De Ceuta a Isla Cristina
Hasta la indignación merece un descanso en verano. Sin embargo, por mucha inmersión que pretendamos en el océano de las ocupaciones domésticas estivales, no hay tregua este año. Basta un mínimo de emp
De Ceuta a Isla Cristina El Gobierno de Sánchez no ha ofrecido los medios necesarios a Ceuta para atender a tiempo una emergencia humanitaria Regala esta noticia Añádenos en Google Juan J. Borrero 17/08/2026 a las 20:17h. Hasta la indignación merece un descanso en verano.
Sin embargo, por mucha inmersión que pretendamos en el océano de las ocupaciones domésticas estivales, no hay tregua este año. Basta un mínimo de empatía para hacer propia la rabia y la decepción de Ceuta , la justificada ... sensación de orfandad y miedo que sienten los ceutíes desde la invasión de la ciudad. En Ceuta sobra la impostura oficial de un Gobierno desbordado y embustero y faltan explicaciones y Estado, esa víctima de un Ejecutivo sostenido por socios secesionistas cuya única prioridad es la propaganda.
Este Gobierno aún no ha explicado cómo puede ser que más de 70.000 personas asaltaran la frontera sin oposición a pesar de las advertencias de los servicios de inteligencia. Ha cambiado de versión y criterio sobre qué hacer con los menores no acompañados que llegaron en la avalancha y que son su responsabilidad, hablando primero de su traslado a la península y después de su devolución a Marruecos. Ha priorizado la confrontación política sobre la colaboración institucional, reprochando por adelantado a las comunidades gobernadas por el PP que se negaran a acoger a los menores, acusándoles de insolidaridad, sin haber establecido un plan de reparto, principalmente por las objeciones de sus socios de Junts y PNV a aceptar a esos menores en Cataluña y el País Vasco.
El Gobierno de Sánchez no ha ofrecido los medios necesarios a Ceuta para atender a tiempo una emergencia humanitaria. Ha intentado que se olviden los 147 muertos y ha dejado que sean los vecinos los que atiendan con sus medios a los más vulnerables, entre ellos las niñas que vagaban con el riesgo a ser víctimas de agresiones sexuales, que siguen siendo invisibles para el movimiento feminista, tan activo en otras circunstancias. Sin embargo, el Gobierno sí ha organizado una pasarela de ministros al goteo dedicada a disfrazar la realidad y en última instancia a derivar las responsabilidades.
Todo un escarnio para la población de Ceuta y una puñalada trapera al único político que ha estado a la altura de su cargo en toda la crisis y al que se le entiende todo: el presidente Vivas, al que ahora se dirigen los dardos del sanchismo, que ya está moviendo sus redes para que los barrios marginales señalen al gobierno local como responsable de la tensión que están soportando. Si no fuera por los militares, los policías y guardias civiles, los médicos y otros funcionarios exhaustos, el Estado sería un ente desaparecido en la ciudad fronteriza por la inacción ¿calculada? del Gobierno. Es esa misma inacción que Andalucía denuncia en la lucha contra el narco y la marginalidad que penetra como una enfermedad por nuestros pueblos, convirtiendo cada día a más barrios en guetos hasta acostumbrarnos a la balacera cotidiana.
El domingo ese abandono sangraba en Isla Cristina. Otro motivo para que la indignación termine sus vacaciones mucho antes que el propio Pedro Sánchez, el primer español obligado a evitarla. comentarios Reportar un error De Ceuta a Isla Cristina El Gobierno de Sánchez no ha ofrecido los medios necesarios a Ceuta para atender a tiempo una emergencia humanitaria Regala esta noticia Añádenos en Google Juan J. Borrero 17/08/2026 a las 20:17h.
Hasta la indignación merece un descanso en verano. Sin embargo, por mucha inmersión que pretendamos en el océano de las ocupaciones domésticas estivales, no hay tregua este año. Basta un mínimo de empatía para hacer propia la rabia y la decepción de Ceuta , la justificada ... sensación de orfandad y miedo que sienten los ceutíes desde la invasión de la ciudad.
En Ceuta sobra la impostura oficial de un Gobierno desbordado y embustero y faltan explicaciones y Estado, esa víctima de un Ejecutivo sostenido por socios secesionistas cuya única prioridad es la propaganda. Este Gobierno aún no ha explicado cómo puede ser que más de 70.000 personas asaltaran la frontera sin oposición a pesar de las advertencias de los servicios de inteligencia. Ha cambiado de versión y criterio sobre qué hacer con los menores no acompañados que llegaron en la avalancha y que son su responsabilidad, hablando primero de su traslado a la península y después de su devolución a Marruecos.
Ha priorizado la confrontación política sobre la colaboración institucional, reprochando por adelantado a las comunidades gobernadas por el PP que se negaran a acoger a los menores, acusándoles de insolidaridad, sin haber establecido un plan de reparto, principalmente por las objeciones de sus socios de Junts y PNV a aceptar a esos menores en Cataluña y el País Vasco. El Gobierno de Sánchez no ha ofrecido los medios necesarios a Ceuta para atender a tiempo una emergencia humanitaria. Ha intentado que se olviden los 147 muertos y ha dejado que sean los vecinos los que atiendan con sus medios a los más vulnerables, entre ellos las niñas que vagaban con el riesgo a ser víctimas de agresiones sexuales, que siguen siendo invisibles para el movimiento feminista, tan activo en otras circunstancias.
Sin embargo, el Gobierno sí ha organizado una pasarela de ministros al goteo dedicada a disfrazar la realidad y en última instancia a derivar las responsabilidades. Todo un escarnio para la población de Ceuta y una puñalada trapera al único político que ha estado a la altura de su cargo en toda la crisis y al que se le entiende todo: el presidente Vivas, al que ahora se dirigen los dardos del sanchismo, que ya está moviendo sus redes para que los barrios marginales señalen al gobierno local como responsable de la tensión que están soportando. Si no fuera por los militares, los policías y guardias civiles, los médicos y otros funcionarios exhaustos, el Estado sería un ente desaparecido en la ciudad fronteriza por la inacción ¿calculada? del Gobierno.
Es esa misma inacción que Andalucía denuncia en la lucha contra el narco y la marginalidad que penetra como una enfermedad por nuestros pueblos, convirtiendo cada día a más barrios en guetos hasta acostumbrarnos a la balacera cotidiana. El domingo ese abandono sangraba en Isla Cristina. Otro motivo para que la indignación termine sus vacaciones mucho antes que el propio Pedro Sánchez, el primer español obligado a evitarla. comentarios Reportar un error Navegación, música y manos libres del móvil en la misma pantalla para modernizar el coche Alejandra Santisteban Guiu Eugenia Martínez de Irujo: «El desayuno más sabroso es el que tomo en mi casa, tostada integral con aceite de oliva y un café con hielo»
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