Las marcas de relojes de lujo más antiguas del mundo con dos siglos de historia
Casas de relojes antiguas hay muchas. La lista es larguísima y está repleta de nombres conocidos pero también de muchos otros que no lo son tanto. Sin embargo, hay pocas que puedan presumir de haber c
Las marcas de relojes de lujo más antiguas del mundo con dos siglos de historia Aunque solo una de las manufacturas ha seguido produciendo piezas de forma ininterrumpida en este tiempo, son alrededor de una decena las casas de relojes con más de 200 años a sus espaldas Regala esta noticia Añádenos en Google Reloj de Breguet. (Breguet) Rubén García Madrid 04/08/2026 a las 09:57h. Casas de relojes antiguas hay muchas. La lista es larguísima y está repleta de nombres conocidos pero también de muchos otros que no lo son tanto.
Sin embargo, hay pocas que puedan presumir de haber cumplido ya 200 años de historia. Alrededor de una decena, ... aproximadamente. Y solo una ha mantenido su producción activa de forma ininterrumpida hasta la actualidad.
El resto, la mayoría ha experimentado diferentes cambios de propietarios e incluso años en barbecho, aunque todas han sido relanzadas. Sobre todo en la última década, cuando el sector del lujo, el coleccionismo y la alta relojería han experimentado un gran crecimiento. Doscientos años son muchos, pero hay firmas de alta relojería que tienen una historia más larga a sus espaldas.
Todavía no han llegado a esa cifra las marcas más conocidas. Hay algunas que se quedan cerca: cumplirán su segundo centenario próximamente casas como Baume & Mercier (fundada en 1830), Longines (1832) o Jaeger-LeCoultre (1833), y una década después lo harán Lange & Söhne (1845), Ulysse Nardin (1846) y Omega (1848). Todavía les queda a firmas icónicas de la historia de alta relojería contemporánea como TAG Heuer, fundada en 1860 por Edouard Heuer en las montañas del Jura en Suiza, IWC (1868), Piaget (1874), Audemars Piguet (1875) o Breitling (1884), todas ellas marcas importantes en el mercado contemporáneo.
Y para encontrar el origen de Cartier relojes y Rolex hay que avanzar todavía más, hasta principios del siglo XX: la primera empezó a diseñar relojes en 1904 y la segunda, la más mediática del mundo, en 1908. Noticia relacionada Los relojes de oro no pasan de moda: siete modelos de lujo que marcan tendencia Rubén García Diez casas de relojes de lujo con 200 años de historia Todas las casas mencionadas anteriormente bebieron en su origen del legado de los primeros grandes maestros relojeros, fundadores en muchos casos de las pocas firmas —con el mismo nombre o similar— que siguen vivas más de 200 años después de arrancar su producción. Jaquet Droz Uno de los relojes de Jaquet Droz. (Jaquet Droz) Pierre Jaquet-Droz nació en 1721 en una pequeña granja de Suiza.
Cuenta la marca que el fundador se interesó por la relojería de precisión gracias a los antepasados de su familia, y por eso se dedicó desde los 17 años al oficio, firmando diseños cada vez más sofisticados. Llegó a vender sus obras al rey Fernando VI en un viaje a España, y su apellido y su legado siguen vivos en la actualidad. La marca, que está cerca de los tres siglos de historia, tiene una fuerte vinculación con el arte, ya que la pintura en miniatura, el grabado y la escultura forman parte de sus vanguardistas diseños.
Urban Jürgensen Relojes de Urban Jürgensen. (Urban Jürgensen) Newsletter Tecnología suiza, espíritu danés. Así resume la firma de Copenhague su espíritu, que tiene más de 250 años de historia a sus espaldas. Jørgen Jørgensen, padre de Urban Jürgensen, llegó a ser nombrado relojero real de la corte danesa.
