llegar: Los aeropuertos más próximos son los de Peinador en Vigo y Lavacolla en Santiago de Compostela. Viajando en coche, Orense capital se encuentra a 30 km de Ribadavia por la A-52. Dónde comer: Pazo de Esposende, casa señorial del siglo XVI que conserva su arquitectura original y el encanto de la tradición gallega.
Dónde comer: O Birran, cocina tradicional en la plaza de la Magdalena. Más información: https://turismoribadavia.gal/es/ La exposición se prolonga por tres plantas con espacios temáticos relacionados con el proceso productivo del vino hasta alcanzar los lagares y la bodega en el subsuelo del edificio. Al lado del museo, abre el Restaurante Sábrego, ideal para degustar una buena comida regada con los caldos de Ribeiro.
Desde su jardín se divisa una bella panorámica del hermoso campo gallego próximo a Ribadavia. comentarios Reportar un error El ribeiro y la judería, las dos claves de unas buenas vacaciones en Ribadavia Si destaca por algo la provincia de Orense es por sus viñedos, casi todos concentrados en el área de O Ribeiro en un territorio repleto de cepas y pequeñas iglesias entre las aguas de los ríos Miño y Arnoia Regala esta noticia Añádenos en Google El río Avia atravesando Ribadavia. (Javier Carrión) Javier Carrión 18/08/2026 a las 14:03h. Ribadavia es la ciudad judía por excelencia en la Comunidad de Galicia y fue declarada conjunto histórico-artístico en 1947. Ostenta la capitalidad de la comarca de O Ribeiro y está emplazada a unos 50 kilómetros de Monforte de Lemos.
Su visita abre la ... posibilidad de conocer cómo era la vida de los judíos que se asentaron en esta villa vinícola entre los siglos XI y XIII. Su Centro de Información Judía de Galicia, ubicado en el Palacio de los Condes, anexo al castillo de la villa orensana, revela cómo judíos y cristianos lucharon de manera coordinada en 1386 contra las tropas del Duque de Lancaster que habían invadido Galicia, aunque la judería resultó muy dañada en esa contienda. A principios del siglo XVI, algunas fuentes aseguran que la población hebrea alcanzaba los 1.500 habitantes, aunque en realidad no debieron ser más de 200, pero sí se cree que en su momento de mayor esplendor llegó a alcanzar la mitad del censo local.
Hoy existen pocos testimonios de ese pasado judío, pero sí se sabe que los conversos vivieron con cierta tranquilidad hasta el siglo XVII simulando ser cristianos y practicando su religión clandestinamente. La Plaza Mayor De uno de esos conversos permanece una tumba en la Iglesia de Santo Domingo, bello ejemplo del gótico mendicante gallego, aunque el punto neurálgico del barrio hebreo se halla en torno a la Plaza Mayor donde se alzan el Palacio de los Condes y la Torre del Ayuntamiento y se pueden recorrer los soportales que reflejan la riqueza de Ribadavia en el siglo XVI. A la izquierda, la Plaza Mayor.
A la derecha, la torre del Ayuntamiento de Ribadavia. (Javier Carrión) El palacio es un pazo de estilo barroco construido entre los siglos XVII y XVIII y en la fachada se pueden apreciar los escudos de armas de la familia Sarmiento. Uno de sus miembros, Benito Sarmiento, recibió de los Reyes Católicos el título de Conde de Rivadavia. En cuanto al Ayuntamiento, está confirmado que fue construido a mediados del siglo XVI, pero fue reformado en el XIX.
A los visitantes le sorprende su reloj de sol del año 1733, reloj mecánico de cuerda posterior el campanario de forja. Soportales. (Javier Carrión) Los templos de Ribadavia Barrio judío de Ribadavia. (Javier Carrión) En el Barrio Judío se conservan las ocho iglesias y las cuatro parroquias que ordenaban la trama urbana. A la izquierda, el templo románico de Santiago.
A la derecha, Iglesia de la Magdalena. (Javier Carrión) Los templos románicos de Santiago (s. XII) y de san Juan (S.XII), que fue también el Hospital de la Orden Religiosa de san Juan de Jerusalén, acaban en lindas plazas como la de san Juan y la Magdalena. Esta última exhibe una fachada barroca en la iglesia del mismo nombre del año 1826 aunque existe constancia de su origen en el siglo XII dentro de los muros del Castillo de los Sarmiento.
Esta fortaleza, gran símbolo de la ciudad, fue una de las más grandes de Galicia. Se levantó en el siglo XV y entre sus muros se hallan restos de una antigua necrópolis medieval y un sepulcro del siglo XII. Castillo de los Sarmiento, en Ribadavia. (Javier Carrión) Murallas También es recomendable recorrer la muralla de la ciudad con tres de sus cinco puertas conservadas: la Puerta de la Cerca, el oeste en la calle Progreso, la Puerta Nueva o de Celanova, el sur y con salida al Miño, y la Puerta Falsa o Postigo al sureste.
En algunos puntos de esta muralla, que alcanza los 5 metros de altura en varios tramos, se pueden disfrutar las vistas del río Avia. También es bueno pasar por el puente de San Francisco y el convento franciscano de san Antonio y admirar la Casa de la Inquisición con una fachada muy exclusiva con cinco escudos, sobre su arco, de familias ligadas al Santo Oficio en la villa. Río Avia. (Javier Carrión) El apreciado vino Pero si de algo puede presumir Ribadavia es de su vino, reconocido en Europa y América entre los siglos XVI y XVIII, cuando la nobleza y el clero extendieron sus brazos por toda la comarca de Ribeiro.
Antes los romanos ya sabían que estas tierras producían un magnífico vino y era muy apreciado en la metrópolis. Unos siglos después los judíos mantuvieron una intensa actividad comercial para exportarlo a Inglaterra, Flandes e Italia y todavía quedan hoy más de 50 granjas vitivinícolas que antaño fueron monasterios y otros monumentos de singular importancia. En uno de ellos se ubica el Museo do Viño de Galicia, una construcción del siglo XVIII que funcionó como casa de priorato para explotación vinícola del monasterio de San Martín Pinario de Santiago de Compostela.
PISTAS Cómo llegar: Los aeropuertos más próximos son los de Peinador en Vigo y Lavacolla en Santiago de Compostela. Viajando en coche, Orense capital se encuentra a 30 km de Ribadavia por la A-52. Dónde comer: Pazo de Esposende, casa señorial del siglo XVI que conserva su arquitectura original y el encanto de la tradición gallega.
Dónde comer: O Birran, cocina tradicional en la plaza de la Magdalena. Más información: https://turismoribadavia.gal/es/ La exposición se prolonga por tres plantas con espacios temáticos relacionados con el proceso productivo del vino hasta alcanzar los lagares y la bodega en el subsuelo del edificio. Al lado del museo, abre el Restaurante Sábrego, ideal para degustar una buena comida regada con los caldos de Ribeiro.
Desde su jardín se divisa una bella panorámica del hermoso campo gallego próximo a Ribadavia. comentarios Reportar un error Navegación, música y manos libres del móvil en la misma pantalla para modernizar el coche Alejandra Santisteban Guiu Marta González, monja de clausura: «Salgo del convento dos veces a la semana, pero con permiso» Borja Sánchez Jorge Fernández: «Crecí en un pueblo que era la cuna de ETA. Como vivía allí, lo normalizaba»
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