Juan Carlos Novo, experto en consumo de agua: «Una botella de plástico es una bomba de relojería. Debería estar refrigerada siempre»
El 67% de los ciudadanos en España prefiere el agua del grifo en lugar del agua embotellada, según el Barómetro de Conductas Sostenibles de Aqualia. Sin embargo, un 41% de los mismos no la consume de
El 67% de los ciudadanos en España prefiere el agua del grifo en lugar del agua embotellada, según el Barómetro de Conductas Sostenibles de Aqualia. Sin embargo, un 41% de los mismos no la consume de forma habitual por motivos de sabor. Lo que convierte a España en el sexto país del mundo que más agua embotellada toma.
Juan Carlos Novo, CEO de la marca española de filtros de agua Alkanatur, ha estado en el pódcast 'La Hoguera' para dar su visión sobre la calidad del agua que consumimos a diario en España. El experto señala un aspecto no muy conocido que puede perjudicar nuestra salud: el consumo de agua mineral en botellas de plástico expuestas al calor. Juan Carlos Novo asegura el principal problema no es solo el material en sí, sino cómo se trata durante la cadena de distribución.
El calor actúa como un catalizador que degrada el envase. «La botella de agua hoy en día es una bomba de relojería», afirma. Cuando las botellas viajan en camiones o se almacenan sin control de temperatura, el riesgo aumenta: «¿Cuántos grados vamos a llegar aquí en Madrid hoy?
¿35 grados? Dentro de un camión con la lona igual sube 10 grados más, 42 o 43 grados mínimo». Este calor extremo hace que las moléculas del plástico se rompan y pasen al agua.
Una «migración» química que incluye sustancias preocupantes como el bisfenol A y los ftalatos, conocidos como «químicos eternos» por su dificultad para ser eliminados del organismo. Ante esta situación, el especialista propone un cambio en la forma en que se comercializa este producto: «Si usted quiere vender agua embotellada en plástico, perfecto, tiene que llevarla refrigerada en camiones y estar almacenada en los supermercados en frigoríficos». También recomienda que cuando las compremos las metamos rápidamente en la nevera para minimizar la exposición al calor.
Juan Carlos Novo recomienda el agua del grifo al ser «millones de veces mejor» si se filtra correctamente. Sostiene que el cloro del grifo es un «mal necesario» porque ayuda a matar virus y bacterias, pero deja claro que no debemos ingerirlo. «Sácale el tóxico a la hora de beber esa agua.
No te bebas ese cloro, no te bebas ese microplástico de la botella», añade. Por tanto, su consejo es utilizar sistemas de filtrado naturales, como el carbón de coco o la zeolita, que eliminan los metales pesados y el cloro pero mantienen los minerales esenciales como el magnesio y el calcio.