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Internacional
jueves, 17 de septiembre de 2026

Un paseo entre cascadas, bosques y pequeñas comunidades en uno de los valles más especiales de Costa Rica

Costa Rica se ha convertido en uno de los destinos del momento, el favorito de los viajeros que buscan naturaleza en estado puro y, también, para mujeres que viajan solas o en grupo con desconocidas,

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Un paseo entre cascadas, bosques y pequeñas comunidades en uno de los valles más especiales de Costa Rica Conocido entre los runners por su Ultra Maratón de 50 kilómetros, este enclave es un destino perfecto para quienes buscan tranquilidad, así como conectar con la naturaleza y realizar actividades al aire libre Regala esta noticia Añádenos en Google Naturaleza en el Valle del Chirripó, Costa Rica. (Rocío Jiménez) Rocío Jiménez 17/09/2026 a las 15:51h. Costa Rica se ha convertido en uno de los destinos del momento, el favorito de los viajeros que buscan naturaleza en estado puro y, también, para mujeres que viajan solas o en grupo con desconocidas, y la verdad que no es de extrañar. Este ... país se considera uno de los más seguros del mundo, tanto es así que hace años decidieron eliminar el ejército para destinar ese dinero a educación y sanidad.

Además, hay algo en sus paisajes y en su ambiente que hace que crezcan vínculos realmente profundos, incluso con aquellas personas que al inicio de la aventura eran desconocidos. Y es que esta isla te cambia por completo. Para aquellos que buscan un enclave que se salga de los circuitos clásicos y más masificados es el Valle del Chirripó.

Situado en el corazón de Pérez Zeledón, provincia de San José, este mágico enclave está rodeado por montañas, ríos de aguas cristalinas y acogedoras comunidades que hacen de puerta de entrada al Parque Nacional del Chirripó, donde se ubica el punto más alto del país: el Cerro que da nombre al parque (3.820 metros de altitud). Si bien este espacio natural es conocido entre los amantes del deporte –y más concretamente por los runners–, no deja de ser un lugar tranquilo en el que desconectar de todo y todos. Aquí se celebra un famoso evento deportivo todos los años que atrae a personas de todo el mundo: la Ultra Maratón Valle del Chirripó, una carrera apta solo para profesionales o personas en muy buena forma física.

Aunque ofrece cuatro distancias –6, 17, 32 y 50 kilómetros– el itinerario se desarrolla por senderos de bosques con pendientes realmente exigentes, de ahí que no sea para todos. Más allá de este gran desafío, existen otros puntos del parque a descubrir con rutas más calmadas como Los Crestones, todo un emblema cargado de misticismo; el Cerro Ventisqueros, desde cuya cima (3.812 metros de altura) se puede contemplar espectaculares atardeceres, así como obtener una vista completa de la Cordillera de Talamanca; la Laguna Ditkevi, un cuerpo de agua de origen glaciar, o el Cerro Terbi. Noticia relacionada El espectacular y desconocido espacio natural de Costa Rica que no deberías pasar por alto Rocío Jiménez A lo largo de los diferentes caminos se pueden ver, también, jilgueros, una de las aves más características de estas montañas, y tapires, mamíferos también conocidos localmente como 'dantas'.

Más difícil será encontrar a otro de los habitantes del parque cuya presencia es un claro indicador del buen estado de conservación del ecosistema: el jaguar. Enclaves que respiran autenticidad Para medir el pulso a la gente de este rincón costarricense, donde el 'pura vida' se palpa en el ambiente, están Los Ángeles, Herradura, Canaán, San José y San Gerardo de Rivas, pequeñas poblaciones ubicadas a los pies de este gigante en las que se respira autenticidad, tradición y hospitalidad. Fachada con mural de uno de los edificios de San Gerardo. (Rocío Jiménez) Más allá de recorrerlas paseando, hay que hacer parada en la comunidad de Canaán, en una de las empresas familiares más interesantes de la zona, Quesos Canaán.

