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Internacional
martes, 4 de agosto de 2026

Emerge la flota fantasma: la sequía desvela decenas de barcos nazis hundidos en la IIGM

El calor ha conseguido que la historia de la Segunda Guerra Mundial emerja de nuevo. Cerca de Prahovo, en Serbia, la bajada drástica del nivel del Danubio ha hecho que afloren los restos de varios buq

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Emerge la flota fantasma: la sequía desvela decenas de barcos nazis hundidos en la IIGM Cada año, la bajada drástica del nivel del Danubio hace que salgan a la luz dos centenares de buques que la 'Kriegsmarine' ordenó barrenar para evitar que fueran capturados por los soviéticos Regala esta noticia Añádenos en Google Restos de los barcos, en 2022. (Agencias) Manuel P. Villatoro 04/08/2026 a las 12:15h. El calor ha conseguido que la historia de la Segunda Guerra Mundial emerja de nuevo.

Cerca de Prahovo, en Serbia, la bajada drástica del nivel del Danubio ha hecho que afloren los restos de varios buques alemanes hundidos por las tripulaciones de la ' ... Kriegsmarine' (la armada del Tercer Reich) en 1944, mientras huían del Ejército Rojo. Y no es algo nuevo.

Hace ya cuatro años, en agosto de 2022, los habitantes de esta ciudad ubicada en las cercanías del Mar Negro se desayunaron con el descubrimiento de este convoy fantasma que descansa, más de ocho décadas después, en el lecho del río. La instantánea, que impacta, es también peligrosa. Y es que, según informa la agencia 'Euro News', es posible que los cascos oxidados de los aproximadamente dos centenares de dragaminas, patrulleras y barcos de transporte, remolcadores y barcazas encallados en los bancos de arena conserven todavía munición, algo que dificulta su retirada y obliga a los operarios a extremar la cautela para evitar explosicones.

A pesar de ello, desde 2022 un proyecto europeo respaldado por el Plan Económico y de Inversiones para los Balcanes Occidentales –dotado con 300.000 euros– se ha propuesto reflotar 21 de los naufragios; en concreto los que representen un obstáculo más severo para la navegación y un peligro mayor para los vecinos de la zona. Noticia relacionada Más de 80 años después La arqueología desentierra la verdad del desembarco de Normandía Manuel P. Villatoro Según explica en su página web el Banco Europeo de Inversiones (BEI), uno de los socios del proyecto de recuperación, en 2024 ya fueron extraídos del río con cuerdas, y luego limpiados de lodo, varios de los navíos.

Entonces se escogieron aquellos que bloqueaban un estrechamiento de cinco kilómetros del Danubio: una molestia para los buques actuales. Por entonces se confirmó que los trabajos estarían terminados en 2028, aunque el peligro a explosiones y la escasez de fondos hace que todo avance despacio. En palabras del BEI, por el momento han sido rescatados los restos de 21 buques.

Un año más, se desplegarán buzos en la zona para el rescate de los barcos, junto con bombas para eliminar la arena y el limo. Con todo, los responsables de los trabajos han señalado a 'Euro News' que algunos de los naufragios son demasiado grandes para ser recuperados. Estos serán enterrados a mayor profundidad para no obstaculizar la navegación.

El convoy fantasma ABC narró la historia de este convoy en 2022 en el artículo que pueden leer siguiendo este link. Aquí les presentamos un resumen. El origen de esta flota fantasma se remonta al colapso del frente oriental.

Tras el cambio de bando de Rumanía y el rápido avance soviético, las unidades alemanas desplegadas en el mar Negro quedaron aisladas y sin posibilidad de escapar. Andaban tensos los ánimos cuando un militar de medio rango alemán, el 'Konteradmiral' Paul Willy Zieb, decidió reunir la mayor cantidad de buques del Eje que quedaran en la región y evacuarlos a través del Danubio en dirección a Yugoslavia. Así, de su mano, fue alumbrada la 'Operación Duende'.

«Era el típico oficial de carrera poco conocido. Es normal; para la 'Kriegsmarine', el Mar Negro siempre fue un frente muy residual a nivel de marina. Y, aunque el Danubio era importante por el tráfico de petroleros, no se consideraba clave», explicaba a ABC en 2022 Rafael Rodrigo Fernández –Doctor en Historia Contemporánea y autor de 'La retirada alemana de Rumanía a través del Danubio'–.