Su descendencia elevó el nivel de la casa, cuyos diseños fueron de la mano del desarrollo de la Armada danesa en un contexto geopolítico donde el poder se jugaba en el mar. Tras muchos años en barbecho, afectada sobre todo por las turbulencias bélicas de la primera mitad del siglo XX, el coleccionista Peter Baumberger recuperó la marca a finales del siglo pasado, contando con Kari Voutilainen como relojero de la casa. Hoy codirector ejecutivo de Urban Jürgensen, uno de los maestros más importantes del mundo, entonces era solo un prometedor relojero.
En 2021, el sello danés fue adquirida por una familia estadounidense que incorporó de nuevo a Voutilainen, el relojero independiente más premiado en el Gran Premio de Relojería de Ginebra (GPHG), el más prestigioso de los premios de la alta relojería. El actor Thimothée Chalamet ha paseado sus últimos diseños en las alfombras rojas más prestigiosas. Favre Leuba Relojes de Favre Leuba. (Favre Leuba) Abraham Favre comenzó su aprendizaje como relojero con Daniel Gagnebin en 1718, cuando solo tenía 16 años En 1737, según la marca, está datado el primer documento oficial en el que se le reconoce como relojero independiente de Le Locle.
El fundador de la casa suiza trabajó y aprendió con Jacques-Frederic Horiet, el padre de la cronometría suiza, y con Abraham Louis Breguet. Tras la Segunda Guerra Mundial, Favre Leuba, la empresa familiar recuperó prestigio y relevancia con una expansión internacional que le llevó a abrir sucursales en Nueva York, Londres, Hamburgo o Singapur, entre otras ubicaciones. En 1962 la familia dueña de la compañía tuvo que vender el negocio, y desde entonces vivió una larga etapa de inestabilidad hasta que hace una década sacó la cabeza de nuevo con el lanzamiento del Raider Harpoon, un reloj de buceo de lujo.
En 2024, la marca volvió a ser relanzada con fuera, esta vez de forma definitiva: este mismo año ha expuesto sus novedades en Watches and Wonders Ginebra, la feria internacional más importante de alta relojería. Blancpain Fábrica de Blancpain. (Blancpain) Jehan-Jacques Blancpain fundó en 1735 la marca de relojes homónima, cuyo control se mantuvo en manos de la familia durante casi dos siglos. que permanecerá en manos de la familia. Ya en los años 80 del siglo pasado, Jacques Piguet, heredero del negocio familiar, adquirió Blacpain, que fue vendida de nuevo una década después, en 1992, a SMH, la Corporación Suiza de Microelectrónica e Industrias Relojeras, actualmente Grupo Swatch.
Este grupo sigue siendo la propietaria de esta vetusta marca de relojes de lujo en la actualidad. Vacheron Constantin Fábrica de Vacheron Constantin. (Vacheron Constantin) Se considera a Vacheron Constantin, firma fundada en 1755 en la ciudad de Ginebra por el relojero Jean-Marc Vacheron, la más antigua con producción ininterrumpida. En abril de 1819, una asociación entre el maestro relojero y nieto del fundador, Jacques Barthélémi Vacheron (1787-1864), y el empresario François Constantin (1788-1854), supuso el rebautismo de la manufactura, que adquirió entonces su nombre actual, Vacheron Constantin.
Se trata de una de las casas de alta relojería más importantes de la historia sin discusión. Desde 1880, la Cruz de Malta es el emblema de la factoría, que abrió su primera boutique el 1 de agosto 1906 en su ciudad, Ginebra. En 2004, Vacheron Constantin inauguró su nueva sede en Plan‑les-Ouates, y en 2013 hizo lo propio con su flamante planta de producción en Les Brassus, en pleno valle de Joux.
La línea Historiques reinterpreta en clave contemporánea muchos de los modelos históricos del sello helvético. Breguet Reloj de Breguet. (Breguet) En 1775, hace más de 250 años, el relojero suizo Abraham-Louis Breguet fundó en la Ile de la Cité de París la casa Breguet, otro de los pesos pesados de la industria con más de dos siglos de historia. Desde 1999, Breguet está controlada por el Grupo Swatch, y su producción está más viva que nunca.
