← Volver a la portada
Internacional
lunes, 3 de agosto de 2026

Las oposiciones ya son una tabla de salvación para muchos andaluces de entre 35 y 55 años que buscan la estabilidad

Después de reunirse con el primer cliente del día, Pablo (comercial, 47 años) aparca el coche en un lugar despejado donde ponerse a estudiar antes de la siguiente cita. En su ordenador visualiza la úl

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Las oposiciones ya son una tabla de salvación para muchos andaluces de entre 35 y 55 años que buscan la estabilidad La edad media del opositor crece cada año y los mayores de 50 ya alcanzan el 15%; la mayoría antepone la conciliación al salario y un pequeño porcentaje se decide por vocación Regala esta noticia Añádenos en Google Las oposiciones ya no es sólo un trampolín para los jóvenes. (ABC) José María Aguilera 03/08/2026 a las 07:09h. Después de reunirse con el primer cliente del día, Pablo (comercial, 47 años) aparca el coche en un lugar despejado donde ponerse a estudiar antes de la siguiente cita. En su ordenador visualiza la última clase grabada por el profesor y así puede ... completar el examen tipo test resolviendo casi todas las preguntas.

María del Carmen (secretaria interventora municipal, 58 años) se promete un descanso en cuanto termine la lección pues los dolores de espalda le impiden concentrarse en el temario. Ambos se preparan para afrontar dos de las numerosas y diversas oposiciones que se ofertan en los próximos meses en Andalucía, con la confianza de alcanzar esa codiciada plaza que les conceda una segunda oportunidad. Sus motivaciones son bien diferentes.

El sevillano busca la estabilidad que ofrece un trabajo en la administración pública, ese horario fijo y seguramente de mañana que le permita disfrutar del tiempo con su hija que ahora mismo le roba su actual trabajo. La almeriense lucha por cumplir el sueño de su vida, ser abogada del Estado, y disfrutar en la actualidad de un puesto consolidado a las puertas de la jubilación no le va a privar de hacer realidad esa ilusión. Pablo y María del Carmen son dos testimonios de opositores que responden a un perfil cada vez más habitual en la sociedad.

La oposición ya no es un juego de niños, de jóvenes que culminan sus estudios y se preparan para afrontar ese examen que será el punto de partida de su carrera laboral. Ahora son muchos, y crecen, esos andaluces que a mitad del trayecto o casi llegando a meta desvían su trazado para cambiar su destino, trocando el principio por el fin. Las estadísticas reflejan que la edad media del opositor ya es de 41 años, siendo el grupo más masivo el que comprende de los 36 a los 50.

Los mayores de 50 ya alcanzan el 15%, una tendencia al alza que despega en los años finales de la crisis y se dispara con la pandemia. Es la revolución sénior contra el mito del joven opositor; el estudio como trampolín o salvavidas, una plataforma intergeneracional. Esa transversalidad no posee un impacto visual por el cambio de modelo académico fomentado por el proceso tecnológico.

Las academias como tal concebidas como espacio físico («con ventanilla») forman parte de un tiempo pasado con marcadas excepciones. No han desaparecido como punto de encuentro, pero su función se ha limitado. La mayoría de alumnos, y en especial los veteranos, desarrollan su capacitación a través de la red porque la mayoría (69%) combina los estudios con su trabajo (el 51% a jornada completa y el 18% a media), y sólo el 31% se dedica en exclusiva a la oposición.

Y un 43% tiene hijos, por lo que introduce el factor de la conciliación entre formación, obligación laboral y el hogar. Según los datos de Opositatest, que elabora un informe anual, el 19% vive con sus padres y el 12% solo. Newsletter Las diferencias entre regiones no son muy significativas, si bien Andalucía destaca por el bajo nivel de ingresos.

El 68% de los opositores andaluces gana menos de 1.000 euros al mes o directamente no tiene ingresos propios. Y el arraigo familiar es mayor, al ser la comunidad donde más opositores viven con sus padres (23%). Las motivaciones Rafael Gozalo, socio fundador y Co‑CEO de ThePowerMBA (acaba de inaugurar la academia más grande de Andalucía en la capital andaluza), confirma ese «nuevo perfil del opositor», que «busca alinear sus pensamientos, desde su trabajo y su proyecto vital, con la seguridad».

Las cifras que maneja Supera destacan que uno de cada tres estudiantes se mueven entre los 40 y los 60 años. Ciudadanos que «trabajan en el sector privado y que, por conciliación o propósito, deciden dar el salto a la Administración pública. Ya no es el clásico opositor que termina sus estudios y transicionan a esa plaza».