Restos de los barcos, en 2022. (AGENCIAS) A finales de agosto ya había sido alumbrado el 'Kampfgruppe Zieb' en la región de Galati, al este de Rumanía. Entre 170 y 250 embarcaciones, según apunta Gordana Karovic en 'Remains of the German Fleet Sunken near Prahovo', estaban dispuestas para remontar el Danubio. Un auténtico circo formado por cargueros, navíos de transporte, barcos de pesca artillados, un buque hospital, remolcadores convertidos en dragaminas, lanchas de desembarco y barcazas cisterna.

El sálvese quién pueda arrancó el 24 de agosto, y tocó enfrentarse a una infinidad de puestos defensivos enemigos en el trayecto. El 1 de septiembre, los buques dejaron caer el ancla en Prahovo. Las tripulaciones estaban exhaustas, escaseaban los víveres y los ánimos empezaban a flaquear.

Esa misma noche fueron desembarcados un millar y medio de heridos; se les dejó en un campo de maíz. Pocos sitios más había, y necesitaban ir ligeros para acometer la prueba final: atravesar las Puertas de Hierro, una garganta muy fácil de defender. Para colmo de males, los soviéticos habían tomado posiciones en la otra salida natural del río, el estrecho de Cazane.

¿Qué hacer? Zieb, desesperado, voló en avión hasta Belgrado, donde se entrevistó con sus superiores y barajó las posibilidades. El oficial optó por reunir a los civiles que quedaban y enviarlos en un tren hacia Yugoslavia.

Restos de los barcos, en 2022. (AGENCIAS) Ya sin civiles, el militar intentó forzar el estrecho de las Puertas de Hierro en los siguientes días. Fue un auténtico desastre. Tampoco sirvieron de nada los intentos de rescate planteados por otras unidades cercanas.

Tan solo lograron crear un minúsculo pasillo por tierra a través del cual podían llevarse a los supervivientes. Los buques quedaron condenados. Con la suerte echada, Zieb ordenó hundir los restos de aquel gigantesco convoy que había superado todo tipo de aventuras.

«Lo hicieron con un doble objetivo: evitar que los soviéticos se hicieran con los navíos, y dificultar el tráfico en el Danubio. Destruyeron material y, además, impidieron el tránsito», insiste Fernández. Después, fueron evacuados hasta Belgrado.

Fin de la aventura. Temas Segunda Guerra Mundial historia Barcos Danubio comentarios Reportar un error Emerge la flota fantasma: la sequía desvela decenas de barcos nazis hundidos en la IIGM Cada año, la bajada drástica del nivel del Danubio hace que salgan a la luz dos centenares de buques que la 'Kriegsmarine' ordenó barrenar para evitar que fueran capturados por los soviéticos Regala esta noticia Añádenos en Google Restos de los barcos, en 2022. (Agencias) Manuel P. Villatoro 04/08/2026 a las 12:15h.

El calor ha conseguido que la historia de la Segunda Guerra Mundial emerja de nuevo. Cerca de Prahovo, en Serbia, la bajada drástica del nivel del Danubio ha hecho que afloren los restos de varios buques alemanes hundidos por las tripulaciones de la ' ... Kriegsmarine' (la armada del Tercer Reich) en 1944, mientras huían del Ejército Rojo.

Y no es algo nuevo. Hace ya cuatro años, en agosto de 2022, los habitantes de esta ciudad ubicada en las cercanías del Mar Negro se desayunaron con el descubrimiento de este convoy fantasma que descansa, más de ocho décadas después, en el lecho del río. La instantánea, que impacta, es también peligrosa.

Y es que, según informa la agencia 'Euro News', es posible que los cascos oxidados de los aproximadamente dos centenares de dragaminas, patrulleras y barcos de transporte, remolcadores y barcazas encallados en los bancos de arena conserven todavía munición, algo que dificulta su retirada y obliga a los operarios a extremar la cautela para evitar explosicones. A pesar de ello, desde 2022 un proyecto europeo respaldado por el Plan Económico y de Inversiones para los Balcanes Occidentales –dotado con 300.000 euros– se ha propuesto reflotar 21 de los naufragios; en concreto los que representen un obstáculo más severo para la navegación y un peligro mayor para los vecinos de la zona. Noticia relacionada Más de 80 años después La arqueología desentierra la verdad del desembarco de Normandía Manuel P.