Prueba de ello son los relojes de edición limitada que está lanzando al mercado con motivo de 250 aniversario. El último, llamado Marine Hora Mundi 5555, es un diseño espectacular limitado a 50 unidades que incluye una esfera en dos niveles superpuestos, uno guilloché y otro de zafiro, que simula una visión nocturna de la Tierra. Cada propietario puede personalizar las ciudades asignadas a los 24 husos horarios, la última maravilla de Breguet, que ganó el prestigioso Aiguille d'Or en el GPGH 2025 —premio al mejor reloj del año— con el Classique Souscription, otro de los relojes enmarcados en la celebración de su 250 aniversario.
Girard-Perregaux Sede de Girard-Perregaux. (Girard-Perregaux) Jean-François Bautte firmó su primer reloj en Ginebra en el año 1791. Ese es el origen de una marca que sigue ocupando un lugar destacado en la industria de la alta relojería más de dos siglos después. No en vano, en 2013, por ejemplo, ganó también el ganadora del prestigioso GPHG Aiguille d'Or.
La manufactura suiza con sede en La Chaux-de-Fonds, una ciudad con gran tradición relojera, es una de las pocas casas relojeras que diseña, desarrolla y fabrica internamente sus propios movimientos. De hecho, es una de las firmas que más impulsa la investigación y la formación de sus maestros artesanos. Haldimann Fabricando un reloj de Haldimann. (Haldimann) Haldimann presume de ser el fabricante de relojes más antiguo de Suiza, y de seguir dirigida por la familia que le da nombre.
Su fundación, según datos de la marca, se sitúa en el año 1642, cuando se registró la primera compra de un reloj con el nombre de Haldimann. En la actualidad, el relojero Beat Haldimann sigue la tradición familiar en la fábrica de Thus (Suiza), y la marca se aleja del modelo mediático que han replicado la mayoría de manufacturas. Según la casa, su maestro relojero, premio Gaïa —otro de los más prestigiosos de la industria— por su trayectoria, sigue «realizando sus propios relojes mientras repara los Haldimann antiguos que le llevan los coleccionistas.
Y se precia de hacerlo todo a mano». DuBois et fils Reloj de DuBois. (DuBois et fils) Moise DuBois fundó esta casa relojero pocos años después de hacerse cargo de la empresa textil familiar y abrirla al comercio de relojes de bolsillo. Ya en 1785, incorporó a sus hijos a la empresa, que pasó a llamarse Philippe Du Bois & Fils.
Según datos de la manufactura, durante sus primeros 55 años, la empresa vendió más de 110.000 relojes de bolsillo. Tras muchos años en un segundo plano, en 2010, Thomas Steinemann, empresario del sector, se convirtió en el nuevo propietario de la marca, que regresó a Suiza tras ser vendida a unos propietarios de Hamburgo en la década de los 80 del siglo pasado. Y ya nunca ha dejado de producir en su país de origen. 1764 Arnold & Son Reloj de 1764 Arnold & Son. (1764 Arnold & Son) Al igual que Graham, otra histórica firma de relojes vinculada a Inglaterra, Arnold & Son estuvo muchos años sin actividad empresarial.
La casa fundada por el innovador relojero británico John Arnold, fue trasladada a La Chaux-de-Fonds, en Suiza, en 1995, y en 2010 pasó a formar parte de Manufacture La Joux-Perret. El fundador de Arnold & Son, firma que diseña y produce todos sus calibres internamente, patentó mecanismos tan novedosos como el escape de pivote y el resorte de equilibrio helicoidal, y fue el primer maestro relojero en utilizar el término cronómetro en un sentido moderno. comentarios Reportar un error Las marcas de relojes de lujo más antiguas del mundo con dos siglos de historia Aunque solo una de las manufacturas ha seguido produciendo piezas de forma ininterrumpida en este tiempo, son alrededor de una decena las casas de relojes con más de 200 años a sus espaldas Regala esta noticia Añádenos en Google Reloj de Breguet. (Breguet) Rubén García Madrid 04/08/2026 a las 09:57h. Casas de relojes antiguas hay muchas.
