Asistentes de voz para envejecer acompañado: "Tener una Alexa en casa es un lujo"
En una España cada vez más envejecida (el 21% de la población tiene más de 65 años), la tecnología entra en los hogares como apoyo frente a la soledad pero sin ser un sustituto de las relaciones perso
guerra iránTrump afirma que las conversaciones con Irán se reanudarán este lunes: "Preferimos un acuerdo a un ataque" Ciudadano 20Asistentes de voz para envejecer acompañado: "Tener una Alexa en casa es un lujo"Pura Pérez junto a la técnico de Cruz Roja Tania Sánchez en el salón donde tiene instalada la pantalla de su asistente de voz digital para aprender su funcionamiento y combatir la soledad no deseada.ELENA DEL ESTALEscucha este artículoNacionalNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 03 ago 2026 - 05:00Elena del Estal Añádenos en Google Elígenos como tu fuente preferida en Google.WhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLCompartirMostrar comentariosEn una España cada vez más envejecida (el 21% de la población tiene más de 65 años), la tecnología entra en los hogares como apoyo frente a la soledad pero sin ser un sustituto de las relaciones personales. Luis Rojas Marcos, psiquiatra de 82 años: "Cuando dejé mi trabajo y me jubilé, me di cuenta de que no tenía amigos".Cada mañana, Pura Pérez Alonso comienza sus conversaciones con Alexa de la misma manera: "Alexa, dime qué tiempo hace hoy en Zamora".
La voz artificial responde al instante: "Ahora mismo en Zamora hay 27 ºC con cielos despejados y sol. La previsión de hoy es que habrá nubes con posibilidad de chubascos, con máximas de 39 ºC y mínimas de 20 ºC. Además, hay vigente un aviso amarillo por temperatura extremadamente elevada desde la 1 de la tarde hasta las 9 de la noche".Sentada en su salón, en el sillón de siempre, junto a la mesa donde acumula papeles, medicación, notas para sí misma y el mando del aire acondicionado, Pura contesta como lo haría con alguien que también está en la habitación: "Sí, hoy nos dan calor.
Bueno, gracias, hija".Alexa llegó a la vida de Pura hace tres años a través de Voces en Red, un proyecto de Cruz Roja y la Fundación Amancio Ortega que combina tecnología y actividades presenciales para prevenir la soledad no deseada en edades avanzadas, con la meta de llegar, en todo el país, a más de 26.000 personas y la distribución de 20.000 dispositivos de voz.Con sus 93 años, a punto de cumplir 94, Pura tiene una agilidad física que le aleja del estereotipo de persona mayor: no para quieta y habla por los codos. Vive sola y, aunque se apunta a casi todos los planes que le surgen y su familia la visita con frecuencia, también pasa mucho tiempo con la única compañía de su canario Pipo. En una España donde las personas de 65 años o más representan ya el 21,1% de la población, envejecer acompañado se ha convertido en una preocupación creciente.
Según el último estudio publicado por el Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada, este fenómeno afecta al 17,2% de quienes tienen entre 65 y 74 años y llega al 18,7 % entre los mayores de 75.Tecnología y compañíaEl asistente de voz, en el caso de Pura, sirve para muchas pequeñas cosas que, juntas, dicen bastante de cómo se puede envejecer con más autonomía. Además de por el tiempo, le pregunta por recetas de cocina, por ejercicios de gimnasia o le pide que le ponga alguna canción antigua. "Si estoy escribiendo alguna cosa y no se cómo se escribe, pues le pregunto", resume.
"Yo soy de las que no fui al colegio ni nada, entonces pues la b, la v, la g, la j… O sea, ¿a quién le pregunto? No voy a salir a la calle a preguntar cómo se escribe y no quiero escribirlo mal. Así que se lo pregunto a Alexa".También lo usa para hacer videollamadas con familiares que viven fuera de Zamora.
Tiene móvil, pero la pantalla del teléfono le parece demasiado pequeña. En la de la tablet, en cambio, puede verlos bien. "Como los tengo fuera, lejos, pues así hablo con ellos.
Se ponen todos cenando o lo que sea, y los veo, claro", explica. La tecnología, en ese momento, no sustituye la visita, pero permite algo más que escuchar solo una voz: permite ver caras y gestos.La tecnología no sustituye la visita, pero permite algo más que escuchar solo una voz, permite ver caras y gestosSentada junto a Pura, Tania Sánchez, técnica de intervención social del programa de personas mayores de Cruz Roja Zamora, insiste en que la idea tras Voces en Red no consiste solo en la instalación de un asistente de voz en una casa. "Esta iniciativa se trabaja desde la innovación tecnológica, la compañía humana y la participación social", explica.