Aquí se organizan visitas guiadas con cata, todo un planazo. La historia de este negocio es cuanto menos curiosa. En el año 2002 sus dueños ya tenían una lechería, pero la situación de la compañía era adversa.

Fue entonces cuando les llegó una propuesta inesperada que cambiaría por completo su situación. Recibieron una petición de un suizo que quería acudir a la zona a enseñar cómo se elaboran los famosos quesos de su país. La familia invitó a varios vecinos a su propiedad para que pudieran acudir a esta clase totalmente gratuita, lo cual era, sin duda, todo un privilegio.

Restaurante de los Jardines Secretos, vacas de la granja ecológica de Quesos Canaán y ave en la ruta del jardín. (Rocío Jiménez) El problema es que ninguno de ellos, salvo el dueño de la quesería, soportaba el olor que desprendían los quesos, por lo que desecharon la idea rápidamente y no volvieron a las dos clases restantes. Sin embargo, Wilbert Mata Zuñiga (propietario del negocio) apostó por este proyecto, aún con la duda de si se venderían estos quesos en Costa Rica. Martín, el suizo, hizo la promesa de volver al año siguiente para ver cómo iba la elaboración, lo que prácticamente obligó a la familia a ponerse manos a la obra con los quesos maduros.

Años después, sus quesos se han convertido en unos de los mejores del país. La granja es, además, ecológica y se trabaja con prácticas regenerativas y preocupándose del bienestar de los animales, lo que hace que la visita sea realmente interesante. Por otro lado, en la comunidad de Rivas, está el hotel Jardines Secretos que, como su propio nombre indica, cuenta desde 1997 con un cuidado jardín que muestra una gran variedad de plantas, incluida una colección de bromelias y orquídeas, así como una gran variedad de heliconias.

Este espacio natural, que funciona de forma independiente al alojamiento –se puede visitar sin estar alojado–, cuenta con un sendero de 1,5 kilómetros rodeado de manantiales de agua con plantas acuáticas que permite al visitante admirarlo en profundidad. Disponen, también, de un restaurante donde degustar algunas de las delicias locales. Moto tallada en madera. (Rocío Jiménez) Para completar el recorrido también hay que acercarse hasta el hotel de montaña Pelícano que, además de ser un buen lugar para establecer base, cuenta con un pequeño y curioso museo donde se puede ver una gran colección de figuras talladas en madera por su propietario a lo largo de los años.

Desde animales presentes en el valle, hasta una moto a tamaño real, es lo que uno se encuentra en este espacio. Una visita imprescindible e inolvidable Otra de las visitas imprescindibles de la zona es la Reserva Natural CloudBridge, de propiedad privada, que se extiende desde los 1.550 hasta los 2.600 metros de altitud en la sierra de Talamanca. Se trata de un destacado sitio de investigación que desde sus inicios se ha dedicado a la conservación y reforestación del bosque nuboso.

Mediante la plantación de especies nativas de árboles y arbustos se ha creado un hábitat de bosque nuboso de montaña con más de 400 especies de vertebrados, incluyendo los seis felinos de Costa Rica y 15 vertebrados incluidos en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. Para descubrir todos sus encantos, que no son pocos, existe una red de senderos de diferentes grados de dificultad. Catarata Pacífica, Jardín Conmemorativo y una cherenga, roedor silvestre de tamaño medio que se puede ver en esta zona. (Rocío Jiménez) Para comenzar con algo suave es el de la Cascada, una ruta de apenas un kilómetro (ida y vuelta) que permite admirar la catarata Pacífica.

