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Internacional
jueves, 17 de septiembre de 2026

Crítica de 'Resident Evil': Zach Cregger se supera con una sublime adaptación llena de monstruos, vísceras y humor

El director de 'Weapons' utiliza el videojuego como excusa para desplegar una vertiginosa e inspiradísima galería de los horrores

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Jorge LoserCrítica de 'Resident Evil': Zach Cregger se supera con una sublime adaptación llena de monstruos, vísceras y humorAustin Abrams en 'Resident Evil'CríticasOpinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos. 17 sep 2026 - 14:00Jorge Loser Añádenos en Google Elígenos como tu fuente preferida en Google.WhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLCompartirGuardarMostrar comentariosEl director de 'Weapons' utiliza el videojuego como excusa para desplegar una vertiginosa e inspiradísima galería de los horroresUn pin de Jeffrey Epstein en la alfombra roja: este actor de 'Resident Evil' quiere "llamar la atención sobre gente malvada"Valoración:Si a la incomprendida Return to Silent Hill le cayeron palos por tomarse libertades con el videojuego en el que se inspira, a esta nueva adaptación de Resident Evil le espera una penitencia acorde a la inventiva que despliega. Poco importa la fidelidad si Zach Cregger es capaz de sacar los colores a las ocho intentonas previas, cada una más garrafal que la anterior, con la ligera excepción de Bienvenidos a Raccoon City, cuya escena de apertura, por cierto, era exactamente igual a la de esta.El director de Weapons consigue la obra más redonda de su carrera imaginando qué pinta tendría ¡Jo, qué noche! con John Carpenter detrás de la cámara: una odisea con monstruos más parecidos a los de La cosa que a los de Capcom, con banda sonora minimalista y sintetizadores incluida. Choca la linealidad de su planteamiento, con una clásica estructura de viaje del punto A al B, precisamente cuando el director se ha hecho conocer por sus estructuras fragmentadas y ensaladas temporales en la sala de montaje.Aquí se deja de andar mareando la perdiz y juega limpio, permitiendo ver con más claridad su virtud para la puesta en escena pura y dura.

Donde en Weapons reinaba el diálogo, aquí podrías eliminarlo y todo se entendería perfectamente, no solo por su fluidez narrativa apoyada en lo visual, sino porque Austin Abrams transmite todo con su cara. El actor encarna a un antihéroe torpe de la escuela Bruce Campbell —podemos unir esta a la lista de películas de este año más Posesión infernal que la propia nueva entrega oficial de la saga—, y a veces es tan humano y patoso que dan ganas de gritarle a la pantalla.El humor nunca deja de tener presencia fundamental, con un peso tan importante como el de los abundantes momentos de gore y violencia, tanto en pequeños gags recurrentes como el del candado, las reacciones a lo grotesco o su tendencia a la comedia macabra sin concesiones. Sin embargo, es la sensación de incertidumbre constante lo que arrima esta película a la verdadera experiencia de un survival horror de videojuego.Hay compartimentación en 'niveles', armas que van apareciendo por el camino con munición limitada, el ocasional uso del punto de vista en primera persona y otros recursos de consola, pero la sensación inmersiva total de temer lo que hay unos metros más adelante, en la oscuridad absoluta, es lo que marca la diferencia.

Pocas películas lo habían logrado de una forma tan efectiva; quizá la reivindicable Malum era la que más se acercaba hasta el momento, pero Cregger lo perfecciona gracias a su retorno a los básicos.Extirpa con alegría elementos de exposición y mitología, hasta el punto de que apenas aparecen en el horizonte, permitiéndose correr el riesgo de convertir su Resident Evil en una película de monstruos cualquiera, con la presencia zombi contada con cuentagotas, además. Un ejercicio de recreación de sensaciones, no de pantallas ya transitadas, que también logra la excelencia digital, reproduciendo el body horror de sus referentes de nueva carne de los 80 y 90.Aquí se pasean Brian Yuzna, Stuart Gordon y hasta el final de Akira, pero en vez de látex hay un asombroso fotorrealismo de Weta FX que incluso aporta a la mímesis con las cinemáticas de los cartuchos. En ocasiones, más que a los mutantes más conocidos de Umbrella, su enfoque parece una extensión del corto Zygote (2017), un festín de miembros y tentáculos que juega más en la liga de H.P.

Lovecraft que los apocalipsis de muertos vivientes de George A. Romero que inspiraron todo el cotarro.Clase maestra en economía narrativa, en su osadía sintética pareciera buscar el experimento secuencial de obras mucho más pequeñas como MadS, reduciendo el relleno a su mínima expresión. Solo tramos de tensión, espectáculo o estallidos truculentos, saltando tabúes con el germen insolente de la serie B más macarra, aunque con una escala y medios de superproducción insólitos para su espíritu exploit, salvo en casos como la franquicia Alien.Pese a la popularidad del género, en el sistema de estudios actual tiene que darse una concatenación de astros inusual para que se permita pasar a la gran pantalla momentos tan escatológicos como el del ascensor, y aquí la magia ocurre al tener detrás una gran franquicia y un autor con cheque en blanco.