El objetivo, añade, es "prevenir y paliar la soledad no deseada, el aislamiento social e intentar reducir la brecha digital".Por eso la clave está en que el dispositivo no sea una herramienta única, sino complementaria: "La tecnología está muy bien, pero tiene que venir acompañada del contacto entre las personas", resume Sánchez.Hacerse amigas Voces en Red no se limita a las videollamadas o a hacerle preguntas a Alexa, sino que forma parte de un acompañamiento más amplio a las personas mayores que Cruz Roja desarrolla en Zamora. "Lo que conseguimos también, a través del uso del dispositivo y de las actividades grupales que hacemos, es que ellos aumenten sus redes sociales, que participen, que conozcan gente nueva y que estén activos", explica Tania Sánchez. Esas actividades han incluido rutas por la ciudad y salidas al Parque Natural de Arribes.
También hay talleres de cocina, lectura fácil, estimulación cognitiva, paseos saludables, gerontogimnasia y tardes de cine.Pura Pérez posa en su casa junto a la técnico de Cruz Roja Tania Sánchez que la enseña a utilizar su asistente de voz para lucchar contra la soledad no deseada.ELENA DEL ESTALPura ha participado en muchas de esas iniciativas. Una de las últimas, el concurso de Old Talent, donde su grupo ganó el primer premio. Y para corroborarlo enseña una foto del evento.
En la imagen están varias mujeres con las que, dice, no tenía relación antes. "Nos hacemos amigas allí", explica. Y cuando termina el curso, durante el verano, no dejan de verse: han empezado a quedar los jueves a las once para tomar café.
"Vamos a seguir reunidas las que podamos", cuenta.Esa continuidad es una de las claves para Juan Vela, director de contenidos del Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada. "Los vínculos cotidianos y comunitarios tienen un papel fundamental en la prevención de la soledad en la vejez", explica. Y continúa:"Participar en talleres, grupos de paseo, voluntariado, encuentros en centros comunitarios o espacios informales favorecen ese contacto regular con otras personas".Así, Vela define la soledad como un sentimiento "subjetivo, complejo y poliédrico", que surge cuando "la cantidad de vínculos que percibes es inferior al que te gustaría tener".
Y la divide en tres tipos: "Social, que está relacionada con los contactos; emocional, cuando nos sentimos solos aunque estemos acompañados; y existencial, cuando no encontramos sentido al proyecto de vida que tenemos".Zamora ostenta el dudoso honor de ser la provincia más envejecida de España. Le siguen de cerca Orense, Lugo y LeónEn edades avanzadas, añade, suele aparecer ligada a pérdidas: la jubilación, la viudedad, el fallecimiento de amistades, el deterioro de la salud, las limitaciones de movilidad o una familia cada vez más dispersa. Y no suele llegar de golpe: "Se va produciendo poquito a poco, se va asentando sin que te des cuenta", explica Vela.Ese reto, aunque afecta a todo el país, se ve con especial claridad en Zamora, la provincia más envejecida de España.
Según el Informe Envejecimiento en Red, del CSIC, el 32,2% de su población tiene 65 años o más, seguido muy de cerca por Orense (32,1%), Lugo (30,1%) y León (29%)Perder el miedoEl dispositivo no se entrega y ya está. Técnicos y voluntarios acuden al domicilio, lo instalan, explican el funcionamiento, dejan un manual y, si la persona no tiene internet, facilitan también conexión a la red. Si, mientras lo utilizan, algo falla, pueden llamar a Cruz Roja: "Nos ponemos en contacto con ellos o nos acercamos al domicilio", resume Tania Sánchez.
Además, organizan talleres prácticos para resolver dudas y aprender a manejar el dispositivo.Para Sánchez, el miedo inicial existe: "Sobre todo es ese miedo a si yo sabré utilizarlo o no", cuenta. Pero con 481 dispositivos instalados en la provincia de Zamora y unas 600 personas beneficiarias, la técnico de Cruz Roja sabe que ese temor inicial se disipa muy pronto: "Es como hablar con alguien de manera natural, todo funciona por la voz, entonces a ellos es verdad que les parece más fácil y más accesible", recalca.Pura vive sola con la inseparable compañía de su canario Pipo y de la voz de Alexa.ELENA DEL ESTALEn esta línea, Rosa Regatos, arquitecta técnica de Ceapat-Imserso, matiza que el rechazo a la tecnología en las personas mayores no siempre es tan grande como se piensa. "En general, creo que no tienen ningún inconveniente y además les gusta.
