EE.UU. mantiene los tipos sin cambios ante el riesgo inflacionista de la guerra con Irán
La Reserva Federal (banco central de Estados Unidos) decidió este miércoles mantener sin cambios los tipos de interés, en una pausa marcada por la persistencia de la inflación y por el encarecimiento
EE.UU. mantiene los tipos sin cambios ante el riesgo inflacionista de la guerra con Irán El nuevo presidente de la Fed conserva la tasa entre el 3,5% y el 3,75% y evita anticipar un recorte mientras el encarecimiento de la energía vuelve a presionar los precios Regala esta noticia Añádenos en Google El presidente de la llamada Fed, Kevin Warsh. (Reuters) David Alandete Corresponsal en Washington 29/07/2026 Actualizado a las 20:08h. La Reserva Federal (banco central de Estados Unidos) decidió este miércoles mantener sin cambios los tipos de interés, en una pausa marcada por la persistencia de la inflación y por el encarecimiento de la energía, todo provocado en parte por la guerra con Irán. ... El banco central conservó su tasa de referencia en una horquilla de entre el 3,5% y el 3,75%, donde permanece desde comienzos de año.
La decisión confirma la cautela del nuevo presidente de la llamada Fed, Kevin Warsh, que asumió el cargo en mayo con el apoyo de Donald Trump y la promesa de recuperar el control de los precios y reforzar la independencia del banco central. Warsh ha adoptado desde entonces una postura más dura frente a la inflación que su predecesor, aunque ha evitado comprometerse públicamente con un calendario concreto para la próxima subida o bajada de tipos. La Fed reconoció que la economía estadounidense continúa creciendo a un ritmo sólido y que el mercado laboral se mantiene estable, pero advirtió de que la inflación sigue por encima de su objetivo del 2%.
El propio banco central había señalado este mes que las presiones sobre los precios se habían intensificado en algunos sectores, especialmente en la energía. El conflicto con Irán ha complicado el margen de maniobra de la Fed. El cierre del estrecho de Ormuz y las alteraciones en el suministro mundial de petróleo han elevado el precio del crudo y trasladado parte de ese aumento a la gasolina, el transporte y otros bienes.
Aunque los precios energéticos han fluctuado al ritmo de los avances y retrocesos diplomáticos, el petróleo continúa cotizando por encima de los niveles de hace un año. Warsh se enfrenta así a dos riesgos opuestos: una subida de tipos ayudaría a contener la inflación, pero también encarecería todavía más las hipotecas, los préstamos empresariales y las tarjetas de crédito y un recorte podría estimular la actividad económica, aunque correría el peligro de alimentar de nuevo las subidas de precios. La pausa supone también un revés para Trump, que ha reclamado reiteradamente tipos más bajos para reducir los costes de financiación y favorecer el crecimiento.
Warsh, elegido por el propio presidente, ha insistido en que las decisiones de la Reserva Federal deben responder a los datos económicos y no a las presiones de la Casa Blanca. Trump criticó muy duramente al predecesor de Walsh, Jerome Powell, y trató de forzar su salida, aunque al final se retiró cuando acabó su manto. Sigue en la junta del banco, pero sin ser presidente.
Newsletter La atención se desplaza ahora hacia la próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto, prevista para los días 15 y 16 de septiembre. Antes de entonces, los responsables de ese banco central dispondrán de nuevos datos sobre inflación, empleo, consumo y crecimiento, además de una imagen más clara sobre la evolución de la guerra y los precios del petróleo. Los inversores habían previsto mayoritariamente que la Fed mantendría los tipos, aunque la posibilidad de una subida no estaba completamente descartada.
La ausencia de señales claras por parte de Warsh había convertido esta reunión en una de las decisiones más inciertas de los últimos meses. Algunos miembros de la institución habían defendido la necesidad de endurecer la política monetaria, mientras otros preferían esperar para determinar si el repunte de la inflación energética sería temporal. La decisión deja sin alivio inmediato a los consumidores.
Las hipotecas, los créditos para automóviles y otras formas de financiación seguirán condicionados por unos tipos bastante elevados. Al mismo tiempo, la Fed intenta evitar que la guerra con Irán transforme una perturbación energética temporal en una nueva espiral inflacionista. Warsh ha dejado claro que la estabilidad de precios será la prioridad, sin duda en sintonía aparente con Trump y sus prioridades.