No parece casual que en un año de fenómenos de género ligados a YouTube y nuevos movimientos auspiciados por los videojuegos como Backrooms u Obsession, sea una adaptación la que les haya ganado la partida (já) en su propio terreno.Título Resident Evil Director Zach Cregger Género Terror País EE UU Sinopsis Guión Zach Cregger, Shay Hatten Duración 95 min. Distribuidora Sony Pictures Reparto Austin Abrams, Paul Walter Hauser, Zach Cherry Estreno 18/09/2026Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?Más información sobre:Resident EvilOpinión Mostrar comentarios Comentarios Jorge LoserCrítica de 'Resident Evil': Zach Cregger se supera con una sublime adaptación llena de monstruos, vísceras y humorAustin Abrams en 'Resident Evil'CríticasOpinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos. 17 sep 2026 - 14:00Jorge Loser Añádenos en Google Elígenos como tu fuente preferida en Google.WhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLCompartirGuardarMostrar comentariosEl director de 'Weapons' utiliza el videojuego como excusa para desplegar una vertiginosa e inspiradísima galería de los horroresUn pin de Jeffrey Epstein en la alfombra roja: este actor de 'Resident Evil' quiere "llamar la atención sobre gente malvada"Valoración:Si a la incomprendida Return to Silent Hill le cayeron palos por tomarse libertades con el videojuego en el que se inspira, a esta nueva adaptación de Resident Evil le espera una penitencia acorde a la inventiva que despliega. Poco importa la fidelidad si Zach Cregger es capaz de sacar los colores a las ocho intentonas previas, cada una más garrafal que la anterior, con la ligera excepción de Bienvenidos a Raccoon City, cuya escena de apertura, por cierto, era exactamente igual a la de esta.El director de Weapons consigue la obra más redonda de su carrera imaginando qué pinta tendría ¡Jo, qué noche! con John Carpenter detrás de la cámara: una odisea con monstruos más parecidos a los de La cosa que a los de Capcom, con banda sonora minimalista y sintetizadores incluida.

Choca la linealidad de su planteamiento, con una clásica estructura de viaje del punto A al B, precisamente cuando el director se ha hecho conocer por sus estructuras fragmentadas y ensaladas temporales en la sala de montaje.Aquí se deja de andar mareando la perdiz y juega limpio, permitiendo ver con más claridad su virtud para la puesta en escena pura y dura. Donde en Weapons reinaba el diálogo, aquí podrías eliminarlo y todo se entendería perfectamente, no solo por su fluidez narrativa apoyada en lo visual, sino porque Austin Abrams transmite todo con su cara. El actor encarna a un antihéroe torpe de la escuela Bruce Campbell —podemos unir esta a la lista de películas de este año más Posesión infernal que la propia nueva entrega oficial de la saga—, y a veces es tan humano y patoso que dan ganas de gritarle a la pantalla.El humor nunca deja de tener presencia fundamental, con un peso tan importante como el de los abundantes momentos de gore y violencia, tanto en pequeños gags recurrentes como el del candado, las reacciones a lo grotesco o su tendencia a la comedia macabra sin concesiones.

Sin embargo, es la sensación de incertidumbre constante lo que arrima esta película a la verdadera experiencia de un survival horror de videojuego.Hay compartimentación en 'niveles', armas que van apareciendo por el camino con munición limitada, el ocasional uso del punto de vista en primera persona y otros recursos de consola, pero la sensación inmersiva total de temer lo que hay unos metros más adelante, en la oscuridad absoluta, es lo que marca la diferencia. Pocas películas lo habían logrado de una forma tan efectiva; quizá la reivindicable Malum era la que más se acercaba hasta el momento, pero Cregger lo perfecciona gracias a su retorno a los básicos.Extirpa con alegría elementos de exposición y mitología, hasta el punto de que apenas aparecen en el horizonte, permitiéndose correr el riesgo de convertir su Resident Evil en una película de monstruos cualquiera, con la presencia zombi contada con cuentagotas, además. Un ejercicio de recreación de sensaciones, no de pantallas ya transitadas, que también logra la excelencia digital, reproduciendo el body horror de sus referentes de nueva carne de los 80 y 90.Aquí se pasean Brian Yuzna, Stuart Gordon y hasta el final de Akira, pero en vez de látex hay un asombroso fotorrealismo de Weta FX que incluso aporta a la mímesis con las cinemáticas de los cartuchos.

En ocasiones, más que a los mutantes más conocidos de Umbrella, su enfoque parece una extensión del corto Zygote (2017), un festín de miembros y tentáculos que juega más en la liga de H.P. Lovecraft que los apocalipsis de muertos vivientes de George A. Romero que inspiraron todo el cotarro.Clase maestra en economía narrativa, en su osadía sintética pareciera buscar el experimento secuencial de obras mucho más pequeñas como MadS, reduciendo el relleno a su mínima expresión.

Solo tramos de tensión, espectáculo o estallidos truculentos, saltando tabúes con el germen insolente de la serie B más macarra, aunque con una escala y medios de superproducción insólitos para su espíritu exploit, salvo en casos como la franquicia Alien.Pese a la popularidad del género, en el sistema de estudios actual tiene que darse una concatenación de astros inusual para que se permita pasar a la gran pantalla momentos tan escatológicos como el del ascensor, y aquí la magia ocurre al tener detrás una gran franquicia y un autor con cheque en blanco. No parece casual que en un año de fenómenos de género ligados a YouTube y nuevos movimientos auspiciados por los videojuegos como Backrooms u Obsession, sea una adaptación la que les haya ganado la partida (já) en su propio terreno.Título Resident Evil Director Zach Cregger Género Terror País EE UU Sinopsis Guión Zach Cregger, Shay Hatten Duración 95 min. Distribuidora Sony Pictures Reparto Austin Abrams, Paul Walter Hauser, Zach Cherry Estreno 18/09/2026Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?

Publicado por Redacción · jueves, 17 de septiembre de 2026

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