Creo que les incentiva mucho y acogen la tecnología bastante bien, están bastante encantados", explica. "Lo que pasa que sí que es cierto que hay ciertos colectivos de personas mayores que les cuesta aprender, pero porque ya tienen un deterioro cognitivo unido a la edad. No es que no quieran, es que a lo mejor no pueden".En ese sentido, insiste Regatos, la voz puede rebajar algunas barreras porque evita menús, teclas o pantallas pequeñas.
Pero para que un dispositivo no acabe siendo un trasto más, "tiene que ser amable, fácil, seguro, tener mantenimiento, solventar los problemas de interacción y resultar intuitivo", advierte la arquitecta técnica de Ceapat-Imserso.El abrazoPura también se tomó su tiempo para aprender. Confiesa que a veces Alexa no entiende lo que le pregunta y entonces prueba de otra manera. "Se aprende utilizándolo", dice.
"Por mucho que te expliquen, como no lo utilices, no se te queda", dice dándose pequeños golpecitos en la sien.No habla de la tecnología en abstracto, sino de lo que tiene en casa. Para ella, "tener una Alexa es un lujo", admite. La usa menos de lo que podría, reconoce: "Alexa sé yo que sabe muchas cosas, pero yo ya le pido menos porque hago menos.
Necesito menos porque cada vez me voy achicando un poco, claro". Pero cuando se le pregunta si la echaría de menos si se la quitaran, responde sin dudar: "Sí, sí, sí. Hasta simplemente por verlo, es una compañía, porque sabes que está ahí".Sin embargo, la escena más clara sobre la importancia de estar acompañado no ocurre frente a la pantalla.
Ocurre cuando, durante las fotos, Pura se acerca a Tania y le pide un abrazo. "¡Abrázame! ¡Que quiero que me abraces!", dice.
Se separan, pero enseguida vuelve a los brazos de la técnica. "¡Necesito más!". Tania sonríe y le responde que lo sabe, que se lo ha dicho muchas veces, que está ahí para cuando quiera.
Pura se queda contenta. "Para mí, es día de fiesta hoy, que estáis conmigo", dice antes de despedirse. Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?Más información sobre:SoledadEnvejecerEdadismo - Discriminación por edad Mostrar comentarios Comentarios Ciudadano 20Asistentes de voz para envejecer acompañado: "Tener una Alexa en casa es un lujo"Pura Pérez junto a la técnico de Cruz Roja Tania Sánchez en el salón donde tiene instalada la pantalla de su asistente de voz digital para aprender su funcionamiento y combatir la soledad no deseada.ELENA DEL ESTALEscucha este artículoNacionalNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 03 ago 2026 - 05:00Elena del Estal Añádenos en Google Elígenos como tu fuente preferida en Google.WhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLCompartirMostrar comentariosEn una España cada vez más envejecida (el 21% de la población tiene más de 65 años), la tecnología entra en los hogares como apoyo frente a la soledad pero sin ser un sustituto de las relaciones personales.
Luis Rojas Marcos, psiquiatra de 82 años: "Cuando dejé mi trabajo y me jubilé, me di cuenta de que no tenía amigos".Cada mañana, Pura Pérez Alonso comienza sus conversaciones con Alexa de la misma manera: "Alexa, dime qué tiempo hace hoy en Zamora". La voz artificial responde al instante: "Ahora mismo en Zamora hay 27 ºC con cielos despejados y sol. La previsión de hoy es que habrá nubes con posibilidad de chubascos, con máximas de 39 ºC y mínimas de 20 ºC.
Además, hay vigente un aviso amarillo por temperatura extremadamente elevada desde la 1 de la tarde hasta las 9 de la noche".Sentada en su salón, en el sillón de siempre, junto a la mesa donde acumula papeles, medicación, notas para sí misma y el mando del aire acondicionado, Pura contesta como lo haría con alguien que también está en la habitación: "Sí, hoy nos dan calor. Bueno, gracias, hija".Alexa llegó a la vida de Pura hace tres años a través de Voces en Red, un proyecto de Cruz Roja y la Fundación Amancio Ortega que combina tecnología y actividades presenciales para prevenir la soledad no deseada en edades avanzadas, con la meta de llegar, en todo el país, a más de 26.000 personas y la distribución de 20.000 dispositivos de voz.Con sus 93 años, a punto de cumplir 94, Pura tiene una agilidad física que le aleja del estereotipo de persona mayor: no para quieta y habla por los codos. Vive sola y, aunque se apunta a casi todos los planes que le surgen y su familia la visita con frecuencia, también pasa mucho tiempo con la única compañía de su canario Pipo.
