A las puertas del eclipse del 12 de agosto, el Sol desvela uno de sus grandes secretos
Faltan ya solo unos días. El próximo 12 de agosto, media España se sumirá en la oscuridad en lo que será el eclipse total de Sol más espectacular en nuestro país de los últimos 114 años. La expectació
A las puertas del eclipse del 12 de agosto, el Sol desvela uno de sus grandes secretos Las imágenes de mayor resolución jamás tomadas de la superficie del Sol revelan miles de pequeños remolinos que actúan como motores de las grandes tormentas espaciales Regala esta noticia Añádenos en Google En marzo de 2025, la sonda Solar Orbiter de la Agencia Espacial Europea capturó 200 imágenes ultravioleta individuales de la corona solar. En conjunto, estas imágenes crean la vista de alta resolución más amplia del Sol hasta la fecha, que muestra con detalle los remolinos de plasma. (ESA/NASA/Solar Orbiter/Equipo EUI/E. Kraaikamp) José Manuel Nieves 05/08/2026 Actualizado a las 17:13h.
Faltan ya solo unos días. El próximo 12 de agosto, media España se sumirá en la oscuridad en lo que será el eclipse total de Sol más espectacular en nuestro país de los últimos 114 años. La expectación es, por supuesto, máxima.
Y como ... aperitivo para este festín astronómico, el Observatorio Solar Nacional de la Fundación Nacional de Ciencias de EE. UU. (NSF) acaba de servirnos en bandeja un hallazgo sin precedentes. A través de un estudio recién publicado en 'Nature', los científicos han revelado las fotografías de mayor resolución de la superficie solar que existen hasta la fecha.
Unas imágenes que no solo resultan sobrecogedoras por su belleza, sino que encierran la clave de un enigma que ha desconcertado a los astrofísicos durante décadas. Lejos de ser lisa y tranquila, la superficie de nuestra estrella (la fotosfera) es un caldero hirviente y caótico de plasma y de violentos campos magnéticos. Y ahora, gracias a la inigualable potencia del Telescopio Solar Daniel K.
Inouye, situado en la cima del volcán Haleakalā en Hawái, un equipo internacional de investigadores ha logrado asomarse a este infierno con un nivel de detalle inaudito, descubriendo lo que hasta ahora era invisible al ojo humano: un ejército de diminutos remolinos giratorios actuando en los bordes de las regiones magnéticas más intensas. Noticia relacionada El eclipse que dio la razón a Einstein y otros hallazgos en la oscuridad Judith de Jorge Olas gigantes en un mar de plasma En su estudio, los investigadores han identificado sin posibilidad de error de que se trata del fenómeno conocido como la 'Inestabilidad de Kelvin-Helmholtz' (KHI). Suena terriblemente complejo, pero en realidad es un viejo conocido de la física de fluidos clásica, descrita por Lord Kelvin y Hermann von Helmholtz allá por 1870.
¿Han visto alguna vez cómo el viento levanta pequeñas olas en la superficie de un lago agitado, o cómo se forman nubes con forma de espiral en el cielo terrestre? Eso es exactamente la inestabilidad KHI, y ocurre cuando dos fluidos (o en este caso, las inmensas capas de plasma solar ardiente) se deslizan uno junto al otro a diferentes velocidades, creando una enorme 'fricción' entre ellos. Esto provoca que las pequeñas perturbaciones crezcan hasta formar vórtices en espiral, de forma muy parecida a las olas del mar rompiendo en la orilla.
La superficie de nuestra estrella no es un mar en calma, sino un caldero hirviente y caótico de plasma y violentos campos magnéticos «Creemos que el descubrimiento de la inestabilidad de Kelvin-Helmholtz en la fotosfera solar -afirma David Boboltz, subdirector del Observatorio Solar Nacional y coautor del estudio-, respaldado por el análisis de simulaciones numéricas, es un gran paso adelante en nuestra comprensión de la dinámica y evolución del plasma solar y estelar, y servirá de base para futuros descubrimientos». Esta vista cercana es una muestra de la extraordinaria resolución espacial de las observaciones. El recuadro resalta los límites magnéticos deformados y las estrías oscuras ultrafinas (firmas de la inestabilidad de Kelvin-Helmholtz) a una escala de decenas de kilómetros. (NSF/NSO/AURA/MPS) Pero, ¿por qué son tan importantes estos remolinos, cuya separación media, o 'longitud de onda de inestabilidad', es de apenas 50 a 65 kilómetros, una minucia a escala solar?
