Sevilla es una maravilla... o no
Dejar atrás la levedad de la arena clara de Zahara de los Atunes por el negro y abrasador asfalto es el primer padrenuestro que rezar de la penitencia para el que regresa a la ciudad cuando al almanaq
Sevilla es una maravilla... o no La paralización de toda actividad frustra las ganas de permanecer en la metrópolis cuando todos huyen Regala esta noticia Añádenos en Google Jesús Díaz 04/08/2026 a las 22:36h. Dejar atrás la levedad de la arena clara de Zahara de los Atunes por el negro y abrasador asfalto es el primer padrenuestro que rezar de la penitencia para el que regresa a la ciudad cuando al almanaque de la cocina de la abuela ya ... se le ha caído la séptima hoja. Mientras tus amigos siguen subiendo todo el carrete del móvil con platos, puestas de sol y 'looks' veraniegos, el único fotograma que uno alcanza a captar con su mirada es la de los turistas que han llegado a la ciudad en plena ola de calor.
Se podría pensar que han pisado suelo sevillano engañados por pseudometeorólogos que le han vendido el paraíso al Sur de España, pero ellos no son los únicos. ¿Qué ciudad se libra en periodo estival de las altas temperaturas? ¿Acaso los que viajan a Roma están viviendo amaneceres de rebequita?
Pero más allá de la envidia insana del que sigue pisando la playa, que haberla hayla, siempre he defendido que Sevilla en agosto es una maravilla. Ni atisbo queda de los atascos que amargan las idas y venidas del trabajo a casa y de casa al trabajo, y las plazas de aparcamientos buscan coches que las ocupen; los bares, aunque en menor número, abren sin las esperas para un velador; o la sensación de que las revoluciones han bajado y todo transcurre más despacio es la mejor terapia de choque frente a once meses de estrés. Pero queda por solventar una especie de lunar que eclipsa, para el que no hay lentes que permitan disfrutar este fenómeno.
La paralización de toda actividad frustra las ganas de permanecer en la metrópolis cuando todos huyen. Nunca alcanzaré a entender cómo muchos sectores echan el freno en sus máquinas, humanas incluidas, durante treinta días por la única razón de que ha aterrizado agosto. Cuando eres tu único jefe y empleado, pues no hay más remedio que bajar la persiana para poder descansar, pero cuando hablamos de equipos, es incomprensible que se pulse el 'Off'.
Si todos siguiésemos esa senda, usted, estimado lector, mañana no tendría periódico que ojear debajo de su sombrilla, mientras le cantan la oferta del día: «Cruzcampo, Fanta, tiiiiinto de verano...» ● Temas Sevilla comentarios Reportar un error Sevilla es una maravilla... o no La paralización de toda actividad frustra las ganas de permanecer en la metrópolis cuando todos huyen Regala esta noticia Añádenos en Google Jesús Díaz 04/08/2026 a las 22:36h. Dejar atrás la levedad de la arena clara de Zahara de los Atunes por el negro y abrasador asfalto es el primer padrenuestro que rezar de la penitencia para el que regresa a la ciudad cuando al almanaque de la cocina de la abuela ya ... se le ha caído la séptima hoja. Mientras tus amigos siguen subiendo todo el carrete del móvil con platos, puestas de sol y 'looks' veraniegos, el único fotograma que uno alcanza a captar con su mirada es la de los turistas que han llegado a la ciudad en plena ola de calor.
Se podría pensar que han pisado suelo sevillano engañados por pseudometeorólogos que le han vendido el paraíso al Sur de España, pero ellos no son los únicos. ¿Qué ciudad se libra en periodo estival de las altas temperaturas? ¿Acaso los que viajan a Roma están viviendo amaneceres de rebequita?
Pero más allá de la envidia insana del que sigue pisando la playa, que haberla hayla, siempre he defendido que Sevilla en agosto es una maravilla. Ni atisbo queda de los atascos que amargan las idas y venidas del trabajo a casa y de casa al trabajo, y las plazas de aparcamientos buscan coches que las ocupen; los bares, aunque en menor número, abren sin las esperas para un velador; o la sensación de que las revoluciones han bajado y todo transcurre más despacio es la mejor terapia de choque frente a once meses de estrés. Pero queda por solventar una especie de lunar que eclipsa, para el que no hay lentes que permitan disfrutar este fenómeno.
La paralización de toda actividad frustra las ganas de permanecer en la metrópolis cuando todos huyen. Nunca alcanzaré a entender cómo muchos sectores echan el freno en sus máquinas, humanas incluidas, durante treinta días por la única razón de que ha aterrizado agosto. Cuando eres tu único jefe y empleado, pues no hay más remedio que bajar la persiana para poder descansar, pero cuando hablamos de equipos, es incomprensible que se pulse el 'Off'.
Si todos siguiésemos esa senda, usted, estimado lector, mañana no tendría periódico que ojear debajo de su sombrilla, mientras le cantan la oferta del día: «Cruzcampo, Fanta, tiiiiinto de verano...» ● Temas Sevilla comentarios Reportar un error 4 almohadas cervicales que mantienen la forma después de un año y evitan el dolor de cuello Teresa Rodríguez García Edu Saz: «Si quieres enfriar tu piso sin poner aire acondicionado, usa plantas de interior» Borja Sánchez Antonio Orozco, sobre sus dos hijos: «Crie a Jan por videollamada, pero con Antonella intento hacer lo contrario» Francisco J.
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