En una España donde las personas de 65 años o más representan ya el 21,1% de la población, envejecer acompañado se ha convertido en una preocupación creciente. Según el último estudio publicado por el Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada, este fenómeno afecta al 17,2% de quienes tienen entre 65 y 74 años y llega al 18,7 % entre los mayores de 75.Tecnología y compañíaEl asistente de voz, en el caso de Pura, sirve para muchas pequeñas cosas que, juntas, dicen bastante de cómo se puede envejecer con más autonomía. Además de por el tiempo, le pregunta por recetas de cocina, por ejercicios de gimnasia o le pide que le ponga alguna canción antigua.
"Si estoy escribiendo alguna cosa y no se cómo se escribe, pues le pregunto", resume. "Yo soy de las que no fui al colegio ni nada, entonces pues la b, la v, la g, la j… O sea, ¿a quién le pregunto? No voy a salir a la calle a preguntar cómo se escribe y no quiero escribirlo mal.
Así que se lo pregunto a Alexa".También lo usa para hacer videollamadas con familiares que viven fuera de Zamora. Tiene móvil, pero la pantalla del teléfono le parece demasiado pequeña. En la de la tablet, en cambio, puede verlos bien.
"Como los tengo fuera, lejos, pues así hablo con ellos. Se ponen todos cenando o lo que sea, y los veo, claro", explica. La tecnología, en ese momento, no sustituye la visita, pero permite algo más que escuchar solo una voz: permite ver caras y gestos.La tecnología no sustituye la visita, pero permite algo más que escuchar solo una voz, permite ver caras y gestosSentada junto a Pura, Tania Sánchez, técnica de intervención social del programa de personas mayores de Cruz Roja Zamora, insiste en que la idea tras Voces en Red no consiste solo en la instalación de un asistente de voz en una casa.
"Esta iniciativa se trabaja desde la innovación tecnológica, la compañía humana y la participación social", explica. El objetivo, añade, es "prevenir y paliar la soledad no deseada, el aislamiento social e intentar reducir la brecha digital".Por eso la clave está en que el dispositivo no sea una herramienta única, sino complementaria: "La tecnología está muy bien, pero tiene que venir acompañada del contacto entre las personas", resume Sánchez.Hacerse amigas Voces en Red no se limita a las videollamadas o a hacerle preguntas a Alexa, sino que forma parte de un acompañamiento más amplio a las personas mayores que Cruz Roja desarrolla en Zamora. "Lo que conseguimos también, a través del uso del dispositivo y de las actividades grupales que hacemos, es que ellos aumenten sus redes sociales, que participen, que conozcan gente nueva y que estén activos", explica Tania Sánchez.
Esas actividades han incluido rutas por la ciudad y salidas al Parque Natural de Arribes. También hay talleres de cocina, lectura fácil, estimulación cognitiva, paseos saludables, gerontogimnasia y tardes de cine.Pura Pérez posa en su casa junto a la técnico de Cruz Roja Tania Sánchez que la enseña a utilizar su asistente de voz para lucchar contra la soledad no deseada.ELENA DEL ESTALPura ha participado en muchas de esas iniciativas. Una de las últimas, el concurso de Old Talent, donde su grupo ganó el primer premio.
Y para corroborarlo enseña una foto del evento. En la imagen están varias mujeres con las que, dice, no tenía relación antes. "Nos hacemos amigas allí", explica.
Y cuando termina el curso, durante el verano, no dejan de verse: han empezado a quedar los jueves a las once para tomar café. "Vamos a seguir reunidas las que podamos", cuenta.Esa continuidad es una de las claves para Juan Vela, director de contenidos del Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada. "Los vínculos cotidianos y comunitarios tienen un papel fundamental en la prevención de la soledad en la vejez", explica.
