La palabra imaginada (52): verano de 1995 (II)
RECUERDOS DE MADAME DE TOURVEL Ella sabe que la tristeza es una daga lenta, tan invisible sobre la sonrisa que consiente mostrar en los espejos: como si se tratara de un gesto tolerante, como si fuera
RECUERDOS DE MADAME DE TOURVEL Ella sabe que la tristeza es una daga lenta, tan invisible sobre la sonrisa que consiente mostrar en los espejos: como si se tratara de un gesto tolerante, como si fuera el gesto de haber sobrevivido a una renuncia. que haber sobrevivido significa perder la invitación que da la muerte al llanto, perder esa condena de la hermosa mentira que le decía una y otra vez: «ámame aunque no me ames nunca, ámame aunque me estés odiando «. Y ella sabe que ni siquiera el odio hará callar los golpes de su pecho o la convertirá en alabastro dulce y venenoso. Porque recuerda que hubo un tiempo donde la inocencia era una forma de acariciar... <a href="https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/palabra-imaginada-verano-1995-20260727192728-nt.html">Ver Más</a>