Además, este pasa previamente por el Jardín Conmemorativo que, construido en memoria de Ian Giddy (fundador del parque), alberga una hermosa variedad de flores y plantas –nativas y cultivadas– y es un lugar perfecto para observar mariposas y colibríes. Después de esta breve pausa es momento de seguir el sonido del río para llegar hasta el mirador desde donde se ven en todo su esplendor este salto de agua. comentarios Reportar un error Un paseo entre cascadas, bosques y pequeñas comunidades en uno de los valles más especiales de Costa Rica Conocido entre los runners por su Ultra Maratón de 50 kilómetros, este enclave es un destino perfecto para quienes buscan tranquilidad, así como conectar con la naturaleza y realizar actividades al aire libre Regala esta noticia Añádenos en Google Naturaleza en el Valle del Chirripó, Costa Rica. (Rocío Jiménez) Rocío Jiménez 17/09/2026 a las 15:51h. Costa Rica se ha convertido en uno de los destinos del momento, el favorito de los viajeros que buscan naturaleza en estado puro y, también, para mujeres que viajan solas o en grupo con desconocidas, y la verdad que no es de extrañar.

Este ... país se considera uno de los más seguros del mundo, tanto es así que hace años decidieron eliminar el ejército para destinar ese dinero a educación y sanidad. Además, hay algo en sus paisajes y en su ambiente que hace que crezcan vínculos realmente profundos, incluso con aquellas personas que al inicio de la aventura eran desconocidos. Y es que esta isla te cambia por completo.

Para aquellos que buscan un enclave que se salga de los circuitos clásicos y más masificados es el Valle del Chirripó. Situado en el corazón de Pérez Zeledón, provincia de San José, este mágico enclave está rodeado por montañas, ríos de aguas cristalinas y acogedoras comunidades que hacen de puerta de entrada al Parque Nacional del Chirripó, donde se ubica el punto más alto del país: el Cerro que da nombre al parque (3.820 metros de altitud). Si bien este espacio natural es conocido entre los amantes del deporte –y más concretamente por los runners–, no deja de ser un lugar tranquilo en el que desconectar de todo y todos.

Aquí se celebra un famoso evento deportivo todos los años que atrae a personas de todo el mundo: la Ultra Maratón Valle del Chirripó, una carrera apta solo para profesionales o personas en muy buena forma física. Aunque ofrece cuatro distancias –6, 17, 32 y 50 kilómetros– el itinerario se desarrolla por senderos de bosques con pendientes realmente exigentes, de ahí que no sea para todos. Más allá de este gran desafío, existen otros puntos del parque a descubrir con rutas más calmadas como Los Crestones, todo un emblema cargado de misticismo; el Cerro Ventisqueros, desde cuya cima (3.812 metros de altura) se puede contemplar espectaculares atardeceres, así como obtener una vista completa de la Cordillera de Talamanca; la Laguna Ditkevi, un cuerpo de agua de origen glaciar, o el Cerro Terbi.

Noticia relacionada El espectacular y desconocido espacio natural de Costa Rica que no deberías pasar por alto Rocío Jiménez A lo largo de los diferentes caminos se pueden ver, también, jilgueros, una de las aves más características de estas montañas, y tapires, mamíferos también conocidos localmente como 'dantas'. Más difícil será encontrar a otro de los habitantes del parque cuya presencia es un claro indicador del buen estado de conservación del ecosistema: el jaguar. Enclaves que respiran autenticidad Para medir el pulso a la gente de este rincón costarricense, donde el 'pura vida' se palpa en el ambiente, están Los Ángeles, Herradura, Canaán, San José y San Gerardo de Rivas, pequeñas poblaciones ubicadas a los pies de este gigante en las que se respira autenticidad, tradición y hospitalidad.

Fachada con mural de uno de los edificios de San Gerardo. (Rocío Jiménez) Más allá de recorrerlas paseando, hay que hacer parada en la comunidad de Canaán, en una de las empresas familiares más interesantes de la zona, Quesos Canaán. Aquí se organizan visitas guiadas con cata, todo un planazo. La historia de este negocio es cuanto menos curiosa.

En el año 2002 sus dueños ya tenían una lechería, pero la situación de la compañía era adversa. Fue entonces cuando les llegó una propuesta inesperada que cambiaría por completo su situación. Recibieron una petición de un suizo que quería acudir a la zona a enseñar cómo se elaboran los famosos quesos de su país.