Reúnen numerosas y variadas razones, pero Gozalo no cree que sean la precariedad del mercado privado, el rescate del desempleo o la búsqueda de una segunda oportunidad los principales impulsos. «Parte en muchos casos como una opción voluntaria, no forzada. Se busca la estabilidad, disponer de más tiempo para conciliar, y no hay que desestimar una profunda vocación de servicio, sobre todo en las oposiciones relacionadas con la salud».

Según las encuestas, el 82% busca la estabilidad, el 8% un mejor salario y el 10% lo hace por pura vocación. Su gran aliada es la digitalización, las nuevas tecnologías. Su modo de vida le impediría la preparación sin la flexibilidad que necesita esta 'generación junco', que se ha tenido que adaptar a los acelerados cambios de una sociedad en constante evolución.

Alrededor del 80% estudia con test online, con el riesgo de producirse una brecha digital que el CEO de ThePowerMBA niega. «La irrupción de la Inteligencia Artificial a través de nuestros dispositivos móviles se ha asumido de manera tan rápida y masiva que su aplicación es homogénea y llega tan masticada que no hay ruptura. Quizás el problema se ubique en edades más avanzadas, pero una persona de 50 años está muy familiarizada con esta tecnología».

Rafael Gozalo, CEO de ThePowerMBA. (ABC) Estos opositores senior disponen de particulares ventajas e inconvenientes. «Yo tengo mucha ilusión y la incertidumbre sobre si aprobaré o no la llevo con deportividad», reconoce María del Carmen. «Juegan a mi favor la experiencia, porque me he dedicado muchos años a este mundo del Derecho.

Y me lo tomo con calma». «Los más veteranos sabemos lo que queremos y nos lo tomamos más en serio. No vamos a ver qué pasa.

La experiencia es un grado», corrobora Pablo. Gozalo destaca esa «responsabilidad y compromiso que va dando la vida y que es su gran activo. El nivel de compromiso es alto».

En contra, las obligaciones vitales, «las responsabilidades adyacentes», como las denomina este último. Es un factor diferencial la dedicación exclusiva frente a la combinación con el trabajo, el hogar y los hijos. «Compito con gente muy joven, que estudia en exclusividad, que sus padres le hacen todo en casa, esas mismas cosas que hago yo.

Y que tienen la mente fresca porque mi cerebro está muy trabajado», subraya María del Carmen. ¿Hacia dónde se inclina la balanza? «Depende mucho de la tipología de la oposición», según primen los conocimientos o la experiencia, distingue Gozalo.

Sobre la capacidad de retención, la facilidad para estudiar en función de la edad, «tendrá su incidencia, pero son muchos los factores sociológicos que revisten mayor impacto». El boom de las oposiciones Andalucía es la comunidad con mayor volumen de empleo público, disponiendo de 332.000 trabajadores en activo. Sólo entre diciembre de 2025 y hasta ahora se han ofertado 10.287 plazas (en 434 procesos), nueve de cada diez promovidas por la administración autonómica.

Sevilla continúa siendo el principal motor (1.300 plazas) y el Servicio Andaluz de Salud, la empresa que más se ha reforzado (4.794), seguida por el área de Educación, personal de servicios, administración general y servicios sociales y los ayuntamientos. «Hay un auge indiscutible y la tendencia al alza se va a mantener», reflexiona Rafael Gozalo. «El estado de bienestar se construye a partir de la democracia y muchos profesionales se están jubilando, a lo que se suma el crecimiento de la administración por las políticas de sus dirigentes».

El 75% de las plazas que se convocan son para el grupo C (48% para el C1 y 27% para el C2), mientras que 6 de cada 10 de las personas encuestadas afirman que preparan 2 o más oposiciones al mismo tiempo. A la par, más de la mitad de los andaluces quieren ser funcionarios, según el informe elaborado por MAD en colaboración con GAD3. Una alta oferta y una inmensa demanda que empuja a andaluces cada vez más mayores a dar ese paso.

Así que Pablo cierra el portátil en el coche para acudir a su próxima cita de ventas, convencido de haber orientado bien la brújula para fijar en su mapa la nueva dirección; unas coordenadas similares a las introducidas por María del Carmen, que sonríe al recordar como sus hijos le dicen que está «chiflada» y se preocupan por su salud, mientras visualiza esa última etapa brillante de su carrera laboral. Cambiar de montura en plena carrera da vértigo, pero cuando la meta es adueñarse del propio tiempo y asegurar la tranquilidad del hogar, o simplemente cumplir un sueño, el incentivo es el máximo para demostrar que nunca es tarde para cambiar el destino. Temas Trabajo Oposiciones Legislación laboral Andalucía comentarios Reportar un error Las oposiciones ya son una tabla de salvación para muchos andaluces de entre 35 y 55 años que buscan la estabilidad La edad media del opositor crece cada año y los mayores de 50 ya alcanzan el 15%; la mayoría antepone la conciliación al salario y un pequeño porcentaje se decide por vocación Regala esta noticia Añádenos en Google Las oposiciones ya no es sólo un trampolín para los jóvenes. (ABC) José María Aguilera 03/08/2026 a las 07:09h.