Villatoro Según explica en su página web el Banco Europeo de Inversiones (BEI), uno de los socios del proyecto de recuperación, en 2024 ya fueron extraídos del río con cuerdas, y luego limpiados de lodo, varios de los navíos. Entonces se escogieron aquellos que bloqueaban un estrechamiento de cinco kilómetros del Danubio: una molestia para los buques actuales. Por entonces se confirmó que los trabajos estarían terminados en 2028, aunque el peligro a explosiones y la escasez de fondos hace que todo avance despacio.

En palabras del BEI, por el momento han sido rescatados los restos de 21 buques. Un año más, se desplegarán buzos en la zona para el rescate de los barcos, junto con bombas para eliminar la arena y el limo. Con todo, los responsables de los trabajos han señalado a 'Euro News' que algunos de los naufragios son demasiado grandes para ser recuperados.

Estos serán enterrados a mayor profundidad para no obstaculizar la navegación. El convoy fantasma ABC narró la historia de este convoy en 2022 en el artículo que pueden leer siguiendo este link. Aquí les presentamos un resumen.

El origen de esta flota fantasma se remonta al colapso del frente oriental. Tras el cambio de bando de Rumanía y el rápido avance soviético, las unidades alemanas desplegadas en el mar Negro quedaron aisladas y sin posibilidad de escapar. Andaban tensos los ánimos cuando un militar de medio rango alemán, el 'Konteradmiral' Paul Willy Zieb, decidió reunir la mayor cantidad de buques del Eje que quedaran en la región y evacuarlos a través del Danubio en dirección a Yugoslavia.

Así, de su mano, fue alumbrada la 'Operación Duende'. «Era el típico oficial de carrera poco conocido. Es normal; para la 'Kriegsmarine', el Mar Negro siempre fue un frente muy residual a nivel de marina.

Y, aunque el Danubio era importante por el tráfico de petroleros, no se consideraba clave», explicaba a ABC en 2022 Rafael Rodrigo Fernández –Doctor en Historia Contemporánea y autor de 'La retirada alemana de Rumanía a través del Danubio'–. Restos de los barcos, en 2022. (AGENCIAS) A finales de agosto ya había sido alumbrado el 'Kampfgruppe Zieb' en la región de Galati, al este de Rumanía. Entre 170 y 250 embarcaciones, según apunta Gordana Karovic en 'Remains of the German Fleet Sunken near Prahovo', estaban dispuestas para remontar el Danubio.

Un auténtico circo formado por cargueros, navíos de transporte, barcos de pesca artillados, un buque hospital, remolcadores convertidos en dragaminas, lanchas de desembarco y barcazas cisterna. El sálvese quién pueda arrancó el 24 de agosto, y tocó enfrentarse a una infinidad de puestos defensivos enemigos en el trayecto. El 1 de septiembre, los buques dejaron caer el ancla en Prahovo.

Las tripulaciones estaban exhaustas, escaseaban los víveres y los ánimos empezaban a flaquear. Esa misma noche fueron desembarcados un millar y medio de heridos; se les dejó en un campo de maíz. Pocos sitios más había, y necesitaban ir ligeros para acometer la prueba final: atravesar las Puertas de Hierro, una garganta muy fácil de defender.

Para colmo de males, los soviéticos habían tomado posiciones en la otra salida natural del río, el estrecho de Cazane. ¿Qué hacer? Zieb, desesperado, voló en avión hasta Belgrado, donde se entrevistó con sus superiores y barajó las posibilidades.

El oficial optó por reunir a los civiles que quedaban y enviarlos en un tren hacia Yugoslavia. Restos de los barcos, en 2022. (AGENCIAS) Ya sin civiles, el militar intentó forzar el estrecho de las Puertas de Hierro en los siguientes días. Fue un auténtico desastre.

Tampoco sirvieron de nada los intentos de rescate planteados por otras unidades cercanas. Tan solo lograron crear un minúsculo pasillo por tierra a través del cual podían llevarse a los supervivientes. Los buques quedaron condenados.

Con la suerte echada, Zieb ordenó hundir los restos de aquel gigantesco convoy que había superado todo tipo de aventuras. «Lo hicieron con un doble objetivo: evitar que los soviéticos se hicieran con los navíos, y dificultar el tráfico en el Danubio. Destruyeron material y, además, impidieron el tránsito», insiste Fernández.

Después, fueron evacuados hasta Belgrado. Fin de la aventura. Temas Segunda Guerra Mundial historia Barcos Danubio comentarios Reportar un error Más de 80 años después La arqueología desentierra la verdad del desembarco de Normandía Manuel P.

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Publicado por Redacción · martes, 4 de agosto de 2026

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