Y continúa:"Participar en talleres, grupos de paseo, voluntariado, encuentros en centros comunitarios o espacios informales favorecen ese contacto regular con otras personas".Así, Vela define la soledad como un sentimiento "subjetivo, complejo y poliédrico", que surge cuando "la cantidad de vínculos que percibes es inferior al que te gustaría tener". Y la divide en tres tipos: "Social, que está relacionada con los contactos; emocional, cuando nos sentimos solos aunque estemos acompañados; y existencial, cuando no encontramos sentido al proyecto de vida que tenemos".Zamora ostenta el dudoso honor de ser la provincia más envejecida de España. Le siguen de cerca Orense, Lugo y LeónEn edades avanzadas, añade, suele aparecer ligada a pérdidas: la jubilación, la viudedad, el fallecimiento de amistades, el deterioro de la salud, las limitaciones de movilidad o una familia cada vez más dispersa.
Y no suele llegar de golpe: "Se va produciendo poquito a poco, se va asentando sin que te des cuenta", explica Vela.Ese reto, aunque afecta a todo el país, se ve con especial claridad en Zamora, la provincia más envejecida de España. Según el Informe Envejecimiento en Red, del CSIC, el 32,2% de su población tiene 65 años o más, seguido muy de cerca por Orense (32,1%), Lugo (30,1%) y León (29%)Perder el miedoEl dispositivo no se entrega y ya está. Técnicos y voluntarios acuden al domicilio, lo instalan, explican el funcionamiento, dejan un manual y, si la persona no tiene internet, facilitan también conexión a la red.
Si, mientras lo utilizan, algo falla, pueden llamar a Cruz Roja: "Nos ponemos en contacto con ellos o nos acercamos al domicilio", resume Tania Sánchez. Además, organizan talleres prácticos para resolver dudas y aprender a manejar el dispositivo.Para Sánchez, el miedo inicial existe: "Sobre todo es ese miedo a si yo sabré utilizarlo o no", cuenta. Pero con 481 dispositivos instalados en la provincia de Zamora y unas 600 personas beneficiarias, la técnico de Cruz Roja sabe que ese temor inicial se disipa muy pronto: "Es como hablar con alguien de manera natural, todo funciona por la voz, entonces a ellos es verdad que les parece más fácil y más accesible", recalca.Pura vive sola con la inseparable compañía de su canario Pipo y de la voz de Alexa.ELENA DEL ESTALEn esta línea, Rosa Regatos, arquitecta técnica de Ceapat-Imserso, matiza que el rechazo a la tecnología en las personas mayores no siempre es tan grande como se piensa.
"En general, creo que no tienen ningún inconveniente y además les gusta. Creo que les incentiva mucho y acogen la tecnología bastante bien, están bastante encantados", explica. "Lo que pasa que sí que es cierto que hay ciertos colectivos de personas mayores que les cuesta aprender, pero porque ya tienen un deterioro cognitivo unido a la edad.
No es que no quieran, es que a lo mejor no pueden".En ese sentido, insiste Regatos, la voz puede rebajar algunas barreras porque evita menús, teclas o pantallas pequeñas. Pero para que un dispositivo no acabe siendo un trasto más, "tiene que ser amable, fácil, seguro, tener mantenimiento, solventar los problemas de interacción y resultar intuitivo", advierte la arquitecta técnica de Ceapat-Imserso.El abrazoPura también se tomó su tiempo para aprender. Confiesa que a veces Alexa no entiende lo que le pregunta y entonces prueba de otra manera.
"Se aprende utilizándolo", dice. "Por mucho que te expliquen, como no lo utilices, no se te queda", dice dándose pequeños golpecitos en la sien.No habla de la tecnología en abstracto, sino de lo que tiene en casa. Para ella, "tener una Alexa es un lujo", admite.
La usa menos de lo que podría, reconoce: "Alexa sé yo que sabe muchas cosas, pero yo ya le pido menos porque hago menos. Necesito menos porque cada vez me voy achicando un poco, claro". Pero cuando se le pregunta si la echaría de menos si se la quitaran, responde sin dudar: "Sí, sí, sí.
Hasta simplemente por verlo, es una compañía, porque sabes que está ahí".Sin embargo, la escena más clara sobre la importancia de estar acompañado no ocurre frente a la pantalla. Ocurre cuando, durante las fotos, Pura se acerca a Tania y le pide un abrazo. "¡Abrázame!
¡Que quiero que me abraces!", dice. Se separan, pero enseguida vuelve a los brazos de la técnica. "¡Necesito más!".
Tania sonríe y le responde que lo sabe, que se lo ha dicho muchas veces, que está ahí para cuando quiera. Pura se queda contenta. "Para mí, es día de fiesta hoy, que estáis conmigo", dice antes de despedirse.
Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?