La lista es larguísima y está repleta de nombres conocidos pero también de muchos otros que no lo son tanto. Sin embargo, hay pocas que puedan presumir de haber cumplido ya 200 años de historia. Alrededor de una decena, ... aproximadamente.
Y solo una ha mantenido su producción activa de forma ininterrumpida hasta la actualidad. El resto, la mayoría ha experimentado diferentes cambios de propietarios e incluso años en barbecho, aunque todas han sido relanzadas. Sobre todo en la última década, cuando el sector del lujo, el coleccionismo y la alta relojería han experimentado un gran crecimiento.
Doscientos años son muchos, pero hay firmas de alta relojería que tienen una historia más larga a sus espaldas. Todavía no han llegado a esa cifra las marcas más conocidas. Hay algunas que se quedan cerca: cumplirán su segundo centenario próximamente casas como Baume & Mercier (fundada en 1830), Longines (1832) o Jaeger-LeCoultre (1833), y una década después lo harán Lange & Söhne (1845), Ulysse Nardin (1846) y Omega (1848).
Todavía les queda a firmas icónicas de la historia de alta relojería contemporánea como TAG Heuer, fundada en 1860 por Edouard Heuer en las montañas del Jura en Suiza, IWC (1868), Piaget (1874), Audemars Piguet (1875) o Breitling (1884), todas ellas marcas importantes en el mercado contemporáneo. Y para encontrar el origen de Cartier relojes y Rolex hay que avanzar todavía más, hasta principios del siglo XX: la primera empezó a diseñar relojes en 1904 y la segunda, la más mediática del mundo, en 1908. Noticia relacionada Los relojes de oro no pasan de moda: siete modelos de lujo que marcan tendencia Rubén García Diez casas de relojes de lujo con 200 años de historia Todas las casas mencionadas anteriormente bebieron en su origen del legado de los primeros grandes maestros relojeros, fundadores en muchos casos de las pocas firmas —con el mismo nombre o similar— que siguen vivas más de 200 años después de arrancar su producción.
Jaquet Droz Uno de los relojes de Jaquet Droz. (Jaquet Droz) Pierre Jaquet-Droz nació en 1721 en una pequeña granja de Suiza. Cuenta la marca que el fundador se interesó por la relojería de precisión gracias a los antepasados de su familia, y por eso se dedicó desde los 17 años al oficio, firmando diseños cada vez más sofisticados. Llegó a vender sus obras al rey Fernando VI en un viaje a España, y su apellido y su legado siguen vivos en la actualidad.
La marca, que está cerca de los tres siglos de historia, tiene una fuerte vinculación con el arte, ya que la pintura en miniatura, el grabado y la escultura forman parte de sus vanguardistas diseños. Urban Jürgensen Relojes de Urban Jürgensen. (Urban Jürgensen) Newsletter Tecnología suiza, espíritu danés. Así resume la firma de Copenhague su espíritu, que tiene más de 250 años de historia a sus espaldas.
Jørgen Jørgensen, padre de Urban Jürgensen, llegó a ser nombrado relojero real de la corte danesa. Su descendencia elevó el nivel de la casa, cuyos diseños fueron de la mano del desarrollo de la Armada danesa en un contexto geopolítico donde el poder se jugaba en el mar. Tras muchos años en barbecho, afectada sobre todo por las turbulencias bélicas de la primera mitad del siglo XX, el coleccionista Peter Baumberger recuperó la marca a finales del siglo pasado, contando con Kari Voutilainen como relojero de la casa.