La respuesta radica en su tremenda capacidad para actuar como 'motores'. Durante años, los astrofísicos se han devanado los sesos intentando comprender cómo el Sol acumula la energía magnética que luego libera en forma de monstruosas llamaradas y eyecciones de masa coronal. Estos eventos extremos son los verdaderos impulsores del clima espacial, capaces de lanzar ráfagas de energía mortífera hacia la Tierra que amenazan gravemente nuestros satélites, redes eléctricas, sistemas de navegación GPS y las comunicaciones globales.
Una 'trenza' a punto de estallar Newsletter La teoría principal sugiere que las líneas del campo magnético solar se retuercen unas sobre otras, exactamente igual que cuando hacemos una trenza en el pelo. A medida que la trenza se va tensando cada vez más, el sistema se vuelve más y más inestable. Cuando esa tensión se libera de golpe, las líneas magnéticas 'estallan', se cruzan y se reconectan en nuevas formas, liberando una cantidad colosal de energía al espacio.
El problema era que nadie sabía a ciencia cierta qué era lo que hacía que esa 'trenza' empezara a retorcerse. Ahora, el misterio empieza a despejarse. De hecho, estos pequeños patrones arremolinados de KHI, que ocurren de forma constante por toda la superficie solar, podrían ser el motor primario que retuerce las líneas y pone todo el proceso en marcha.
Las líneas del campo magnético solar se retuercen unas sobre otras, igual que cuando hacemos una trenza en el pelo, hasta que estallan de golpe Como explica el Friedrich Wöger, científico sénior del Observatorio Solar Nacional y también coautor del estudio: «Estamos solo al principio de conocer el impacto de gran alcance que tiene el descubrimiento de la inestabilidad de Kelvin-Helmholtz en nuestra comprensión de la conexión entre el movimiento del plasma magnetizado y el transporte y liberación de energía hacia la atmósfera solar superior». Por su parte, el coautor Matthias Rempel, del Observatorio de Gran Altitud, afirma que «es muy emocionante ver que las observaciones de mayor resolución de la fotosfera solar revelaron un nuevo régimen dinámico en forma de vórtices KH. Estas observaciones también proporcionan la validación de mayor resolución de las simulaciones magneto hidrodinámicas solares hasta la fecha, y la concordancia en los detalles físicos es impresionante».
El misterio de la corona ardiente El hallazgo también arroja luz sobre otro de los grandes enigmas de la astrofísica: por qué la corona solar (la parte más externa de su atmósfera) está a millones de grados, mucho más caliente que su propia superficie, que 'sólo' ronda los 5.500. Thomas Rimmele, tecnólogo jefe del proyecto, lo resume con claridad: «La inestabilidad de Kelvin-Helmholtz es probablemente un mecanismo que contribuye al calentamiento de la atmósfera exterior y es parte de la solución del viejo enigma de por qué las estrellas tienen una corona caliente de un millón de grados Kelvin». Además, estos vórtices actúan como una gigantesca 'batidora' solar, mezclando eficientemente el plasma magnetizado con el no magnetizado.
El Sol tiene un ciclo magnético asombrosamente rápido en términos cósmicos, de apenas 11 años. Para que esto ocurra, el flujo magnético generado debe disiparse con gran eficacia, algo que los modelos informáticos actuales no lograban explicar con exactitud. «La inestabilidad de Kelvin-Helmholtz que hemos descubierto en la fotosfera solar puede actuar como una fuente clave de esta difusión magnética que nos faltaba», concluye David Kuridze, astrónomo del NSO.
A las puertas de que toda España mire al cielo para disfrutar del grandioso espectáculo del eclipse total, el Sol nos recuerda que aún guarda secretos fascinantes. Gracias a la tecnología de vanguardia y espejos de cuatro metros, por fin estamos empezando a descifrar la compleja partitura de la danza magnética que rige nuestra estrella. Y esto, aseguran los expertos, no ha hecho más que empezar.