La familia invitó a varios vecinos a su propiedad para que pudieran acudir a esta clase totalmente gratuita, lo cual era, sin duda, todo un privilegio. Restaurante de los Jardines Secretos, vacas de la granja ecológica de Quesos Canaán y ave en la ruta del jardín. (Rocío Jiménez) El problema es que ninguno de ellos, salvo el dueño de la quesería, soportaba el olor que desprendían los quesos, por lo que desecharon la idea rápidamente y no volvieron a las dos clases restantes. Sin embargo, Wilbert Mata Zuñiga (propietario del negocio) apostó por este proyecto, aún con la duda de si se venderían estos quesos en Costa Rica.

Martín, el suizo, hizo la promesa de volver al año siguiente para ver cómo iba la elaboración, lo que prácticamente obligó a la familia a ponerse manos a la obra con los quesos maduros. Años después, sus quesos se han convertido en unos de los mejores del país. La granja es, además, ecológica y se trabaja con prácticas regenerativas y preocupándose del bienestar de los animales, lo que hace que la visita sea realmente interesante.

Por otro lado, en la comunidad de Rivas, está el hotel Jardines Secretos que, como su propio nombre indica, cuenta desde 1997 con un cuidado jardín que muestra una gran variedad de plantas, incluida una colección de bromelias y orquídeas, así como una gran variedad de heliconias. Este espacio natural, que funciona de forma independiente al alojamiento –se puede visitar sin estar alojado–, cuenta con un sendero de 1,5 kilómetros rodeado de manantiales de agua con plantas acuáticas que permite al visitante admirarlo en profundidad. Disponen, también, de un restaurante donde degustar algunas de las delicias locales.

Moto tallada en madera. (Rocío Jiménez) Para completar el recorrido también hay que acercarse hasta el hotel de montaña Pelícano que, además de ser un buen lugar para establecer base, cuenta con un pequeño y curioso museo donde se puede ver una gran colección de figuras talladas en madera por su propietario a lo largo de los años. Desde animales presentes en el valle, hasta una moto a tamaño real, es lo que uno se encuentra en este espacio. Una visita imprescindible e inolvidable Otra de las visitas imprescindibles de la zona es la Reserva Natural CloudBridge, de propiedad privada, que se extiende desde los 1.550 hasta los 2.600 metros de altitud en la sierra de Talamanca.

Se trata de un destacado sitio de investigación que desde sus inicios se ha dedicado a la conservación y reforestación del bosque nuboso. Mediante la plantación de especies nativas de árboles y arbustos se ha creado un hábitat de bosque nuboso de montaña con más de 400 especies de vertebrados, incluyendo los seis felinos de Costa Rica y 15 vertebrados incluidos en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. Para descubrir todos sus encantos, que no son pocos, existe una red de senderos de diferentes grados de dificultad.

Catarata Pacífica, Jardín Conmemorativo y una cherenga, roedor silvestre de tamaño medio que se puede ver en esta zona. (Rocío Jiménez) Para comenzar con algo suave es el de la Cascada, una ruta de apenas un kilómetro (ida y vuelta) que permite admirar la catarata Pacífica. Además, este pasa previamente por el Jardín Conmemorativo que, construido en memoria de Ian Giddy (fundador del parque), alberga una hermosa variedad de flores y plantas –nativas y cultivadas– y es un lugar perfecto para observar mariposas y colibríes. Después de esta breve pausa es momento de seguir el sonido del río para llegar hasta el mirador desde donde se ven en todo su esplendor este salto de agua. comentarios Reportar un error El espectacular y desconocido espacio natural de Costa Rica que no deberías pasar por alto Rocío Jiménez La caja de herramientas de Cecotec con 380 piezas que querrás tener en casa Teresa Rodríguez García Juan y Medio, 63 años: «Hago todos los días 15 kilómetros, monto un ratito en bici por la mañana y siempre estoy alrededor de los animales y en el campo»

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Publicado por Redacción · jueves, 17 de septiembre de 2026

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