Hoy codirector ejecutivo de Urban Jürgensen, uno de los maestros más importantes del mundo, entonces era solo un prometedor relojero. En 2021, el sello danés fue adquirida por una familia estadounidense que incorporó de nuevo a Voutilainen, el relojero independiente más premiado en el Gran Premio de Relojería de Ginebra (GPHG), el más prestigioso de los premios de la alta relojería. El actor Thimothée Chalamet ha paseado sus últimos diseños en las alfombras rojas más prestigiosas.
Favre Leuba Relojes de Favre Leuba. (Favre Leuba) Abraham Favre comenzó su aprendizaje como relojero con Daniel Gagnebin en 1718, cuando solo tenía 16 años En 1737, según la marca, está datado el primer documento oficial en el que se le reconoce como relojero independiente de Le Locle. El fundador de la casa suiza trabajó y aprendió con Jacques-Frederic Horiet, el padre de la cronometría suiza, y con Abraham Louis Breguet. Tras la Segunda Guerra Mundial, Favre Leuba, la empresa familiar recuperó prestigio y relevancia con una expansión internacional que le llevó a abrir sucursales en Nueva York, Londres, Hamburgo o Singapur, entre otras ubicaciones.
En 1962 la familia dueña de la compañía tuvo que vender el negocio, y desde entonces vivió una larga etapa de inestabilidad hasta que hace una década sacó la cabeza de nuevo con el lanzamiento del Raider Harpoon, un reloj de buceo de lujo. En 2024, la marca volvió a ser relanzada con fuera, esta vez de forma definitiva: este mismo año ha expuesto sus novedades en Watches and Wonders Ginebra, la feria internacional más importante de alta relojería. Blancpain Fábrica de Blancpain. (Blancpain) Jehan-Jacques Blancpain fundó en 1735 la marca de relojes homónima, cuyo control se mantuvo en manos de la familia durante casi dos siglos. que permanecerá en manos de la familia.
Ya en los años 80 del siglo pasado, Jacques Piguet, heredero del negocio familiar, adquirió Blacpain, que fue vendida de nuevo una década después, en 1992, a SMH, la Corporación Suiza de Microelectrónica e Industrias Relojeras, actualmente Grupo Swatch. Este grupo sigue siendo la propietaria de esta vetusta marca de relojes de lujo en la actualidad. Vacheron Constantin Fábrica de Vacheron Constantin. (Vacheron Constantin) Se considera a Vacheron Constantin, firma fundada en 1755 en la ciudad de Ginebra por el relojero Jean-Marc Vacheron, la más antigua con producción ininterrumpida.
En abril de 1819, una asociación entre el maestro relojero y nieto del fundador, Jacques Barthélémi Vacheron (1787-1864), y el empresario François Constantin (1788-1854), supuso el rebautismo de la manufactura, que adquirió entonces su nombre actual, Vacheron Constantin. Se trata de una de las casas de alta relojería más importantes de la historia sin discusión. Desde 1880, la Cruz de Malta es el emblema de la factoría, que abrió su primera boutique el 1 de agosto 1906 en su ciudad, Ginebra.
En 2004, Vacheron Constantin inauguró su nueva sede en Plan‑les-Ouates, y en 2013 hizo lo propio con su flamante planta de producción en Les Brassus, en pleno valle de Joux. La línea Historiques reinterpreta en clave contemporánea muchos de los modelos históricos del sello helvético. Breguet Reloj de Breguet. (Breguet) En 1775, hace más de 250 años, el relojero suizo Abraham-Louis Breguet fundó en la Ile de la Cité de París la casa Breguet, otro de los pesos pesados de la industria con más de dos siglos de historia.