Temas Eclipse ciencia Astrofísica comentarios Reportar un error A las puertas del eclipse del 12 de agosto, el Sol desvela uno de sus grandes secretos Las imágenes de mayor resolución jamás tomadas de la superficie del Sol revelan miles de pequeños remolinos que actúan como motores de las grandes tormentas espaciales Regala esta noticia Añádenos en Google En marzo de 2025, la sonda Solar Orbiter de la Agencia Espacial Europea capturó 200 imágenes ultravioleta individuales de la corona solar. En conjunto, estas imágenes crean la vista de alta resolución más amplia del Sol hasta la fecha, que muestra con detalle los remolinos de plasma. (ESA/NASA/Solar Orbiter/Equipo EUI/E. Kraaikamp) José Manuel Nieves 05/08/2026 Actualizado a las 17:13h.
Faltan ya solo unos días. El próximo 12 de agosto, media España se sumirá en la oscuridad en lo que será el eclipse total de Sol más espectacular en nuestro país de los últimos 114 años. La expectación es, por supuesto, máxima.
Y como ... aperitivo para este festín astronómico, el Observatorio Solar Nacional de la Fundación Nacional de Ciencias de EE. UU. (NSF) acaba de servirnos en bandeja un hallazgo sin precedentes. A través de un estudio recién publicado en 'Nature', los científicos han revelado las fotografías de mayor resolución de la superficie solar que existen hasta la fecha.
Unas imágenes que no solo resultan sobrecogedoras por su belleza, sino que encierran la clave de un enigma que ha desconcertado a los astrofísicos durante décadas. Lejos de ser lisa y tranquila, la superficie de nuestra estrella (la fotosfera) es un caldero hirviente y caótico de plasma y de violentos campos magnéticos. Y ahora, gracias a la inigualable potencia del Telescopio Solar Daniel K.
Inouye, situado en la cima del volcán Haleakalā en Hawái, un equipo internacional de investigadores ha logrado asomarse a este infierno con un nivel de detalle inaudito, descubriendo lo que hasta ahora era invisible al ojo humano: un ejército de diminutos remolinos giratorios actuando en los bordes de las regiones magnéticas más intensas. Noticia relacionada El eclipse que dio la razón a Einstein y otros hallazgos en la oscuridad Judith de Jorge Olas gigantes en un mar de plasma En su estudio, los investigadores han identificado sin posibilidad de error de que se trata del fenómeno conocido como la 'Inestabilidad de Kelvin-Helmholtz' (KHI). Suena terriblemente complejo, pero en realidad es un viejo conocido de la física de fluidos clásica, descrita por Lord Kelvin y Hermann von Helmholtz allá por 1870.
¿Han visto alguna vez cómo el viento levanta pequeñas olas en la superficie de un lago agitado, o cómo se forman nubes con forma de espiral en el cielo terrestre? Eso es exactamente la inestabilidad KHI, y ocurre cuando dos fluidos (o en este caso, las inmensas capas de plasma solar ardiente) se deslizan uno junto al otro a diferentes velocidades, creando una enorme 'fricción' entre ellos. Esto provoca que las pequeñas perturbaciones crezcan hasta formar vórtices en espiral, de forma muy parecida a las olas del mar rompiendo en la orilla.
La superficie de nuestra estrella no es un mar en calma, sino un caldero hirviente y caótico de plasma y violentos campos magnéticos «Creemos que el descubrimiento de la inestabilidad de Kelvin-Helmholtz en la fotosfera solar -afirma David Boboltz, subdirector del Observatorio Solar Nacional y coautor del estudio-, respaldado por el análisis de simulaciones numéricas, es un gran paso adelante en nuestra comprensión de la dinámica y evolución del plasma solar y estelar, y servirá de base para futuros descubrimientos». Esta vista cercana es una muestra de la extraordinaria resolución espacial de las observaciones. El recuadro resalta los límites magnéticos deformados y las estrías oscuras ultrafinas (firmas de la inestabilidad de Kelvin-Helmholtz) a una escala de decenas de kilómetros. (NSF/NSO/AURA/MPS) Pero, ¿por qué son tan importantes estos remolinos, cuya separación media, o 'longitud de onda de inestabilidad', es de apenas 50 a 65 kilómetros, una minucia a escala solar?