Después de reunirse con el primer cliente del día, Pablo (comercial, 47 años) aparca el coche en un lugar despejado donde ponerse a estudiar antes de la siguiente cita. En su ordenador visualiza la última clase grabada por el profesor y así puede ... completar el examen tipo test resolviendo casi todas las preguntas. María del Carmen (secretaria interventora municipal, 58 años) se promete un descanso en cuanto termine la lección pues los dolores de espalda le impiden concentrarse en el temario.

Ambos se preparan para afrontar dos de las numerosas y diversas oposiciones que se ofertan en los próximos meses en Andalucía, con la confianza de alcanzar esa codiciada plaza que les conceda una segunda oportunidad. Sus motivaciones son bien diferentes. El sevillano busca la estabilidad que ofrece un trabajo en la administración pública, ese horario fijo y seguramente de mañana que le permita disfrutar del tiempo con su hija que ahora mismo le roba su actual trabajo.

La almeriense lucha por cumplir el sueño de su vida, ser abogada del Estado, y disfrutar en la actualidad de un puesto consolidado a las puertas de la jubilación no le va a privar de hacer realidad esa ilusión. Pablo y María del Carmen son dos testimonios de opositores que responden a un perfil cada vez más habitual en la sociedad. La oposición ya no es un juego de niños, de jóvenes que culminan sus estudios y se preparan para afrontar ese examen que será el punto de partida de su carrera laboral.

Ahora son muchos, y crecen, esos andaluces que a mitad del trayecto o casi llegando a meta desvían su trazado para cambiar su destino, trocando el principio por el fin. Las estadísticas reflejan que la edad media del opositor ya es de 41 años, siendo el grupo más masivo el que comprende de los 36 a los 50. Los mayores de 50 ya alcanzan el 15%, una tendencia al alza que despega en los años finales de la crisis y se dispara con la pandemia.

Es la revolución sénior contra el mito del joven opositor; el estudio como trampolín o salvavidas, una plataforma intergeneracional. Esa transversalidad no posee un impacto visual por el cambio de modelo académico fomentado por el proceso tecnológico. Las academias como tal concebidas como espacio físico («con ventanilla») forman parte de un tiempo pasado con marcadas excepciones.

No han desaparecido como punto de encuentro, pero su función se ha limitado. La mayoría de alumnos, y en especial los veteranos, desarrollan su capacitación a través de la red porque la mayoría (69%) combina los estudios con su trabajo (el 51% a jornada completa y el 18% a media), y sólo el 31% se dedica en exclusiva a la oposición. Y un 43% tiene hijos, por lo que introduce el factor de la conciliación entre formación, obligación laboral y el hogar.

Según los datos de Opositatest, que elabora un informe anual, el 19% vive con sus padres y el 12% solo. Newsletter Las diferencias entre regiones no son muy significativas, si bien Andalucía destaca por el bajo nivel de ingresos. El 68% de los opositores andaluces gana menos de 1.000 euros al mes o directamente no tiene ingresos propios.

Y el arraigo familiar es mayor, al ser la comunidad donde más opositores viven con sus padres (23%). Las motivaciones Rafael Gozalo, socio fundador y Co‑CEO de ThePowerMBA (acaba de inaugurar la academia más grande de Andalucía en la capital andaluza), confirma ese «nuevo perfil del opositor», que «busca alinear sus pensamientos, desde su trabajo y su proyecto vital, con la seguridad». Las cifras que maneja Supera destacan que uno de cada tres estudiantes se mueven entre los 40 y los 60 años.

Ciudadanos que «trabajan en el sector privado y que, por conciliación o propósito, deciden dar el salto a la Administración pública. Ya no es el clásico opositor que termina sus estudios y transicionan a esa plaza». Reúnen numerosas y variadas razones, pero Gozalo no cree que sean la precariedad del mercado privado, el rescate del desempleo o la búsqueda de una segunda oportunidad los principales impulsos.

«Parte en muchos casos como una opción voluntaria, no forzada. Se busca la estabilidad, disponer de más tiempo para conciliar, y no hay que desestimar una profunda vocación de servicio, sobre todo en las oposiciones relacionadas con la salud». Según las encuestas, el 82% busca la estabilidad, el 8% un mejor salario y el 10% lo hace por pura vocación.