Desde 1999, Breguet está controlada por el Grupo Swatch, y su producción está más viva que nunca. Prueba de ello son los relojes de edición limitada que está lanzando al mercado con motivo de 250 aniversario. El último, llamado Marine Hora Mundi 5555, es un diseño espectacular limitado a 50 unidades que incluye una esfera en dos niveles superpuestos, uno guilloché y otro de zafiro, que simula una visión nocturna de la Tierra.
Cada propietario puede personalizar las ciudades asignadas a los 24 husos horarios, la última maravilla de Breguet, que ganó el prestigioso Aiguille d'Or en el GPGH 2025 —premio al mejor reloj del año— con el Classique Souscription, otro de los relojes enmarcados en la celebración de su 250 aniversario. Girard-Perregaux Sede de Girard-Perregaux. (Girard-Perregaux) Jean-François Bautte firmó su primer reloj en Ginebra en el año 1791. Ese es el origen de una marca que sigue ocupando un lugar destacado en la industria de la alta relojería más de dos siglos después.
No en vano, en 2013, por ejemplo, ganó también el ganadora del prestigioso GPHG Aiguille d'Or. La manufactura suiza con sede en La Chaux-de-Fonds, una ciudad con gran tradición relojera, es una de las pocas casas relojeras que diseña, desarrolla y fabrica internamente sus propios movimientos. De hecho, es una de las firmas que más impulsa la investigación y la formación de sus maestros artesanos.
Haldimann Fabricando un reloj de Haldimann. (Haldimann) Haldimann presume de ser el fabricante de relojes más antiguo de Suiza, y de seguir dirigida por la familia que le da nombre. Su fundación, según datos de la marca, se sitúa en el año 1642, cuando se registró la primera compra de un reloj con el nombre de Haldimann. En la actualidad, el relojero Beat Haldimann sigue la tradición familiar en la fábrica de Thus (Suiza), y la marca se aleja del modelo mediático que han replicado la mayoría de manufacturas.
Según la casa, su maestro relojero, premio Gaïa —otro de los más prestigiosos de la industria— por su trayectoria, sigue «realizando sus propios relojes mientras repara los Haldimann antiguos que le llevan los coleccionistas. Y se precia de hacerlo todo a mano». DuBois et fils Reloj de DuBois. (DuBois et fils) Moise DuBois fundó esta casa relojero pocos años después de hacerse cargo de la empresa textil familiar y abrirla al comercio de relojes de bolsillo.
Ya en 1785, incorporó a sus hijos a la empresa, que pasó a llamarse Philippe Du Bois & Fils. Según datos de la manufactura, durante sus primeros 55 años, la empresa vendió más de 110.000 relojes de bolsillo. Tras muchos años en un segundo plano, en 2010, Thomas Steinemann, empresario del sector, se convirtió en el nuevo propietario de la marca, que regresó a Suiza tras ser vendida a unos propietarios de Hamburgo en la década de los 80 del siglo pasado.
Y ya nunca ha dejado de producir en su país de origen. 1764 Arnold & Son Reloj de 1764 Arnold & Son. (1764 Arnold & Son) Al igual que Graham, otra histórica firma de relojes vinculada a Inglaterra, Arnold & Son estuvo muchos años sin actividad empresarial. La casa fundada por el innovador relojero británico John Arnold, fue trasladada a La Chaux-de-Fonds, en Suiza, en 1995, y en 2010 pasó a formar parte de Manufacture La Joux-Perret. El fundador de Arnold & Son, firma que diseña y produce todos sus calibres internamente, patentó mecanismos tan novedosos como el escape de pivote y el resorte de equilibrio helicoidal, y fue el primer maestro relojero en utilizar el término cronómetro en un sentido moderno. comentarios Reportar un error Los relojes de oro no pasan de moda: siete modelos de lujo que marcan tendencia Rubén García 4 almohadas cervicales que mantienen la forma después de un año y evitan el dolor de cuello Teresa Rodríguez García Pablo Ojeda, nutricionista: «El pan industrial se hace muy deprisa y no fermenta»
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