La respuesta radica en su tremenda capacidad para actuar como 'motores'. Durante años, los astrofísicos se han devanado los sesos intentando comprender cómo el Sol acumula la energía magnética que luego libera en forma de monstruosas llamaradas y eyecciones de masa coronal. Estos eventos extremos son los verdaderos impulsores del clima espacial, capaces de lanzar ráfagas de energía mortífera hacia la Tierra que amenazan gravemente nuestros satélites, redes eléctricas, sistemas de navegación GPS y las comunicaciones globales.
Una 'trenza' a punto de estallar Newsletter La teoría principal sugiere que las líneas del campo magnético solar se retuercen unas sobre otras, exactamente igual que cuando hacemos una trenza en el pelo. A medida que la trenza se va tensando cada vez más, el sistema se vuelve más y más inestable. Cuando esa tensión se libera de golpe, las líneas magnéticas 'estallan', se cruzan y se reconectan en nuevas formas, liberando una cantidad colosal de energía al espacio.
El problema era que nadie sabía a ciencia cierta qué era lo que hacía que esa 'trenza' empezara a retorcerse. Ahora, el misterio empieza a despejarse. De hecho, estos pequeños patrones arremolinados de KHI, que ocurren de forma constante por toda la superficie solar, podrían ser el motor primario que retuerce las líneas y pone todo el proceso en marcha.
Las líneas del campo magnético solar se retuercen unas sobre otras, igual que cuando hacemos una trenza en el pelo, hasta que estallan de golpe Como explica el Friedrich Wöger, científico sénior del Observatorio Solar Nacional y también coautor del estudio: «Estamos solo al principio de conocer el impacto de gran alcance que tiene el descubrimiento de la inestabilidad de Kelvin-Helmholtz en nuestra comprensión de la conexión entre el movimiento del plasma magnetizado y el transporte y liberación de energía hacia la atmósfera solar superior». Por su parte, el coautor Matthias Rempel, del Observatorio de Gran Altitud, afirma que «es muy emocionante ver que las observaciones de mayor resolución de la fotosfera solar revelaron un nuevo régimen dinámico en forma de vórtices KH. Estas observaciones también proporcionan la validación de mayor resolución de las simulaciones magneto hidrodinámicas solares hasta la fecha, y la concordancia en los detalles físicos es impresionante».
El misterio de la corona ardiente El hallazgo también arroja luz sobre otro de los grandes enigmas de la astrofísica: por qué la corona solar (la parte más externa de su atmósfera) está a millones de grados, mucho más caliente que su propia superficie, que 'sólo' ronda los 5.500. Thomas Rimmele, tecnólogo jefe del proyecto, lo resume con claridad: «La inestabilidad de Kelvin-Helmholtz es probablemente un mecanismo que contribuye al calentamiento de la atmósfera exterior y es parte de la solución del viejo enigma de por qué las estrellas tienen una corona caliente de un millón de grados Kelvin». Además, estos vórtices actúan como una gigantesca 'batidora' solar, mezclando eficientemente el plasma magnetizado con el no magnetizado.
El Sol tiene un ciclo magnético asombrosamente rápido en términos cósmicos, de apenas 11 años. Para que esto ocurra, el flujo magnético generado debe disiparse con gran eficacia, algo que los modelos informáticos actuales no lograban explicar con exactitud. «La inestabilidad de Kelvin-Helmholtz que hemos descubierto en la fotosfera solar puede actuar como una fuente clave de esta difusión magnética que nos faltaba», concluye David Kuridze, astrónomo del NSO.
A las puertas de que toda España mire al cielo para disfrutar del grandioso espectáculo del eclipse total, el Sol nos recuerda que aún guarda secretos fascinantes. Gracias a la tecnología de vanguardia y espejos de cuatro metros, por fin estamos empezando a descifrar la compleja partitura de la danza magnética que rige nuestra estrella. Y esto, aseguran los expertos, no ha hecho más que empezar.
Temas Eclipse ciencia Astrofísica comentarios Reportar un error El eclipse que dio la razón a Einstein y otros hallazgos en la oscuridad Judith de Jorge 4 almohadas cervicales que mantienen la forma después de un año y evitan el dolor de cuello Teresa Rodríguez García David Bustamante: «No teníamos para vacaciones, pero nunca faltaba el plato combinado de la churrería» Borja Sánchez Juanma López: «Gasto más de 1.000€ al mes viviendo aquí dentro» Borja Sánchez