Su gran aliada es la digitalización, las nuevas tecnologías. Su modo de vida le impediría la preparación sin la flexibilidad que necesita esta 'generación junco', que se ha tenido que adaptar a los acelerados cambios de una sociedad en constante evolución. Alrededor del 80% estudia con test online, con el riesgo de producirse una brecha digital que el CEO de ThePowerMBA niega.

«La irrupción de la Inteligencia Artificial a través de nuestros dispositivos móviles se ha asumido de manera tan rápida y masiva que su aplicación es homogénea y llega tan masticada que no hay ruptura. Quizás el problema se ubique en edades más avanzadas, pero una persona de 50 años está muy familiarizada con esta tecnología». Rafael Gozalo, CEO de ThePowerMBA. (ABC) Estos opositores senior disponen de particulares ventajas e inconvenientes.

«Yo tengo mucha ilusión y la incertidumbre sobre si aprobaré o no la llevo con deportividad», reconoce María del Carmen. «Juegan a mi favor la experiencia, porque me he dedicado muchos años a este mundo del Derecho. Y me lo tomo con calma».

«Los más veteranos sabemos lo que queremos y nos lo tomamos más en serio. No vamos a ver qué pasa. La experiencia es un grado», corrobora Pablo.

Gozalo destaca esa «responsabilidad y compromiso que va dando la vida y que es su gran activo. El nivel de compromiso es alto». En contra, las obligaciones vitales, «las responsabilidades adyacentes», como las denomina este último.

Es un factor diferencial la dedicación exclusiva frente a la combinación con el trabajo, el hogar y los hijos. «Compito con gente muy joven, que estudia en exclusividad, que sus padres le hacen todo en casa, esas mismas cosas que hago yo. Y que tienen la mente fresca porque mi cerebro está muy trabajado», subraya María del Carmen.

¿Hacia dónde se inclina la balanza? «Depende mucho de la tipología de la oposición», según primen los conocimientos o la experiencia, distingue Gozalo. Sobre la capacidad de retención, la facilidad para estudiar en función de la edad, «tendrá su incidencia, pero son muchos los factores sociológicos que revisten mayor impacto».

El boom de las oposiciones Andalucía es la comunidad con mayor volumen de empleo público, disponiendo de 332.000 trabajadores en activo. Sólo entre diciembre de 2025 y hasta ahora se han ofertado 10.287 plazas (en 434 procesos), nueve de cada diez promovidas por la administración autonómica. Sevilla continúa siendo el principal motor (1.300 plazas) y el Servicio Andaluz de Salud, la empresa que más se ha reforzado (4.794), seguida por el área de Educación, personal de servicios, administración general y servicios sociales y los ayuntamientos.

«Hay un auge indiscutible y la tendencia al alza se va a mantener», reflexiona Rafael Gozalo. «El estado de bienestar se construye a partir de la democracia y muchos profesionales se están jubilando, a lo que se suma el crecimiento de la administración por las políticas de sus dirigentes». El 75% de las plazas que se convocan son para el grupo C (48% para el C1 y 27% para el C2), mientras que 6 de cada 10 de las personas encuestadas afirman que preparan 2 o más oposiciones al mismo tiempo.

A la par, más de la mitad de los andaluces quieren ser funcionarios, según el informe elaborado por MAD en colaboración con GAD3. Una alta oferta y una inmensa demanda que empuja a andaluces cada vez más mayores a dar ese paso. Así que Pablo cierra el portátil en el coche para acudir a su próxima cita de ventas, convencido de haber orientado bien la brújula para fijar en su mapa la nueva dirección; unas coordenadas similares a las introducidas por María del Carmen, que sonríe al recordar como sus hijos le dicen que está «chiflada» y se preocupan por su salud, mientras visualiza esa última etapa brillante de su carrera laboral.

Cambiar de montura en plena carrera da vértigo, pero cuando la meta es adueñarse del propio tiempo y asegurar la tranquilidad del hogar, o simplemente cumplir un sueño, el incentivo es el máximo para demostrar que nunca es tarde para cambiar el destino. Temas Trabajo Oposiciones Legislación laboral Andalucía comentarios Reportar un error Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Chenoa: «Vengo de una familia muy justa de dinero. Los niños iban al comedor y yo, con ocho años, comía en las escaleras sola»

Inés Romero Jorge Rey se adelanta a la Aemet y alerta del tiempo que hará en agosto según las Cabañuelas: «Otra ola de calor» Borja Sánchez

Publicado por Redacción · lunes, 3 de agosto de 2026

ReversoDigital — Pensamiento crítico, anti‑propaganda.

← Ver más noticias
Las oposiciones ya son una tabla de salvación para muchos andaluces de entre 35 y 55 años que buscan la estabilidad · ReversoDigital