7 frutas con más fibra que una ciruela
La ciruela tiene fama de ser una fruta asociada al tránsito intestinal y a la fibra en el imaginario colectivo. Y tiene mérito: aporta alrededor de 1,4 gramos de fibra por cada 100 gramos en fresco ,
7 frutas con más fibra que una ciruela Hay opciones para todos los gustos, todas las temporadas y todos los presupuestos Regala esta noticia Añádenos en Google Higos. (GURMÉ) Remedios Cordero Romero 06/08/2026 a las 08:36h. La ciruela tiene fama de ser una fruta asociada al tránsito intestinal y a la fibra en el imaginario colectivo. Y tiene mérito: aporta alrededor de 1,4 gramos de fibra por cada 100 gramos en fresco, y algo más en su versión seca.
Pero esa reputación ha eclipsado a otras frutas que, gramo a gramo, la superan claramente. Conocerlas es útil para quienes quieren cuidar su digestión, pero también para cualquiera que busque diversificar su dieta y sacarle más partido a lo que come. Frambuesa: la fruta fresca con más fibra Si hay una fruta que destaca por encima de todas en contenido de fibra, esa es la frambuesa.
Aporta aproximadamente 6,5 gramos de fibra por cada 100 gramos, una cifra que multiplica por cuatro el aporte de la ciruela. Parte de esa fibra es pectina, soluble y especialmente beneficiosa para regular el colesterol y estabilizar los niveles de azúcar en sangre. Su temporada va del verano al inicio del otoño, aunque se encuentra con facilidad durante todo el año tanto fresca como congelada.
Aguacate: la fruta que nadie cuenta como fruta Técnicamente el aguacate es una fruta, aunque en la cocina se use como si fuera una verdura. Aporta entre 5 y 7 gramos de fibra por cada 100 gramos según la variedad, además de grasas monoinsaturadas saludables, potasio y vitamina E. Es una de las pocas frutas con un perfil nutricional tan completo y versátil, y su fibra es tanto soluble como insoluble, lo que la hace beneficiosa para la salud intestinal en general.
Higo: dulce y con mucha fibra El higo fresco aporta alrededor de 2,9 gramos de fibra por cada 100 gramos, superando a la ciruela con claridad. En su versión seca, ese contenido se dispara hasta los 9 gramos aproximadamente, convirtiéndose en una de las fuentes de fibra más concentradas dentro del mundo de la fruta. Es también rico en calcio, magnesio y potasio.
Su sabor dulce e intenso lo hace especialmente agradable tanto solo como en combinaciones con queso, yogur o tostadas. Granada: más que un antioxidante La granada tiene bien ganada su fama como fruta antioxidante, pero su contenido en fibra merece más atención. Aporta alrededor de 4 gramos de fibra por cada 100 gramos, prácticamente el triple que la ciruela.
Sus pequeños arilos, la parte comestible, concentran tanto la fibra como los polifenoles que la hacen tan interesante desde el punto de vista nutricional. Es una fruta de otoño e invierno, perfecta para incorporar a ensaladas, zumos o simplemente sola. Kiwi: compacto y rico en fibra El kiwi aporta aproximadamente 3 gramos de fibra por cada 100 gramos, con la ventaja añadida de ser una de las frutas con mayor contenido en vitamina C.
Es una fruta disponible durante todo el año, asequible y fácil de incorporar al desayuno o a la merienda. Pera: la más subestimada del frutero La pera es una de las frutas con mejor contenido en fibra dentro de las más comunes, con alrededor de 3,1 gramos por cada 100 gramos, siempre que se consuma con piel. Gran parte de esa fibra es pectina, que contribuye a regular el colesterol y a alimentar la microbiota intestinal.
Es una fruta de digestión suave, muy bien tolerada por personas con el estómago sensible, y disponible prácticamente durante todo el año en distintas variedades. Maracuyá: exótica pero accesible El maracuyá o fruta de la pasión aporta cerca de 10 gramos de fibra por cada 100 gramos, una cantidad excepcional que la sitúa entre las frutas más ricas en este nutriente. Se encuentra cada vez con más frecuencia en supermercados y su pulpa, de sabor ácido e intenso, se usa habitualmente en zumos, postres y salsas.