La cuestión ya no es sólo cuándo podrán bajar los tipos, sino si el impacto económico del conflicto obligará al banco central a considerar una nueva subida antes de final de este año. comentarios Reportar un error EE.UU. mantiene los tipos sin cambios ante el riesgo inflacionista de la guerra con Irán El nuevo presidente de la Fed conserva la tasa entre el 3,5% y el 3,75% y evita anticipar un recorte mientras el encarecimiento de la energía vuelve a presionar los precios Regala esta noticia Añádenos en Google El presidente de la llamada Fed, Kevin Warsh. (Reuters) David Alandete Corresponsal en Washington 29/07/2026 Actualizado a las 20:08h. La Reserva Federal (banco central de Estados Unidos) decidió este miércoles mantener sin cambios los tipos de interés, en una pausa marcada por la persistencia de la inflación y por el encarecimiento de la energía, todo provocado en parte por la guerra con Irán. ... El banco central conservó su tasa de referencia en una horquilla de entre el 3,5% y el 3,75%, donde permanece desde comienzos de año.
La decisión confirma la cautela del nuevo presidente de la llamada Fed, Kevin Warsh, que asumió el cargo en mayo con el apoyo de Donald Trump y la promesa de recuperar el control de los precios y reforzar la independencia del banco central. Warsh ha adoptado desde entonces una postura más dura frente a la inflación que su predecesor, aunque ha evitado comprometerse públicamente con un calendario concreto para la próxima subida o bajada de tipos. La Fed reconoció que la economía estadounidense continúa creciendo a un ritmo sólido y que el mercado laboral se mantiene estable, pero advirtió de que la inflación sigue por encima de su objetivo del 2%.
El propio banco central había señalado este mes que las presiones sobre los precios se habían intensificado en algunos sectores, especialmente en la energía. El conflicto con Irán ha complicado el margen de maniobra de la Fed. El cierre del estrecho de Ormuz y las alteraciones en el suministro mundial de petróleo han elevado el precio del crudo y trasladado parte de ese aumento a la gasolina, el transporte y otros bienes.
Aunque los precios energéticos han fluctuado al ritmo de los avances y retrocesos diplomáticos, el petróleo continúa cotizando por encima de los niveles de hace un año. Warsh se enfrenta así a dos riesgos opuestos: una subida de tipos ayudaría a contener la inflación, pero también encarecería todavía más las hipotecas, los préstamos empresariales y las tarjetas de crédito y un recorte podría estimular la actividad económica, aunque correría el peligro de alimentar de nuevo las subidas de precios. La pausa supone también un revés para Trump, que ha reclamado reiteradamente tipos más bajos para reducir los costes de financiación y favorecer el crecimiento.
Warsh, elegido por el propio presidente, ha insistido en que las decisiones de la Reserva Federal deben responder a los datos económicos y no a las presiones de la Casa Blanca. Trump criticó muy duramente al predecesor de Walsh, Jerome Powell, y trató de forzar su salida, aunque al final se retiró cuando acabó su manto. Sigue en la junta del banco, pero sin ser presidente.
Newsletter La atención se desplaza ahora hacia la próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto, prevista para los días 15 y 16 de septiembre. Antes de entonces, los responsables de ese banco central dispondrán de nuevos datos sobre inflación, empleo, consumo y crecimiento, además de una imagen más clara sobre la evolución de la guerra y los precios del petróleo. Los inversores habían previsto mayoritariamente que la Fed mantendría los tipos, aunque la posibilidad de una subida no estaba completamente descartada.
La ausencia de señales claras por parte de Warsh había convertido esta reunión en una de las decisiones más inciertas de los últimos meses. Algunos miembros de la institución habían defendido la necesidad de endurecer la política monetaria, mientras otros preferían esperar para determinar si el repunte de la inflación energética sería temporal. La decisión deja sin alivio inmediato a los consumidores.
Las hipotecas, los créditos para automóviles y otras formas de financiación seguirán condicionados por unos tipos bastante elevados. Al mismo tiempo, la Fed intenta evitar que la guerra con Irán transforme una perturbación energética temporal en una nueva espiral inflacionista. Warsh ha dejado claro que la estabilidad de precios será la prioridad, sin duda en sintonía aparente con Trump y sus prioridades.
La cuestión ya no es sólo cuándo podrán bajar los tipos, sino si el impacto económico del conflicto obligará al banco central a considerar una nueva subida antes de final de este año. comentarios Reportar un error Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Javier Ruiz, sobre sus orígenes humildes: «Mi abuelo era minero y la familia de mi madre viene de un camionero que montó una yesería y trabajaba el olivar» Inés Romero Mercadona confirma el origen de las sandías que vende en sus supermercados este verano David Maroto Valencia