Aunque se consume en cantidades más pequeñas que otras frutas por su intensidad, su aporte nutricional por ración es muy destacable. comentarios Reportar un error 7 frutas con más fibra que una ciruela Hay opciones para todos los gustos, todas las temporadas y todos los presupuestos Regala esta noticia Añádenos en Google Higos. (GURMÉ) Remedios Cordero Romero 06/08/2026 a las 08:36h. La ciruela tiene fama de ser una fruta asociada al tránsito intestinal y a la fibra en el imaginario colectivo. Y tiene mérito: aporta alrededor de 1,4 gramos de fibra por cada 100 gramos en fresco, y algo más en su versión seca.
Pero esa reputación ha eclipsado a otras frutas que, gramo a gramo, la superan claramente. Conocerlas es útil para quienes quieren cuidar su digestión, pero también para cualquiera que busque diversificar su dieta y sacarle más partido a lo que come. Frambuesa: la fruta fresca con más fibra Si hay una fruta que destaca por encima de todas en contenido de fibra, esa es la frambuesa.
Aporta aproximadamente 6,5 gramos de fibra por cada 100 gramos, una cifra que multiplica por cuatro el aporte de la ciruela. Parte de esa fibra es pectina, soluble y especialmente beneficiosa para regular el colesterol y estabilizar los niveles de azúcar en sangre. Su temporada va del verano al inicio del otoño, aunque se encuentra con facilidad durante todo el año tanto fresca como congelada.
Aguacate: la fruta que nadie cuenta como fruta Técnicamente el aguacate es una fruta, aunque en la cocina se use como si fuera una verdura. Aporta entre 5 y 7 gramos de fibra por cada 100 gramos según la variedad, además de grasas monoinsaturadas saludables, potasio y vitamina E. Es una de las pocas frutas con un perfil nutricional tan completo y versátil, y su fibra es tanto soluble como insoluble, lo que la hace beneficiosa para la salud intestinal en general.
Higo: dulce y con mucha fibra El higo fresco aporta alrededor de 2,9 gramos de fibra por cada 100 gramos, superando a la ciruela con claridad. En su versión seca, ese contenido se dispara hasta los 9 gramos aproximadamente, convirtiéndose en una de las fuentes de fibra más concentradas dentro del mundo de la fruta. Es también rico en calcio, magnesio y potasio.
Su sabor dulce e intenso lo hace especialmente agradable tanto solo como en combinaciones con queso, yogur o tostadas. Granada: más que un antioxidante La granada tiene bien ganada su fama como fruta antioxidante, pero su contenido en fibra merece más atención. Aporta alrededor de 4 gramos de fibra por cada 100 gramos, prácticamente el triple que la ciruela.
Sus pequeños arilos, la parte comestible, concentran tanto la fibra como los polifenoles que la hacen tan interesante desde el punto de vista nutricional. Es una fruta de otoño e invierno, perfecta para incorporar a ensaladas, zumos o simplemente sola. Kiwi: compacto y rico en fibra El kiwi aporta aproximadamente 3 gramos de fibra por cada 100 gramos, con la ventaja añadida de ser una de las frutas con mayor contenido en vitamina C.
Es una fruta disponible durante todo el año, asequible y fácil de incorporar al desayuno o a la merienda. Pera: la más subestimada del frutero La pera es una de las frutas con mejor contenido en fibra dentro de las más comunes, con alrededor de 3,1 gramos por cada 100 gramos, siempre que se consuma con piel. Gran parte de esa fibra es pectina, que contribuye a regular el colesterol y a alimentar la microbiota intestinal.
Es una fruta de digestión suave, muy bien tolerada por personas con el estómago sensible, y disponible prácticamente durante todo el año en distintas variedades. Maracuyá: exótica pero accesible El maracuyá o fruta de la pasión aporta cerca de 10 gramos de fibra por cada 100 gramos, una cantidad excepcional que la sitúa entre las frutas más ricas en este nutriente. Se encuentra cada vez con más frecuencia en supermercados y su pulpa, de sabor ácido e intenso, se usa habitualmente en zumos, postres y salsas.
Aunque se consume en cantidades más pequeñas que otras frutas por su intensidad, su aporte nutricional por ración es muy destacable. comentarios Reportar un error 4 almohadas cervicales que mantienen la forma después de un año y evitan el dolor de cuello Teresa Rodríguez García Susanna Griso, 56 años, sobre su familia: «Mi madre me tuvo con 46 y durante meses pensó que se adelantaba la menopausia» Marina Ortiz Ainhoa, 28 años, pide la eutanasia por las secuelas con las que convive tras una paliza de su expareja